Los procedimientos para realizar estudios, con fines de orientar los procesos de gestión para el desarrollo, difieren según los fines del estudio, el nivel de detalle del trabajo y el tamaño del ámbito.
En los estudios de ámbitos rurales tomados como referencia (véase anexo 5), se han encontrado diferentes enfoques, como son los estudios con fines de:
1. Desarrollo:
• regional o microrregional, por ejemplo, “Diagnóstico de la microrregión de Acomayo, Cusco”, elaborado por el PRODERM, Cusco, Perú;
• integral de cuencas hidrográficas, por ejemplo, “Investigaciones de las posibilidades de desarrollo de la cuenca del Río Guayas en el Ecuador”, Ecuador;, y rural integrado, por ejemplo, Ambaná, tierras y hombres, Provincia de Camacho, Departamento de La Paz, Bolivia; “Conclusiones de conjunto de los análisis objetivos del sistema de producción del Valle del Colca”, Arequipa (detrás del volcán), Perú.
2. Evaluación de recursos naturales, por ejemplo, “Inventario, evaluación y uso racional de los recursos naturales: Cuenca del Río Cañete”, Perú.
3. Orientación para el aprovechamiento múltiple del agua, por ejemplo, “Plan hidráulico de Jubones: Informe general”, vol. I, Ecuador.
4. Ordenación o manejo de cuencas, por ejemplo, “Plan de ordenación y desarrollo de la cuenca del Río Aguatacal”; “Prediagnóstico de la cuenca del Río Negro”, y “Proyecto de plan de ordenación: manejo de la cuenca del Río Lebrija”, (todos elaborados en Colombia).
5. Protección de cuencas, por ejemplo, “Proyecto de Conservación y manejo de la cuenca del Río Paute”, Ecuador; “La cuenca del Río Blanco”, informe de viaje y términos de referencia para un plan de protección, República Dominicana.
6. Intervención con proyectos específicos: “Diagnóstico de los valles de Cajamarca y Condebamba” con fines de sustentar proyectos de riego; “Proyecto de ordenamiento de los recursos agua y suelo en la cuenca hidrográfica del Río Mala”, subsector Ayaviri, sector de tratamiento Pampa Cullpa, con fines de sustentar proyectos de riego, forestales, agrícolas y pecuarios, Perú; “Proyecto de rehabilitación de zonas deprimidas de la región sierra Centro-Sur y su reformulación”, Ayacucho (rincón de los muertos), Perú.
Los procedimientos para realizar estos diferentes tipos de estudios varían entre sí. Para ilustrar estas diferencias se han seleccionado cuatro casos de estudios:
i) de desarrollo en un medio rural comunal;
ii) a nivel de cuenca, con fines de sustentar proyectos específicos; iii) de manejo u ordenamiento de cuencas, y
iv) de desarrollo a nivel microrregional.
Las referencias utilizadas para explicar estos procedimientos provienen mayormente de publicaciones elaboradas por el CICDA en la Revista de Desarrollo Rural Alternativo Ruralter, organismo no gubernamental de origen francés.80 La publicación N° 3 de Ruralter recoge los resultados de un seminario-taller sobre “Diagnósticos y estudios en proyectos de desarrollo rural”. El balance del seminario ha sido efectuado por Gregoire Etesse.81
El aporte del seminario-taller se centraliza en el análisis de la aplicación de un enfoque sistémico elaborado en la escuela francesa de Ciencias Agrarias. Dicho enfoque permite obtener información de ámbitos rurales relativamente pequeños. Su mayor contribución estriba en que permite establecer las interrelaciones entre los diferentes factores que se estudian. El resultado de la aplicación del método permite suministrar información interpretada, sobre una determinada situación, a los miembros de una mesa de concertación para que tomen decisiones.
El seminario-taller se abocó a tratar de determinar cómo se lleva a cabo un diagnóstico y cuáles eran las metodologías adaptables a las situaciones encontradas en zonas rurales. También se hicieron aportes conceptuales. Para los participantes del seminario, “un diagnóstico en proyectos de desarrollo rural es una interpretación dinámica y rápida, en un momento dado, de una situación dada, apuntando al diseño o reajuste de un proyecto”. Esta definición se complementa con la que se proporciona en el presente texto, que señala que “un diagnóstico es una interpretación de las causas que originan la desviación, evaluada previamente, entre un patrón de referencia y la situación existente”.
