Las siguientes recomendaciones son pertinentes para la protección de la identidad de marca de HP como líder en ciudadanía global y concuerdan con el compromiso público, consistente e histórico de HP con ella. En esta etapa, son líderes en la industria de alta tecnología con sus estrategias y políticas de Ciudadanías Global. La industria aún no ha sido sujeto de los intensos escrutinios por parte de las ONGs respecto a los temas de derechos humanos que ha enfrentado la industria del vestido, pero existe la creencia dentro de la compañía de que los riesgos y castigo por un bajo nivel de desempeño en derechos humanos son muy severos, según las experiencias de Nike y algunos otros. También hay espacio para que HP mejore la implementación de los principios del Pacto Mundial y de la DUDH (que HP afirmó respetar como parte del Pacto Mundial y su Política de Ciudadanía Global)241.
HP tiene una cultura empresarial que valora ‘hacer lo correcto’, lo que puede comprobarse en la cita original de David Packard en 1942. Aunque esto fue mencionado una y otra vez por cada uno de los gerentes entrevistados, esta valiosa manera de pensamiento respecto al impacto de los negocios de HP no puede ser lo único para alcanzar los niveles adecuados de desempeño en derechos humanos, especialmente en el contexto de crecimiento acelerado y fusiones y adquisiciones. Parece poco probable que los nuevos empleados de Compaq puedan aceptar por completo la “manera HP” sin tener estándares y políticas más sistémicas y explícitas. Aunque en HP
existen cuatro políticas principales respecto a derechos humanos, podrían integrarse de una mejor manera y alinearse con la estrategia y el marco de Ciudadanía Global en general. A lo largo de la compañía existe la necesidad de:
1. Identificar y priorizar los asuntos de derechos humanos que tienen mayores posibilidades de surgir a lo largo de las operaciones de la compañía;
2. Educar a los empleados y gerentes en la identificación de tales asuntos de derechos humanos; y
3. Trabajar para desarrollar guías del esquema sobre cómo enfrentar estos problemas.
La tradición HP de ‘hacer lo correcto’ significa que la compañía ya está operando con una visión enfocada hacia las dimensiones éticas y responsables de su trabajo. Esto sitúa a HP en la posición perfecta para combinar este compromiso con la ética con educación en derechos humanos y guías sobre cómo manejar estos problemas. Esto ayudaría a fortalecer su desempeño en derechos humanos al alcanzar un mayor nivel de consistencia a través de las múltiples operaciones e instalaciones. También es riegoso confiarse de la ‘manera HP’ dentro de un contexto post-fusión en el cual el 40% de la compañía no son empleados de antes de la fusión sino que llegaron de Compaq. La ‘manera HP’ necesita ser más explícita y calculada sistémicamente para lograr la comprensión y el desempeño individual de los empleados. HP debe darle la responsabilidad de los derechos humanos a lo largo de todas las compañías a un gerente de alto nivel o a un equipo de gerentes. Se necesitan más estudios para comprender quién hace eso actualmente y cuáles pueden ser las mejores prácticas a seguir con base en este modelo. Esto permitiría llevar a cabo una evaluación integral del desempeño actual de HP en derechos humanos, identificando y priorizando para HP la mejor manera de enfrentar problemas importantes y permitiendo el desarrollo de los
objetivos de desempeño de las políticas de la compañía y de los planes de implementación. Tal enfoque de la compañía hace falta en HP y es necesario asegurar que los derechos humanos tienen la atención que necesitan a lo largo de las operaciones de toda la compañía. También facilitaría la concientización dentro de HP y permitiría la comunicación de información y buenas prácticas entre las múltiples partes de HP. Lo más importante, es que un enfoque centralizado permitiría una respuesta rápida, exhaustiva y consistente a cualquier incidente de derechos humanos que pueda surgir. Este paso a seguir es crucial para llevar más allá el compromiso de HP con los derechos humanos, como se expresa en su política de Ciudadanía Global, y convertirlo en una parte viva de las operaciones de HP. Se cree que, dada la preferencia de HP por las estructuras descentralizadas, esta actividad involucraría la cooperación cercana de gerentes regionales y otros, al igual que de los empleados y sería mejor implementada por aquellos cerca al terreno y con una comprensión tangible de los asuntos prioritarios en su área.
