JUAN FRANCISCO GALLO
Relaciones humanas
aplicadas
INTRODUCCIÓN
Sin buenas relaciones no puede haber realización ni felicidad humana. Estamos en una época en que predomina el desorden de la personalidad; debido al caos social y psicológico en que vivimos, enfrentados a cambios bruscos e inexplicables para las personas corrientes, debido a que todos los valores fundamentales de la persona, se ven cruelmente atropellados por la voraz fiebre mercantilista y el ansia de poder, dinero, placeres y lujos. Es urgente una orientación psicológica socializadora y científica, que permita una integra reestructuración de la personalidad, para que pueda adaptarse a un medio de cambios vertiginosos, que alteran la conducta hasta el punto que se torna con-tradictoria y plagada de conflictos de toda índole.
Relaciones Humanas Aplicadas, es el fruto de muy amplias investigaciones y estudios comprobados, y respaldados por muchos años de práctica y experiencia como conferenciante y orientador psicológico, tanto a nivel colectivo como individual; lo cual representa un gran laboratorio científico, para quien tiene el poder de la observación controlada, la penetración psicológica y la objetividad científica.
Es indispensable, para que una obra de relaciones humanas resulte eficaz y cumpla con el objetivo, que pueda adaptarse a la idiosincrasia y al nivel cultural de la gente a quien se dirige; puesto que hay que tener en cuenta ciertos factores sociales y psicológicos, para precisar sus necesidades reales; porque puede ocurrir que, por seguir la pragmática convencional, se entre en una teoría muy poco aplicable en la vida práctica, en las necesidades y dificultades de las personas no profesionales en psicología y relaciones humanas. Por esto, con el fin de lograr una comunicación adecuada y eficiente con dichas personas, me veo precisado a emplear un lenguaje muy simplificado, sencillo y claro.
Las relaciones humanas, son un factor importantísimo en el progreso y desarrollo social y todo lo que atañe a la realización humana. Muy especialmente en Colombia, hemos carecido de un mayor estímulo en este fundamental aspecto de la educación cívica y ciudadana y de ello se derivan una serie de conflictos y
dolores a todos los niveles. Si tuviéramos una mejor formación en este campo, no tendríamos que lamentar tantas desafortunadas situaciones por causa de la falta de formación en cuanto se refiere: a la personalidad, la conducta y las relaciones humanas. Por tanto, el noble propósito de esta obra, es aportar una adecuada orientación a las personas anhelantes de superación, éxito y felicidad. Ante todo mi esfuerzo esta centrado en tender un puente de unión y acercamiento, entre lo teórico y lo práctico.
En las escuelas, colegios y universidades, se imparten informaciones teóricas, técnicas y profesionales; pero se descuida el factor más importante y esencial, como es la formación humana, esto es, la formación profunda, el desarrollo humano e íntimo del hombre, lo cual constituye la más elevada finalidad el perfeccionamiento y la felicidad humana; no obstante, esto se deja para el lando a el error y la ignorancia, en este aspecto, han hecho sus estragos. Con esta obra me he propuesto aportar y contribuir con mis conocimientos para despertar el interés en este factor tan fundamental y sin embargo tan descuidado y; menos-preciado. Comprendemos que la grandeza del hombre reside en su educación y desarrollo interno en su capacidad para servir y convivir con los demás. Llamado en otros términos desarrollo interpersonal.
SALUDO A MIS LECTORES
Apreciado lector:
Indudablemente, en el momento que tomas en tus manos este libro y empiezas a leerlo, te consideras un amigo del autor, pues de no ser así no lo harías. Igualmente, si yo no tuviera una amistosa inclinación hacia mis lectores, no habría preparado una obra de relaciones humanas, sino por el contrario, uno de sátiras y críticas inhumanas, o habría preferido inventar un arma o un veneno, para perseguir y destruir a la humanidad física y moralmente .
Esta es una sublime razón para declararnos dos grandes amigos, porque, solamente de ese modo, podrás tener un noble sentido de aprecio por estas valiosas enseñanzas, que tanto irán a transformar tu conciencia y tu conducta, frente a tus semejantes y a tu propia vida; porque este es el fecundísimo terreno donde sembraras y cosecharás tu anhelada felicidad.
Si de verdad quieres sacar el máximo provecho a este libro, no debes conformarte con leerlo una sola vez, pues debes ser plenamente consciente, que solamente, llevarnos a la vida práctica todo lo que hemos comprendido y asimilado plenamente. Por esto, no quiero engañarte ni que te engañes a ti mismo; nadie leyendo un libro una o dos veces, puede aprenderlo, comprenderlo y aplicarlo con eficacia; si con una vez que leas el nombre del autor no consigues aprendértelo, es lógico que mucho menos comprenderás y aprenderás todo el contenido de su obra.
En las páginas siguientes me tendrás como fiel amigo y compañero, para que dialoguemos juntos y rompamos la monotonía de la soledad y falta de amistad, como nos dice Antonio de Guevara: “A los cordiales amigos no basta alumbrarles el camino por donde vayan, sino que les hemos de quitar los obstáculos en donde tropiezan”. Y Paul Bourget dice: “ Una noble amistad es una obra maestra a duo en la que no es posible discernir lo que pertenece al uno y al otro de los colaboradores”. En esta misma forma, nosotros seremos un armonioso e inse-parable duo entre escritor y lector.
conocimientos de esta obra, hasta lograr los más grandes resultados en la transformación de tu vida, porque solo en esta forma puedo sentirme plena-mente satisfecho, de haberte encontrado a través de este libro, para poder ayudarte al comúnicarte lo que he considerado como lo más valioso de mi vida, para ofrecerlo con toda mi alma para el bien y la felicidad de la humanidad. Pues después de mucho atesorar nobles ideas y conocimientos, esta es 1a única herencia que le puedo legar a mi amada y doliente humanidad. El ideal con que he creado esta obra, es para que se convierta en tu mejor confidente y compañero, en tu libro de cabecera, en tu silencioso guia y consejero en tus dias y ho rás angustiosas dificiles; para que te ayude en el logro de tu transformación y felicidad.
¡Oh libros; fieles consejeros, amigos sin adulación. despertadores del entendimiento, maestros del alma. gobernadores del cuerpo, guiones para vivir y centinelas para el bien morir! ¿Cuantos hombres de oscuro suelo habeis -levantado a las cumbres mas altas del mundo? ¿Y a cuantos habeis subido hasta las sillas del cielo? ¡Oh, libros, consuelo de mi alma, olvido de mis trabajos, en vuestra santa doctrina me encomiendo!
Vicente Espinel
La lectura de todo buen libro es como la conversación con los hombres que los han escrito, los más dignos de las edades pasadas; una conversación selecta, en la cual no nos descubren sino sus mejores pensamientos.
Descartes
Quien un libro presta, a tres personas perjudica: Al autor, porque impide que su libro circule y tenga venta. A si mismo, porque pierde el libro y el amigo. Y a su amigo, porque le enseña a ser abandonado para organizar su biblioteca personal.
SICOLOGÍA Y HUMANISMO
La condición humana es una condición privilegiada. Si créis ni pertenecer a esa selección es porque no lo habéis intentado. O porque lo habéis intentado mal.
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Las grandes cosas son siempre sencillas. No se concebiría que Dios fuese complicado ¿verdad? Además las grandes cosas han de resultarrrraaccesibles a todos o no son grandes cosas. Para encontrarlas basta empezar por el principio y comprenderse a sí mismo.
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La marcha de las estrellas es sencilla: Juan Sebastián Bach es sencillo; la vida es sencilla. Basta ver todas las cosas en un encadenamiento lúcido. No hay nada complicado más que lo que no está en orden y ritmo universal. Las personas complicadas no estan en el orden, porque un desorden interno les impide ver y participar en él. Las desviaciónes internas no estan en orden; la crispación no esta en el orden, la agresión no está en el orden.
