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LOS CORAZONES QUE SON PESADOS

In document Apuntes de Sermones-Charles Spurgeon (página 76-80)

Sermón 38 Sermón 38

II. LOS CORAZONES QUE SON PESADOS

“Pero ¡ved cuántas vueltas da y qué variedad de direcciones tomar Precisamente esto prueba ser el camino errado, pues la verdad es una e inmutable.

“¡Pero gusta tanto!' Esto lo hace también sospechoso, pues lo que es tan grato para un hombre no regenerado es, probablemente, malo. Los corazones van tras lo que se parece a ellos mismos, y los hombres sin la gracia de Dios aman los caminos ajenos a la gracia.

“Pero ¿queréis que vaya yo por el camino estrecho y áspero?” Sí; debes hacerlo, pues lleva la vida; aunque sean pocos los que lo hallan, aquellos que lo hacen declaran que es un camino pla- centero. Es mejor seguir la senda áspera que conduce al Cielo que el camino ancho y llano que lleva al Infierno.

Sermón 43 ***

PROBANDO LOS CORAZONES

«El Señor pesa los corazones» (Prov. 21:2).

Las pesas del Señor son fieles y exactas. E1 siclo del Santuario era doble que el que se usaba en las pesas comunes, por lo menos así nos lo dicen los rabinos. Los que profesan santidad han de hacer más que los otros. E1 sido del Santuario era el peso al cual debían ajustarse todos los demás pesos. La ley del Señor es el modelo de moral Las balanzas de Dios siempre están en orden, siempre son verdaderas y exactas.

El corazón natural (Jer. 17:9; l.a Cor. 2:14).

El corazón doble o hipócrita (Os. 10:2).

E1 corazón pusilánime. No es capaz de ninguna decisión. energía o seriedad (Os. 7:7).

E1 corazón perverso, rebelde, malo, pecador.

3. Corazones que son hallados faltos en subsiguientes pesadas.

Saúl tuvo «otro corazón». Una nueva fase de sentimientos, pero no una nueva naturaleza.

Un corazón humillado como el que tuvo Acab cuando Elías hubo profetizado su ruina.

Humillado, pero no humilde; cambiado, pero no vuelto de la iniquidad.

3. Corazones que tienen buen peso.

El corazón tembloroso: penitente, temeroso del pecado. etcétera.

E1 corazón tierno: sensible, afectuoso, amante.

El corazón quebrantado: arrepentido, lánguido, humilde. E1 corazón puro: amante de lo que es bueno y limpio, que lamenta el pecado en sí mismo y en otros, anhelando santidad.

E1 corazón firme: fijo, que permanece inmutable, etc.

¿Está vuestro corazón dispuesto para ser pesado? ¿No tenéis temor de la prueba final'. ¿En qué se funda vuestra confianza?

En la mitología pagana, Momus, el dios inquiridor, se dice que reprendía a Vulcano porque en la forma humana, que hizo de barro, no había puesto una ventana en el pecho por la cual pudiera ser visto fácilmente todo lo que el hombre pensaba. No estamos de acuerdo con Momus, ni creemos que fuera deseable tener una ventana en el corazón por la cual los hombres pudieran ver todos sus pensamientos mutuos. Si esto fuera así todos procuraríamos poner puertas a tales ventanas y las mantendríamos bien cerradas.

Sermón 44 ***

MERCADERES DEL CIELO

«Compra la verdad y no la vendas» (Proverbios 23:23).

Describiendo el paso de los peregrinos por la feria de la vanidad, Juan Bunyan dice:

«Lo que no dejaba de divertir mucho a los mercaderes era que aquellos peregrinos prestaban poca atención a sus géneros, y ni siquiera trataban de admirarlos; y si eran llamados para comprar, ponían sus dedos en sus oídos y gritaban: "Aparta mis ojos para que no vean la vanidad", y miraban arriba, significando que sus intereses estaban en el cielo.

«Alguien, viendo su extraña traza, se atrevió a decirles: `¿Qué compráis?", pero ellos, mirándole seriamente, respondieron: "Nosotros compramos la verdad".»