HP debe investigar cómo fortalecer sus objetivos duales de mantener el tratamiento consistente de sus empleados y cumplir con los requerimientos legales aplicables de las jurisdicciones donde HP opera. Esto incluiría revisar las fechas y asuntos en los cuales puedan presentarse conflictos con las leyes y costumbres locales. Esto es lo que sucede en el área de privacidad donde sabemos que los argumentos que se relacionan con los beneficios de la consistencia y la ética de proporcionar el mismo nivel de protección para todos, sin importar su ubicación, tuvieron éxito242. Aunque un enfoque basado solamente
en el acatamiento de las leyes nacionales puede ser válido para otras consideraciones, no es suficiente para alcanzar un nivel adecuado de acatamiento de los derechos humanos. Muchos países han implementado leyes que no cumplen con los estándares requeridos por las leyes internacionales de derechos humanos para la aplicación de un derecho en particular para un miembro de
su población. Otros países no tienen leyes respecto a algunos temas de derechos humanos. Las razones de la ausencia de leyes adecuadas a nivel nacional son muchas y pueden incluir la presión sobre los gobiernos de los países en desarrollo de atraer y retener la inversión extranjera, así como también factores históricos y culturales.
HP implementa de manera activa sistemas de monitoreo internos y externos para los sistemas de sus cadenas de abastecimiento. Además de expandir la visión de problemas que se consideran dentro del código de conducta para proveedores, para que este sistema sea eficaz en el monitoreo del desempeño de los proveedores en derechos humanos, necesitará pasar del antiguo modelo centrado en la auto-evaluación a un modelo basado en un monitoreo de acatamiento más eficaz. Los esfuerzos de HP a este respecto son bienvenidos.
1. los
hombres
y
las
mujeres, a
partir
de
la
edad
núbil,
tienen
derecho, sin
restricción
alguna
por
motivos
de
raza, nacionalidad
o
religión, a
casarse
y
fundar
una
familia, y
disfrutarán
de
iguales
derechos
en
cuanto
al
matrimonio, durante
el
matrimonio
y
en
caso
de
disolución
del
matrimonio.
2. sólo
mediante
libre
y
pleno
consentimiento
de
los
futuros
esposos
podrá
contraerse
el
matrimonio.
3. la
familia
es
el
elemento
natural
y
fundamental
de
la
sociedad
y
tiene
derecho
a
la
protección
de
la
sociedad
y
del
estado.
Las compañías privadas operan en muchos países propensos al conflicto alrededor del mundo. Sus decisiones –sobre inversiones y empleo, relaciones con las comunidades locales, protección del medio ambiente local y sobre su propia seguridad– pueden ayudar a que un país se recupere del conflicto o servir para exacerbar las tensiones que alimentaron el conflicto en primera instancia. Las compañías cada vez reconocen más la necesidad de adoptar una visión más amplia del rol de las empresas en la sociedad (basados en la seguridad de su reputación, manejo de riesgos y licencias de funcionamiento) y comienzan a incorporar compromisos con la responsabilidad social y la protección de los derechos humanos dentro de sus principios empresariales. Dentro de este contexto, el trabajo en colaboración con todos los grupos de interés de la sociedad aparece como un factor clave para así que asegurar los impactos potencialmente negativos de las inversiones de negocios sean minimizados y que el sector privado haga una contribución positiva en la prevención de conflictos y la construcción de la paz.
El Diálogo entre Políticas del Pacto Mundial en “El Rol del Sector Privado en Zonas de Conflicto” lanzado en el 2001, proporciona el espacio para un foro dinámico donde representantes de compañías, ONGs, sindicatos y las Naciones Unidas trabajan unidos para identificar problemas importantes y acciones concretas que puedan ayudar a mitigar el impacto negativo del sector privado y a mejorar la capacidad de las empresas para contribuir en la prevención de conflictos y la construcción de la paz. Al construir sobre el reconocimiento de que el régimen de la ley y el respeto por los derechos humanos es una base necesaria para que los negocios y la sociedad puedan florecer, este diálogo sigue explorando modos y medios a través de los cuales la empresa pueda colaborar con otros actores de la sociedad para generar riqueza, desarrollo socioeconómico, proteger los derechos humanos y contribuir a la paz y a la estabilidad.