Las grandes cosas son siempre sencillas. La simplificación interna hace la grandeza del hombre. Y si me preguntaran: ¿En nombre de que predicas la grandeza humana, el equilibrio y la verdadera energía? Respon-dería: “En nombre del orden, y por consiguiente del bien y la verdad”.
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Muchas son las personas que corren al cine o a otros lugares para escuchar relatos de aventurás. A veces se pelean por adquirir las entradas. Pero rara vez estudian al hombre que realizó aquella aventura, ni procuran conocer el porque. Por eso no ven sino el aspecto externo y todo sigue siendo letra muerta para ellos.
Es muy hermoso añadir algo a si mismo. Un día una cosa, otro día otra. Esta bien poder decirse: “Esto se añadio hoy a mi; y hoy se ha desprendido esto de mi, hoy he cambiado”. Porque así es como el hombre se va convirtiendo en un haz armonioso, en un impulso hacia la sencillez y la felicidad.
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Las grandes cosas son siempre sencillas. La simplificación interna hace la grandeza del hombre. Y si me preguntaran: ¿En nombre de que predicas la grandeza humana, el equilibrio y la verdadera energía? Respon-deria: “En nombre del orden, y por consiguiente del bien y la verdad”.
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Las grandes cosas son siempre sencillas. La simplificación interna hace la grandeza del hombre. Y si me preguntaran: ¿En nombre de que predicas la grandeza humana, el equilibrio y la verdadera energía? Respon-deria: “En nombre del orden, y por consiguiente del bien y la verdad”.
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La gente cambiaría si estuviera libre de sus frenos internos, de sus lodos, de sus miedos y de sus introversiones sobre si misma. Si la gente empezara a cambiar, todo en el mundo cambiaria. ¿Es sencilla la solución, verdad? Por eso es difícil de aplicar. Porque para cambiar es necesario ver los propios problemas.
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Mucha gente es como es y dentro de diez años seguirá siendo lo mismo. No se añadira nada, no se quitará nada... ¿Acaso no valen mucho más que eso?
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De todo se puede sacar una enseñanza. No se puede sacar nada de la inercia humana. De la inercia no salen más que cosas inertes. De la inconsciencia no salen mas que cosas inconscientes.
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Se dice también que se ha perdido el arte de ser hombre. ,Por que habría de ser así? Las posibilidades humanas estan al alcance de todos, lo mismo que hace diez mil años. El hombre dispone del mismo teclado, pero ¿cuantas veces le enseñan a tocarlo como es debido?
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“Todo mundo no puede ser un sabio”, me decian en cierta oc asíon. Pero... ¿quién habla de ser sabio? ¿Y para que? Si nos instruimos para hacernos especialistas en una cosa determinada, contribuimos a la miseria y la dis-gregación del mundo. Ser hombre de ciencia nada más que hombre de ciencia, es igual a no ser nada. La inteligencia lucida, sin prejuicios y extendida en todas las direcciónes, es lo único que tiene verdadera importancia.
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La instrucción carece de importancia por si misma. Mientrás la educación no enseñe mediante una sintesis de la vida, resultará árida y su valor muy escaso. ¿Acaso no vemos como toda la enseñanza que se dá en el mundo, resulta incapaz para conseguir de los hombres que no se destrocen unos a otros, llenos
de miedo y de contradicciónes’? En lugar de alentar las diferencias entre los hombres, la educación debe mostrar el camino de la comprensión. De lo contrario la vida seguira siendo una serie de conflictos, crueldades y dolores.
Comprendemos a través de nuestro cerebro, de nuestros sentidos, de nuestros prismas internos. Lo primero que hemos de hacer ante una circunstancia es pre-guntarnos si la hemos visto bien. ¿La hemos visto por entero? ¿La veremos mañana como la vemos hoy?... Porque hay mucha gente que juzga. Juzga de los demás, de la religión, de la moral y del último cuadro de salón. Inmediatamente, entablan una discusión en la que suele reinar una incomprensión automática. ¿Por qué? Porque se trata de personas subjetivas. que ven las cosas através de un “ Yo” abarrotado de farragos inútiles y, sin embargo, estan convencidas de haber observado con la mayor perfección .
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Alcanzar la objetividad es uno de los fines más nobles que existen. Sin objetividad se “cree” comprender, y lo único que se hace es ver a través de un “si mismo” petrificado. La objetividad solo es posible mediante un desprendimiento de si mismo y de los problemas del subconsciente. Proviene de la anulación de los prismas internos, al cual estaban sometidas todas las ideas.
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En la objetividad lucida, el hombre alcanza la irradiación. Es entonces una fuerza tranquila y génerosa. La irradiación no se encuentra jamás en el temor ni en la debilidad. Se produce en el bienestar mental, en el cual el hombre no necesita huir de sus problemas. Cuando nuestros problemas se hacen conscientes, pierden todo su poder de destrucción.
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No se debe admirar lo que hay de grande en algunas personas. Esa grandeza no es más que el resultado de posibilidades destacadas. En cambio, hay que deplorar lo que les falta a otras, en consideración de lo que pudieran ser...
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De este modo, y por medio de la psicología aplicada, el hombre puede hacer pie en la estirpe de los humanistas activos. Su equilibrio se convertira en un trampolin de salida. Su ansiedad y su angustia desaparecen por obra y gracia de una alegria recuperada. Sube entonces hacia una cima elevada con mas amplios poderes y una lucidez tolerante y génerosa. Es cortes y se interesa por los demás. Su génerosidad y su bondad no nacen de una necesidad y debilidad interior, sino de una plenitud interna. Posee la comprension porque en su espiritu ha cesado toda lucha... Su amabilidad procede de una gran fuerza interior y no de una debilidad.
Esta es la gracia que os deseo a todos al deciros... ¡Hasta la vista!
Pierrè Daco
PRIMERA PARTE
Estudio de la personalidad
Si nada, ni las diversiones, el dinero, ni el poder te han hecho feliz, es porque estas ausente de la verdad, el amor y la sabiduria, lo cual constituve el camino de la verdadera rea]ización y felicidad humana.
Del Autor
La personalidad es el concepto unitario con que designamos el conjunto total de nuestras facultades fisicas, mentales y emocionales; pero es a la vez, el producto resultante de nuestras vivencias, experiencias, aprendizajes a través de nuestra vida, bien sean estas positivas o negativas. También definimos como personalidad los rásgos y caracteristicas unicas que hacen diferente a una persona de otra, tanto en su aspecto fisico, como también en su forma de responder y reacciónar frente a las diversas circunstancias de la vida.
Para llegar a un análisis profundo de la personalidad, debemos partir de un concepto generalmente aceptado por los psicólogos, y es el de que todos tenemos un “yo”. Este mismo yo, también se denomina con otros términos como “el ego” o el espíritu. De todas maneras se refiere a lo mismo, pero designado con otras palabras.
En esta forma, podemos figurarnos el “yo” como el nucleo central de nuestra personalidad, es decir, como la base en la cual se empieza a enrollar el ovillo. De tal manera, que si empezaramos a desenrollarlo nos encontraríamos al otro extremo de la hebra, con ese nucleo llamado el “yo”, a pesar de las muchas vueltas que dicha hebra haya dado sobre el y sobre si misma.
Veamos este ejemplo: El tejedor, el telar y la tela, y, comparemoslo como sigue: Al tejedor lo comparamos con nuestro yo; al telar y al hilo, con el medio ambiente y las circunstancias que nos rodean, y a la tela con nuestra personalidad. Claro esta, que en este caso no miraríamos estos tres factores como entidades independientes la una de la otra; sino como factores que se complementan entre si, porque el uno depende del otro, esto es, el tejedor que
es el yo, necesita del telar y los materiales para poder hacer la tela, llamada “personalidad”.
