Manual Informativo de PRL:
RIESGOS MÚSCULO- ESQUELÉTICOS
“CON PREVENCIÓN,
GÁNATE LA VIDA”
Manual Informativo de PRL:
RIESGOS MÚSCULO- ESQUELÉTICOS
“CON PREVENCIÓN,
GÁNATE LA VIDA”
EL I.R.S.S.T. no se responsabiliza del contenido de esta publicación.
Realiza: Secretaría de Salud Laboral UGT-Madrid Edita: UGT-Madrid
Imprime: Gráficas de Diego
I.S.B.N: 978-84-693-9451-9
Depósito Legal: M-54428-2010
ÍNDICE
1. PRESENTACIÓN ... 5
2. INTRODUCCIÓN ... 11
3. CONCEPTOS BÁSICOS ... 13
4. OBJETIVOS DE LA PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES ... 17
5. MANEJO MANUAL DE CARGAS ... 19
5.1. Introducción, definición y riesgos de la manipulación manual de cargas ... 19
5.2. Guía técnica para la evaluación de manejo manual de cargas ... 26
5.3. Método NIOSH ... 46
5.4. Condiciones exigibles para una correcta manipulación de cargas ... 55
5.5. Medidas Preventivas ... 57
5.6. Empleo de ayudas mecánicas ... 59
5.7. Indicaciones para los empresarios ... 63
6. MOVIMIENTOS REPETITIVOS ... 65
6.1. Introducción, definición y riesgos de los movimientos repetitivos ... 65
6.2. Método ERGO IBV ... 66
6.3. Método RULA ... 78
6.4. Medidas preventivas ... 87
6.5. Lesiones debidas por Movimientos Repetitivos ... 89
6.6. Indicaciones para los empresarios ... 91
7. POSTURAS FORZADAS ... 93
7.1. Introducción, definición y riesgos de las posturas forzadas ... 93
7.2. Método OWAS ... 95
7.3. Medidas preventivas ... 104
7.4. Lesiones debidas por Posturas Forzadas ... 105
7.5. Indicaciones para los empresarios ... 107
8. PROTOCOLOS MÉDICOS ESPECÍFICOS ... 109
9. LESIONES DORSO-LUMBARES ... 119
10. ERGONOMÍA ... 127
11. CONDICIONES ESPECIALES PARA LA MUJER ... 139
11.1. Mujeres embarazadas ... 143
12. LA INSPECCIÓN DE TRABAJO ... 147
13. EL PAPEL INDISPENSABLE DEL/LA DELEGADO/A DE PREVENCIÓN Y DEL COMITÉ DE SEGURIDAD Y SALUD LABORAL ... 153
14. EPI´S Y ROPA DE TRABAJO ... 159
15. EL CONSUMO ENERGÉTICO EN LA JORNADA LABORAL. ... 165
16. EJERCICIOS DE COMPENSACIÓN MUSCULAR, ESTIRAMIENTOS Y ALIMENTACIÓN SALUDABLE ... 169
17. NORMATIVA EMPLEADA ... 177
18. PROPUESTAS DE UGT-MADRID ... 181
19. PUBLICACIONES ... 185
20. DIRECCIONES DE INTERÉS ... 193
PRESENTACIÓN
La Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales, se aprobó ya hace 15 años y aún nos encontramos con unos niveles de siniestra- lidad inaceptables en la Comunidad de Madrid.
Durante estos 15 años, se ha avanzado en el desarrollo de la nor- mativa referente a prevención de riesgos laborales, pero en la reali- dad, la implantación de la prevención no ha ido aplicándose parale- lamente, las empresas siguen sin incluir en su gestión la prevención de los riesgos a los que están expuestos los trabajadores/as, aunque sí existe un cumplimiento documental de las obligaciones derivadas de estas normas.
Por otra parte, la actividad laboral en nuestra Comunidad, ha su- frido variaciones importantes, habiéndose producido un descenso de la misma, fundamentalmente en el sector de la construcción, sector con un elevado índice de incidencia y donde la siniestralidad es más grave. Esto lleva aparejado un aumento de la precariedad laboral, derivado de la necesidad de los trabajadores/as de obtener o mantener un puesto de trabajo, viéndose obligados a renunciar a derechos tanto económicos como laborales como sociales.
Esta situación se ha traducido en la pérdida de inversión en pre- vención dentro de las empresas, reduciéndose la formación de los trabajadores/as, eliminándose medidas preventivas como las protec- ciones colectivas y los EPIs, e incluso exigiendo ritmos y sistemas de trabajo que propician los accidentes laborales y las enfermedades relacionadas con el trabajo, en cuyo origen se encuentra una mala organización que aumenta los riesgos de sufrir accidentes laborales.
