EL ESPÍRITU IMPULSA A JESÚS AL DESIERTO
III. TEXTOS BÍBLICOS FUENTE 1 El Espíritu impulsa
Repetidamente aparece en la Biblia el Espíritu de Dios como una fuerza dinámica que irrumpe en el hombre y le transforma o lo posee o lo conduce sobrepasando las posibilidades humanas. Ofrecemos una muestra de textos:
—Nm 11,25-27: Yhwh decendió en una nube y le habló: después tomó del espíritu que había [sobre Moisés] y lo infundió –evpe,qhken– sobre setenta ancianos; y en cuanto el espíritu descansó sobre ellos, pusiéronse a profetizar; pero ya nunca volvieron a hacerlo.
—Nm 24,2s: Y Balaam alzó sus ojos y vio a Israel acampado por tribus, e invadióle –kai. evge,neto pneu/ma qeou/ evn auvtw/|– el espíritu de Dios. Entonces profirió su poema y dijo ....
—Jue 3,10: El Espíritu de Yhwh le invadió –evge,neto evpV auvto.n– [a Otniel] y juzgó a Israel y salió a la guerra ...
—Jue 6,34: El espíritu de Yhwh revistió –evneduna,mwsen– a Gedeón, quien tocó la trompeta y los de Abiezer se reunieron tras él.
—Jue 11,29: El Espíritu de Yhwh vino sobre Jefté –kai. evge,neto evpi. Iefqae pneu/ma kuri,ou– ....
—Jue 14,6: Entonces el Espíritu de Yhwh invadió –h[lato evpV auvto.n– a Sansón y éste despedazó [al león] como si fuera un cabrito.
—1 Sm 11,6: El Espiritu de Dios invadió –evfh,lato– a Saúl y su cólera se inflamó fuertemente.
adelante.
—1 Sm 18,10: Un espíritu malo de Dios invadió a Saúl, el cual se puso arrebatado en medio de la casa.
—1 Re 18,12: Ahora bien, sucederá que cuando yo [Abdías] me vaya de junto a tí [Elías], el Espíritu de Yhwh te llevará –avrei/– a donde yo no sepa.
—2 Re 2,9: Mientras pasaban, Elías dijo a Eliseo: «Pídeme lo que quieras que haga por ti antes de que sea arrebatado de tu lado». Eliseo respondió: «Que pasen a mí dos tercios de tu espíritu».
—2 Re 2,15-16: Cuando los discípulos de los profetas que estaban en Jericó, lo [a Eliseo] vieron de enfrente exclamaron: «El espíritu de Elías posa sobre – evpanape,pautai– Eliseo» [...] Luego le dijeron: « [...] permite que vayan y busquen a tu señor, no sea que le haya arrebatado el Espíritu de Yhwh y le haya arrojado en alguna de las montañas o en uno de los valles».
—Is 11,2ss: Sobre él [el brote del tronco de Jesé] se posará –avnapau,setai– el Espíritu de Yhwh, espíritu de sabiduría e inteligencia, espíritu de consejo y de fuerza, espíritu de conocimiento y temor de Yhwh ...
—Ez 3,12-15: Entonces el Espíritu me arrebató –avne,labe,n– y oí tras de mí el ruido de una gran trepidación al alzarse la Gloria de Yhwh de su sitio, (13) así como el rumor de las alas de los seres, que chocaban una contra otra, y el ruido de las ruedas y el ruido de una gran trepidación. (14) Así, pues, el Espíritu me arrebató y me tomó –evxh/re,n me kai. avne,labe,n me–, y yo iba amargado con el espíritu enfurecido; pues la mano de Yhwh pesaba gravemente sobre mí. (15) Y llegué a los deportados de TelAviv, que moraban a orillas del río Kebar, y a donde elos habitaban, y permanecí allí siete días causando estupor en medio de ellos.
—Ez 8,3ss: ... Y el Espíritu me elevó –avne,labe,n– entre la tierra y el cielo y condújome a Jerusalén entre visiones divinas ... (4) Y he aquí que allí estaba la Gloria del Dios de Israel.