Para realizar un diagnóstico se requiere disponer previamente de una evaluación y para realizar una evaluación se necesita un patrón de referencia. El patrón de referencia permite entonces interpretar la situación existente que algunos denominan “realidad”. El primer paso consiste en llegar a un consenso entre los actores sobre cuál es el patrón que se va a utilizar.
80 Centro Internacional de Cooperación para el Desarrollo Agrícola (CICDA), Diagnósticos y estudios en proyectos de desarrollo rural, Anales del Seminario-Taller del mismo nombre, realizado en el Cusco, Perú, del 19 al 21 de febrero de 1988, y publicado en la Revista de Desarrollo Rural Alternativo Ruralter Nº 3, Lima, Perú, julio de 1988.
81
Gregoire Etesse, “Entre el método y la realidad: Balance e interpretación del Seminario-Taller sobre Diagnósticos y Estudios en Proyectos de Desarrollo Rural”, Revista de Desarrollo Rural Alternativo Ruralter Nº 3, Lima, Perú, julio de 1988.
El “patrón de referencia” del método utilizado por el CICDA se sustenta en construir primero una “teoría de desarrollo” de carácter global. Esta teoría la califican de marco teórico o referencia teórica contra el cual pueden realizar las evaluaciones y de allí pasar a diagnosticar.
Según los asistentes al seminario, y al igual de lo que se sostiene en la presente guía, el promotor o técnico que estudia la llamada “realidad” de un ámbito determinado, estaría sesgando sus observaciones si las hace sobre la base de un patrón de referencia que sólo representa sus puntos de vista. Para construir un patrón aceptable, es necesario partir por explicitar y confrontar los conceptos, hipótesis y, en general, los criterios de desarrollo de cada actor local, lo cual se logra mediante el diálogo y el análisis, primero particular y luego global, de cada posición. Es decir, el patrón de referencia debe elaborarse a partir de una concertación de ideas.
Los asistentes al seminario reafirman esta posición al decir que “sólo procediendo así se podrá alcanzar un cierto grado de objetividad. Sólo así se podrán conocer los puntos de vista de los actores más operacionales y los que mejor explican la realidad”. La participación de los actores involucrados en el proceso de gestión es, por lo tanto, esencial para construir el marco teórico o patrón de referencia de desarrollo de una zona rural.
Según los asistentes al seminario, el patrón de referencia deberá servir para determinar “la realidad” o “la situación existente” en, por lo menos, las siguientes dimensiones:
i) Lo físico-natural: el medio ambiente, el paisaje, etc.;
ii) Lo humano-social: individuo-familia comunidad; las relaciones sociales; la
diferenciación; los líderes; las asambleas; la organización, y
iii) Lo técnico-económico: chacras, rebaños-talleres; la producción; la transformación; la comercialización; el consumo; las técnicas; las infraestructuras.
El método no aporta algo singular en cuanto al contenido de un diagnóstico. Sin embargo, su utilidad radica en la forma cómo orienta el estudio de las interrelaciones entre dichas dimensiones, lo cual no siempre se encuentra en otros métodos.
El enfoque de sistemas y la investigación para el desarrollo de la escuela francesa de Ciencias Agrarias va de lo global a lo particular. Según sus autores, este camino permite ubicar más rápidamente los problemas claves y permite efectuar síntesis donde el mayor esfuerzo consiste en poner de manifiesto las interacciones entre los diversos elementos constitutivos del sistema para entender su dinámica y su coherencia internas.
El enfoque sistémico, sin embargo, sigue siendo un enfoque “intervencionista”, que entra en un lugar a: i) observar; ii) recoger información; iii) interpretar, y iv) publicar. La usual complejidad del enfoque sistémico impide seriamente la participación del habitante local, por eso en la presente guía se hace énfasis en aplicarlo como insumo al ciclo de concertación vía el cual puede subsanarse en parte dicho defecto.
El resumen de las características del enfoque de sistemas, de acuerdo a Gregoire Etesse se describe a continuación:
1.
Los objetivos del diagnóstico
Deben permitir la concepción de programas de acción continua o discontinua (proyectos). Esto se logrará:
• caracterizando el desarrollo agrario vigente (el medio ambiente, las tendencias, los problemas);
• identificando y jerarquizando los elementos determinantes para la evolución de los sistemas de producción y sus modalidades de interferencia.
