AMBIENTE, RIESGOS
Esquema 1. Balance radiactivo de la Tierra
3.4.3. Vulnerabilidad de la salud frente a los escenarios climáticos
a) Capacidad de adaptación
La adaptación al cambio climático es definida como las iniciativas y medidas encaminadas a reducir la vulnerabilidad de la sociedad y la susceptibilidad de los sistemas naturales, ante los efectos reales o esperados del cambio climático (Consejo Nacional para el Cambio Climático, 2017).
Esto supone los cambios en los procesos, prácticas y estructuras para moderar los daños potenciales o para beneficiarse de las oportunidades asociadas con el mismo en los diversos sectores que más influyen en la emisión de gases de efecto invernadero que producen los cambios climáticos y dañan el planeta.
Con relación a ello, cabe señalar que no todas las regiones poseen las mismas capacidades para adaptarse a los impactos del cambio climático.
De acuerdo con el Índice de Vulnerabilidad frente a los Choques del Cambio Climático201, se observa que 13 provincias presentan niveles de adaptación muy bajos o bajos, que los convierte en territorios muy vulnerables. Se trata de provincias localizadas en las regiones Suroeste (Pedernales, Barahona y Bahoruco); Yuma (El Seibo y La Altagracia);
Higüamo (San Pedro de Macorís y Monte Plata); Ozama (Santo Domingo); Valdesia (Peravia); Nordeste (Hermanas Mirabal); y Noroeste (Montecristi y Valverde).
La vulnerabilidad al cambio climático (y a la variabilidad) se expresa en función de tres variables, las cuales son la exposición (E), la sensibilidad (S) y la capacidad adaptativa (CA) que es inversamente proporcional (V = E X S/CA)202.
Al analizar a la República Dominicana, los factores críticos en términos de vulnerabilidad al cambio climático que le afectan son: Elevado grado de exposición al cambio climático, baja capacidad de adaptación y presencia de hábitats y/o sectores potencialmente sensibles. Precisamente, las provincias/
regiones señaladas con muy bajo nivel de adaptación al cambio climático son aquellas que cuentan con zonas en las cuales han desarrollado sus hábitats en zonas vulnerables, y hogares que poseen viviendas inadecuadas, bajo nivel de conciencia de los efectos del cambio climático sobre la salud, y escasa disponibilidad de recursos.
Esa situación tiene incidencia sobre personas vulnerables que tienen condiciones de salud preexistentes, especialmente las enfermedades cardiovasculares y respiratorias y/o lesiones físicas.
201 Lizardo, Jeffrey y otros (2020). La experiencia del Índice de Vulnerabilidad frente a Choques Climáticos (IVACC) en la República Dominicana. Gabinete de Política Social. Santo Domingo, República Dominicana.
202 USAID/TNC/IDDI/PLENITUD (2013) Puntos críticos para la vulnerabilidad a la variabilidad y al cambio climático en la República Dominicana y su adaptación al mismo. República Dominicana.
Frente a esta realidad, el sector salud aún no realizado los aportes que debería haberlo hecho, tal como lo señalan los resultados de la encuesta de la OMS (2018) sobre la salud y el cambio climático. Con relación al empoderamiento y los avances en el liderazgo y la gobernanza en la planificación nacional de la salud y el cambio climático señalaba que aún no se había elaborado una estrategia o plan nacional para la salud y el cambio climático203. En consecuencia, no se cuenta con prioridades de adaptación en materia de salud, ni los beneficios para la salud de medidas de mitigación, ni los indicadores de desempeño, ni tampoco el nivel de ejecución de la estrategia o plan.
Sin embargo, en el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático 2015-2030, se actualizaron algunas informaciones sobre salud y cambio climático, producto de un programa de capacitación realizado en el 2015 entre el Ministerio de Salud y la CEPAL. Estas informaciones ajustaron aún más en el 2020 en el marco de la Contribución Nacionalmente Determinada (NDC RD 2020), por lo que se trata de un avance respecto a lo señalado en la encuesta OMS.
Otros aspectos señalados en dicha encuesta refieren a la Colaboración intersectorial para abordar el cambio climático.
