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Pronóstico

In document Salud Mental Infanto-Juvenil (página 167-171)

Son predictores de mejor pronóstico, la presencia de:

- Adecuado funcionamiento psicosocial previo. - Inicio agudo.

- Síntomas bien diferenciados y con predominio positivos. - Edad de comienzo más tardía.

- Poca incidencia de factores identificables entre los antecedentes patológicos personales.

Esquizofrenia

Elsa Gutiérrez Baró

Se ha discutido mucho si en la infancia (antes de los 10 años), existe esquizofrenia o si ésta se inicia en la adolescencia o incluso en la juventud temprana. Las opiniones son variadas: Leo Kanner, en la primera etapa de sus estudios sobre el autismo, planteó que este trastorno se correspondía con una forma de esquizofrenia temprana.

Otros autores como Víctor Kovalov en la década de los 70 tenía igual criterio. Expertos en diferentes partes del mundo consideraban que el autismo era una psicosis y así aparecía en las primeras clasificaciones de las enfermedades mentales. Posteriormente, Kanner modificó sus planteamientos iniciales y afirmó que el autismo no era una forma de esquizofrenia.

En las dos últimas clasificaciones, el autismo aparece dentro de un acápite correspondiente a los trastornos profundos del desarrollo (DSM-III y DSM-IV). Estas consideraciones no niegan que puede coexistir el autismo y la psicosis, o se superpone al autismo un cuadro clínico que se corresponde con una esquizofrenia infantil o del adolescente.

¿Cuáles son las principales razones que han provocado esta polémica?:

- La esquizofrenia infantil es poco frecuente antes de los 10 años. - No hay marcadores psicobiológicos en el autismo ni en la esquizofrenia. - En el niño entre 5 y 10 años existe una inmadurez de todos sus procesos

psíquicos.

- El examen psiquiátrico tiene limitaciones, pues es difícil explorar el pensamiento en estas edades.

- Es complicado separar las fantasías normales en estas edades de la realidad psicótica o esquizofrénica. Es necesario observar otras áreas como la conducta, los hábitos de sueño y eliminación, las relaciones con los paraiguales, así como la afectividad.

- Existen psicosis orgánicas como infecciosas, degenerativas, tóxicas, tumorales, etc., que pueden confundirse con la esquizofrenia.

- El lenguaje es insuficiente en estas edades.

- En la esquizofrenia infantil los delirios están muy poco estructurados. - Cualquier niño puede sentir y expresar angustia (se debe recordar que la

angustia no tiene edad) que se refleja en el aprendizaje, la conducta y la afectividad, no puede explicar lo que sucede, no tiene conciencia de sus alteraciones y, sin embargo, no tiene una esquizofrenia.

Cuadro clínico

- Tiene un comienzo insidioso. Según Bleuler 5 % de las esquizofrenias del adulto ya tienen expresión en la niñez. En los antecedentes aparece con cierta regularidad algún familiar cercano con esta enfermedad (madre, padre o abuelos); aparecen conductas obsesivas y compulsivas de difícil evolución. - Miedo irracional y exagerado a cosas inexistentes o inofensivas.

- Afectividad ambivalente. Pueden haber agresiones a familiares allegados o retraimiento y no se reúne con otros niños. Las alucinaciones visuales aparecen más que las auditivas, aunque éstas pueden ocurrir también. Los delirios son muy poco estructurados.

- Existen alteraciones que, por su frecuencia, son de gran importancias, como: · Alteraciones del sueño. Insomnio, pesadillas, despertares frecuentes, etc. · Bloqueo en el aprendizaje. Es raro que un niño que padezca esquizofrenia

pueda continuar su aprendizaje sin dificultades, aunque su cociente intelectual sea normal.

· Se ven extraños, se miran al espejo y sienten que les crece la cabeza, la nariz o las orejas. Estas ideas son imposibles de cambiar, aunque se les explique que son ilógicas (“irreductible”).

· La afectividad es incongruente, aplanada y pueden tener risas inmotivadas o llorar sin aparente motivo.

Diagnóstico diferencial

Algunos ejemplos pueden ayudar a comprender lo expresado.

Ejemplo 1. José tiene 7 años, tiene un amigo imaginario con el cual juega,

dice que se llama Luis y con él se bate con una espada que realmente es un palo. Le pide a la madre que le sirva la comida a su amigo. José es un niño normal, tiene pocos amigos y se ha buscado uno con quien jugar.

Cuando se le pregunta sobre la veracidad de este amigo, reconoce que es de mentirita, pero se divierte con él.

Ejemplo 2. Lisandra es una niña que tiene dificultades para ver la pizarra,

el oftalmólogo le indicó unas gotas para dilatarle la pupila. Durante 4 h se puso incoherente, no conocía a los padres y se mostraba muy excitada; 2 días después estaba mejor y finalmente no tuvo ningún problema. Lisandra sufrió una psicosis tóxica.

Ejemplo 3. Guillermo de 8 años presentaba marcadas alteraciones en el

sueño, se negaba a ir a la escuela y lloraba sin aparentes motivos. Se mostraba retador, callado y comía continuamente. Su mamá estaba ingresada, pero nadie le había explicado nada sobre la realidad de ella. Guillermo pensaba que su madre estaba muy grave y que se iba a morir. La atención psicológica lo ayudó y el regreso de su mamá a la casa resolvió definitivamente la angustia que sufría Guillermo; el diagnóstico fue una reacción situacional.

Pronóstico

Depende de la sanidad mental anterior al inicio de la esquizofrenia, del grado de recuperación después del primer episodio, del diagnóstico y tratamiento precoz y del grado de apoyo familiar.

Tratamiento

El tratamiento de elección son los neurolépticos; entre ellos los más empleados son el haloperidol y la trifluoperazina. Las dosis de inicio deben ser bajas e ir aumentando gradualmente según sea necesario.

Pueden aparecer manifestaciones de extrapiramidalismo que desaparecen con tratamiento antiparkisoniano.

Existen otras drogas como la risperidona (risperdal) y la clozapina, que se han usado más en adultos que en niños.

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