Capítulo I. Problemática ambiental y el cambio climático
1. Educación
3.3. Representaciones sociales del cambio climático
123
Hoy tomamos conciencia de que el sentido de nuestras vidas no está separado del sentido de nuestro planeta. Según Brian Swimme y Thomas Berry (2002: 66), hay dos caminos posibles para buscar ese sentido de nuestra existencia en relación con la tierra: “1. El tecnozoico, que coloca toda la fe en la capacidad de la tecnología para sacarnos de la crisis sin cambiar nuestro estilo contaminador y consumista de vida, y 2. El ecozoico, fundado en una nueva relación saludable con el planeta, reconociendo que somos parte del mundo natural, viviendo en armonía con el universo”.
Así el interés en las RS de los jóvenes de tres universidades privadas de la Ciudad de México vinculadas al cambio climático, responde a la necesidad de identificar la proximidad del cambio climático en sus vidas, explorar cómo lo interiorizan, como se expresa en ellos y como se va configurando dicha representación. Al mismo tiempo se espera corroborar lo que han venido afirmando y comprobando las investigaciones sobre este tema, además de detectar lo que sigue confuso en términos de alfabetización científica ambiental y romper los discursos que originan, difunden y consolidan las medias verdades y las mentiras completas.
Es importante reconocer que el segmento de jóvenes universitarios sigue siendo prioritario para el país, dado que será su fuerza económicamente activa. Por ello resulta pertinente investigar y descubrir cuáles son las RS de estos estudiantes respecto al cambio climático, además de detectar los efectos que éstas tienen en las acciones que los estudiantes puedan desarrollar con relación al cambio climático, pueden ofrecer como resultado a la educación ambiental, elementos para la comprensión y diseño de programas educativos ambientales más acordes a sus contextos y estilos de vida y consumo, identificar los mejores medios o prácticas para establecer una mejor empatía y comunicación educativa que permita lograr su participación en acciones ambientales responsables con el medio ambiente.
124
de valoración, de filtración y construcción social” (Lezama, 2004: 9), que se puede traducir en un proceso de aceptación, de percepción y de reconocimiento, mediado por las reglas del conocimiento científico, las normas y los símbolos sociales. De dicha situación no escapa el fenómeno del cambio climático, amén de la propia complejidad del fenómeno y las dificultades para reconocer sus implicaciones sociales presentes de manera diferencial a nivel global, regional y local de los países.
Bajo este mismo tenor, el proceso de difusión del conocimiento científico sobre los escenarios del cambio climático, se inició a mediado de los años ochenta, intensificándose desde 1992 y en los últimos años ha conquistado espacios en los medios de comunicación masivos que no solo construyen, sino que imponen y mediatizan los temas que se emplean en las conversaciones cotidianas, que son el lugar donde las RS se generan e impactan en la configuración de nuestras identidades, además de regular de alguna manera nuestras prácticas y experiencias mediante las cuales interactuamos con los demás y con la naturaleza. Por ejemplo, las discusiones sobre algún acontecimiento significativo, que hemos visto la noche anterior en la televisión, el internet o lo que hemos leído en los periódicos, configuran una gran parte de nuestras conversaciones diarias, debido a la amplia difusión de dichos acontecimientos, es que las personas logramos “advertir”, “sentir” o
“vivir” como peligros inminentes (inundaciones, terremotos, sequías, entre otros). Sin embargo, estas situaciones, predisponen en automático a los sujetos a actuar en la línea de solución, dejándolos en dos situaciones de vulnerabilidad:
1. Paralizados para actuar de manera proactiva para su solución.
2. Perder el sentido de hacer algo, ante la creencia de que el cambio climático representa una amenaza mundial, que no tiene remedio, al fin de cuentas no hay nada por hacer para salvar el mundo.