Los resultados obtenidos en ese momento era que no existían acuerdos entre el ministerio de salud y los sectores relacionados con el cambio climático (transporte, generación de electricidad, energía doméstica, agricultura y ganadería, servicios sociales, agua, saneamiento y aguas residuales, en el cual se definieran funciones y responsabilidades específicas en relación con los nexos entre la salud y la política sobre el cambio climático.
Dentro de la misma encuesta también se aborda el tema de la Inversión en salud y cambio climático, considerando la realización de evaluaciones de vulnerabilidad y adaptación en materia de salud. El resultado obtenido es que se desconoce si se ha realizado una evaluación de la vulnerabilidad de la salud y las repercusiones del cambio climático a nivel nacional. En consecuencia, no se cuenta con informaciones para asignar prioridades de políticas o recursos humanos y financieros para el abordaje de los riesgos del cambio climático para la salud.
Un último aspecto señalado en la encuesta OMS respecto a la capacidad de adaptación al cambio climático desde el sector salud, es el de los sistemas integrados de alerta temprana y vigilancia de riesgos. Los resultados obtenidos en este aspecto señalan que existe un sistema de vigilancia para el caso de las enfermedades transmitidas por vectores, en aquellas de transmisión alimentaria, en las de transmisión por el agua y en las transmitidas por vías aérea y respiratorias. Por su parte, no se cuenta con un sistema de vigilancia para las enfermedades por estrés de calor, ni tampoco para la desnutrición vinculada a eventos climáticos extremos, ni para la salud y bienestar mental y lesiones (físicas o asfixia por inmersión en fenómenos climáticos extremos).
203 Organización Panamericana de la Salud (2021c). Op. Cit.
SAN CRISTÓBAL
MARÍA TRINIDAD SÁNCHEZ PERAVIA
SAMANÁ
PUERTO PLATA LA ALTAGRACIA
ELÍAS PIÑA INDEPENDENCIA PEDERNALES
BAORUCO BARAHONA
SANTIAGO RODRÍGUEZ
VALVERDE HERMANAS MIRABAL SÁNCHEZ RAMÍREZLA VEGA MONSEÑOR NOUEL SAN JOSÉ DE OCOA
SAN JUAN AZUA
SANTIAGO DUARTE
ESPAILLAT MONTE PLATAHATO MAYOR LA ROMANASAN PEDRO DE MACORÍS
EL SEIBO DISTRITO NACIONAL
DAJABÓN SANTO DOMINGO
MONTE CRISTI
Áreas de vulnerabilidades provinciales de la República Dominicana 2015-2030Mapa 3. 030609012015 Km K.R.
Fuente: Proyección: UTM Zona 19NDatum: WSG84
o
Mar CaribeOcéano Atlántico Rep.
de Haití Plan Nacional de Adaptación para el cambio climático en laRepública Dominicana 2015-2030 (PNACC RD) Leyenda Niveles de vulnerabilidad Muy alta Alta Intermedia Baja Muy baja
Océano Atlántico Mar Caribe República Dominicana
Dr. Reynaldo Peguero Arq. Julio César Corral Arq. Kerman Rodríguez, MPY
Equipo técnico: Consejo para el Desarrollo Estratégico de Santiago
GOBIERNO DE LA REPÚBLICA DOMINICANA SALUD PÚBLICA
Cuadro 8. Resultados de la Encuesta de la OMS (2018) sobre los preparativos para riesgos climáticos.
Sistemas Integrados de Alerta Temprana y vigilancia de Riesgos
Organización Panamericana de la Salud (2021c). Op. Cit.
En el caso del sistema de vigilancia que incluya información meteorológica, no se cuenta con ningún sistema que permita vigilar las enfermedades causadas por estrés de calor, las transmitidas por vectores, el agua o por vías aéreas y respiratorias, las de transmisión alimentaria, las enfermedades producto de desnutrición o lesiones vinculadas a eventos climáticos, ni tampoco la de salud y bienestar mental.
Respecto a la existencia de estrategias de alerta temprana y prevención para llegar a los grupos poblacionales afectados, cabe señalar que la encuesta OMS refleja que, si se cuenta con este tipo de instrumentos para el caso de las enfermedades transmitidas por vectores, en aquellas de transmisión alimentaria, en las de transmisión por el agua y en las transmitidas por vías aérea y respiratorias. Por su parte, no se cuenta con un sistema de estrategias para las enfermedades por estrés de calor, ni tampoco para la salud y bienestar mental y lesiones (físicas o asfixia por inmersión en fenómenos climáticos extremos), y se desconoce si existen algunas estrategias para el caso de la desnutrición vinculada a eventos climáticos extremos.