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Superar esta situación implica a todos: al empresario/a, que debe cumplir con la legislación vigente integrando de manera efectiva la prevención en su gestión y no únicamente como un trámite para evitar sanciones; a la Administración que tiene la obligación de realizar actividades de control y seguimiento de esta integración, incluso con la imposición de sanciones cuando se detecten infrac- ciones en las empresas, y a los trabajadores/as que deben exigir a los empresarios todas las medidas preventivas necesarias para conseguir un trabajo totalmente seguro, incluyendo no sólo los equi- pos de protección individual o herramientas y maquinaria en buen estado, sino también la formación, la vigilancia adecuada de su salud, el nombramiento de los delegados de prevención, la creación y funcionamiento de los Comités de Seguridad y Salud.
Pero también hay que conseguir que toda la sociedad sea conscien- te de la existencia de esta lacra que hay que erradicar con todos los medios de que se disponga, porque son muchos los trabajado- res y las trabajadoras que han sufrido accidentes graves o incluso mortales, en el desarrollo de su actividad laboral o en el de otras actividades relacionadas con ella.
En Madrid, cada día se producen más de 300 accidentes labora- les; cada dos días se producen tres accidentes de trabajo graves y cada semana 2 trabajadores/as fallecen como consecuencia de su trabajo.
Una realidad que la sociedad no puede aceptar de ninguna manera.
Los accidentes laborales tienen un gran coste, no solo económico
por pérdida de jornadas de trabajo, reducción del salario o pérdida
de productividad, sino que también tiene un elevado coste sanitario
y la propia pérdida de la salud de los afectados, así como un enor-
me coste social que se refleja directamente en los familiares de los
accidentados, pérdida de valores, etc.
Por ello es necesario que la ciudadanía se rebele contra esta ac- cidentalidad y exija una lucha sin tregua que obligue a los empre- sarios y a la Administración a poner todas las medidas que sean necesarias para conseguir un trabajo seguro y sin riesgos, que evite más enfermedades, muertes y dolor a los trabajadores/as, sus fami- liares y a la propia sociedad.
En una época de crisis, más que nunca, no podemos permitir es- tas pérdidas, que también significan la pérdida de valores para las propias empresas, lo que supone un futuro aún más incierto para su permanencia en un mundo en el que es necesario el manteni- miento de empresas seguras, rentables y con productos y procesos de calidad que las hagan atractivas al mercado laboral y a los con- sumidores.
Los atrapamientos, las caídas, los golpes, choques, los accidentes con vehículos, etc., son fácilmente evitables si se identifican los riesgos y se ponen las medidas para que no se produzcan estos siniestros.
Un tipo de riesgos que cada vez tiene una mayor presencia en el ámbito laboral, son los riesgos derivados de una mala organización en el trabajo, que generan enfermedades psicosociales largas y que pueden suponer una muy grave pérdida de salud de los afectados, por ello, es necesario exigir la evaluación de estos riesgos y la im- plantación de medidas preventivas que eviten el daño antes de que éste aparezca.
Por otra parte, las enfermedades músculo-esqueléticas, las hi-
poacusias, las enfermedades derivadas por contacto con virus, los
cánceres laborales y otras enfermedades de origen laboral, tam-
bién se pueden evitar y merecen una especial atención, dado que
su aparición no se evidencia inmediatamente sino con el paso del
tiempo, siendo en muchos casos difícil repercutir la responsabilidad
correspondiente por desaparición de empresas o imposibilidad de localización de los responsables. Por eso hay que realizar revisio- nes médicas periódicas que identifiquen indicios de enfermedades cuyo origen se encuentra directamente relacionado con la actividad laboral, con el fin de prevenir su aparición. De ahí la importancia de que la atención primaria sanitaria tenga los medios materiales y formativos necesarios para relacionar la enfermedad con la acti- vidad laboral.
La eliminación de estos riesgos está directamente relacionada tam- bién con el conocimiento de los mismos, de la existencia de me- didas que eviten los daños y con el funcionamiento y la utilización adecuada de las medidas preventivas. Por ello, los trabajadores y las trabajadoras debemos exigir formación e información suficiente sobre los riesgos a los que estamos expuestos, sobre las medidas existentes en nuestras empresas para evitarlos y sobre cómo debe- mos usar estas medidas preventivas.
Para ello, contamos con toda la organización sindical, y más direc- tamente con nuestros delegados de prevención, que son los que en- tre sus funciones tienen las de participar y facilitar la participación en el diseño de la planificación preventiva en nuestras empresas, que incluye la formación e información, la investigación de los ac- cidentes e incidentes que se hayan producido, detección de riesgos en los centros de trabajo y la eficacia de los medios que se hayan puesto para evitar la siniestralidad laboral.
