Escribiendo en el aula
1. Acerca de la lectura en voz alta
1.2. Ventajas de la lectura en voz alta
La lectura de cuentos por parte de los adultos es una experiencia significativa para los niños. Es muy importante que los padres lean a sus hijos y que compartan con ellos la experiencia de disfrutar un libro que, además de placer, les da la oportunidad de aprender. De hecho, se sabe que los niños aprenden a leer y a escribir más fácilmente cuando han tenido contacto temprano con los libros y ya saben cómo manipularlos incluso antes de entrar a la escuela.
Numerosas investigaciones reportan el éxito obtenido en diferentes áreas por aquellos niños a quienes se les ha leído en voz alta de manera temprana y regular no sólo en casa, sino también en su salón de clases. A continuación se explicarán las ventajas que propicia una buena y constante lectura en voz alta.
1.2.1. Facilita el aprendizaje de la lectura
La lectura en voz alta es precursora del éxito en el aprendizaje de la lectura, ya que facilita la adquisición de la estructura sintáctica del lenguaje escrito. Así, antes de ser capaces de leer por ellos
mismos, los niños conocen cómo se estructuran los textos. Esto les da un mayor entendimiento de cómo funcionan las historias y de la continuidad que tiene el relato. Además, les da a los niños una idea general de lo que significa el acto de leer y los acerca más a experimentarlo por ellos mismos.
El contacto temprano con los libros ayudará a los niños a llegar a ser lectores independientes cuando entren a la escuela, ya que los familiariza con las reglas que gobiernan el proceso de la lectura.
Al observar cómo lee el maestro, al escuchar la lectura con entonación y fluidez, los niños se forman una idea clara de cómo debe sonar el lector experto y tratarán de parecerse a ese modelo. Esto da a los niños confianza en su habilidad para aprender.
1.2.2. Familiariza con los libros y las estrategias de lectura
Cuando lee en voz alta, la maestra les da a los niños valiosa información sobre los procesos y estrategias de la lectura, no sólo sobre los contenidos del libro. Los niños observan cómo ella corrige los errores cuando lee, cómo regresa a las páginas anteriores para consultar alguna información, cómo utiliza las ilustraciones para apoyarse, cómo pasa las hojas, etc. En pocas palabras, los niños observan cómo la maestra lee, monitorea y corrige su propia lectura, relacionándose e interactuando con el objeto libro.
1.2.3. Amplía el vocabulario
Al almacén de palabras ya conocidas, los niños agregan aquellas que les facilita la lectura en voz alta de textos nuevos. Esto no sólo les ayuda a expresar sus ideas con más fluidez, sino que también les permite contar historias con mayor conexión. Además, al ampliar su vocabulario, los niños
adquieren la llave que facilita la adquisición de conocimientos más específicos. Así, por ejemplo, el niño que escucha una palabra desconocida que se le ha leído repetidamente en voz alta, se pregunta qué significa. Luego, cuando ha aprendido a identificarla y localizarla, será capaz de utilizar este conocimiento cuando esté hablando o escribiendo.
1.2.4. Ayuda a entender el funcionamiento del lenguaje escrito
La lectura en voz alta les permite a los niños conocer la estructura del lenguaje escrito, descubrir la continuidad de las narraciones, apreciar las rimas, distinguir los signos de puntuación, etc.
Al leer a los alumnos, les damos la oportunidad de que vayan entendiendo poco a poco las convenciones del lenguaje escrito y sus diferencias con el lenguaje oral. Además, la experiencia continua con historias leídas en voz alta, suaviza la transición de la comprensión del lenguaje oral al uso de los símbolos en lo impreso.
Leer a los niños es una experiencia interpretativa y un proceso pedagógico, pero también es un proceso sociolingüístico (comunicativo).
La lectura en voz alta les permite a los niños descubrir la importante relación entre lectura y escritura. Esto cumple una doble función: por una parte, la de legitimar y darle una finalidad al texto leído; y por otra, la de propiciar la respuesta por escrito de los niños al autor del texto. En este sentido, el maestro puede ir relacionando las historias leídas en clase con los temas que los niños van a escribir de manera independiente.
1.2.5. Mejora habilidades cognitivas
Mediante la lectura en voz alta los niños comprenden mejor las historias, amplían sus márgenes de memoria, extienden sus periodos de atención, infieren relaciones causales y son capaces de resolver los problemas a los que se enfrentan cuando leen. El desarrollo de estas habilidades cognitivas es notoriamente superior en aquellos niños que están continuamente expuestos a la lectura en voz alta, que en aquellos no habituados a esta práctica.
Describiremos de manera breve los tres elementos presentes en este proceso de lectura en voz alta (textos, niños y maestro), así como la manera en que deben relacionarse entre sí para lograr una experiencia exitosa.
La selección de textos por parte del maestro es un paso muy importante, ya que para hacer esto se deben tener objetivos claros y un conocimiento amplio de las habilidades de los alumnos. La dificultad de un texto depende del apoyo que el niño requiera de la maestra o de otros adultos para poder completar su lectura. Es por esto que los textos más complejos serán elegidos para la lectura en voz alta, ya que en estas prácticas el nivel de apoyo del profesor es mayor que en otras actividades (por ejemplo, en la lectura independiente).
• Repetición de frases u oraciones en el texto. • Familiaridad del contenido.
• Familiaridad en los patrones o estructuras del lenguaje. • Palabras que riman.
• Ilustraciones que describen claramente lo escrito. • Longitud y cantidad de texto adecuado para el nivel.
• Claridad en el formato (izquierda - derecha, arriba - abajo).
Otro componente de la lectura en voz alta son las respuestas de los niños ante el texto. Estas se refieren a los comentarios que los alumnos pueden hacer, relacionando la lectura con experiencias propias o con otros textos leídos, además de la discusión que hagan durante o después de la lectura; por ejemplo, un niño que dice que ya ha leído ese libro o que interrumpe la lectura para hablar acerca de otro libro parecido al que se está leyendo en voz alta. Estas respuestas tienen que estar de acuerdo al medio en el que se desenvuelven. Al leer en voz alta a los niños se debe considerar su contexto social. El profesor debe pensar en las relaciones del texto que está leyendo con el mundo cotidiano de los niños. En este sentido, el maestro hace una narración lógica de la historia como un todo y la relaciona con las experiencias de sus alumnos.
Por otra parte, el maestro debe propiciar un ambiente agradable durante la lectura en voz alta, debe permitir y favorecer la discusión de aspectos relevantes para los alumnos. Una función fundamental del maestro es infundir confianza en sus alumnos, mostrando interés en cualquier comentario que ellos hagan. La lectura en voz alta debe hacerse de manera fluida, respetando signos de puntuación y la estructura del texto, cuidando tener un tono de voz adecuado; esto les permitirá a los niños ver a un lector que disfruta de lo que lee y, a la vez, aprender algo de esta actividad.