No obstante, estos resultados, cabe señalar que la NDC RD 2020 ha considerado dentro de sus componentes de adaptación al cambio climático, aspectos relacionados con la seguridad hídrica y alimentaria, la construcción de ciudades climáticamente resilientes, y consideraciones específicas para los sectores salud, turismo, recursos costero marino, y ecosistemas, diversidad y bosques.
b) Capacidad de mitigación
La mitigación frente al cambio climático es definida como aquellas acciones que están encaminadas a reducir y limitar las emisiones de gases de efectos invernadero, a diferencia de las de adaptación que basan en reducir la vulnerabilidad ante los efectos derivados del cambio climático204.
Mientras la mitigación aborda las causas del cambio climático, la adaptación hace lo propio con los impactos generados por éste. De allí que la NDC RD 2020 incluya dentro de las medidas de mitigación acciones referidas a la energía, el uso de productos y procesos industriales, la agricultura, silvicultura y otros productos de la tierra y los desechos.
204 CIIFEN (2022). Adaptación y mitigación al cambio climático. CIIFEN. Guayaquil, Ecuador.
Un avance logrado en esta dirección lo constituye en análisis de la relación clima-Eficiencia energética en 22 centros hospitalarios del país, dentro del proyecto Wash Fase II205. En el levantamiento realizado se abordó esta temática con el propósito de determinar la huella de carbono de los centros de salud objeto de esta evaluación. El levantamiento de información que permite el cálculo de la eficiencia energética consistió en aplicar un cuestionario, llenar las fichas sobre los equipos y sus respectivos consumos.
Para la mayoría de los centros de salud se identificaron los equipos en los archivos de activo fijo, y se complementó con una inspección visual del centro para confirmar que no existían equipos fuera de inventario y que los que estaban en los inventarios estaban en funcionamiento.
Para el consumo se tomaron las mediciones de las empresas distribuidoras de energía a nivel nacional, y con el apoyo de las DPS/DAS se llenaron los formularios y se realizó el inventario de generadores eléctricos, lámparas, neveras y freezers, acondicionadores de aire, lavadoras, secadoras y esterilizadoras, vehículos y otros, así como el consumo de agua y combustibles de dichos centros, a partir de lo cual, con el apoyo de la Oficina Regional de la OPS, se realizará la determinación de la huella de carbono.
El 100% de los centros de salud evaluados hicieron su levantamiento para huella, aunque en algunos casos requirieron la colaboración del equipo del nivel central.
A pesar de estas incipientes iniciativas, aún no se cuenta con la cantidad necesaria de estaciones de medición de las variaciones climáticas, ni tampoco se cuenta con un enfoque preventivo ante la variabilidad climática ni con un marco operacional para el fortalecimiento de sistemas de salud resilientes al clima206.
Esta situación limita la obtención de informaciones que permitan tomar medidas más precisas para la mitigación del cambio climático. En una dirección similar no se han realizado iniciativas más agresivas tendientes a Mejorar el transporte público; el uso de vehículos de bajas emisiones, el uso de biocombustibles, y la eficiencia del transporte colectivo, que son parte de las propuestas de mitigación incluidas en el NDC RD 2020. Estas acciones pendientes de realizar se consideran necesarias para la reducción de las emisiones de GEI.
Algo parecido sucede con las incipientes iniciativas orientadas a la mejora de la eficiencia energética; sobre todo en el sector industrial introduciendo técnicas modernas y aumentar el uso de energías limpias.
205 OPS/OMS (2021b). Evaluación ASH en centros de salud. Fase II. OPS-PAHO.
Santo Domingo. República Dominicana.
206 Datos proporcionados en el encuentro de la Comisión Técnica de Ambiente, Territorio, Riesgos Naturales-Antrópicos y Adaptación al Cambio
En este sentido, se observa que Falta más desarrollo de programas orientados a los Hábitos alimenticios, y de políticas de financiamiento para el desarrollo técnico y la educación en términos de salud y cambio climático. De hecho, en las consultas regionales realizadas en el marco de este plan, los participantes señalaron esta debilidad tanto a nivel de la ciudadanía como de las propias instituciones del Estado.