La experiencia nos indica que donde hay representación de los tra- bajadores, las empresas son más seguras, la prevención está más presente y hay una mayor implicación en la integración de la pre- vención en la gestión de la empresa.
Desde UGT-Madrid, luchamos también por defender la inclusión en
las negociaciones colectivas de cláusulas de prevención de riesgos
laborales que vayan más allá de lo que marca la normativa, de manera que teniendo en cuenta las propias especificidades de los puestos de trabajo, de la empresa o del sector, queremos conseguir que el trabajo sea más seguro.
Como trabajadores y trabajadoras aún tenemos mucho que hacer para conseguir preservar de una manera eficaz y total nuestra pro- pia salud.
UGT-Madrid ha firmado con la Consejería de Empleo, Mujer e In- migración, el III Plan Director en Prevención de Riesgos Labora- les, 2008-2011, contando con la cofinanciación del FSE, con el objetivo de reducir la siniestralidad laboral en todos los sectores, haciendo un especial esfuerzo en lograr la eliminación de los ac- cidentes laborales, fundamentalmente los mortales y graves, así como las enfermedades profesionales. Una de las actividades que realizamos dentro de este III Plan Director, vigente en la actualidad, es la edición de material informativo, para ofrecer a los trabajadores y trabajadoras, y especialmente a los delegados de prevención, una guía y un apoyo que les sirva para conocer sus derechos y facilitar la preservación de su seguridad y su salud y la de sus compañeros, sabiendo que pueden contar con el sindicato que les ofrece todo su apoyo y que puede ayudarles en el desempeño de sus quehaceres diarios en esta lucha.
Secretaría de Salud Laboral
UGT-Madrid
INTRODUCCIÓN
Se elabora el presente Manual en el marco de las actuaciones del III Plan Director de Riesgos Laborales de la Comunidad de Madrid, con el ánimo de informar sobre los riesgos que presenta la manipu- lación de cargas, los movimientos repetidos y las posturas forzadas.
Aún existiendo un buen número de publicaciones sobre esta ma- teria, creemos que debemos redoblar los esfuerzos para continuar informando y formando a todos los trabajadores/as, y a la población en general, tal y como iremos viendo a lo largo del presente manual, máxime cuando los riesgos ergonómicos y sus correspondiente efectos, los trastornos músculo-esqueléticos siguen siendo la causa más habitual de baja entre la población trabajadora.
Entre las Enfermedades Profesionales reconocidas legalmente (Real Decreto 1299/2006, de 10 de noviembre), el mayor número de de- claraciones corresponde a las dolencias conocidas como trastornos músculo-esqueléticos (TME). Bajo esta denominación se engloba una extensa gama de problemas de salud debidos a lesiones de los músculos, tendones y nervios.
Se distinguen dos grupos de TME: dolor y lesiones de espalda y lesiones por movimientos repetidos en extremidades superiores e inferiores que reciben distintos nombres (Bursitis, Tendinitis, Sín- drome del túnel carpiano...) y suelen afectar a las siguientes partes del cuerpo: manos, muñecas, codos, hombros, rodillas y pies.
Entre los síntomas más característicos de este tipo de dolencias destacan:
• Dolor en músculos y articulaciones
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• Sensación de hormigueo en brazos y manos
• Pérdida de sensibilidad
Se trata de dolencias relacionadas fundamentalmente con el traba- jo, en las que intervienen los siguientes factores de riesgo, teniendo especial interés los que tratamos a lo largo de esta publicación:
• Manipulación de Cargas
• Movimientos repetidos
• Posturas Forzadas
• Vibraciones corporales
• Entornos fríos
• Ritmo de trabajo
• Horario
• Sistemas retributivos
• Fatiga
La estrategia de prevención de los trastornos músculo-esqueléticos pasa por las siguientes acciones:
• Evaluación de los riesgos
• Vigilancia de la salud
• Información a los trabajadores/as
• Formación a los trabajadores/as
• Sistemas de trabajo ergonómicos
• Prevención de la fatiga
El objetivo fundamental de este manual es orientar a los trabajado- res/as, en general, y a Delegados/as de Prevención en sus empre- sas facilitándoles un manual de apoyo que puedan consultar ante cualquier situación que se les presente en su quehacer diario de esta materia. Asimismo, pretende implicar a todos los trabajadores/
as en la creación de una cultura preventiva que no sólo reduzca la
siniestralidad laboral, si no que nos permita alcanzar una mejor
calidad de vida en el trabajo.
CONCEPTOS BÁSICOS
Riesgo laboral: Se entiende por riesgo laboral la posibilidad de que un/a trabajador/a sufra un determinado daño derivado del trabajo.