Otro ejemplo puede serel del musico, el instrumento y la melodia musical. El musico representa el yo, el instrumento, el medio ambiente (las experiencias y circustancias), y la melodía o pieza musical, equivale a la personalidad. Si analizamos bien, nos damos cuenta de la mutua relación que hay entre esos tres factores aparentemente diferentes; pero que para que el uno pueda ma-nifestarse, necesita de la paticipación de los otros.
Una comparación más clara y precisa puede ser la siguiente: El grano de trigo, como semilla, nos representa el yo; la tierra y el medio ambiente, nos representa también el medio ambiente, y la espiga que surge como resultado de esas dos cosas la comparamos con la personalidad. De tal manera que cuanto mejor sea la semilla, la tierra y el medio ambiente, mejor sera la mata de trigo. Este mismo ejemplo comparado con la personalidad, nos daría los mismos resultados.
Además de las comparaciones anteriores, podemos también comparar al “yo” con un libro en blanco, cuyas paginas van siendo escritas por el medio ambiente y por todas nuest rás experiencias, estudios y aprendizajes. Pero hay que tener en cuenta que es como un libro interminable e inconcluso, porque nuestra personalidad siempre estara en proceso de formación y nunca se puede decir que ya esta definitivamente formada y terminada. Nuestra personalidad es dinamica y no estatica, siempre esta en continua actividad y evolución o también en via de deterioro cuando abandonamos su cultivo, dirección y desarrollo, por medio del estudio y trabao mterno.
Debemos aclarar que todas las influencias positivas favorecen el correcto desarrollo de nuestra personalidad, tal como los buenos alimentos son la base de nuestro crecimiento físico. Pero también las malas influencias imposibilitan el sano desarrollo de la misma, del mismo modo que los toxicos y microbios imposibilitan el adecuado desarrollo de nuestro cuerpo. Por lo mismo, debemos preocuparnos por proporciónarle a nuestra mente todos los conocimientos utiles y adecuados para que se vaya transformando y perfecciónando.
Con esto comprendemos que nuestra personalidad se ha venido formando y estructurando con toda la infinidad de vivencias, experiencias, frustraciónes, su-fri-mientos, satisfacciónes y alegrías; es decir. toda clase de hechos que han afectado nuestra vida de un modo favorable o desfavorable. De todas mane rás han constituido un material para la formación de nuestra personalidad, pero como ya lo dijimos, las buenas influencias y experiencias favorecen el buen desarrollo de nuestra personalidad y las malas lo obstaculizan e impiden, pero esto no significa que no podamos transformarla, mejorarla y perfecciónarla.
Allí en el fondo de nuestra personalidad yacen ocultas mil cosas desconocidas para nosotros, las cuales nos impulsan a realizar diversas acciónes, muchas veces en contra de nosotros mismos y contradictorias con respecto a nuestros anhelos
y aspiraciónes; no obstante, son la forma como se manifiesta y expresa nuestra personalidad, debido a las luchas y contradicciónes internas promovidas por los materiales falsos de que esta formada. Por esto, la inmensa mayoría de gente que fracasa en la vida, echa siempre la culpa de sus inexplicables fracasos, a su mala suerte Y a las circunstancias del medio ambiente; porque no posee unos elementos de juicio que le permitan reconocer, que la gran mayoría de nuestros fracasos es debida a traiciónes de nuestra misma personalidad; porque los materiales de que esta hecha son falsos, es decir, nuestra personalidad esta hecha para el fracaso y no para el éxito, por tanto, no podemos esperar que sus obras y realizaciónes sean de éxito, sino de fracaso.
Para la persona cuya vida esta sembrada de fracasos y desengaños, en lugar de pasarlo llorando y lamentando su mala suerte, consultando a brujos y hechiceros, o planeando el suicidio; lo primero que debe hacer es estudiar y revisar cuidadosamente su personalidad, ojala ayudado por un buen psicó1ogo. capacitado en este campo. Puede que en muchas de las cosas que nos suceden, no nos demos cuenta en que forma interviene nuestra personalidad, para traicionar nuestros propósitos, haciendo que nos salgan mal; pero lo cierto es que si estudiamos cuidadosamente a la gente, nos damos cuenta que la mayoría de lo que hacen, va más dirigido a hacerse mal, que hacerse bien y todo porque las tendencias de su personalidad estan desviadas o invertidas.
Los complejos, la timidez, el nerviosismo, la preocupación, el temor, la agresividad y la inestabilidad de ánimo, son t rástornos de la conducta, debidos a la mala formación de nuestra personalidad, o sea, que los materiales de que esta formada son falsos y maleables; mas en el momento que la persona cae en cuenta y empieza por preocuparse por el mejoramiento de su personalidad, va superando estos t rástornos hasta librarla en un alto porcentaje de las ocultas cadenas que la tenian en conflic-to interiormente; y que luego ese conflicto va a entrar en luchas con el medio ambiente.
Debemos tener en cuenta que la conducta es exactamente la manifestación de la personalidad; por tanto, no podremos tener una buena conducta si nuestra personalidad tiene conflictos y problemas, porque, es como esperar que un enfermo de las piernas pueda llegar a ser un buen atleta. Esto nos permite comprender que si queremos tener una buena conducta, tenemos primero que mejorar y transformar nuestra personalidad. Pues son muchas las personas que viven tratando de disimular y ocultar sus problemas, en vez de tomar la determinación de superarlos de una vez por todas.
Está demostrado y comprobado cientificamente que el carácter. Ia personalidad la condúcta se pueden mejorar, cambiar y transformar, cuando la persona tome la de firme determinación de hacerlo. Lo que prueba que nadie esta condenado de por vida a sufrir las consecuencias de su mala personalidad y conducta. Es lógico que esta transformación no se obtiene de la noche a la mañana, puesto que se
trata de un nuevo proceso de aprendizaje; pero lo que si podemos garantizar es que quien se lo proponga y persevere en su objetivo lo consigue, no importa el esfuerzo que tenga que consagrar a ello. Pues realmente, todas las cosas buenas que se logran en la vida cuestan esfuerzo y sacrificio.
Para poder estudiar, comprender y aplicar eficietemente las relaciones humanas, es de primer orden, estudiar y comprender primero que todo estos importantes factores como son “La personalidad y la coducta”; porque sin una personalidad bien estructurada, no se puede tener una conducta correcta y adecuada para desempenarnos bien en relaciónes humanas. Por esta fundamental razon es que hemos estructurado este libro tomando como base la personalidad y la conducta, porque sin comprender bien estos dos aspectos, no es posible comprender la base y fundamento psicológico de las relaciones humanas.
Hemos dicho que la personalidad es el conjunto unificado y unificador de todas nuestras vivencias, estudios conocimientos, emociónes, experiencias, alegrias y tristezas, ilusiones y desilusiones, satisfacciónes y frustraciónes; lo cual queda fijado en nuestra personalidad formando parte integrante del naterial de que esta formada. De tal manera que la conducta es el lenguaje de la personalidad, es la forma como ella se manifiesta, expresa y reacciona frente a las circunstancias y situaciónes del medio ambiente. Podríamos decir que la conducta es el medio de comúnicación y expresión de nuestra personalidad; por tanto sin buena personalidad no puede haber buena conducta y sin buena conducta no pueden haber buenas relaciónes con los demás y con nuestro medio ambiente.
