«... No temiendo al Señor.» «Temían a Jehová y honraban a sus dioses...» «Hasta hoy hacen como antes, ni temen al Señor» (2º Rey. 17:25, 33, 34).
Hay necesidad de advertencia acerca de lo falso, así como exhortación a lo verdadero. La conversión, que es un cambio divino, es imitada, y lo espúreo aparece bajo etiqueta de verdadero. Esto responde al propósito del maligno en muchas formas: Alivia la conciencia de los que tienen una mente doble el adulterio de la iglesia, perjudica su testimonio y deshonra la verdadera religión.
I. SU PRIMIR ESTADO.«Ellos no temieron al Señor.»
1. Tenían poca religión, o ninguna.
2. Pero estaban cerca de gente que temía a Dios, y cerca del rey Ezequías, bajo el cual había tenido lugar un despertamiento. Esta influencia creó mucha religiosidad.
III. SU VERGONZOSA CONVERSIÓN. «Ellos temieron al Señor.»
1. Fueron llevados a este paso tan solamente por el temor; los ¿eones" se volvieron evangelistas, y sus dientes fueron agudos argumentos.
2. Fueron instruidos por un sacerdote infiel; uno de aquellos que había practicado el culto a un becerro, y fallaron en cuanto a reprenderle por su amor a los dioses falsos. Estas personas son muy peligrosas.
3. Su conversión era radicalmente defectuosa a causa de que:
No había habido arrepentimiento.
No se ofrecía sacrificio expiatorio sobre el altar de Dios. Los falsos dioses no fueron quitados (vers. 29); mientras el pecado reina la gracia está - ausente. No rindieron obediencia a Dios.
Aun su adoración era adoración a su capricho. «Temieron al Señor y sirvieron a sus propios dioses» Una distinción muy significativa.
Al borracho religioso, vedle llorar, oldle hablar; tiene temor de Dios, pero sirve a Baco.
Lo santo es escarnecido. Tiene «una fe salvadora».
III. SU ESTADO REAL. «Ellos no temían al Señor.»
1. No le temían como el único Dios
2. Obrando así demostraban que no eran suyos. Ved la historia posterior de aquellos samaritanos en el libro de Nehemías.
En la conversión real debe haber:
Rompimiento de los ídolos. El pecado y el yo propio deben ser abandonados.
Concentración. Nuestro único Dios debe ser adorado y servido.
***
Sermón 23
LA LECCIÓN DEL ARCA
«Y David y todo Israel se regocijaban delante de Dios con todas sus fuerzas» (1º Crón. 13:8).
«Y David temió a Dios aquel día» (1º Crónicas 13:12).
«David, y los ancianos de Israel, y los capitanes de millares, fueron a traer el arca del pacto de Jehová... con alegría» (1º Crón. 15:25).
Lo recto debe ser hecho de una manera recta o sería un fracaso. En este caso el fracaso fue una cosa triste, pues Uza murió y el arca tuvo que ser guardada en casa de Obed-edom.
I. EL FALLO. Primer texto. 1º Crón. 13:8.
Había aquí grandes multitudes, pero las multitudes no aseguran la bendición.
Había pomposo cántico, arpas, trompetas, etc.; sin embargo, terminó en lloro. Las grandes ceremonias no son garantía de gracia.
Había energía; thicieron alegrías delante de Dios con todas sus fuerzas».
No era una adoración triste y somnolienta, sino brillante y viva, y, sin embargo, todo ello fue un fracaso.
No había sacrificio. Este fue un defecto fatal; pues ¿cómo podemos servir al Señor aparte del sacrificio?
II. EL TEMOR. Segundo texto. 1º Crón. 13:12.
La terrible muerte de Uza causó gran temor. Del mismo modo el Señor mató a Nadab y a Abiu por ofrecer fuego extraño, y a los hombres de Betsemes por mirar con curiosidad el arca.
Su propio sentimiento de indignidad le hizo clamar: «¿Cómo traeré yo el arca de Dios a mi casa?"
Algunos toman la santidad de Dios y lo estricto de sus leyes como una excusa para el descuido y la depravación.
Otros, empero, son vencidos por un santo temor; y se detienen un poco hasta estar preparados para el servicio santo.
III. EL GOZO. Tercer texto. 1º Crón. 15:25.
Dios bendijo a Obed-edom. Aquellas gentes humildes convivieron con Dios y, sin embargo, no murieron.
La preparación debida fue hecha seriamente por David.
Se tuvo en consideración la mente del Señor (vers. 15).
Los sacerdotes estaban cada uno en su lugar. Los hombres y los métodos deben ser regulados por Dios (versículo 14).
Fueron ofrecidos sacrificios (vers. 26). El grande y perfecto sacrificio siempre debe estar al frente y en el primer lugar en todas nuestras actitudes y actividades.
El cumplir un deber santo de manera equivocada altera su naturaleza y lo convierte en pecado.