Se consideran daños derivados del trabajo las enfermedades, pato- logías y lesiones sufridas con motivo u ocasión del trabajo. No todos los riesgos producen los mismos daños, y cuando se desencadenan pueden producir:
• Accidente de Trabajo (dos definiciones): Legal: es toda lesión corporal que el trabajador/a sufra con ocasión o por conse- cuencia del trabajo que ejecute por cuenta ajena. Técnico/pre- ventivo: todo suceso anormal, no requerido ni deseado, que se presenta de forma brusca e inesperada, aunque normalmente es evitable, que interrumpe la normal continuidad del trabajo y puede causar lesiones a las personas.
• Enfermedad Profesional es aquella contraída a consecuencia del trabajo ejecutado por cuenta ajena en las actividades que se especifique en el cuadro que se apruebe por las disposicio- nes de aplicación y desarrollo de la Ley de la Seguridad Social, en su Anexo I y II (RD 1299/2006), de 10 de noviembre).
Desde el punto de vista preventivo se habla de enfermedad de- rivada del trabajo al deterioro lento y paulatino de la salud del trabajador/a, producido por una exposición crónica a situacio- nes adversas, sean éstas producidas por el ambiente en que se desarrolla el trabajo o por la forma en que éste está organizado.
• Trastornos Músculo Esqueléticos son lesiones en los múscu- los, tendones, nervios o articulaciones que afectan a las ma- nos, cuello, brazos, espalda o las rodillas y pies. Los síntomas son fáciles de identificar, el más común es el dolor localizado.
Estas lesiones son la primera causa de enfermedad laboral y
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son uno de los trastornos mas frecuentes en los diferentes sec- tores laborales.
• Ergonomía: Disciplina científica que se ocupa de estudiar los datos biológicos y tecnológicos que permiten la adaptación del entorno laboral a las personas, es decir, armonía de tecnología y humanos a través del diseño y consonancia con las necesida- des y limitaciones humanas.
De acuerdo con el Real Decreto 487/1997 de España, el manejo manual de cargas es cualquier operación de transporte o sujeción de una carga por parte de uno o más trabajadores/as, como el levantamiento, la colocación, el empuje, la tracción o el despla- zamiento, que por sus características o condiciones ergonómicas inadecuadas entrañe riesgos, en particular dorsolumbares, para los/
as trabajadores/as. Incluye la sujeción con las manos y con otras partes del cuerpo, como la espalda.
Una carga es cualquier objeto susceptible de ser movido y se consi- dera que a partir de 3 Kg. de peso puede existir riesgo dependiendo de las condiciones de manipulación.
En el manejo manual de cargas interviene el esfuerzo humano tan- to de forma directa, realizando actividades para levantar, bajar o transportar, como indirecta, en tareas de empujar, jalar o desplazar.
Esta manipulación entraña un riesgo sobre todo dorsolumbar que debe ser evaluado siempre que la carga supere o iguale los 3 Kg.
(aunque no los supere deberá ser evaluado cuando se de el caso que sea un trabajo repetitivo), ya que aunque parezcan cargas lige- ras, si se manipulan de forma incorrecta pueden generar un riesgo dorsolumbar no tolerable.
De modo contrario, no se considerará manipulación de cargas el
uso de palancas, mandos, manivelas u otros medios similares, para
mover y transportar cargas, ya que no se requiere un esfuerzo hu-
mano apreciable para mover dichos materiales; en estos casos es-
taríamos hablando de manutención mecánica de cargas.
La carga física de trabajo es el conjunto de requerimientos físicos a los que se ve sometida una persona a lo largo de su jornada laboral.
Levantamiento de una carga: Interviene el esfuerzo físico direc- tamente cuando recogemos un objeto de una posición de abajo a arriba.
Descenso de una carga: El esfuerzo físico también es directo, reco- gemos un objeto de una posición de arriba abajo.
Desplazamiento de una carga: El esfuerzo físico actúa de manera directa, trasladamos un objeto realizando un trayecto.
Empujar una carga: El esfuerzo físico es indirecto, nos colocamos detrás del objeto y lo desplazamos hacia delante.
Jalar una carga: El esfuerzo físico es indirecto, nos colocamos de- lante del objeto y tiramos de él hacia nosotros.
Riesgo laboral grave e inminente es aquel que resulte racional- mente probable que se materialice en un fututo cercano y pueda conllevar un daño grave para la salud de las personas trabajadoras.
De tal manera el empresario estará obligado a:
• Informar de inmediato a todas las personas que pudieran ser afectadas por el riesgo.
• Adoptar las medidas necesarias en caso de ser necesario parar el trabajo y que de este modo se eviten daños a las personas.
Por consiguiente el/la trabajador/a tiene derecho a interrumpir y/o abandonar su puesto de trabajo si así lo considera, siempre que su integridad física corra peligro.