También deben permitir la medición de las ventajas e inconvenientes del proyecto, identificando y cuantificando los criterios para la comparación entre la situación con y sin el proyecto.
2)
Principios básicos que sustentan el enfoque
a. Analizar, de lo general a lo particular, y sintetizar, de lo particular a lo general, a partir de cualquier nivel especial. Esto puede hacerse desde ámbitos muy pequeños como una parcela hasta niveles nacionales e internacionales.
b. Priorizar las diferencias usando criterios de contraste.
c. Investigar la historia para entender las relaciones de causalidad.
d. Cuantificar objetos o elementos perfectamente identificados y pertinentes para la comprensión.
3)
Delimitación de zonas homogéneas de trabajo
Determinan las fronteras físicas entre cada una de ellas. Para ello deben encontrarse criterios discriminantes para el desarrollo agrícola de tal forma que a cada zona le corresponda una problemática de desarrollo diferenciada. Una vez efectuado este paso se plantean hipótesis en cuanto a las heterogeneidades secundarias al interior de cada zona.
La delimitación se basa en las características físicas de los ecosistemas (altura, cultivos, precipitaciones, etc.) considerando como elementos decisivos (etnias, historia, etc.) para reflejar zonas con problemática homogénea.
4)
La tipificación de explotaciones agropecuarias
Las tipologías son utilizadas para identificar a los agentes económicos susceptibles de actuar e interactuar en un proceso de desarrollo. Las tipologías del método se basan en dos criterios: los sistemas de producción y los criterios socioeconómicos que los productores buscan maximizar.
Los sistemas de producción se definen a nivel de finca o explotación agropecuaria, que combina: subsistemas de cultivo a nivel de cada parcela, subsistemas de crianza y subsistemas de conservación y transformación de productos.
Los criterios socioeconómicos son los considerandos que cada productor utiliza para maximizar su producción, dados sus medios y las condiciones socioeconómicas a las que está sometido. Para definir estos criterios se parte del postulado que:
• en el seno de grandes grupos la mayor parte de los productores son racionales y hallan los medios para reproducir las condiciones materiales de existencia;
• en la historia nunca hubo desarrollo cultural, ni religioso, ni mejoramiento del bienestar sin existir previamente condiciones materiales de vida, y
• puesto que el acceso a los recursos es desigual, cada productor busca maximizar valores de uso o de intercambio con relación a los recursos cuyo costo de oportunidades es mayor (tierra, agua, mano de obra, capital) salvo en los casos en que la aversión al riesgo es predominante”.82
Recuadro VI-1
CARACTERIZACIÓN AGRONÓMICA Y EVALUACIÓN ECONÓMICA DE ALGUNOS SISTEMAS DE PRODUCCIÓN
Fuente: Marc Dufumier (1985). Será necesario escoger muy bien los sistemas de cultivos, los sistemas de ganadería y los sistemas de explotación que deberán ser el objeto de un estudio detallado, dando la prioridad a aquéllos donde se presentan problemas importantes y procediendo si fuera posible por comparaciones (por ejemplo, arroz sembrado directamente, arroz por trasplante, deshierbe mecánico o recurso a los herbicidas, etc.).
a. Los sistemas de cultivo:
Las observaciones y registros se harán particularmente sobre los siguientes puntos: • Características de la parcela:
Localización, superficie, topografía, suelo, estado de la superficie, los imponderables, hábitos culturales, precedentes.
• El itinerario técnico:
Se anotará sistemáticamente la cronología de los trabajos agrícolas con sus fechas, con las herramientas empleadas, con su duración y con las condiciones del suelo y del clima en el momento de su realización. Se anotarán también observaciones sobre la calidad de trabajo realizado (profundidad de la labor hecha, estado de los surcos, nivelación del terreno, desastres ocurridos a los cultivos, etc.).
• El crecimiento y el desarrollo de los cultivos:
Observaciones repetidas y regulares se deberán efectuar en algún número de estaciones representativas de las diferentes heterogeneidades identificadas en la parcela. Ellas deberán ser especialmente sobre densidad de la semilla, la talla, el crecimiento, altura y diámetro, la manera como se da la espiga, la floración, la fructificación, la maduración, etc. Se deberá medir con cuidado los diferentes componentes del rendimiento: densidad de espigas en cada 100 m2, número de granos por espiga, peso de los granos, etc.