Realidad y apariencia de la personalidad
La personalidad no puede expresarse de otra forma que en hechos concretos, esto es, en actos y realidades prácticas, porque ella es el instrumento de manifestación del individuo frente a los hechos de la vida y no puede ser una cosa utopica y supuesta; porque pueden encontrarse muchas personas que se atribuyen a tientas una buena personalidad, pero basandose en teorias que no siempre coordinan con la realidad. ¡Oh cuantas veces encontramos miles de personas en un eterno conflicto entre su realidad personal y su medio ambiente! Porque no poseen una certeza de como son realmente, quienes son y cual es la forma correcta de obrar frente a la vida; es decir, no conocen su personalidad, simplemente la sospechan .
La inmensa mayoría de las personas se debaten en una tremenda oscuridad e indecisión con respecto a su verdadero ser así:
a) Entre lo que creemos ser. Concepto equivocado generalmente . b) Lo que los demás creen que somos. Otro criterio equivocado .
c) Lo que realmente somos, o sea nuestro “Yo” real y verdadero: que en la mayoría de las veces lo ignoran los demás y aun mas nosotros mismos.
estudiarse profunda y esmeradamente a si mismo, le es imposible reconocerse y saber la realidad de su verdadera personalidad y de esto nacen una interminable cadena de luchas, conflictos y dolores. porque no es posible mejorar el comportamiento, si no se sabe su raiz, su base y su origen; pues quien nada conoce, nada puede transformar y perfeccionar. Nuestros problemas no se resuelven porque queramos resolverlos, sino porque los conocemos y sabemos como superarlos y resolverlos.
El “yo” profundo es la esencia energética y espiritual del hombre, pero al mezclarse con la materia corporal su actividad y forma de manifestación se modifica, quedando así un ser doble aparentemente, es decir, constituido de una esencia espiritual y otra orgánica o material; lue-go esta doble esencia, da un doble comportamiento un tanto abstracto y ambivalente, lo cual deja confundida a la gente para conocerse a si misma y a los demás; por lo tanto se requiere camhiar de mentalidad mediante estudios profundos, serios y autorizados, para superar los errores y confusiones que tenemos con respecto a lo que es nuestra verdadera personalidad.
Podemos esclarecer aún más el concepto de la personalidad en la forma siguiente: El “yo” de que tanto hablamos, es nuestra entidad viviente, nuestra “bioenergía”, nuestra energía “biopsíquica”, nuestro ser. Y nuestra personalidad se forma de lo que esta entidad, es decir, este “ser”, va aprendiendo y acumulando como experienciai ivenciales o vitales. de modo que la personalidad es el instrumento que va formando nuestro “yo” para adaptarse, manifestarse y expresarse al mundo; al medio ambiente. Por eso conocer la personalidad sig-nifica conocer los materiales de que se ha constituido; pero no sigsig-nifica que la personalidad y el “lo” sean dos entidades separadas la una de la otra, sino que ambos se integran entre sí.
Ahora bien, cuando hablamos de las varias facultades del ser humano, tales como razón, imaginación, emo--ciónes, sentimientos, voluntad y demás, nos estamos refiriendo a formas o niveles de expresion del “yo’’, es decir, estas son sus facultades y formas de expresion y manifestación según sean sus necesidades; pero lo cierto es que de una facultad a otra la distancia o diferencia es mínima, y podríamos afirmar que sin la existencia presencia de las unas no se podrian expresar las otras, porque las unas sirven de resortes y mecanismos para las ot rás. Con esto aclaramos que el hombre ha sido dividido y concebido por partes, pero realmente, el hombre es siempre y a todo momento una unidad inseparable aunque nos confundan sus diversas formas de manifestación, que nos hacen creer que provienen de ciertos compartimentos separados, pero no es así. El hombre es siempre una unidad inseparable.
Son demasiadas las personas que consideraban tener una personalidad equilibrada y envidiable, atribuyendo la causa de los conflictos con los demás a su mala personalidad, pero después de un estudio y análisis cuidadoso, se ha
obtenido como resultado que el verdadero problema estaba en ellos, debido a los trástornos de su personalidad, porque el problema esta en que cuanto más trastornada este la personalidad, más dificultades se tienen para reconocer sus fallas.
Debemos saber muy bien que la personalidad no es algo que se aparenta, sino algo que se es realmente, por esto no es algo inconsciente, sino algo consciente, es decir, no es algo que se supone sino algo que se expresa en actos concretos y reales. Es verdad que la inmensa mayoría de la gente que tratamos, trata por todos los medios de aparentarnos y simularnos una personalidad que no tienen; pero ante si mismos quieran o no y por más que lo disimulen, siempre sufrirán los fracasos de su mala personalidad.
El gran secreto de una y vida fecunda, rica, bella y feliz, no depende solamente de la suerte, el dinero y la posición social, sino del cultivo, desarrollo, engrandeci-miento y enriquecimiento de nuestra personalidad. Una vida amable y hermosa no nos la proporciónan las riquezas materiales sino las internas. Es muy natural que en el medio en que vivimos importa mucho el dinero, el título, el honor y el prestigio, pero ello también depende de las cualidades y dimensiones de la personalidad; porque si consagramos nuestra vida solo a estas cosas, aban-donamos y descuidamos lo que es mas esencial y hermoso en nuestra vida. Por esto, no cabe duda que haya personas poseedo rás de muccho dinero y muchos bienes materiales, pero son pobres y miserables en su vida interior y carecen de una verdadera satisfacción y felicidad.
Lo ideal es que el hombre atienda el logro de su realización en todos los aspectos y o abandone unos por seguir otros, porque por ese aspecto que deja sin vigilancia y progreso, puede entrar su ruina y fracaso; por ejemplo: Son muchos los que se dedican a la conquista del mundo del dinero. el poder. la fama y los placeres, pero abandonan el cultio y desarrollo de su personalidad, con la idea de que esto lo dejan de último, no obstante, les sale muy caro ese abandono, porque ese va a ser el principal obstáculo para lograr lo demás y si es posible la causa de su peor desgracia en la vida.
Perfecciónamiento de la personalidad
El perfecciónamiento de nuestra personalidad debe ser el primer paso y el mas importante de nuestra vida, porque de ello dependen nuestros éxitos o fracasos. Son muchas las personas despistadas en el mundo, porque creen que lo primero esta en conseguir éxito economico, honor y fama; pero en esta trampa han caido muchos y seguirán cayendo y solo cuando ya estén dentro de ella es que reconocen que lo primero esta en lograr nuestro éxito interno y de allí surgen las poderosas fuerzas y energías para conquistar los demás éxitos anhelados; por-que el dinamismo solo es posible cuando la personalidad está organizada y equilibrada.
una personalidad en conflicto con el medio ambiente, o sea, que no tiene adaptación ni ajuste con el medio que le rodea y en el cual tiene que actuar; tales como el estudio, el trabajo, el hogar y las relaciones con los demás etc. Esto es lo que se llama una personalidad inmadura, de lo cual nos ocuparemos más adelante. Personalidad inmadura significa que no ha logrado un desarrollo completo y adecuado para ajustarse a las exigencias del medio ambiente.
El equilibrio perfecciónamiento de nuestra personalidad, parte de un cuidadoso estudio y análisis de todos los componentes que la integran; hasta ir haciendonos conscientes de todas las influencias negativas y traumatizantes de que se ha formado. Después de este trabajo, pasamos a integrarla con los estimulos, aprendizajes e influencias positivas de que ha carecido. Pero debemos advertir que este es un trabajo de mucha paciencia, constancia y tiempo.