El problema que se plantea es que, si el abandono del puesto es
injustificado puede ser motivo de despido procedente, pero abando-
narlo por esta causa no supone ningún tipo de sanción, a no ser que
se demuestre que se ha actuado de mala fe o cometido negligencia.
OBJETIVOS DE LA PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES
El presente manual de investigación parte de la hipótesis de mini- mizar los riesgos laborales asociados a la Manipulación Manual de Cargas, Movimientos Repetitivos y Posturas Forzadas a través de una monografía de recopilación sobre la evaluación, prevención y eliminación de riesgos en estos.
La Prevención de Riesgos Laborales tiene como objetivo funda- mental eliminar o atenuar (teniendo en cuenta en todo momento los avances técnicos, médicos y legislativos existentes) los riesgos derivados de las condiciones de trabajo o sus consecuencias.
La Manipulación Manual de Cargas es una tarea bastante frecuente y generalmente realizada en condiciones de trabajo inadecuadas, que está directamente relacionada con la aparición de lesiones músculo-esqueléticas, especialmente en la parte baja de la espalda (dorsolumbares).
Las lesiones músculo-esqueléticas por carga física incluyen un am- plio grupo de trastornos que afectan a diferentes estructuras corporales como son los tendones y sus vainas, la terminaciones nerviosas, vasos sanguíneos, músculos y articulaciones. Dichas lesiones están asocia- das a determinados factores de tipo físico presentes en muchas tareas (repetitividad, desarrollo de fuerzas, malas posturas y exposición a vi- braciones, entre otros) y presentan un carácter acumulativo. El aumen- to de este tipo de lesiones entre la población laboral pone de manifiesto la importancia de intervenir sobre los factores de riesgo presentes en el puesto de trabajo a partir de la evaluación y control de los riesgos La OIT afirma que la manipulación manual es una de las causas
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más frecuentes de accidentes laborales con un 20-25% del total de los producidos.
Asimismo, las personas que han sufrido y sufrirán dolores de espal- da se estima entre un 60-90%, pudiendo calcularse un alto por- centaje de origen laboral. Otro de los problemas que ocasionan los accidentes por manipulación manual, es el elevado costo operativo asociado a la asistencia médica y la perdida de la jornada.
A nivel mundial y nacional los trastornos músculo esqueléticos co- bran cada vez mayor importancia, siendo el 80% de los casos de lumbago afecciones de los hombres y de estos a su vez el 80% de los casos afecta a personas de menos de 45 años. Esto supone un promedio de días de baja de unos 6,64 en el caso de hombres y de un 5,78 en el de las mujeres.
En la mayoría de los casos, hablar con los/las trabajadores/as es la mejor forma de descubrir que existen una serie de problemas.
Muchas veces los/las trabajadores/as tienen miedo a hablar de ello por las consecuencias negativas que puedan repercutirle. Por esto, es de vital importancia hacerles ver que tienen libertad para hablar y defen- der sus derechos y que han de involucrarse directamente en el hecho de que su trabajo y su salud han de estar estrechamente relacionados.
Además, es importante que cuando se realicen evaluaciones de riesgos laborales, éstas no estén basadas en lo que a primera vista parece más relevante, si no dar también importancia a otro tipo de riesgos, como los provocados por movimientos repetitivos y valorar las condiciones de los puestos de trabajo.
Saber emplear los recursos que nos ofrece la Ley es también un
factor fundamental para poder actuar de manera sindical, ya que de
esta manera podrá reclamarse el correcto cumplimiento de la nor-
mativa, y por consiguiente la puesta en práctica de las soluciones
necesarias, evitando así en la medida de lo posible el acaecimiento
de las lesiones músculo-esqueléticas en los/las trabajadores/as.
MANEJO MANUAL DE CARGAS
Evolución de la normativa:
1. O.G.S.H.T. 2 Febrero 1991: Limita la carga en 80 Kg.
2. O.I.T. Convenio 127: Propone información a empleados/as, exámenes médicos y pesos máximos; Varón adulto 55 Kg.
Mujeres y jóvenes mucho menor.
3. DIRECTIVA CEE 88/C318/14: Diferencias considerables en la carga entre: jóvenes, adultos, mujeres y mujeres embara- zadas. Hombres: manejo ocasional 50 Kg., manejo frecuente 25 Kg. Mujeres: manejo ocasional 25 Kg., manejo frecuente 10 Kg.