• El desarrollo de los imponderables, de las enfermedades y de los parásitos:
El rendimiento se explicará por sus componentes y éstos se relacionarán con las condiciones sucesivas del crecimiento de los cultivos (clima, estado del suelo, parasitismo, etc.).
b. Los sistemas de ganadería:
Se deberá primero que todo reconstituir la historia reciente del ganado y de su composición actual. Se anotará sistemáticamente el calendario de trabajos efectuados en materia de selección, reproducción, alimentación, abrevaje, higiene, sanidad, desplazamientos, tracción, etc.
Enseguida se deberá medir los progresos obtenidos (proliferación, aumento de peso, producción lechera, etc.), así como también los accidentes eventuales (enfermedades, mortalidad, peste, etc.).
c. Los sistemas de producción al nivel de las explotaciones:
Se tratará sobre todo de comprender la coherencia interna de los sistemas de producción y diagnosticar sus eventuales cuellos de botella, analizando sucesivamente los flujos y balances relativos a: el empleo de la fuerza de trabajo (necesidad y disponibilidades); el empleo de algunos medios de producción (sus necesidades y disponibilidades); la asociación agricultura-ganadería (los aportes que se dan la una a la otra); la reproducción de la “fertilidad” de los terrenos (aportes y transferencias); las entradas y salidas de dinero, es decir, los flujos financieros.
El objetivo no será cuantificar con precisión el conjunto de datos, sino reconocer cuidadosamente el funcionamiento del conjunto de los sistemas de producción, así como sus eventuales desequilibrios en el tiempo: épocas de “punta en el trabajo”, tiempos muertos, no disponibilidad de forrajes, “huecos” en la tesorería o en la contabilidad, etc.
d. El cálculo económico:
La evaluación económica podrá hacerse, según sea el caso, sobre sistemas de cultivo (a nivel de las parcelas), sobre sistemas de conducción de ganado (a nivel de hatos) o sobre sistemas de producción (a nivel de explotaciones agropecuarias).
Se tendrá cuidado de calcular cada vez el valor agregado por los trabajadores en el sistema que se está estudiando así como su repartición posterior entre los diferentes tipos de trabajadores (asalariados, productores cooperativistas) y los otros agentes que están dentro del proceso”.
Si bien este enfoque es reconocido por presentar limitaciones para incorporar la participación de los actores locales, es muy útil para que el investigador pueda tener una comprensión de la situación dinámica del ámbito en estudio.
A fin de comprender mejor una parte del trabajo a realizar cuando se utiliza el enfoque sistémico propuesto, se reproduce en el recuadro VI-1 un marco de referencia para caracterizar sistemas de producción elaborado por Marc Dufumier y publicado originalmente en Piura, Perú, en 1985. 83
Gráfico VI-1
INDICADORES REQUERIDOS PARA LA EVALUACIÓN ECONÓMICA DE SISTEMAS DE PRODUCCIÓN
(Ejemplos de cooperativa y de pequeños agricultores independientes)
Fuente: Marc Dufumier (1985).
83
Marc Dufumier, “Caracterización agronómica y evaluación económica de algunos sistemas de producción”, reproducido del Boletín CIPCA (Centro de Investigación y Promoción del Campesinado), p. 40, Anexo 3, Piura, Perú, 1985.
REMUNERACIONES SUELDOS V A L O R A G R E G A D O V A L O R A G R E G A D O UNIDADES DISPONIBLES PARA LA ACUMULACIÓN O REDISTRIBUCIÓN INSUMOS ADELANTOSSALARIALES REMUNERACIÓN ADMINISTATIVA SERVICIOS DE TERCEROS SEGURIDAD SOCIAL Instituto Peruano de Seguridad
Social (IPSS)
IMPUESTOS
INTERESES BANCARIOS (GASTOS FINANCIEROS)
DEPRECIACIÓN REAL DEL MATERIAL
INSUMOS UTILIDADES PARA LA
REMUNERACIÓN (ACUMULACIÓN EVENTUAL)
DEPRECIACIÓN REAL DEL MATERIAL IMPUESTOS
INTERESES BANCARIOS
SALARIOS EVENTUALES
DEPRECIACIÓN
Este gráfico VI-1 presenta los cálculos necesarios para la aplicación del marco de referencia propuesto por Marc Dufumier.
