í tal como está escrito: Porque Dios es justo (saddiq) y ama la
III. LAS FORMAS DE DIOS
23. Los principios masculino y femenino
Rabul Aubtt dijo. El primer hombre era varón y hembra a la vez, pues está escrito: Y dijo Elohim: Hagamos al
hombre a nuestra imagen y semejanza (Gen. 1:26). Preci-
samente porque el hombre se parecía a Dios fue creado varón y hembra a la vez y posteriormente fue separado.
(II, 55a)
[Está escrito:] Varón y hembra los creó (Gen. 5:2). Rabbí Simón dijo: Estos dos versículos [del principio del quinto capítulo del Génesis] encierran grandes misterios. En las pala- bras Varón y hembra los creó (Gen. 5:2) reside el Misterio Supremo que constituye la Gloria de Dios, inaccesible a la inteligencia humana y objeto de la Fe.
Precisamente por este misterio fue creado el hombre. Tened en cuenta que el hombre fue creado por el mismo misterio que el cielo y la Tierra, pues para la creación del cielo y la Tierra las Sagradas Escrituras emplean la expresión:
Esta es la historia de los cielos y la Tierra al ser creados (be-hibare'am) (Gen. 4:2); y para la creación del hombre se
sirven de una expresión similar: Este es el libro de la historia
del hombre: El día en que creó Elohim... Varón y hembra los creó y los bendijo Elohim y les puso por nombre Adam
(Hombre) el día en que los creó (be-yom hitare 'am) (Gen. 5:1-2). Es decir, para la creación de los cielos y de la Tierra, ¡as Sagradas Escrituras usan be-hibare am (al ser creados) y para la creación del hombre emplean una expresión análoga:
be-yom hitare 'am (el día en que los creó).
Las Sagradas Escrituras dicen: varón y hembra los creó (Gen. 5:2). De esto deducimos que toda figura que no represente al varón y a la hembra no se parece a la figura celestial. Este misterio ha sido ya explicado.
residencia allí donde varón y hembra están unidos58. El
colma de bendiciones el lugar donde se unen varón y hembra. Por esto dicen las Escrituras: Los bendijo y ¡es puso por nombre Adam (Hombre) (Gen. 5:2). Pero no dicen: "Lo bendijo y le puso por nombre Adam", ya que Dios sólo bendice cuando el varón y la hembra están unidos. El varón solo no merece el nombre de hombre si no está unido a la mujer. Por esta razón dicen las Sagradas Escrituras: Y les puso por nombre Adam.
(I, 55b)
Rabbí Simón alzó sus manos y dijo con regocijo: Es el momento preciso de revelar un misterio: Hemos aprendido que cuando el Anciano Sagrado quiso establecerlo todo, fundamentó en las regiones superiores algo como macho''9 y
hembra. En el lugar en que se hallan macho y hembra, subsisten en otro estado de masculinidad y feminidad.
Cuando la Sabiduría que lo contiene todo se manifiesta y resplandece gracias al Anciano Sagrado, brilla bajo la forma
Se refiere naturalmente a la unión de hombre y mujer en el acto sagrado del matrimonio, cuya función es perpetuar la especie y multiplicar así las "imágenes de Dios" en la Tierra. Ver más adelante § 1 1 5 .
En la Cábala el matrimonio encierra un gran misterio Se considera que la unión entre marido y mujer es una realización simbólica de la unión de Dios con la Sekinah. la Divina Presencia Este concepto es largamente argumentado en la Iggeret ha-Qodes o Carta Santa, de la que extraemos la siguiente cita Así pues, en la unión carnal entre marido y mujer radica (...) el misterio de la edificación del mundo (...) Por él, el hombre pasa a colaborar con el Santo, bendito sea, en la obra de la Creación Es el misterio del que hablan los Sabios, de bendita memoria, al decir que cuando un hombre se une a su mujer en santidad, la Divina Presencia está con ellos (Según R Aqiba en el Talmud Babilónico, Sota. 17a) Cf Feliu, E : Lletra Santa..., pág. 52.
La palabra hebrea zakar designa básicamente lo masculino y la traducimos por "varón", "macho" o simplemente "masculino", según nos parezca más adecuado en cada contexto
de macho y hembra. Esta Sabiduría se manifiesta60 y produce Binah (inteligencia). Tenemos ya masculino y fe- menino pues la Sabiduría (Hokmah) es el Padre y la in- teligencia (Binah) es la Madre. Ambos forman los dos pla- tillos de una balanza, uno de los cuales es masculino y el otro femenino. Gracias a ellos todo está constituido bajo la forma de macho y hembra. Sin Hokmah no habría Conocimiento, pues es el Padre de los padres, el origen de todo.