4. DIRECTIVA 90/269/CEE: Propone medidas preventivas y no establece límites de carga.
5. Real decreto 487/1997: Transposición de la Directiva.
5.1. INTRODUCCIÓN, DEFINICIÓN Y RIESGOS DE LA MANIPU- LACIÓN MANUAL DE CARGAS
El manejo manual de cargas se da con bastante frecuencia en todo tipo de sectores en el ámbito laboral. Este tipo de tarea produce fatiga física y en muchas ocasiones es causa de lesiones. Estas se pueden dar de manera inmediata como son golpes, cortes y frac- turas, o por acumulación, de las que no nos damos cuenta hasta pasado un tiempo, como es el caso de los trastornos músculo-es- queléticos (estos se dan sobre todo en la espalda, brazos y cuello).
Estos últimos son lesiones graves que llevan una larga curación y rehabilitación y en algunos casos pérdidas funcionales y una merma considerable de la calidad de vida del trabajador afectado.
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Acudiremos entonces al REAL DECRETO 487/1997, de 14 de abril, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas a la manipulación manual de cargas que entrañe riesgos, en par- ticular dorso-lumbares, para los trabajadores. Si queremos evaluar este tipo de riesgos el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT) nos da las pautas con su guía técnica, aunque hay multitud de métodos que complementan el trabajo realizado por la guía técnica y que nos ayudan a disminuir el riesgo en los trabajadores expuestos a estos riesgos.
Lo primero que se hace en Prevención es observar y detectar los riesgos que existen en el trabajo y se ayuda de la legislación, nor- mativa, notas técnicas, investigaciones, datos estadísticos, etc.
para eliminar el riesgo o aminorarlo hasta que sea aceptable. En el Real Decreto 487/1997 se exponen en su primer anexo los riesgos existentes cuando manejamos cargas que dependerán de diversos factores:
1. Características de la carga:
• La carga es pesada o demasiado grande: Todos conocemos el riesgo que supone manejar cargas pesadas ya que sufrimos rápidamente fatiga física y hemos visto o hemos experimentado un deterioro en la salud debido a estas.
• Esta es voluminosa o difícil de sujetar: Cuando es muy volumi- nosa es obvio que nos dificulta el agarre, la posición cuando la levantamos y la trasladamos, e incluso nos dificulta la visión si es demasiado alta.
• Está en equilibrio inestable o su contenido corre riesgo de des- plazarse: Es evidente que hay riesgo de caída de objetos sobre nosotros, además se deben adoptar posturas forzadas y realizar movimientos bruscos para mantener la carga en equilibrio.
• Cuando se debe manipular a distancia del tronco o con torsión
o inclinación del mismo: Se fuerza y se comprime más la co-
lumna vertebral en estas posturas.
• Cuando hay riesgo de golpe al manipular la carga: Un ejemplo sería una estantería sin sujeción de la que se deben coger obje- tos: esta puede venirse abajo. O cuando almacenamos cargas de manera inestable estas se nos pueden venir encima.
2. Esfuerzo físico necesario:
• Cuando es excesivo: No solo en un esfuerzo puntual sino tam- bién a lo largo de una jornada de trabajo si existe demasiada exigencia física.
• Cuando solo puede realizarse con torsión o flexión del tronco:
Tiene que permitirse una correcta postura del cuerpo.
• Cuando hay posibilidad de movimientos bruscos de la carga:
Un movimiento brusco de la carga se traduce en un movimien- to brusco del cuerpo cuando se debe ser progresivo en los mo- vimientos.
• Cuando la posición del cuerpo es inestable: Esto se traduce en riesgo de caída del trabajador y de la carga.
• Cuando hay necesidad de cambiar el agarre: Cuando cambia- mos el agarre estando la carga en suspensión lo realizamos con un movimiento brusco.
3. Características del lugar de trabajo:
• Cuando el espacio es insuficiente o no permite una postura correcta: Deberemos exigir el espacio suficiente para poder ma- nipular cargas con comodidad.
• Cuando el suelo es resbaladizo o irregular o inestable: Una superficie descuidada aumenta el riesgo de accidentes.
• Cuando la carga se recoge o deja a una altura no recomenda- ble: Cuanta más distancia haya desde la carga hasta la altura en posición relajada de los brazos aumentan las fuerzas de compresión y disminuye el peso que se puede cargar.
• Cuando la carga se maneja entre niveles de suelo diferentes:
Subir o bajar rampas o escaleras agrava la peligrosidad del manejo manual de cargas.
• Cuando la temperatura y la humedad son inadecuados: Am- bientes demasiado cálidos aumentan la fatiga y demasiado frío aumenta los problemas musculares ya que disminuye el riego sanguíneo.
• Cuando la luz sea inadecuada: Si se dificulta la visión no per- cibimos bien nuestro alrededor y de esta manera no podemos evitar los riesgos.
• Cuando haya exposición a vibraciones: Se han de evitar en todo momento ya que añaden más carga sobre el cuerpo del trabajador/a.
