CAPÍTULO 3 REGIONALIZACIÓN DEL CIBERESPACIO
3.3 Lo local y lo global en Facebook
es el resultado de la interacción entre la sociedad global y el espacio global y sus diversas fracciones (Santos, 1990, p. 183).
Los usuarios de Facebook consumen, producen, se expresan, se organizan, y no sólo dentro de sus espacios virtuales, sino también fuera de ellos en un espacio geográfico. Esto es una práctica común de la sociedad en red, aquella que busca un objetivo en común, Castells (2009) la define como “la sociedad red se basa en la disyunción sistémica de lo local y lo global para la mayoría de los individuos y grupos sociales” (p. 33) y buscará que ambos aspectos estén en constante interacción y le otorguen sentido a la esencia de esta nueva construcción social. Estas construcciones sociales se dan como comunidades de intercambios e interacciones dentro de lo virtual, donde la identidad y el sentido de pertenencia se vuelven muy importantes al momento de generar y consumir contenidos virtuales.
Es aquí, donde el aspecto territorial juega un papel substancial a través de un rol de pertenencia social. De acuerdo con Pollini (1990, en Giménez 2007) la pertenencia en los individuos se forma mediante los procesos socioculturales en colectividades, por lo que se producen roles basados en elementos territoriales y simbólicos que logran una inclusión de las personas:
Las pertenencias sociales implican, en general, la inclusión de las personas en una colectividad hacia la cual experimentan un sentimiento de lealtad. Esta inclusión supone, desde luego, la asunción de algún rol dentro de la colectividad considerada, pero implica sobre todo compartir el complejo simbólico-cultural que la define y que funge como emblema de la misma (Giménez, 2007, p. 131).
Así, tomando la propuesta de Flores (2007), el territorio está construido como “un espacio de relaciones sociales, donde existe un sentimiento de pertenencia de los actores locales respecto a la identidad construida y asociada al espacio de acción colectiva y de apropiación, donde son creados lazos de solidaridad entre los actores” (p. 37). Por ello, más allá de aspectos meramente geográficos, es también un proceso de construcción social al apropiarse de un
espacio social (Flores, 2007), lo que a la vez permite un dotador de pertenencia y demarcación de aspectos socioculturales que van determinando roles identitarios, construcción de colectividades e interacciones con elementos comunes.
Es relevante señalar que los procesos socioculturales que se gestan, logran enmarcar acciones arraigadas a roles de pertenencia territorial, identificación y compartición de intereses comunes que guían el entendimiento y acción de los usuarios mediante la conformación de comunidades virtuales de diversos tamaños y alcances. Así, tanto los aspectos socio espaciales, como la identidad y la compartición simbólico cultural, se ven reflejados en una red social como Facebook. Al respecto, Flores (2007), destaca la importancia de la pertenencia en la conformación e interacciones entre la cultura local y el territorio:
El redescubrimiento del sentimiento de pertenencia al lugar es reforzado por distintos autores que, criticando las teorías de aculturación que ocurrirían con el proceso de modernización (o de globalización), sugieren que las nuevas construcciones de identidad se han dado gracias a un reencuentro con las tradiciones culturales (Carneiro, 1997; Jollivet, 1984; Jean, 1997). Por tanto, se plantea la existencia de una interacción entre las culturas externas y las culturas locales, con resultados que difieren entre los distintos territorios, con la cultura local que otorga rasgos específicos (p. 38).
La identidad a través de una pertenencia territorial no necesariamente implica una ubicación geográfica específica. Existe una construcción de la identidad mediante fronteras simbólicas que los grupos determinan, donde, como explica Flores (2007), “las identidades están formadas con base en relaciones histórico-culturales locales” (p. 37). Aquí es donde lo local adquiere mayor peso, ya que no sólo se adoptan y adaptan contenidos con significantes y construcciones simbólicas de lo universal, sino que lo local va tomando forma y condicionando dichas reconfiguraciones de lo que comparte a través del ciberespacio.
La cultura local se refiere a las relaciones sociales existentes en espacios delimitados y pequeños en los que se establecen formas específicas de representación con códigos comunes (Featherstone, 1993). Para Albagli (2004), el
sentimiento de pertenencia y el modo de actuar en un espacio geográfico dado significa la caracterización de una noción de territorialidad, donde las relaciones sociales y la localidad están interconectadas, fortaleciendo el sentido de identidad (Flores, 2007, p. 37).
Si bien la cita anterior hace referencia a un aspecto geográfico territorial, es también adaptable a un entorno cibersocial dadas las características de presencia social y las múltiples interconexiones que se generan entre lo usuarios.