Si tenemos en cuenta que la personalidad, es un aprendizaje, esto es, una forma como respondemos y reaccionamos frente al medio ambiente, entonces deducimos que ella se puede transformar mediante un nuevo aprendizaje; siguiendo normas nuevas, previamente analizadas y revisadas conscientemente; porque lo que hay de perjudicial en ella, se ha debido a que ha entrado en nuestra mente, por fuerza de la repetición y la sugestión, y no ha sido revisado por nuestra conciencia, luego ese material que penetra en nosotros sin el control de la conciencia, es el que va alterando y trastornando el normal desarrollo de nuestra personalidad.
Transformar nuestra personalidad esta absolutamente dentro de lo posible y al alcance de quien se lo propone, y cuanto mas acentuadas son sus fallas y defectos, mas fácil es identificar y diagnosticar sus causas; luego diagnosticando sus causas, podemos trabajar para anular sus efectos, puesto que para nuestro “yo’’ no existe pasado ni futuro, sino que todo figura en presente, es decir, usted puede ahorita mismo poner su mente a vivir .las experiencias de hace diez años y al usted ubicarse mentalmente en dichas experiencias, ellas no las esta viviendo en el pasado, sino en el presente; sus estados emocionales y orgánicos se manifestarán como si de verdad estuviera frente a estas situaciónes. Ahora, si usted, en dichas reminiscencias vivenciales, sabe anular y neutralizar los efectos de estas experiencias, el trauma va desapareciendo, al repetir muchas veces este ejercicio.
Pongamos otro ejemplo: Si usted tuvo un ser a quien amo demasiado hace diez años, y ahora todo está aparentemente olvidado, pero de pronto escucha una canción con la cual le dio una serenata, indudablemente se van a remover todos sus recuerdos tal como los vivio esa noche, y vuelve a experimentar las mismas emociones y sensaciones; lo que nos lleva a concluir que todo figura en su mente en un eterno presente, y que así usted puede obrar mentalmente sobre su pasado en el cual recibio experiencias traumáticas. Muchos hablan de olvido pero en nuestra realidad mental y emociónal, no hay tal olvido, y ese aparente
olvido es el que más perjudíca nuestra vida interna; de tal manera, que lo que debemos hacer es recordar voluntariamente, revisar y reorganizar ese material de vivencias y experiencias que es el que ha trastornado nuestra personalidad.
En el capítulo siguiente le vamos a presentar un esquema abreviado de las bases de la personalidad, esto le permitirá analizarlas una por una y revisarlas, para que pueda darse clara cuenta en cuáles de ellas se han registrado causas, para la falta de madurez y desarrollo de su personalidad. Estas bases representan para la personalidad, lo que representan las bases para el edificio y las raices para el arbol, esto es, representan las raices más profundas que han servido de bases a nuestra personalidad. Podriamos decir que son los materiales con que se fabrica nuestra personalidad, o dicho en otra forma, son las semillas y el terreno donde se cultiva y desarrolla: por eso, es indispensable que las analice con mu-cho cuidado y esmero.
Queremos dar a entender con estas explicaciónes que nuestra personalidad, no es nuestro ser puramente espiritual, tampoco físico, sino la conjugación y expresión de ambos; esto quiere decir que es la forma concreta y visible como se manifiesta nuestro espíritu o parte psíquica a través de nuestro organismo; de tal manera que no debemos confundir nuestra personalidad, ni con lo espiritual, ni con lo físico, sino comprender que se refiere a la expresión simultanea de mente y cuerpo. Es la expresión y manifestación unificada de una doble esencia.
Mas es indispensable aclarar nuevamente que nuestra personalidad es la que determina nuestro comportamiento en la vida e influye en todas nuestras actividades; tales como el estudio, el trabajo, la vida familiar y las relaciónes con todo el mundo que nos rodea. Esto explica que la personalidd es la madre de nuestra conducta, buena o mala, y según esa conducta van resultando las nue-vas experiencias para constituir el material del cual se sigue formando continuamente la personalidad, y según sean los actos, seran las experiencias obtenidas y según dichas experiencias, se continuaraá enriqueciendo o deteriorando la personalidad; de tal manera que es un circuito cerrado de retroalimentación, si tenemos una personalidad mal desarrollada y estructurada, no podemos escapar a una mala conducta y si tenemos mala conducta no podremos escapar a las malas experiencias, por su causa y ellas van a t rásornar y desajustar cada vez más nuestra personalidad.
Indudablemente para transformar nuestra personalidad, es indispensable conocerla y para conocerla debemos estudiar sus bases de que esta formada y estructurada, con ese propósito nos proponemos hacerle un breve analisis a dichas bases en el capítulo siguiente, para que cada persona no profesional en psicología, pueda hacer un concienzudo análisis de su propia personalidad, hasta llegar a una conclusión precisa de cuales son sus fallas y cuales sus ventajas. De tal manera que conocerse a si mismo, es, ha sido y seguirí siendo, el recurso mágico para el perfecciónamiento de la personalidad.
Las personas que sufren gravísimos problemas por fallas en su personalidad, son noventa veces mas de lo que podemos imaginar, pero cuanto mas una persona tenga problemas de esta índole, mayor es su resistencia para reconocer la evidencia de este hecho; pero los que sabemos que así son las cosas, cumplimos con aportar una instrumentación que sea lo mas eficaz posible para la superación de los menciónados conlictos y cada persona determinara si hace o no buen uso de ello.
Antes de continuar adelante, hacemos las siguientes aclaraciónes: Una, es muy probable que se encuentren algunas redundancias y repeticiones de las mismas fráses o palabras; pero las usamos deliberadamente, con el fin de darle mayor claridad y precisión a estas explicaciónes. Digámoslo, con el fin de mantener por algún tiempo la mente fija en una idea y no desviarla del concepto verbal previamente trazado.
Dos, hay muchas palabras que se usan como términos adecuados en psicología y de los cuales no se puede prescindir sin menoscabo del sentido y significado de las ideas y el sentido que se le desea dar al tema, por tanto, es de suma importancia que el lector, no familiarizado con la significación de estos términos, los consulte en su diccionario.
Tres, a mis estimados críticos intelectuales les dejó la advertencia, que antes de hacer una crítica al vocabulario usado y a su forma literaria, deben tomar en cuenta para quien va dirigido este libro y con que objetivos; además considero que una crítica verdaderamente autorizada y constructiva, es aquella que se hace escribiendo un libro mejor que aquel que se critica, pues alguien dice: “que el que fracasa en el arte trata de triunfar como crítico”.
Un paso adelante
Para toda persona constituye una gran fuente de satisfacción el dar un paso adelante en su progreso y mejoramiento personal, porque esto significa acercarse cada vez más al logro de lo que más se anhela en la vida; tal es el logro del bienestar mental y emociónal, ya que esta es la base de nuestra felicidad. La felicidad no la encontramos fuera de nosotros, sino dentro de nosotros y nace de la paz y el orden interno y no del desorden de rruestra mente y nuestros sentimientos.
El hombre no nace completo y realizado, se completa y realiza mediante su propio esfuerzo y superación; por esto, apreciado amigo, ya que te has decidido a empezar esta importantísima tarea, no pierdas nunca el entusiasmo por ella; puedes estar absolutamente convencido que ahora si has empezado la obra más fascinante meritoria de tu vida. Mejorar tu personalidad y tu comportamiento an-te la vida, ¡he ahí, la obra más digna y productiva de tu exisan-tencia! Ese si es el verdadero camino que te conducirá al éxito y felicidad que anhelas; por eso ya que has dado el primer paso continua con los siguientes. Persevera, que el triunfo esta de tu parte. Cada capítulo te enseñará un poco más y te ayudará a
poner en claro tus problemas.
Esta es la orientación y cultura digna de desear para todos los jóvenes que hasta ahora se están iniciando en la vida, y que en su pre-adolescencia necesitan con suma urgencia, para que les indique a su debido tiempo, como estructurar y desarrollar su personalidad, templando su voluntad para la acción constructiva; factor primordial de una conducta bien orientada.
