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Reorientar la lectura en red en la escuela

La frase: “Yo quiero aprender, enseñar a mí misma, a todos, cómo volver contra el enemigo aquella arma con la cual él nos ataca: el lenguaje”, pro- nunciada por Julieta Bertot en el filme de Godard, Le gai savoir, de 1968 (Xavier, 1977: 137), confirma la importancia emergente que estaban toman- do los medios audiovisuales en la sociedad en la década de los sesenta.

Se pronosticaba entonces el fin de la cultura alfabética y la emergencia de la cultura basada en la percepción auditiva e icónica.

En la actualidad la supremacía de la imagen alcanza una divulgación popular, pero el uso de la computadora origina un retorno a lo textual-oral. No es posible usar una computadora si no se lee o se escribe y, aún más, si no se cuenta con algún conocimiento y práctica en el uso de signos lingüísticos y no lingüísticos. Además, se debe conocer la característica inconstante de los signos electrónicos, los textos fluctuantes producidos en la red, así como el desempeño de los diversos dispositivos electrónicos.

La escritura y la lectura de los signos electrónicos se vuelven incons- tantes, pues la estructura durable del libro tradicional se transforma en una avalancha iconográfica, en una cascada de información que promete y exige nuevos modelos de generación, procesamiento y distribución de la informa- ción, colocando en jaque las bases del discurso racional y aproximándonos a nuevas relaciones con la información y la enunciación.

El lugar de la enunciación, de la producción discursiva, en el contexto en que es producido el encuentro educativo, responde a un acto individual de utilización de ese nuevo lenguaje digital que sustentaría la educación. Así, la teoría del lenguaje, la constitución de subjetividades y la propuesta de Paulo Freire contribuyen con la construcción de la pedagogía de la vir- tualidad. Los registros, síncronos y asíncronos, por medio de los cuales ellos

se expresan, serían el sitio donde se enuncian las faltas y pérdidas y en el cual se busca reconstruir un proyecto pedagógico.

La red, como esfera de conocimiento, llega a ser un poderoso dispositivo pedagógico y social. En la idea eisensteiniana,4 ella sería el vehículo por exce-

lencia de un discurso que explica un proceso mental en su interioridad, con la tremenda ventaja social originada de sus recursos de sonido, imágenes fijas y en movimiento, video, texto, radio, reconstruyendo todas las fases y peculiari- dades del curso del pensamiento.

Ante la diversidad de formas de comunicarse, la ampliación de los espacios de comunicación y la coexistencia de códigos lingüísticos y semióticos, se deben cuestionar los usos que esa cultura diversificada puede hacer de la tecnología para la lectura y la escritura en la red a fin de alcanzar a la mayoría de las per- sonas.

Lévy (1993: 126) considera que los polos de la oralidad primaria, de la es- critura y de la informática no son eras, no corresponden, de forma simple, a épocas determinadas, pero a cada instante y en cada lugar los tres polos están siempre presentes. Por eso, a partir de la metáfora del hipertexto, sostiene que estos polos, como auxilio a la inteligencia colectiva, garantizan el desdobla- miento de la red de cuestiones, posiciones y argumentos, en vez de valorizar los discursos de las personas, tomadas como un todo. Lévy (1993: 66) además afirma que:

... Con los groupwares, el debate se dirige hacia la construcción progresiva de una red de argumentación y documentación que está siempre presente a los ojos de la comunidad, pudiendo ser manipulada en cualquier momento. [...] especie de lenta escritura colectiva, desincronizada, desdramatizada, expandida, como si creciese por cuenta propia siguiendo una infinidad de líneas paralelas, y por tanto siempre disponible, ordenada y objetiva sobre la pantalla. [...] tal vez tenga inaugurada una nueva geometría de la comunicación.

4 Serguei Eisenstein (1898-1948) nació en Letonia. Cineasta de mente creadora a la búsque-

da de caminos estéticos, sociales y políticos. Su preocupación era no perder el menor grado de la experiencia colectiva para las nuevas producciones.

En este sentido, Levy (1998c) propone la “ideografia dinámica” (id), un tipo de interfaces, un lenguaje de imágenes animadas, que busca mejorar la co- municación humana. Es una escritura dinámica que se basa en iconos, esque- mas y redes semánticas, con la posibilidad técnica, cognitiva y lingüística de un lenguaje interactivo con soporte informático. Considera que la id no es un lenguaje de programación, sino un tipo de interfaces, superadoras incluso de las realidades virtuales. Diferente del alfabeto, que reduplica el lenguaje fonético sobre un plano visual, la id supone una representación figurada y animada de

los modelos mentales. El lenguaje de las imágenes, tal como es postulado por la

id, busca superar las limitaciones del pensamiento en línea.5

Pero ¿será la id un suplemento del habla y de la escritura? Sabiendo que

la práctica educacional nos condiciona y estructura con relación al poder de la escritura, comenzamos a reflexionar sobre esto porque podemos estar próximos a nuevos métodos de mediación pedagógica.