Así, la identidad basada en una pertenencia territorial, se manifiesta simbólicamente a través de la construcción y el consumo de contenidos con elementos distintivos culturales y sociales de Chiapas. Esto, dentro de Facebook, permite la formación de vínculos entre usuarios a través de su homogeneidad e intereses comunes que en conjunto son una comunidad virtual con una identidad compartida. A su vez, es importante aclarar que esta relación territorio- identidad es una adaptación que se gesta a través del tiempo y gracias a las diversas situaciones y procesos sociales que ocurren constantemente, tal como aprecia Flores (2007), al afirmar que “el pensamiento sobre territorio e identidad cultural no está marcado por la idea de volver los ojos al pasado, sino que se configura en un proceso permanente de transformaciones, proporcionado por las relaciones sociales [a nivel local y global]” (p. 37).
En consecuencia, al ser parte de una comunidad con intereses comunes, se genera un sentido de pertenencia con la misma. Al respecto, es interesante la reflexión de Sassen (2003) cuando habla de activismo político transfronterizo, que si bien, no es propiamente el tema a tratar en esta investigación, sí permite entender cómo el uso de los medios digitales sugiere nuevas formas de concepciones sociales, de prácticas y cómo se propician las conexiones entre elementos locales y globales:
Los usos actuales de los medios digitales sugieren, en términos generales, al menos dos nuevos tipos de activismo político transfronterizo. El primero consiste en la formación de grupos radicados en ciudades –en comunidades rurales– que se conectan con otras agrupaciones similares en el resto del mundo. El segundo tipo de política centrada en la red digital es aquella que realiza la mayor parte de
su trabajo a través de la propia red y que, por ende, puede o no converger en un terreno físico (p. 47).
Así, Sassen propone dos formas de uso de la tecnología conformación de comunidades y para acciones precisas con elementos simbólicos dentro de la misma red, situaciones que se encuentran también en Facebook. Continúa la vinculación entre los elementos globales –el uso de las TIC, Facebook como elemento universal– y los elementos locales –páginas propias de ciertos ciudades que manejan contenidos propios del lugar–, para explicar cómo la glocalización y las múltiples interacciones a través de los espacios virtuales son una forma de contexto regional, ya que como asevera Sassen (2003): “se trata de localidades conectadas entre sí a nivel regional, en un país o en el conjunto del mundo.
Indudablemente el hecho de que la red sea global no significa que todo deba suceder a nivel global” (p. 45).
Por su parte, Milton Santos (1990) afirma que el espacio “se transforma en función de las modalidades de adaptación de la sociedad local al nuevo proceso productivo y a las nuevas condiciones de cooperación” (p. 182). Tanto las escalas globales como las locales son persistentes en su presencia a través de diversos formatos en los espacios virtuales. Lo que se ve en Facebook es una mezcla entre elementos varios significantes como memes, información, signos, entre otros, todos expresivos de aspectos globales y locales, esto es, la adaptación de prácticas, intercambios informativos, significados y significantes globales llevado a lo local y viceversa.
Luego entonces, lo local está presente en todo momento desde la estructuración en red y la compartición de elementos, incluso, es la cualidad que le otorga sentido identitario y de pertenencia, por ello Flores (2007) menciona que
“[lo local] permite el surgimiento de formas de solidaridad y cooperación, contribuyendo a la construcción de redes sociales con base en la territorialidad y creando una dinámica virtuosa entre lo moderno y lo tradicional” (p. 39).
Entonces en Facebook, se articula la red social virtual –lo moderno por lo virtual–
y los elementos locales –lo tradicional apegado al mundo físico–.
De lo anterior, podemos equiparar que la región de estudio implica una comunidad con características, intereses, acciones e interacciones comunes, todos compartidos y con sentido dentro de lo virtual, pero que también tienen implicaciones fuera de ello, en la realidad sociocultural. Esto nos ha servido como parte del criterio para seleccionar cinco páginas que manejan contenidos propios de Chiapas, los cuales son producidos, reproducidos, comentados, aceptados y seguidos. Cada página cuenta con un administrador que se encarga de publicar los diferentes contenidos vinculados a elementos socioculturales del estado, a la identidad chiapaneca, al uso del lenguaje en el estado y con participación de sus seguidores. Así, hallamos similitudes entre cada una de las páginas que se estudian, por lo que mantienen un vínculo basado en producción de contenidos con temas chiapanecos distribuidos mediante redes sociales, donde la virtualización, da el plus de las no barreras geográficas y la presencia de lo local mediante el rescate sociocultural.
De esta forma, dadas las características de las páginas y los nexos comunes que hay en ellas, la región de estudio de esta investigación se plantea con base a una espacialidad cibersocialmente construida, preponderando lo sociocultural, a través de fungir como una comunidad virtual que contempla diferentes características y elementos que la constituyen, entre ellos, la identidad, las interacciones sociales, los consumos culturales, la participación de los seguidores y los intercambios que hay entre ellos. Y es que como afirma Palacios (1983), “las regiones tendrán sentido sólo en tanto sean el escenario donde se asienta un conglomerado humano y una colectividad de elementos naturales, ambos en estrecha interrelación y formando un todo orgánico”(p. 12). Por ello, en el apartado siguiente se define específicamente la forma en que es entendida la construcción regional de este trabajo, comprendiendo los elementos de espacialidad social, pertenencias, interacciones y el mundo de lo virtual.