4. Exigencias de la tarea:
• Esfuerzos físicos prolongados o excesivamente frecuentes: A medida que nos exponemos a un esfuerzo va disminuyendo nuestra capacidad física.
• Reposo insuficiente: Necesitaremos periodos de recuperación para no agravar la carga física.
• Distancias largas de elevación, descenso o transporte: Cuanto más aumente la distancia más será el esfuerzo que llevará con- sigo.
• Que el trabajador no pueda modular el ritmo de trabajo: Nadie mejor que uno mismo conoce los límites a los que se puede exponer, pero hay que recordar que las patologías dorso-lum- bares y de extremidades superiores pueden aparecer a lo largo del tiempo. No se debe subestimar la carga física a la que se está expuesto.
5. Características individuales:
• Condición física insuficiente para las exigencias del trabajo: Es
un factor individual que responde a las características persona-
les de cada trabajador/a.
• Vestimenta y calzado inadecuados para la tarea: Es imprescin- dible llevar ropa cómoda y los EPI´s correspondientes y que estos no dificulten la labor.
• Falta de conocimientos y formación: No conocer bien el tipo de trabajo, la postura correcta de coger cargas, el peso de las car- gas, su centro de gravedad, etc. nos lleva si cabe a más riesgo.
• Problemas de espalda externos al trabajo: Estas patologías se acusan con el día a día rutinario y extra-laboral, pero debe tenerse siempre en cuenta que durante el trabajo se agrava por lo que se debe considerar accidente laboral.
Estos serían los riesgos a los que los trabajadores se exponen cuan- do se trasladan cargas de forma manual. Cuando nos enfrentemos a estas situaciones en el trabajo, lo primero será realizar un curso de formación ya que estamos acostumbrados a actuar de manera incorrecta cuando cogemos pesos. Lo ideal para coger pesos es seguir estos sencillos pasos:
Cómo coger una carga adecuadamente sin ocasionar riesgos mús- culo-esqueléticos:
3 Lo primero sería la visualización de la carga, observar si existe algún peligro en su manipulación como bordes cortantes, su- perficies resbaladizas, centro de gravedad inestable (como son los recipientes con líquidos, cuando no están llenos el peso no es estable porque cambia la distribución del peso con el movimiento del líquido; también existen cargas que pesan más por un lado que por otro), etc. Todos los datos que se tomen de esta observación son fundamentales para no sufrir percances.
3 Decidir cómo actuar, es decir, ver cuál es el punto de agarre adecuado, dónde vamos a depositar la carga y despejar el tra- yecto por el que iremos de cualquier obstáculo.
3 Cuando se haya de levantar la carga nos situaremos frente a
ella, separaremos los pies hasta lograr una posición de equi- librio, mantendremos la espalda lo más recta posible flexio- nando las rodillas (así se levantará el peso con las piernas y no con la espalda). El objeto a levantar tiene que estar lo más próximo posible al cuerpo, levantaremos el peso gradualmente, no se debe girar el tronco para movernos sobre el eje podemos pivotar sobre los pies, deberemos llevar la carga a la altura de la cadera y si la carga la realizamos con una sola mano hay que evitar que la columna se incline.
3 Manejar la carga entre dos personas cuando esta pese más de 30kg o sea de dimensiones elevadas.
3 Recuerde que no todas las cargas se pueden coger con este sistema, ya que, por ejemplo, la manipulación de pacientes
Pies separados frente a la carga
Evitar giros de tronco durante la manipulación
Levantar la carga con la fuerza de las piernas
requiere otra técnica. Aunque lo anteriormente descrito sirve para la mayoría de las situaciones.
Esta manipulación se llevará a cabo mediante una ayuda mecánica y con la acción de dos personas.
La ley dice además que, cuando exista un puesto de trabajo que exija este tipo de manipulación de cargas se debe automatizar el trabajo para evitar tener que hacerlo de manera manual.
Es muy frecuente ver en empresas cómo la carga va paletizada y se maneja con toros mecánicos (la formación debe incluir la correcta utilización de los aparatos que se utilicen en el transporte de las cargas) y de este modo se evitan los trastornos que ocasiona hacer- lo de manera manual.
También es frecuente ver grúas-puente en algunas naves o fábricas.
Existen otro tipo de aparatos que a pesar de no eliminar el esfuerzo físico si lo disminuyen considerablemente como son las carretillas y los carros. Como esto no es posible en todos los casos obliga al empresario a realizar una evaluación de los riesgos que conlleva y reducirlos a una situación aceptable cuando sea necesario.
La normativa vigente también nos permite participar en la pre- vención de la empresa como trabajadores/as. Podemos proponer medidas que mejoren las condiciones de nuestro puesto de trabajo directamente o si disponemos de Delegado/s de Prevención, pode- mos efectuarles peticiones a ellos.