Cuando se produce la unión, nace la Fe y se expande por el mundo. En la obra exegética de Rabbí Abba Sava (el Abuelo) está escrito: ¿Qué es Binah? es el fruto de la unión de Yod y He, tal como indica su nombre: Binah, Ben-Yah (Hijo de Dios)61, que es la perfección en todo. Cuando ambos están unidos y el Hijo está con ellos se consigue la síntesis perfecta, pues están unidos Padre, Madre e Hijo.
Estas palabras son reveladas únicamente a los grandes santos que pueden penetrar en los caminos del Santo, bendito sea, sin desviarse ni a izquierda ni a derecha, tal como está escrito: Los caminos del Señor son del todo rectos; por ellos
van los justos, pero los malvados resbalarán en ellos (Os.
14:10). Dichosa suerte la de aquel que conoce este camino y no se desvía ni se extravía, pues estas palabras son miste-
En el árbol sefirótico se suele representar el principio Femenino en el lado del Rigor v el Masculino en el de la Clemencia, a izquierda y derecha, respectivamente Hokmah (sabiduría), principio masculino o activo, es llamado Padre; Binah (inteligencia), principio femenino o pasivo, es llamado Madre De su unión nacen Hesed (Gracia) o Gedulah (Grandeza, Clemencia), principio masculino llamado frecuentemente Hijo. Novio. Esposo, Rey (YHWH): y Gevurah (Rigor), principio femenino llamado también Hija, Novia. Esposa, Matrona (Elohim), que se unen en Tif'eret (Belleza).
Se llega a esta conclusión por la regla de interpretación hermenéutica llamada Notariqon (ver nota 41). El esqueleto consonántico de Binah es BYNH, que se desglosa para formar las palabras Ben (BN. Hijo) y Yah (YH. apócope de YHWH. Dios)
liosas y los Santos de arriba son iluminados por ellas como por la luz de una lámpara.
(III, 290a)
24. El pecado y los principios masculino y femenino Entre estas vestimentas de Gloria, alhajas de Verdad, lámparas de Verdad, se hallan dos lámparas que forman los engarces del Trono del Rey, llamados Justicia y Equidad62. Ellos son el principio y el fin de toda fe; coronan todos los rigores de Arriba y de Abajo. Todo está contenido en Justicia y Equidad y está alimentado por ambos.
A veces [la Equidad] es llamada Malki Sedeq, Rey de
Salem (Gen. 14:18)63. Entonces, todos los rigores desen-
cadenados por la Justicia se desvanecen; todo se llena de misericordia y todo está en paz. La Equidad está perfumada por él [Malki Sedeq], los rigores se apaciguan y descienden en la paz y la misericordia. Es el momento en que varón y hembra se unen y todos los mundos viven en el amor y en el gozo.
Pero cuando el pecado se multiplica en el mundo, cuando
Equidad y Justicia corresponden aquí a las sefirot Hesed (Clemencia) y Din (Justicial
La lámpara es, entre algunos cabalistas, símbolo de las sefirot, las emanaciones divinas Ver nota 39.
Malki Sedeq, que significa Dios de Justicia, es el Melquisedec de las versiones castellanas, sacerdote del Altísimo {El cEfyori), rey de Salem
(nombre antiguo de Jerusalén), que bendijo a Abraham Es considerado precursor del sacerdocio. Así, David es entronizado con la siguiente fórmula' Tú eres sacerdote eternamente según el orden de Alelquisedec. (Sal 110:4). La investigación bíblica discute el carácter sacerdotal del rey israelita, indiscutible en otros pueblos colindantes.
También el cristianismo heredó está fórmula para la ordenación sacerdo- tal, según Heb. 5:5 Para mayor información sobre el tema, ver De Vaux, R Instituciones.., págs. 161-168
el santuario ha sido profanado, cuando el varón se aleja de la hembra, y cuando empieza a manifestarse la vigorosa ser- piente, ¡desdichado del mundo que debe nutrirse de Secleql Numerosas legiones de Rigor inundan entonces el mundo y muchos de los justos64 desaparecen de este mundo y del otro
porque el varón se ha alejado de la hembra y porque Sedeq (Equidad, Clemencia) no está cerca de Mispat (Justicia, Rigor).
(111,91b)
Juego de palabras entre Sedeq (Justicia. Equidad, en el contexto. Clemencia) y Saddiq (Justo).