Amigo mío, cada vez que todas las circunstancias se interpongan en la realización de tus ideales y propósitos, toma como fórmula esencial para superarlas, dar un paso más hacia adelante, con la garantía y seguridad que triunfarás y superarás tus problemas. No te descorazones cuando las cosas no te hayan salido como esperabas, después de todo saldrán como deben salir, porque en la raiz de todo problema esta la semilla del éxito. Cuando las tragedias traten de destruirte física o moralmente, quedate quieto por algún tiempo y piensa y reflexiona en tus nuevas estrategias de ataque y luego vuelve a la carga, con la seguridad que todo problema se resuelve cuando lo hemos estudiado y comprendido a plenitud.
Cuestionario de autoexamen
El propósito de este cuestionario es hacerse un examen íntimo, franco y sincero, para definir y determinar en que condiciónes se encuentra su personalidad; porque es muy importante investigarnos e interrogarnos acerca de nuestros logros y realizaciónes, como también de nuestros fracasos y abandonos; pues son muchas las personas que sufren por su propio descuido en los planes y programas de mejoramiento personal y otras tantas se quejan de sus fracasos, pero nunca se atreven a examinar sus causas, las cuales por lo general dependen de las imperfecciones de la personalidad, para adaptarse y ajustarse a las realidades de la vida.
Este cuestionario debe responderse afirmativamente, no se admiten respuestas intermedias como: regular más o menos, sino con un sí o no definitivo, porque la verdad es que si algo es regular es que no esta bien, porque algo le falta y un más o menos no precisa nada. por tanto, la persona debe quedar convencida en que condiciónes se encuentra, bien o mal, para poder seguir un programa de mejoramiento y reconstrucción de su vida. Claro que hay muchas personas que se conforman siempre con lo regular en vez de lo bueno y a estas personas si es muy difícil ayudarlas, porque son conformistas y se resignan a una vida de comodo fracaso, sin hacer un gran esfuerzo por cambiar las situaciónes.
Al responder las preguntas de este cuestionario debe ser absolutamente sincero y decir lo que siente sin rodeos ni disfraces, porque el mejoramiento de la personalidad comienza por la sinceridad consigo mismo, y reconocer nuestros errores y aciertos; nuestros abandonos y también nuestros esfuerzos.
1) ¿Vivo contento y feliz?
3) ¿Soy feliz en el amor?
4) ¿Tengo buen éxito en mis relaciónes? 5) ¿Tengo verdaderas amistades?
6) ¿Hay quienes me tienen como su amigo preferido;? 7) ¿Me gusta vivir acompañado de otras personas? 8) ¿Siento gusto y satisfacción en mi trabajo? 9) ¿Mantengo buenas relaciones en el hogar? 10) ¿Disfruto de habitual alegría y buen humor? 11) ¿Soy optimista y entusiasta?
12) ¿Tengo fe en mi mismo?
13) ¿Estoy progresando realmente en la vida 14) ¿Soy francamente sincero conmigo mismo? 15) ¿Estoy libre de complejos?
16) ¿Estoy libre de vicios y malos hábitos?
17) ¿Estoy libre de disculpas y pretextos para no progresar? 18) ¿Aprovecho bien mi tiempo?
19) ¿Me adapto facilmente al genio de las demás personas? 20) ¿Me adapto facilmente a las nuevas situaciónes?
21) ¿Estoy libre de las tendencias a discutir por todo? 22) ¿Me puedo calificar como persona triunfadora?
23) ¿Me puedo calificar como una persona equilibrada y feliz? 24) ¿Tengo una personalidad madura?
25) ¿Tengo un programa bien definido para realizarme en la vida?
Apreciado amigo, sume ahora todos los si y todos los no obtenidos como respuesta y califiquese con toda sin-ceridad. Los sí diran lo positivo que ha realizado y las buenas condiciónes en que se encuentra; y los no le diran los aspectos negativos y las fallas y faltas que ha tenido. En todo caso si el resultado no es muy satisfacto-rio, propongase un plan de perfeccionamiento y corrección, con la seguridad que usted puede lograrlo si se propone corregirse y mejorar un dos por ciento diario.
Las bases de la personalidad
La personalidad es la clave de todas las realizaciónes humanas, es el instrumento de expresión y manifestación del hombre. Ella es la nave cuyo capitan es “elyo”, pero si la nave naufraga. se va a pique junto con el capitan y su tripulación.
fortuna.
Schopenhauer
Antes que ahora he tenido la ocasión de citar aquella ingeniosísima ocurrencia del humorista yanqui Wendell Holmes, respecto a los tres juanes. Cada uno de nosotros lleva en si tres juanes: Juan, tal cual es; Juan, tal como cree ser, y Juan, tal como lo creen los demás. Y sobre las mutuas reacciónes de estos tres juanes, cabe una sutil indagación. Somos, en efecto, de un modo; creemos ser de otro y los demás nos creeri de otro las lo que cabe afirmar es que la idea que cada cual se forma de si mismo, esta influida por la que los demás se forman de el y la nuestra por la que nos formamos de otros.
Miguel le Unamuno|
Antes de adentrarnos en el estudio de las bases de la personalidad, es indispensable hacer la advertencia de que partimos basados en la idea de un “o” profundo y de esencia espiritual. el cual toma como instrumento de manifestación y expresión “la personalidad” y a través de ella va evoluciónando y modificandose de acuerdo con las circunstancias internas y externas que va experimentando. De tal manera, que el “yo” espiritual es el nucleo central y viviente de nuestro “ser” y la personalidad es el instrumento que vamos adquiriendo, modificando y perfecciónando para expresar nuestro ser verdadero, que es nuestra individualidad y unidad total, física, mental y emociónal; estudiada con el concepto “personalidad” .
Al estudiar las bases de la personalidad, analizamos las situaciónes positivas y negativas que han contribuido al desarrollo y formación de ese instrumento de expresión del “yo” denominado “personalidad”. Ejemplo: Así como las ordenes de nuestro cerebro se pueden manifestar y expresar a través de los miembros de nuestro cuerpo, en forma muy similar el “yo” se expresa a través de nuestra personalidad. No quiere decir esto, que el yo y la personalidad sean dos cosas d-iferentes, sino que la personalidad se va formando de los conocimientos que ya adquiriendo el “yo”, igual que un hombre que por sus conocimientos se hace ingeniero. En dicho caso, el hombre se expresa y actua como ingeniero a través de los conocimientos adquiridos sobre ingenieria. Así mismo, el yo se expresa a través de la personalidad que es el aprendizaje que ha obtenido de sí mismo, al actuar frente al mundo que le rodea. Esto significa que si desde niños no tuvieramos ninguna vivencia y experiencia por el contacto con el mundo exterior a través de nuestros sentidos físicos, pues tendriamos un “yo” pero no tendría-mos personalidad ni carácter, tomando como marco de referencia el concepto que hasta ahora tenemos de la definición de “personalidad”. claro esta.
Estas bases que vamos a estudiar representan los medios por los cuales hemos recibido los estimulos internos y externos, para la formación de nuestra personalidad, es decir, los que han servido como arquitectos de la personalidad y a la vez representan los materiales con los que se ha edificado; por esto, el
estudio analisis riguroso y cuidadoso de estas bases, es la clave para su conoci-miento y reconstrucción. Analice muy bien como cada una de estas bases influyo en su formación y obtendrá la respuesta a muchas dudas sobre su comportamiento y sus problemas.
Para denominar estas bases, se emplean también otros términos, tales como planos de la personalidad, componentes de la personalidad, estructu rás de la personalidad, y pilares de la personalidad, mas yo prefiero llamarlos “bases de la personalidad”, pero cuando hagamos mención de cualquiera de estos términos, nos estamos refiriendo a lo mismo, quiere esto decir, que son términos equivalentes, como si dijeramos “los fundamentos de la personalidad’.