—Ez 11,1: Después el Espíritu me elevó y me trasladó –kai. avne,labe,n me pneu/ma kai. h;gage,n me– a la puerta oriental de la Casa de Yhwh ... —Ez 11,5: Y me invadió – e;pesen evpV evme.– el Espíritu de Yhwh y me dijo .... —Ez 11,24: Luego el Espíritu me alzó y me trasladó en visión –kai. avne,labe,n me pneu/ma kai. h;gage,n me–, por el Espíritu de Dios, a Caldea, cerca de los cautivos. Y desapareció de mí la visión que había contemplado. Y yo comuniqué a los cautivos todas las cosas que Yhwh me había mostrado.
8 Bultmann (pp. 312-13.364) considera el relato como una leyenda de orígen mítico
o más probablemente al estilo de las historias de santos varones, en todo caso reelaborado por escribas helenístico-judíos. Opinión opuesta expresa Dibelius (p. 132, nota 192): “Marcos quiere crear el paso desde el bautismo a la actividad galilaica de Jesús [...] Esta permanencia de Jesús en el desierto, y no una especie de actos de tentación, constituyen el contenido de 1,13; y en esta instancia en el desierto se insieren en primer lugar las tentaciones (pero no tres actos, sino una continua acción disturbadora por parte de Satán), así como la vida con los animales y, por último, la atención que le prestan los
ángeles.” La analogía con las tentaciones de Buda y otros relatos paralelos que se encuentran en la historia de las religiones sólo demuestran la existencia de una ley de la analogía biográfica, pero no una relación literaria de fuentes (Dibelius, p. 264).
9 Cf. Boring, p. 47.
Puede advertirse la frecuencia de las preposiciones evpi y avna., independientes o como compuestos verbales, para expresar posesión y elevación. En Jue 6,34, el verbo evneduna,mwsen tiene el sentido de llenar de la fuerza del Espíritu.
2. En el desierto
La valoración del desierto es, en la Biblia Hebrea, ambigua. Por una parte es el lugar de peligro mortal (Dt 8,15), de fieras y animales salvajes (Nm 21,5-6; Is 30,6), sede de los poderes demoníacos (Lv 16,10.21; Is 13,21-22; 34,14-15). Pero por ello mismo, será en el desierto por donde Dios se abrirá paso (Is 40,3) y donde se muestre la especialísima protección de Dios a su pueblo, a pesar de las rebeliones del pueblo (Ex 17,1-4; Nm 20,1ss; Ez 20,13; Sal 78,40-41; 95,8-11; 106,14.32 etc.):
—Dt 32,10: Lo encuentra en tierra desértica, en yermo con ulular de soledad; lo rodea, lo atiende, lo cuida como a la niña de sus ojos.
—Jr 2,6: ¿Dónde está Yhwh, el que nos ha subido del país de Egipto, el que nos ha conducido a través del desierto, por tierra de estepa y barranco, por tierra árida y tenebrosa, tierra por donde nadie transita y donde no habita hombre alguno? —Jr 31,2: Ha hallado gracia en el desierto el pueblo escapado de la espada (cf. Sal 78,15- 20).
El escenario del desierto va unido a una larga unidad de tiempo: 40 días o años. El número 40 señala los años que Israel pasa en el desierto:
—Dt 1,3: [A su llegada al otro lado del Jordán, Moisés habló a Israel] Y sucedió que en el año 40, el mes undécimo, el primero del mes, habló Moisés a Israel de acuerdo con todo lo que le había mandado Moisés respecto a ellos.
—Am 2,10: Sí, Yo os subí del país de Egipto y os conduje por el desierto durante 40 años para conquistar la tierra del amorreo.
Los 40 años del desierto han sido un tiempo de protección especial de Dios sobre Israel: —Ex 16,35: Los hijos de Israel comieron el maná durante 40 años, hasta su llegada a la tierra habitada.
—Dt 2,7: Pues Yhwh tu Dios te ha bendecido en todas tus empresas: ha cuidado tu viaje por este dilatado desierto; y hace ya 40 años que Yhwh tu Dios está contigo y no has carecido de nada”
—Dt 8,4: Tu vestido no se ha gastado encima de ti ni se hincharon tus pies durante estos 40 años.
—Neh 9,21: Cuarenta años los sustentaste en el desierto, sin que carecieran de nada; sus vestidos no se deterioraron ni se hincharon sus pies.