Debemos conocer que el empresario está obligado a ofrecer vigilan- cia de la salud en la que se tenga en cuenta los riesgos específicos del puesto de trabajo que cada trabajador/a desempeña. Si manipu- la cargas deberán recoger información específica para la evaluación de las alteraciones de la columna por sobrecarga. Aunque podemos negarnos a realizar el examen médico (única y exclusivamente si no hay especial peligrosidad en nuestro puesto de trabajo).
5.2. GUÍA TÉCNICA PARA LA EVALUACIÓN DE MANEJO MANUAL DE CARGAS
Este método está diseñado para evaluar riesgos en postura “de pie”
y no se deberá utilizar en trabajos de manipulación manual de car- gas multitareas donde las cargas son de diversos pesos, tamaños, agarres, etc., aquellos que conlleven un esfuerzo físico importante adicional al manejo manual o situaciones poco usuales.
Para empezar a evaluar deberemos tener en cuenta la secuencia de factores que a continuación se especifican:
• Peso de la carga: Es uno de los factores que se deben tener más en cuenta a la hora de evaluar y, si se modifica, un riesgo puede pasar de inaceptable a tolerable. El rango que tomamos como referencia para empezar a tomar medidas preventivas son 3 Kg.
El rango máximo para la población general masculina que se
recomienda no debe sobrepasar de 25 Kg. en condiciones idea-
les de manipulación de cargas. Si las que manejan cargas son
mujeres, jóvenes o mayores, serían 15 Kg. el peso máximo. Se
dan casos de trabajadores entrenados que podrían cargar hasta
40 Kg., pero este peso no se debe exceder en ningún caso.
Las condiciones ideales de manipulación son con una postura con la carga cerca del cuerpo, espalda recta, en la que no exis- ta torsión ni inclinación de la columna, con un agarre firme, posición neutral de la muñeca y en las que las condiciones del lugar de trabajo sean idóneas. Debemos recordar que si se sobrepasan estos pesos debemos ayudarnos de otra persona, teniendo en cuenta que no se suman las capacidades de las dos personas, ya que estas tienen la dificultad de coordinar los movimientos, por lo que son dos tercios de la suma de capaci- dades individuales ([25 + 25] x 2/3 = 33´3 Kg.). Si son tres personas se suman las capacidades individuales y se toma la mitad de esta como referencia.
• Posición de la carga respecto al cuerpo: Según la posición que tenga la carga respecto al cuerpo variará el peso máximo aceptable. Esto es porque a medida que se aleja la carga del centro de gravedad del cuerpo, aparece mayor compresión de la columna vertebral.
Pesos máximos según la postura
Cuando se manipulen cargas en distintas zonas se tomará en cuen- ta la que tiene el límite de peso más bajo. Si se quieren tener en cuenta a mayores, jóvenes y mujeres se multiplicará el peso por 0´6.
• Desplazamiento vertical de la carga: Según la distancia ver- tical que recorra la carga desde que se coge hasta que se de- posita en su destino variará el peso máximo recomendado. Se debe multiplicar el peso con los siguientes índices:
• Giros del tronco: Lo primero que debemos saber es que los gi- ros del tronco deben evitarse por que estos aumentan el riesgo de lesión. Se toma como referencia la línea que forman los talo- nes con la línea que forman los hombros. Según el ángulo que formen uno respecto del otro se multiplicarán por los siguientes índices:
Desplazamiento vertical Índice de corrección
Hasta 25 cm. 1
Hasta 50 cm. 0´91
Hasta 100 cm. 0´87
Hasta 175 cm. 0´84
Más de 175 cm. 0
Ángulo de giro Índice de corrección
Sin giro (0º) 1
Levemente girado (hasta 30º) 0´9
Girado (60º) 0´8
Muy girado (90º) 0´7
Giro de tronco de 30º
• Agarres: La sujeción de la carga es un factor que influye también en el manejo manual de cargas y es algo fácilmente modificable añadiendo asas con lo que reduciremos el riesgo. Por el contrario un mal agarre puede ser causa de adoptar malas posturas para el levantamiento del peso y puede dar lugar a la caída de la car- ga mientras la manipulamos, pudiendo causar accidentes. Hay tres índices de corrección según el tipo de agarre:
Agarre
Bueno: La carga tiene asas u otro tipo de agarre que permite una sujeción confortable con la mu- ñeca en posición neutral. El agarre con la mano debe ser total.
Regular: Si las asas o hendiduras no permiten un agarre confortable. Agarres sin asa que permitan sujetarse con la mano en una posición de 90º.
Malo: El resto de agarres.
1
0,95 0,9 Índice de corrección