Existen otros métodos y maneras para estudiar la personalidad, pero prefiero el mas preciso y sencillo que es este; ante todo porque da una idea de conjunto mas clara, sencilla y práctica para las personas no versadas en la materia, lo cual les permite ir más lejos por un camino recto y despejado, para lograr una clara y nítida comprensión de las causas o principios que han influido bien o mal en el desarrollo de su personalidad.
La psicología es una ciencia muy amplia complicada y se ha dividido en multitud de corrientes, escuelas y métodos de investigación y estudio por lo tanto, no es de ningún modo posible hacer un amplio estudio y análisis en un solo libro; pero si aclaremos que no estamos siguiendo ninguna escuela ni corriente determinada, sino que hacemos uso de la manera más integrada posible, de todas las investigaciónes y recursos disponibles hasta el momento actual; porque este es un libro de psicología aplicada y su objetivo fundamental consiste en enseñar lo que es indispensable saber en la vida práctica y no en dis-cutir teorías y conceptos totalmente profesionales y difíciles de relaciónar con la práctica.
No significa esto, que las diversas corrientes, escuelas y métodos de estudio, no hayan aportado algo valioso a esta importante ciencia del conocimiento hu-mano, sino que para la construcción de una obra de psicología aplicada como son las relaciónes humanas, se requieren ante todo conocimientos faciles de llevar a la práctica; por lo tanto, deben unificar de la manera más concisa los co-nocimientos mas experimentados y a la vez más valiosos para enriquecer dicho tratado. Además todo lo que se ocupe del estudio del hombre, es psicología, de-nomínese con el nombre que se quiera, pues al fin y al cabo, son conceptos, nomenclaturas y dialécticas, pero lo verdaderamente importante, es lo que con esto se logra en su aplicación práctica.
Primera base de la personalidad:
La herencia
Cuando hablamos de las bases de la personalidad, nos estamos refiriendo a los factores básicos que han servido de herramientas y a la vez de materiales para la
formación de nuestra personalidad; por eso tengase muy presente que al plantearle este importantísimo tema, lo hacemos con el objeto de que usted se forme unos conceptos básicos sobre su personalidad y pueda estudiarla, es decir, se forme una clara idea sobre que factores han intervenido y están interviniendo en la formación y desarrollo de su personalidad, para que en esta forma pueda analizar y estudiar su propia personalidad, que es lo más esencial para su perfecciónamiento personal. Por esto, es de suma importancia que usted tome este asunto con la máxima seriedad y responsabilidad.
La herencia es una de las bases más profundas e importantes de nuestra personalidad, por eso si queremos conocer algo mas fundamental sobre nosotros necesitamos estudiarla, porque mediante ella hemos recibido de nuestros padres ciertas cosas positivas y otras negativas, pero que debemos conocer, para poder aprovechar las características positivas y a la vez contrarrestar en lo que nos sea posible las negativas.
Hoy la genética moderna y la “psicogenética” han demostrado y siguen demostrando la tremenda influencia de la herencia sobre los factores buenos o malos de nuestro carácter; no significa esto que la herencia sea todo en nosotros y lo determine todo, sino que es un factor muy importante y digno de tenerlo en cuenta para conocernos a nosotros mismos, porque aún los aspectos desfa-vorables que hayamos recibido son totalmente modificables mediante una orientación adecuada.
Mediante la herencia, nuestros padres nos han transmitido las características físicas, orgánicas y glandu-lares, que podiamos decir forman la parte física y bio-lógica de nuestra personalidad, porque ella esta deter-minada por un componente físico y otro psíquico, tal como lo explicamos en páginas anteriores; de tal modo que la base física la podíamos definir como “la base genética y bio-lógica de la personalidad y la conducta”.
El temperamento nace de la constitución orgánica y glandular en interacción con la mente; de tal manera que siendo el temperamento una base de la personalidad, se puede sacar en conclusión que los factores heredados deter-minan en gran medida las características de nuestro temperamento, y este temperamento a su vez, forma parte integrante de nuestra personalidad, puesto que constituye una de sus bases.
Veamos un ejemplo: Si un individuo conocedor de caballos desea comprarse un fino potro, primero que todo tiene en cuenta de que padres desciende dicho animal, porque sabe que si trae descendencia de unos padres excelentes, no cabe duda que también el potro sale de muy buena calidad, por las condiciónes heredadas de los padres. Así este ejemplo trasladado a lo humano, nos permite aclarar que la herencia si influye en nuestras características personales y por eso resulta muy esencial estudiarlas y tomarlas en cuenta para conocer nuestra per-sonalidad.
Los cruces de razas más o menos diferentes traen consigo un mejoramiento de la especie, quiza porque una raza tiene factores complementarios con relación a la otra, que al unirse resulta lo que los genetistas llaman “el vigor híbrido”, resultante de una recíproca complementación, aunque esto no ocurre todas las veces pero vale la pena saberlo.
Mi vida de observación personal, sobre veinte familias que unidas constituen 170 personas, me ha permitido determinar como en las familias donde las dos lineas genéticas de los padres se complementaban y armonizaban, los hijos salían con mejores cualidades personales que donde estas faltaban; ejemplo: Mi observación consistió en analizar cuidadosamente las características personales de los cuatro abuelos de una familia y luego analizar hasta que punto estas características aparecian en los nietos.
Así, cuando las características positivas se encontraban por lo menos en tres de los abuelos, de una de estas familias, inmediatamente se apreciaban de un modo claro y visible en dicha familia, y luego al contrario, cuando en otra familia eran tres los abuelos con predominio de características negativas, eran inmediatamente observables fácilmente en los nietos, y de una manera menos marcada se apreciaban las cualidades de la única linea positiva que quedaba a favor.
Ahora bien, cuando las características positivas y negativas quedaban más o menos repartidas entre los cuatro abuelos, también se podía apreciar como las unas contrarrestaban a las otras, siendo regularmente acusadas, tanto las unas como las otras. Estas probabilidades genéticas más o menos equivalentes me han llevado a la conclusión, que cuando se unen favorblemente las dos lineas genéticas de nuestros padres, hay un elevado porcentaje de posibilidades de que dejen en nosotros más características positivas que negativas, es decir, nos favo-recen con su herencia.
Naturalmente que esta observación la hice de una manera simultanea, analizando y correlaciónando las condiciónes y características más típicas y salientes de abuelos, padres y nietos, esto es, haciendo un estudio cuidadoso, de cómo y en qué grado las características heredadas venían por linea directa o indirecta, y en la mayoría de las veces, eran transmitidas en linea directa; lo cual me permitio ver que las probabilidades genéticas, predominan por via de los abuelos y los padres, aunque hay muchos rásgos que vienen por via de los “tios por abuelos”, pero para eso se estudian a los abuelos junto con sus lineas laterales inmediatas, y lo mismo se hace con los progenitores inmediatos.
Si una persona normal, cuya familia es también norma y sin taras hereditarias, se casa con otra persona de-ficiente mental o fisicamente o que pareciendo normal lleva en si el germen de la deficiencia por proceder de una familia con taras, entonces aunque los hijos sean aparentemente normales, en cierto número de ellos apareceran tarde o temprano dichas taras; de aquí la importancia de
saber elegir nuestro compañero matrimonial, estudiando a las familias de las cuales procede, porque a la larga el amor se acaba y los defectos quedan, y uno de los deberes como padres responsables, es procrear hijos lo más normales posible.