Pero también ha sido un tiempo de prueba:10
—Dt 8,2: Recordarás todo el camino que Yhwh tu Dios te ha hecho andar durante estos 40 años por el desierto a fin de humillarte, probarte y saber lo que encierra tu corazón, y si observas o no sus mandamientos.
Cuarenta es también el tiempo de la proximidad de Dios:
—Ex 24,18: Moisés penetró por medio de la nube y ascendió a la montaña y permaneció Moisés en el monte cuarenta días y cuarenta noches.
—Ex 34,28: Moisés permaneció allí con Yhwh cuarenta días y cuarenta noches, sin comer pan ni beber agua; y escribió sobre las Tablas las palabras de la Alianza, las Diez Palabras.
—Dt 9,9: Cuando subí a la montaña a recibir las Tablas de la Alianza que Yhwh había pactado con vosotros, permanecí en la montaña cuarenta días y cuarenta noches, sin probar pan ni beber agua.
Los profetas idealizaron extraordinariamente los años del desierto y anunciaron la reconciliación y paz con todas las fieras del desierto:
—Os 2,16: Por tanto, he aquí que Yo la seduciré y la llevaré al desierto y la hablaré al corazón.
—Os 2,20: Pactaré a su [de Israel] favor alianza en aquel día con las bestias del campo, con las aves del cielo y los reptiles de la tierra.
—Is 43,18-20: (18) No recordéis lo de antaño, no penséis en lo antiguo. (19) Mirad que realizo algo nuevo, ya está brotando, ¿no lo notáis? Abriré un camino por el desierto, ríos en el yermo; (20) me glorificarán las bestias del campo, chacales y avestruces … —Is 11,6-8: Entonces morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se echará; y el ternero y el leoncillo pacerán juntos y un muchacho podrá conducirlos. Vaca y osa pastarán; juntos se tumbarán sus cachorros, y el león, como una res vacuna, comerá paja. Entonces el niño de pecho jugará junto al agujero del áspid, y hacia la caverna del basilisco extenderá su mano el destetado (cf. Is 65,25).11 —Jr 2,2: Recuerdo en tu favor la afección de tus mocedades, el amor de tus desposorios, cómo me seguiste por el desierto, por tierra no sembrada.
—Jr 31,2: Así habla Yhwh: Ha hallado gracia en el desierto el pueblo escapado de la espada, ha marchado a su reposo Israel.
—Ez 34,25: Y pactaré con ellas [las ovejas, Israel] alianza de paz y exterminaré del país las bestias feroces, y habitarán con toda seguridad en el desierto y dormirán en los bosques.
10 Cuarenta señala también la duración del castigo: Gn 7,5, Voy a hacer llover sobre la tierra durante 40 días y 40 noches, y aniquilaré de la superficie del suelo todos los seres que produje.
La literatura sapiencial también formula la salvación de Dios como un retorno a la armonía del paraíso:
—Job 5,22-23: Te reirás de correrías y penurias, y no temerás a las bestias de la tierra. Porque aún con las piedras12 del campo harás alianza, y la bestia salvaje vivirá
en paz contigo”.
3. Elías en el desierto
El relato de 1 Re 19,1-18 presenta rasgos comunes con la escenografía evangélica: Elías, temiendo por su vida, huye al desierto donde, tras una marcha agotadora, se rinde y se desea y pide la muerte: Ya basta, oh Yhwh, toma mi vida pues no soy mejor que mis
padres (v. 4); pero un ángel le despierta por dos veces y le ofrece de comer y beber. Así recuperado, reanuda su marcha por el desierto durante 40 días y cuarenta noches hasta llegar a la Montaña de Dios.13
4. Tentación de Satanás
Job 1-2 y Zac 3,1-2 presentan a Satanás como un personaje de la corte divina, entre otros ángeles o “hijos de Dios”, siempre a las órdenes de Yhwh y como su fiscal acusador.14 Paulatinamente Satán llegará a introducirse en la tradición judía y hacerse el jefe en el mundo de los demonios malignos (cf. Jub 10,11; PesR 36,2 etc.). La función de tentador de Jesús, frente a otros ángeles que le sirven, es la que Satanás realiza en el libro de Job: pide el permiso divino para poner a prueba a Job privándole, en proceso creciente, de su hacienda, de sus hijos, de su salud, y hasta de la estima y confianza de su mujer y sus amigos (cf. esp. Job 1-2); Job tiene que entrar en una largo y doloroso proceso de purificación.15
11 Véase la magnífica descripción del poema de Is 11,1-9 en J.L. Sicre, “El
mesianismo …”, pp. 17-20.