De aquí que «altivez de ojos, y orgullo de corazón, y pensamiento de los impíos, son pecado»
(Prov. 21:4). Asimismo, la oración es contada como aullido sobre sus camas (Oseas 7:14). La comunión indigna es contada como no participar de la mesa del Señor 1ª Cor. 11:20).
Si una casa es edificada con madera fuerte y buenas piedras, pero no tiene buenos fundamentos, o sus paredes no están a plomo, sus habitantes pueden maldecir el día en que se pusieron bajo su techo.
Los deberes realizados de una manera indigna no son sino una mitad del servicio que debemos al Señor, y también la peor mitad. ---Thomas Boston.
***
Sermón 24
ROBOAM NO PREPARADO
«E hizo lo malo, porque no dispuso su corazón para buscar a Jehová» (2º Crón. 12:14).
Este es el resumen de la vida de Roboam; no era tan malo como algunos, pero hizo lo malo en varias formas, no tanto de propósito como por descuido.
Los malos efectos del pecado de su padre y la idolatría de su madre aparecieron en el hijo; sin embargo, hubo otra causa que se llama: falta de preparación de su corazón.
I. NO EMPEZÓ SU VIDA SIRVIENDO AL SEÑOR.
1. Lo que comienza sin Dios termina siempre en fracaso (2º Crón. 10:1).
2. Los que rechazan la sabiduría divina generalmente rehúsan también la sabiduría de los demás (2º Crón. 10:8).
3. No tenía la sabiduría de su padre. ¿Cómo podía obrar prudentemente y prosperar si no era guiado por el Señor? (2º Crón. 10:13,14).
II. NO ERA FIRME Y PERSEVERANTE EN BUSCAR AL SEÑOR.
1. Por tres años su lealtad a Dios le hizo prosperar, trayendo a Judá todo lo mejor del pueblo que había oído de la adoración a Jehová (2º Crón. 11:13,17), sin embargo, olvidé al Señor que le había dado esta prosperidad inicial.
2. Se hizo orgulloso, y Dios le castigó poniéndole bajo la mano de Sisac (vers. 5).
3. Se humilló y fue perdonado; sin embargo, despojó la casa del Señor para dar soborno al rey de Egipto.
4. No realizó grandes reformas y no celebró la Pascua a pesar de que confesó: «el Señor es recto» (vers. 6).
III. NO TUVO CUIDADO EN BUSCAR AL SEÑOR DE TODO CORAZÓN.
Ningún hombre es bueno por casualidad; nadie es justo si no se ha propuesto serlo. Sin corazón la volición muere.
La clase de preparación requerida en mi caso para ser diligente y aceptable en buscar al Señor mi Dios, es:
o Sentir y confesar mi necesidad de Dios en la totalidad de mi vida, o bien clamar a El por ayuda y sabiduría. Rendirme a su dirección y no seguir el consejo vano de las personas ni avergonzar a los que están alrededor mío.
o Ser ansioso en buscar lo recto en todas las cosas. Escudriñar las Escrituras y buscar, por la oración, saber lo que debo hacer.
o Servir al Señor cuidadosa y ardientemente; no dejando las cosas al azar, a la pasión, a la moda o al capricho. Ser confirmado por el poder del Espíritu Santo, tener una unión vital con el Señor Jesús.
El predicador estudia su discurso cuidadosamente, aunque es un trabajo que no va a durar ni siquiera una hora; y en cuanto al sermón de la vida, ¿no lo consideraremos digno de atento estudio y consideración? Una vida santa es una obra de arte mucho más valiosa que la mejor pintura o estatua; ninguno de nosotros puede producirla sin pensarlo bien. Un buen poeta tiene que estar en lo mejor para producir un poema inmortal; sin embargo, podrá componerse en total de unas pocas líneas. Que ninguno de nosotros piense que el más grande poema de una vida santa puede salir de un modo improvisado.
***
Sermón 25
PETICIÓN DE AYUDA Y EXPRESIÓN DE ALABANZA
«Y se reunieron los de Judá para pedir socorro a Jehová; y también de todas las ciudades de Judá vinieron a pedir ayuda a Jehová» (2º Crónicas 20:4).
La repentina noticia de una gran invasión vino a Josafat, y, como verdadero hombre de Dios, se puso inmediatamente a buscar al Señor y proclamó ayuno general. La gente vino rápidamente y toda la nación clamó ardientemente al Señor por ayuda.
I. CÓMO PIDIERON ELLOS AYUDA.
Expresaron su confianza (vers. 6).
Recordaron los hechos pasados de ayuda del Señor (vers. 7). Confesaron su condición.
Reconocieron que no tenían:
o Ningún poder. «No tenemos fuerzas contra esta gran compañía.»
o No tenían plan. «Ni sabemos lo que tenemos que hacer» (vers. 12).
Entonces levantaron sus almas a Dios. «Nuestros ojos están sobre ti.»