El procedimiento de aplicación del enfoque sistémico se presenta a continuación. Consiste en una transcripción de parte de la ponencia de Jean Hervé Fraslin. El método fue aplicado en los distritos de Haquira y Mara (Cotabambas, Apurimac, Perú). Este distrito se encuentra entre los 2 700 y los 5 000 m.s.n.m. Presenta zonas de quebradas profundas entre 2 700 y 3 700 m.s.n.m., zonas de laderas y pampas con topografía accidentada (valles entre 3 700 y 4 200 m.s.n.m.), zona de bofedales entre 3 900 y 4 100 m.s.n.m., zona de cerros de altura o puna y zona de lagunas altas a 4 600 m.s.n.m. Este procedimiento seguido incluyó: 84
a) Declaración de objetivos del diagnóstico:
i) comprender la situación actual del sistema agrario local; ii) explicar su evaluación, historia, y
iii) explicar sus potencialidades, con el fin de:
• identificar los posibles programas de desarrollo (tomando en consideración las expresiones de habitantes y usuarios),
• formular alternativas concretas para mejorar la valorización de los recursos (proponer alternativas técnicas para incrementar la producción), e
• identificar los problemas y priorizar temas de estudios posteriores.
Indican que no esperan encontrar todas las soluciones durante el diagnóstico, lo cual requerirá estudios más profundos.
b) Planteamiento de hipótesis o criterios (sólo por parte de los investigadores):
i) la situación actual del sistema agrario local es un producto social, es decir, el resultado de un proceso histórico de interacción entre la sociedad local y el medio natural en el cual se ubica;
ii) la situación de aislamiento casi absoluto de la zona indica que sufre un proceso de marginación con relación a su articulación con el resto de la sociedad, y
iii) existe un desequilibrio interno o una crisis socioeconómica y agroecológica en la zona (manifestado por flujos migratorios significativos, alta erosión y otros). Estas hipótesis pueden reformularse a medida que se avance en el diagnóstico.
Será útil a partir de este gráfico calcular y comparar los indicadores siguientes:
• producto bruto por hectárea;
• valor agregado por hectárea;
• valor agregado por jornada de trabajo ya sea de los socios o de los eventuales. Este indicador nos daría la productividad del trabajo;
• la remuneración de los productores o de los socios por hectárea, incluyendo en ello la parte destinada eventualmente a la acumulación, y
• remuneración de los trabajadores socios, eventuales, por jornada de trabajo aportada.
Para tender a proporcionar información, a lo que denominan un “proceso de gestión articulada”, Jean Hervé Fraslin propone enfocar cinco aspectos: 85
1. Describir y comprender los “paisajes”; identificar los modos de aprovechamiento del
espacio en relación con sus características morfoedafológicas y climáticas.
2. Establecer la correspondencia existente entre estos “paisajes” y los sistemas de cultivo
predominantes y representativos de opciones comunes en términos de aprovechamiento de las tierras cultivadas.
3. Poner de manifiesto la lógica de los modos de aprovechamiento observando sus
limitaciones técnicas y sus perspectivas para el futuro.
4. Identificar la organización social que sostiene la explotación del territorio del estudio, y
en particular la organización del trabajo.
5. Caracterizar la organización económica actual de la producción y la forma como está
insertada dentro de la economía mercantil.”
El mismo autor propone diez fases para el desarrollo del trabajo, cada una con objetivos y pasos específicos, así como métodos particulares, resumidos en recuadro VI-2; la interrelación entre estas fases se presenta en el gráfico VI-2.
Además de este método —que se considera como uno de los más completos para interpretar en forma dinámica una determinada situación— existen otros procedimientos disponibles para realizar diagnósticos en microrregiones y cuencas. Algunos no siempre son los más recomendables a ser utilizados, por lo que deben ser evaluados antes de aplicarlos. Uno de dichos métodos se encuentra en el documento denominado “Pautas metodológicas para la interpretación de la realidad en las comunidades campesinas”, publicado por el Instituto Nacional de Planificación del Perú.86
Estos métodos, muchas veces hechos con escasos recursos y bajo presión del tiempo, adolecen de serias fallas conceptuales a pesar de que aportan a veces aspectos parcialmente utilizables.
Por ejemplo, la secuencia metodológica recomendada en la publicación referida indica que se debe:
• determinar el tipo “ideal de desarrollo” (marco de referencia);
• interpretar las características comunales relevantes;
• determinar el tipo específico de proyecto a realizarse, y
• diseñar las estrategias de acción para llevar a cabo el proyecto.
La secuencia de pasos propuesta deja enormes vacíos, si se compara con el método de la Escuela