12 Se conjetura leer por : “hijos del campo” (con referencia a los sátiros o demonios de la
tierra) en lugar de “piedras del campo”: Rashi.
13 El paralelismo con la tentación de Moisés (Nm 11,14-15), quien al verse solo frente al
pueblo pide también la muerte, es puesto de manifiesto por Miller (p. 63): también Elías se creyó solo (1 Re 18,22).
5. Convivencia con las fieras
En la Biblia Hebrea la convivencia con los animales salvajes aparece como un momento idílico de una época futura que Dios promete dentro de una paz universal: Os 2,20 (en aquel día); Is 11,6-8 (cuando surja el brote del tronco de Jesé [...] y sobre él se posará el Espíritu de Yhwh); 65,25; Ez 34,25 (promesa del pastor davídico). (cf. textos supra).16
Sal 104 es un canto a la creación primigenia, cuando todas las criaturas están alimentadas y mimadas por el Creador. Ninguna tensión existía entre las diversas especies, ninguna violencia en las leyes de la naturaleza: los navíos se pasean, Leviatán que formaste para jugar con él (v. 26).
Por otra parte, la tipología de Adán, dominando y dando nombre a los animales y conviviendo con ellos (Gn 1,28-30; 2,19-20), será explotada en la tradición apócrifa (como veremos).
6. Servicio de los ángeles
Mt 4,6 y Lc 4,10ss, en el desarrollo midrásico de la escenografía marcana, han introducido el texto de Sal 91,11-12, que, con el v. 13, pudiera considerarse trasfondo del texto de Mc:
14 En 1 Cr 21,1, Levantóse Satán contra Israel e incitó a David a hacer el censo, la
mención de Satán es corrección de 2 Sm 24,1, donde es Yhwh quien incita a David a hacer el censo. En la versión griega de Ben Sira 21,27se menciona a to.n satana/n, con el sentido probable de “adversario” o “acusador.”
15 “El libro de Job nos puede ayudar también a distinguir entre prueba y tentación
(…) El hombre tiene que pasar por purificaciones, transformaciones, que son peligrosas para él y en las que puede caer, porque son el camino indispensable para llegar a sí mismo y a Dios (…) Un camino de maduración en el que acechaba la tentación, el peligro de caer, pero, no obstante, un camino necesario” (Benedicto XVI, p. 199). Cf.
infra, pp. 196-98.
16 Cf. también Job 5,23.
—Sal 91,11-13: Pues sobre ti a sus ángeles da órdenes para guardarte en todos tus caminos. Sobre tus palmas han de conducirte para que tu pie no tropiece en la piedra. Caminarás sobre el áspid y la víbora, hollarás al leoncillo y al dragón.
Sin embargo, todos los comentaristas han expresado sus dudas al respecto. Verdaderamente, pisar y hollar a los animales no es convivir con ellos. Por otra parte, para Mt y Lc acceder a que se cumpliera la protección de los ángeles sería sucumbir a la tentación; en el texto de Mc no se dice que Jesús venza a la tentación, pero está supuesto en la convivencia con los animales y el servicio de los ángeles.
Otra sugerencia es el ángel que guía a Israel por el desierto: Ex 14,19; Ex 23,20.23; 32,34; 33,2; Nm 20,16 etc.
La referencia más cercana a nuestro texto es aparentemente el ángel que sirve a Elías en el desierto comida y bebida para recuperarse cuando el profeta cede a la tentación de desistir de su misión: 1 Re 19,1-18.
La literatura extrabíblica pondrá de relieve la oposición entre los ángeles servidores y los ángeles rebeldes que se negaron a adorar y servir a Adán.
IV. RELECTURA DE MC 1,12-13 A LA LUZ DE LOS TEXTOS-FUENTE Y EN EL