I. EL GENERO: «La verdad»

1. La verdad doctrinal. El Evangelio. Lastres erres: ruina. redención y regeneración. 0 sea las doctrinas de la gracia.

Un comprador del Evangelio debe aprender a discernir lo que tiene que rechazar:

Una salvación sin Cristo como Dios.

Un perdón sin sacrificio expiatorio. Una vida eterna sin nuevo nacimiento. Una regeneración sin fe. Una fe sin obras. Una seguridad sin perseverancia en la santidad.

2. La verdad experimental. E1 nuevo nacimiento y la vida del cielo son verdaderas joyas, pero hay de ellas muchas imitaciones ruines. Hay que hacer distinción entre la verdadera religión y la fe sin arrepentimiento.

Hablar sin sentimiento.

Vida sin luchas.

Confianza sin examen.

Perfección sin humildad.

II. LA COMPRA:«Compra la verdad.» Aquí tenemos que:

1. Corregir un error. Hablando estrictamente, la verdad y la gracia no son compradas ni vendidas. Sin embargo, las Escrituras dicen: «Comprad sin dinero y sin precio vino y leche.»

2. Explicando la frase, es adecuada. Porque toda alma anhelosa de salvación debería estar dispuesta a comprar la verdad si pudiera ser vendida.

3. Parafraseando la frase.

Comprad lo que sea verdad verdadera.

Comprad toda la verdad.

Comprad sólo la verdad.

Comprad la verdad a cualquier precio.

Comprad la verdad ahora.

4. Razones para realizar esta compra.

Es ella misma lo más precioso.

La necesitaréis en la vida y en la eternidad.

5. Dirigios al mercado donde la podéis encontrar.

«Comprad de blí», dice la Palabra de Dios.

E1 día del mercado es ahora: «Venid, comprad.»

III. LA PROHIBICIÓN: «Y no la vendas.»

No la vendas o cedas por una buena vida; por respetabilidad humana; por reputación de ciencia y buen tono; para agradar a un amigo; por el placer de un pecado; por nada más que mera vanidad. Por el contrario, tienes que retenerla como la misma vida.

Cómprala a cualquier precio y no la vendas a ningún precio.

Estás perdido sin ella. ¡No la vendas!

Es un legado que nuestros padres compraron al precio de su sangre; y esto debería hacernos sentir que no la podemos vender por nada del mundo, antes tenemos que darlo todo, como el mercader de la parábola del Evangelio, para adquirirla (Mateo 13:45). Compra esta preciosa perla que es más valiosa que el cielo y la tierra y que hace vivir al hombre feliz, morir con- fortablemente y reinar por la eternidad. – Thomas Brooks.

Como he dicho, el camino a la ciudad celestial está al otro lado de la ciudad donde existe la peligrosa feria, y el que quiere ir a aquélla tiene que pasar por ésta o tendría que salir del mundo.

E1 mismo Príncipe, cuando estuvo aquí, tuvo que pasar por esta ciudad para ir a su propio país, y también por esta feria.

E1 mismo señor de esta feria, Belcebú, fue quien le invitó a comprar de sus vanidades. En tal caso le habría hecho señor de la feria si le hubiese reverenciado y honrado como tal señor. Por esto Belcebú le llevó por las calles de la ciudad y le mostró todos los reinos de este mundo para, si fuese posible, seducirle y que el bendito Señor comprara alguna de sus vanidades, pero él no hizo caso de tales mercaderías y, por tanto, abandonó la ciudad sin dar un penique por ellas. Por esto podemos decir que esta feria es muy antigua y muy grande. – Juan Bunyan.

Sermón 45 ***

ES GLORIA DE DIOS ENCUBRIR EL PEGADO

“Gloria de Dios es encubrir un asunto; pero la honra del rey es escudriñarlo”

(Proverbios 25:2).

Cuando la justicia es burlada, la verdad falseada por bribones, abandonada por prejuicios o hecha difícil por la falsedad, es en deshonor del rey y está obligado a escudriñar el asunto hasta el fondo. E1 honor del magistrado consiste en descubrir el crimen, pero la gloria de Dios es cubrir el pecado con justicia y ocultarlo de la vista.

Con Dios o para Dios no es necesaria la búsqueda, pues sus ojos lo ven todo. Su gloria es cubrir lo que es bastante evidente a sus ojos, cubrir y justificar lo realizado.

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