5 David Sanderson (2001) registró más de 650 smileys, que fueron compilados de mensajes

de e-mail. Los emoticons son combinaciones de iconos significativos generados por el teclado, que crean un escenario, según el contexto, que puede servir para una acción u otra. Simbolizan ex- presiones faciales de emociones. Algunos autores ya se refieren a ellos, clasificándolos en diversos tipos: básicos, oficiales, muy usados, de profesiones, del usenet, emocionales, etcétera. Sanderson demuestra, a través de los ejemplos, que los smileys son utilizados en conversaciones típicas de e-

mail y que, están modificando la forma de comunicación. Los representantes crecen diariamente en

la web, valiendo la pena hacer una búsqueda por smileys o directamente por emoticons:

Smiley Significado :-) La sonrisa

:) La sonrisa, pero sin nariz :-( Una expresión triste

:( Una expresión triste, pero sin nariz ;-) Una guiñada de ojo

:-D Alguien riendo a carcajadas :-O Ohhhhhhh

:-| Indiferente

:-P Lengua afuera (lengua por la tabela ASCII ( :-þ | :-Þ )) :-[ Una expresión extremadamente triste o un vampiro :-{ Un individuo con bigote

:-~) Una persona constipada :´-) Alguien que está por llorar :~~) Un lloro monumental :-@ Alguien gritando

-:-( Los verdaderos punks no sonríen <|-( Un chino triste

La lectura de las imágenes demanda una cierta e indiscutible experiencia que tiene que ver con la situación individual-social de quien hace esa lectura. En la síntesis de las imágenes, hay una sintaxis, una textura, que no puede estar separada de la semántica. Por ejemplo, una página de Internet va a presentar ciertos elementos cuya organización posibilita cierta significación, dependien- do del lector-autor.

El movimiento de las imágenes y su posición dentro del contexto de una situación tienen una semántica que demanda una cierta práctica o alfabetiza- ción visual, una cierta convivencia interpretativa, que es la lectura relacionada, indiscutiblemente, con la formación y con la experiencia social.

En diálogo con Sergio Guimaraes, Freire (1986) entiende que los niños pobres también tienen cierta experiencia en la lectura de imágenes, por medio del cine del barrio, de la televisión del negocio de la esquina o de su propia casa. También los niños están experimentándose con el lenguaje de los juegos electrónicos. Importa saber cómo están reaccionando ellos y cuál está siendo la lectura de esas imágenes por los jóvenes y adultos.

La web multimedia puede tanto favorecer la práctica del profesor como exponerlo a los ojos de la comunidad, ante las mínimas dificultades en el uso de los dispositivos y del nuevo repertorio del vocabulario, bastante conocido por los niños y jóvenes. Estar en la red no les deja otra opción más que la del movi- miento y de la participación, pero respetando la dinámica de los participantes. El desafío no es la vertiginosidad de la lectura y de la escritura, con todos los errores y expresiones incorrectas, y sí la interlocución, que puede tornarse alu- cinante si no se domina y no se tiene una lectura crítica de esa esfera digital.

Se trata de una esfera en la cual de la misma forma en que se procesa un texto, una voz, una imagen, un sonido, un silencio, es posible digitalizarlos, criptografiarlos y cifrarlos, tornando más compleja la comunicación. En la edu- cación el fenómeno es introducido por medio del mercado audiovisual por la compra y venta de sonidos, voces e imágenes, los cuales aparecen “agregando valor” a la producción académica, en una perspectiva mercantil. El problema no está en traer la red para dentro de la escuela, sino en saber a quién sirve y para qué.

La penetración de la informática en la escuela, en esta perspectiva, no pue- de ser negada, pero sí conocida, reflexionada y discutida, pues como pensaba

Freire, ciertamente, por detrás de todo eso hay multinacionales interesadas en vender computadoras.

En la lógica mercantilista, el concepto de conocimiento como mercancía adquiere relevancia a partir de la introducción de la lógica difusa6 en la produc-

ción. La lógica difusa, al contrario de la lógica aristotélica que procede de mane- ra binaria exacta, verdadera o falsa, actúa por un raciocinio de aproximaciones. Ella se basa en palabras o probabilidades lingüísticas.7

Esta valoración incorporada al proceso de conocimiento desestabiliza cer- tezas y verdades éticas de la praxis educativa y atraviesa el proceso de la lectura y de la escritura en los medios de comunicación electrónicos. Aunque nosotros nos confrontemos con tal hecho, ese proceso deja la impresión de estar en el mismo contexto cultural y hasta resolviendo las diferencias que por ventura existan.

De ese modo la dimensión mercantilista del conocimiento invade el ámbito académico y, a su vez, emergen respuestas alternativas para la educación. En ese sentido, Moacir Gadotti (McLaren, 1998: 30) alerta en torno a una visión mercantilista del proceso diciendo que “el conocimiento es un bien imprescin- dible a la producción de nuestra existencia. Por eso él no puede ser objeto de compra y venta, cuya posesión quede restringida a pocos”.

Por eso, más que nunca, se debe reconocer la importancia de la red de computadores en las escuelas, sin dejar de definir al servicio de quién estará y cuál será la finalidad de incorporarla.

6 Extensión de la lógica booleana, en la cual las variables pueden adquirir grados intermedia-

rios de veracidad o falsedad, representados por valores fraccionarios entre 0 y 1. Introducida en la década de los sesenta como medio de modelar grados de incertidumbres presentes en el lenguaje natural, es usada en el desarrollo de sistemas especialistas (Diccionario Aurelio Electrónico Siglo XXi, noviembre de 1999).

7 Uno de los ejemplos clásicos son las máquinas de lavar producidas por los japoneses. Estas

utilizan controladores de lógica difusa para verificar el tipo de tejido y el peso, y censores de sucie- dad, que automáticamente frenan los ciclos de lavado para el uso óptimo de potencia, agua y deter- gente. Esto marca un “antes” y un “después” en la concepción de conocimiento que se definía por el verdadero-falso. La dimensión mercantilista del conocimiento va invadiendo el ámbito académico y aceptando otras respuestas intermedias alternativas.