¿A dónde podían mirar ellos con más seguridad?
II. CÓMO LA RECIBIERON.
Por una renovada seguridad. «El Señor estará con vosotros» (vers. 17).
Clamando sus temores. «No tengáis temor.»
Exhortándoles a practicar una mayor fe (vers. 20). En una dirección distinta (vers. 16).
III. CÓMO OBRARON AL RECIBIR ESTA AYUDA.
A ellos adoraron. Con una expresión de verdadera reverencia el rey y el pueblo se inclinaron ante Jehová (vers. 18). La verdadera oración nos equipa para la batalla.
Ellos adoraron, antes recibieron misericordia. Leed el versículo 21.
Vieron cumplida la promesa del Señor (vers. 24). Bendijeron al Señor (vers. 26).
Tuvieron reposo (vers. 30).
¿No hay motivo para reunirnos nosotros ahora con el fin de rogar contra los mohabitas, monitas y edomitas de la superstición, la mundanalidad y la incredulidad?
Este capítulo, que empieza con gran peligro, temor y tribulación, termina con gozo, alabanza, quietud y reposo. Dos palabras aparecen a través de todo él ---Alabanza Y Adoración-, hermanas gemelas que siempre deben ir juntas. Una palabra las une aquí: Fé.
***
Sermón 26
BUENA CAUSA PARA UN GRAN CELO
«Siendo que nos mantienen del palacio, no nos es justo ver el menosprecio del rey, por lo cual hemos enviado a hacerlo saber al rey» (Esdras 4:14).
Había en la tierra ciertas personas, mitad judíos mitad paganos, que querían juntarse con los judíos en la construcción de Jerusalén. Estos lo rehusaron y aquellos, enojados, escribieron al rey Artajerjes que los judíos eran un pueblo turbulento y que por gratitud le escribían para advertírselo.
Todo esto era falso; pues a menudo los hipócritas emplean las mejores palabras para cubrir sus engaños. Sin embargo, tomad estas palabras de estas falsas bocas y ponedlas en vuestra boca y la mía y entonces serán bien adecuadas para aplicarlas al gran Rey de reyes.
I. UN HECHO RECONOCIDO.
«Nos mantienen del palacio.»
Nosotros tenemos una nueva vida y, por tanto, nuevas necesidades, nueva hambre y sed, y Dios satisface estas necesidades de su propio palacio.
1. Tenemos una porción infaltable.
Han venido tiempos de necesidad, pero la indispensable ayuda ha venido también.
2. Tenemos una porción que satisface el alma.
Un alma que recibe lo que Dios da, tiene suficiente para lo que necesita y aun para lo que pueda necesitar. No hay nada en el mundo digno de envidiar. Cuanto más tiene una persona tanto peor, pero tanto más tendrá que dejar.
II. UN DEBER RECONOCIDO.
«No nos es justo ver el menosprecio del rey.»
Buen modo de razonar por nuestra parte. ¿Cuáles son las cosas que pueden menospreciar a Dios en nuestras vidas?
1. Nosotros mismos. ¿Estás haciendo algo que deshonra a tu Dios, en el hogar, en tu negocio o en la vida social?
2. Nuestros amados. Los padres no deben tolerar nada en aquellos sobre los cuales tienen autoridad que traiga deshonor a Dios. Recordad el caso de Elí.
3. Mutilar o mal representar su Palabra. Siempre debemos expresar nuestra protesta contra las falsas doctrinas.
III. EL PROCESO A SEGUIR.
«Por lo cual hemos enviado a hacerlo saber al rey.>
¿Cómo lo haremos? Es un santo ejercicio por parte de los santos el hacer saber al Señor los pecados y tristezas que observan entre el pueblo, las blasfemias, la falsa enseñanza, la necia sofisteria.
Después que aquellas gentes hubieron enviado noticias al rey se esforzaron en convencerle. Es una pobre oración la que no se hace ardiente plegaria. Juan Knox clamó una y otra vez en oración: «¡Dame Escocia o me muero!»
Recuerdo la observación de un doctor unitario que, en este caso, creo que tenía razón. Dijo de cierto calvinista que hablaba duramente contra los unitarios: «Muy bien, es lo que debe hacer;
porque si el Calvinismo es la verdad, los unitarios no somos cristianos, pero si los unitarios tenemos razón, los calvinistas son unos idólatras, porque adoran a un hombre que no es hijo de Dios.»
«Nosotros no podemos impartir nuevos corazones a nuestros hijos, pero podemos ver que no haya nada dentro de nuestras puertas que sea contrario al Evangelio de Jesucristo. Os encargo de
inspeccionar bien. Decís que no podéis controlar a vuestros hijos. Si así es, el Señor tenga misericordia de vosotros. Es vuestra responsabilidad y debéis hacerlo, de otro modo os encontraréis conque muy pronto ellos os gobernarán a vosotros.»
***
Sermón 27