Claro está, que la personalidad no se transmite por herencia de una manera marcada, acentuada y precisa, sino apenas ciertos rásgos básicos, que incluso podrían ser transformados por el medio ambiente; pero como quienes más influyen en el desarrollo de nuestra personalidad por medio de la educación y de los hábitos inveterados son nuestros padres, pues acentuan la personalidad de ellos en el hijo, puesto que los padres son los que sirven de modelo básico al niño para la formación de su incipiente personalidad. Los padres son la imagen guia interna para la formación de la conducta del niño y si los padres son neuróticos y desajustados emociónalmente pues eso es lo que dejan en el carácter de sus hijos.
Sería muy provechoso para usted, amable lector, que si quiere conocer mejor su personalidad, examinara bien el carácter y el comportamiento de sus cuatro abuelos y sus dos padres y esto sin duda le ayuda a esclarecer muchos puntos oscuros de su propia personalidad; no olvide, que ellos influyeron en su formación tanto genéticamente, como por medio de la orientación y educación que le dieron.
Los defectos recibidos herencialmente de nuestros padres son corregibles en un 70% de los casos, mediante los excelentes recursos de que dispone ahora la medicina y la psicología moderna, pero es más, si los progresos de estas ciencias se continuan multiplicando y perfeccionando como van, dentro de 20 años serán totalmente corregibles los defectos herenciales. En este caso lo más importante es que la persona se percate de que tiene defectos por herencia y se lance a la busqueda de los recursos científicos para superarlos.
Naturalmente, que hay personas predispuestas a determinadas enfermedades por herencia, pero si estas personas lo reconocen y se preparan para fortalecer y reforzar esas predisposiciónes, es posible que no las anule totalmente, pero las previene y contrarresta sin llegar a ser graemente afectado por ellas.
Por otra parte los defectos herenciales pueden ser compensados, esto quiere decir, que cuando nos estudiamos bien, descubrimos que defectos tenemos debi-dos a la herencia, pero también nos damos cuenta que cualidades tenemos en esa forma compensamos los defectos con las cualidades. Esto nos hace pensar que quien no hace lo posible por estudiarse y conocerse a si mismo, tampoco obtiene nada importante de sus posibilidades personales .
Aun tratándose de graves taras recibidas por la heréncia sin embargo hay personas que se sobreponen victoriosamente, porque tienen el valor y la iniciativa de echar mano de otros recursos y así compensar algo que la natura-leza les ha negado. En esta forma llegan a ser personas de grandes méritos, que
gozan de prestigio, de éxito y felicidad y son apreciadas y queridas por todo el mundo y todo esto porque no se dieron por vencidos Jamás.
Segunda base de la personalidad:
el temperamento
La valentia es una virtud que está puesta entre dos extremos viciosos, como son la cobardía la temeridad; pero menos mal será que el que es valiente toque y suba al punto de temerario y no que baje y toque el de cobarde.
Cervantes
En la finalidad el hombre decide por si mismo y la finalidad de la educación debe dirigirse, hacia la habilidad para decidir.
Victor Frankl
Si la naturaleza se opone, lucharemos contra ella y ha-remos que nos obedezca Bolivar, en marzo de 1812
El doctor Alberto L. Mrani en su dicciónario de psicología define el temperamento como sigue: “Lat. Temperamentum = Complexión). En la actualidad se entiende, por temperamento todo lo que concierne a las variaciones individuales de la actividad nutritiva y funcional. Es un rásgo de actividad del organismo; es una característica dinamica de reacción.
El temperamento en nuestro concepto, es como el modo de ser predominante en una persona; cierta forma funcional de los procesos psíquicos. Un modo especial de la conducta afectiva y volitiva, que inclina a cada persona de un modo muy caracterizado en cuanto a sus tendencias físicas y afectivas. Es algo que caracteriza a una persona con respecto a los demás.
El temperamento es pues, un conjunto de particularidades fisiológicas, morfológicas y glandulares que di-ferencian entre sí a los individuos, determinando diversas modalidades en sus reacciones emocionales ante las cir-cunstancias del medio ambiente, de acuerdo con sus estados internos.
El temperamento es determinado por nuestra constitución orgánica, la cual en gran parte la heredamos de nuestros padres, esto quiere decir que el temperamento lo llevamos en la sangre. El temperamento tiene mucho que ver con todo el funciónamiento de nuestro organismo, porque es el resultado de los fluidos de nuestro sistema glandular, orgánico y nervioso.
Hemos dicho que el temperamento es una forma característica de cada persona para reacciónar frente a la vida, por ejemplo, en una fiesta observamos como cada uno participa de ella asumiendo una actitud característica, con relación a la forma como es impresionado por el acontecimiento. Igual cosa observamos en un paseo, en lo cual nos damos cuenta que lo que a uno le produce gran placer y alegria, para otro le es indiferente o fastidioso. Con esto podemos concluir que
el temperamento es el que nos caracteriza de un modo especial y particular.
No debemos confundir el temperamento con la personalidad, sino mas bien, tomarlo como una de sus características y tendencias dinámicas. La personalidad tiene otras facultades fuera del temperamento, tales como la razón, la voluntad, los contenidos de la memoria y otros; mientras que el temperamento corresponde más bien a las tendencias impulsivas, afectivas y emotivas. Quiero decir con esto, que corresponde a las fuerzas e impulsos vitales ciegos, o sea que pueden manifestarse sin la intervención de la razón.
El temperamento es el que mayores dificultades nos ofrece para su educación y dirección; porque si lo reprimimos nos plantea problemas y si lo dejamos a su antojo también. Entonces aquí es donde tiene que entrar en acción nuestra mente con todas sus facultades, para dirigir al temperamento por un camino de equilibrio. Si, apreciado lector, solamente la luz de la conciencia bien clara y precisa puede dirigir correctamente nuestro temperamento.
Nuestra mente debe actuar como un buen domador con un potro cerrero, para no inhibir ni anular su fuerza y su brio, y a la vez sacar el mejor partido de el. Esto quiere decir, que si al potro se le deja a su antojo, lo primero que hará será dar saltos, manotaos y retorzones, hasta derribar al jinete; pero también si el jinete pretende inhibir su fuerza y su brio, pues anula lo que es mas valioso en el potro; de tal manera que lo que tiene que hacer es educar y orientar adecuadamente esa fuerza y ese brio, hasta convertirlo en un animal noble y manejable. Igual cosa debemos hacer con nuestro temperamento, ni dejarlo a su antojo, ni reprimirlo, sino orientarlo equilibradamente. En este caso el temperamento lo representamos con el potro, con sus impulsos vitales ciegos, y al jinete con la mente, con su capacidad de razonar, controlar y dirigir.
Para ilustrar y darle más claridad a la idea de la mente, el temperamento y la personalidad, vamos a poner el siguiente ejemplo: Supongamos que el temperamento es una inmensa piedra de marmol en bruto y que la mente es un escultor que se propone hacer una estatua de ella; luego hace los respectivos trazos y empieza a darle forma hasta que aparece una definida estatua. En este ejemplo representamos la piedra que constituye el material, con el tem-peramento, la mente con el escultor, las ideas con las herramientas utilizadas y la estatua con la personalidad. De tal manera que si usted no pierde de vista la idea, se da cuenta que del mismo material del temperamento al ser modelado, tallado y dirigido aparece la personalidad, sin cambiar el material, solo hay que modelarlo.
Todavía nos sirve otro ejemplo: Comparemos al temperamento con un rio, y al cauce de dicho rio, con la mente; lo cual quiere decir, que el agua siempre seguirá el cauce trazado. Ahora bien, si a ese rio se le construye un tambre, pues el agua se represa hasta pasar por encima o romper el tambre y hacer estragos; pero si aparte del tmbre se le hace un nuevo cauce, indudablemente el agua se