Ante estos escenarios, es un hecho que las personas actuamos y reaccionamos dependiendo de los sentidos y significados que tenemos de nosotros mismos, de las cosas y las situaciones, para tal fin, buscamos información y recurrimos a fuentes científicas y sobre ellas construimos significados con los que podemos dar cuenta y explicar de alguna manera las cosas que suceden a nuestro alrededor. Por lo tanto, el análisis de las RS del cambio climático en estudiantes es una de las formas posibles de detectar las RS que circulan sobre este tema en las universidades y en última instancia en la sociedad.
125
Sin embargo, a pesar de que el cambio climático en muchas ocasiones es tema de conversaciones diarias e informales, “no siempre es interpretado de forma correcta y menos aun encauzando acciones y comportamientos individuales y colectivos ambientalmente responsables que contribuyan a frenarlo” (González y Maldonado, 2012: 83).
Lo anterior ilustra mi interés de investigar las representaciones sociales del cambio climático en un contexto de educación superior, y el por qué el acercamiento teórico-metodológico por medio de las RS resulta de gran utilidad, aunado a que los estudiantes no tienen presente en su radar emocional cotidiano esta cuestión, es decir, el cambio climático, que no es una preocupación de primer orden en el imaginario de los jóvenes universitarios en su día a día y mucho menos los dirige a llevar a cabo acciones para abatirlo, como ya se señalaba líneas arriba. De ahí la importancia de obtener información actual sobre las formas de RS del cambio climático desde la perspectiva de los estudiantes de universidades privadas, como una forma de ir develando estas concepciones, aunque se reconoce que es un tema de suyo difícil de abordar, dado la multifactorialidad de elementos que intervienen, cuyos referentes implican tomar en cuenta explicaciones técnico-científicas, las tendencias económicas y macroeconómicas, que en muchos casos, son verdaderamente inaccesibles, lejanas e incomprensibles para la mayoría de las personas. Muy probablemente los aspectos de salud, calidad de vida, seguridad de las personas y de las poblaciones, pueden tener una mayor presencia en el imaginario colectivo de los estudiantes, por su relativa cercanía de riesgo o incertidumbre.
Al respecto, no hay que olvidar que las RS del cambio climático están inscritas en un contexto social, cultural e histórico, lo que representa un desafío para mi práctica como educadora ambiental, dado que me obligará a articular las observaciones y las descripciones particulares de los estudiantes situados en un espacio sociocultural -las universidades privadas- con formulaciones teóricas que tienen un carácter general, además de ubicar como puntos centrales el nivel de la dimensión informativa (lo que saben y cómo se informan), de la dimensión del campo de representación (qué dicen, qué piensan, qué ven, qué creen), la dimensión social (cómo actúan) y la dimensión de las actitudes y valores (qué sienten), aspectos que resultan sustantivos para conocer y analizar a fondo la forma en que los estudiantes construyen sus RS del cambio climático, que me permitirá estar en posibilidades de contrastar sus percepciones con los datos y argumentos científicos preexistentes obtenidos en estudios similares. Por tal motivo, la presente investigación tiene
126
como base el imaginario social y la dimensión simbólica, como una forma de abordar las RS que manifiestan los estudiantes.
Resulta pertinente señalar que en el tema de las RS del cambio climático hay camino recorrido en las investigaciones14 sobre este relativamente nuevo campo de indagación. Los estudios que se han efectuado han sido desde diferentes enfoques y propósitos educativos, mismos que han aportado al entendimiento de dicho fenómeno y abierto nuevas posibilidades para redimensionar las tareas de la educación ambiental.
En esta perspectiva, cabe señalar una crítica que se hace respecto a los estudios sobre percepción en la educación ambiental, es el reduccionismo en gran parte de las investigaciones que se han efectuado, por tomar “el fenómeno de la percepción como centro de atención y terminan por reducirse a levantamientos conceptuales sobre problemas ambientales, que dicen muy poco sobre la real complejidad de la relación del ser humano con sus contextos, sus concreciones, con el mundo vivido” (Marín, citado en Ortiz, 2012:
6), se trata de un abordaje pragmático y limitado.
Este es un llamado que habré de tomar en cuenta en la presente investigación, respecto al tipo de información que se recolectará entorno a las representaciones de los estudiantes universitarios, en lo referente a su conocimiento sobre el cambio climático, mismo que provine de distintas fuentes de origen. Por un lado, están las particularidades de las personas, tales como la edad, su perfil profesional, su nivel socioeconómico y su actuación personal-social, aunado a qué se trata de una problemática que no es del interés permanente en los recintos escolares. Por otro lado, está la información que los estudiantes reciben en su vida diaria por diversos medios sobre el cambio climático, que de alguna manera ha logrado penetrar de manera desigual en sus rutinas cotidianas, en los espacios escolares y en las prácticas académicas que llevan a cabo cada institución de educación superior. De ahí que se considere que la apropiación y representación social del cambio climático es diferenciada y heterogénea en este sector de la población respecto a su mundo inmediato.
14 Como referencias, se pueden mencionar algunos estudios relacionados: Meira, Cartea, Pablo Ángel (2008).
Comunicar el Cambio Climático. Escenario social y líneas de acción. Madrid: Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino; González, Gaudiano E. y Maldonado, A. (2013). Los jóvenes universitarios y el cambio climático. Un estudio de representaciones sociales. México, Universidad Veracruzana; Ortiz Espejel, Benjamín y Velasco, C. (2012). La percepción del cambio climático. Estudios y orientaciones para la educación ambiental en México, Universidad Iberoamericana Puebla, Puebla; Terrón, E., Sánchez-Cortés. M.S. y Bahena, D.G. En prensa. El pensamiento de los jóvenes sobre el cambio climático y los desafíos de la educación ambiental. UPN.
127
Por lo anterior, es importante reflexionar a partir de los resultados empíricos obtenidos, sobre esas posibles formas mediante las cuales se están consolidando las RS del cambio climático.
Otro elemento a tomar en cuenta, es que los sujetos están inmersos y habitan en el continuum material y social del mundo, en el que casi todas las personas estamos conectadas permanentemente a algún tipo de interacción. Esto último me permite afirmar que las representación social del cambio climático “es la respuesta en forma de conocimientos, actitudes, comportamientos, sobre el mismo, fundamentados en las relaciones que sostenemos con el entorno, así como en un conjunto de ideas, creencias y valores” (Terrón y González, 2009: 58), dado que como sujetos sociales, es un hecho que las personas reaccionamos dependiendo de los sentidos y significados que tenemos de nosotros mismos y de las cosas, para ello, buscamos información y recurrimos a fuentes científicas y sobre ellas construimos significados con los que podemos dar cuenta y explicar de alguna manera las cosas que suceden a nuestro alrededor.
Lo anterior nos lleva a dejar en la mesa de la discusión que lo que “se haga o deje de hacer con respecto al cambio climático, dependerá en gran medida de las representaciones colectivas que las sociedades, principalmente las autodenominadas sociedades avanzadas, sean capaces de construir sobre esta problemática y sobre los riesgos que proyecta en nuestra civilización” (Fernández, 2013: 59). De ahí la importancia del presente trabajo de tesis, que es una modesta aportación a la comprensión de las RS y el cambio climático que tienen los jóvenes de las IES privadas, es forma de ubicar los vacíos que existen en el conocimiento de cómo este estrato de la sociedad construyen su representación del cambio climático y de cómo las RS aportan y condicionan al mismo tiempo, la posibilidad de entender los significados recurrentes, sus visiones en torno a la situación, sus conocimientos, sus discursos y finalmente sus respuestas ante la actual degradación ambiental global, cuyos resultados necesariamente conllevará a una nueva visión alternativa que chocará con el modelo dominante de desarrollo sustentado sobre las fuentes fósiles de energía, actual soporte de nuestro modo de explotación, producción y consumo.
128