Sistema de Registro Clínico
IDENTIFICACION NOMBRE
IV. HISTORIA CLINICA ABREVIADA
2. ALIMENTACION NORMAL
2.1 RECOMENDACIONES NUTRICIONALES
Las recomendaciones nutricionales permiten efectuar proposiciones de alimentación para los distintos grupos etarios de una población.
OBJETIVOS DE LA NUTRICION EN LA INFANCIA
a) Permitir un crecimiento y desarrollo psicomotor óptimos, de acuerdo al potencial genético de cada individuo.
b) Utilizar adecuadamente capacidades digestivas, metabólicas y excretoras a lo largo de los años. c) Prevención de enfermedades crónicas de la infancia y del adulto: diabetes, osteoporosis, hipertensión
arterial, dislipidemias, caries dentarias
d) Contribuir a la formación de hábitos de alimentación y a disminuir el riesgo de enfermedades asociadas a la conducta alimentaria.
e) Disminución del riesgo alérgico.
Con el fin de cumplir estos objetivos, grupos de expertos han elaborado requerimientos y recomenda- ciones de los distintos nutrientes para cada grupo etario.
El término RDIs (Dietary Referente intakes), responde a un extenso estudio sobre los roles de los nutrientes y otros componentes de los alimentos, realizado por la Food and Nutrition Board; considera el concepto de eficacia, seguridad, riesgo de enfermedades crónicas debidas a una inadecuada nutrición y limita rango superior de ingesta. Completa y reemplaza las recomendaciones hasta ahora en uso, RDA, (Recommended Dietary Allowance) cuya última revisión fue en 1989.
Incluye cuatro conceptos:
- Recommended Dietary Allowance (RDA): nivel suficiente de nutrientes para satisfacer los requerimientos del 97-98% de los individuos sanos de una población.
- Estimated Average Requeriment (EAR): nivel de ingesta de nutrientes que satisface los requerimientos de la mitad de los individuos sanos de una población.
- Adequate Intake (AI): satisface las necesidades de todos los individuos de un grupo existiendo pocos datos clínicos para establecer RDA.
- Tolerable Upper Intake Level (UL): máximo nivel de ingesta diario que no causará efectos adversos en la salud de los individuos sanos de una población.
Dependiendo de la información científica disponible para cada nutriente se establecerá una recomendación ya sea un EAR con determinación de RDA o un AI; además la mayoría de los nutrientes tienen establecido un UL.
Recomendaciones de ingesta energética y proteica
EDAD Energía (cal/k/d) Proteína (gr/k/d)
RN - 6 meses 108 2,2 6 meses - 12 meses 98 1,6 1 año - 3 años 102 1,2 4 años - 6 años 90 1,1 7 años - 10 años 70 1,0 Hombres 11 - 14 años 55 1,0 15 - 18 años 45 0,9 Mujeres 11 - 14 años 47 1,0 15 - 18 años 40 0,8
Recomendaciones de Vitaminas por día (RDA, 1989)
VITAMINAS LIPOSOLUBLES VITAMINAS HIDROSOLUBLES Edad
Sexo años Vit A Vit D Vit E Vit K Vit C TiaminaRiboflavina Niacina Vit B6 Folato Vit B12
Ug ug mg ug mg mg mg mg mg ug ug Retinol a - TF NE 0 – 0,5 375 7,5 3 5 30 0,3 0,4 5 0,3 25 0,3 0,5 – 1 375 10 4 10 35 0,4 0,5 6 0,6 35 0,5 1 – 3 400 10 6 15 40 0,7 0,8 9 1,0 50 0,7 4 – 6 500 10 7 20 45 0,9 1,1 12 1,1 75 1,0 7 – 10 700 10 7 30 45 1,0 1,2 13 1,4 100 1,4 Hombres 11 – 14 1000 10 10 45 50 1,3 1,5 17 1,7 150 2,0 15 – 18 1000 10 10 65 60 1,5 1,8 20 2,0 200 2,0 Mujeres 11 – 14 800 10 8 45 50 1,1 1,3 15 1,4 150 2,0 15 – 18 800 10 8 55 60 1,1 1,3 15 1,5 180 2,0
Recomendaciones de Minerales por día (RDA, 1989) Edad
Sexo años Calcio Fosforo Magnesio Fierro Zinc Yodo Selenio
mg mg mg mg mg mg mg 0 – 0,5 400 300 40 6 5 40 10 0,5 – 1 600 500 60 10 5 50 15 1 – 3 800 800 80 10 10 70 20 4 – 6 800 800 120 10 10 90 20 7 – 10 800 800 170 10 10 120 30 Hombres 11 – 14 1200 1200 270 12 15 150 40 15 – 18 1200 1200 400 12 15 150 50 Mujeres 11 – 14 1200 1200 280 15 12 150 45 15 – 18 1200 1200 300 15 12 150 50
2.2 ALIMENTACION DEL NIÑO MENOR DE DOS AÑOS
Debe agotarse toda estrategia para estimular la lactancia materna exclusiva antes de recomendar un complemento. En la madre que trabaja, debe posibilitarse la extracción y conservación de la leche materna. Debe ser un objetivo prioritario incrementar el porcentaje de madres que logra una lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de edad.
La anemia ferropriva del lactante y la carencia de zinc en gran parte de la niñez son de los pocos problemas nutricionales que aún persisten a nivel poblacional. La incorporación de la Leche Purita Fortificada‚ (fortificación con Fe 10 mg/l, Zn 5 mg/l, Cu 0,5 mg/l y vitamina C 70 mg/l) en el Programa Nacional de Alimentación Complementaria (PNAC) por el Ministerio de Salud está contribuyendo en forma significativa a la prevención y control de estas carencias en los menores de 2 años. Este producto está destinado a la alimentación de niños menores de 18 meses y de mujeres embarazadas.
0 a 5 Meses
La primera opción a esta edad debe ser la lactancia materna. En caso de que sea realmente necesario un suplemento se puede utilizar: a) una fórmula modificada, adaptada industrialmente a partir de leche de vaca, a las necesidades y madurez gastrointestinal y renal de esta etapa de la vida (fórmula de inicio); o b) Purita Fortificada‚. La leche de vaca no modificada es inadecuada para los menores de un año ya que tiene una concentración excesiva de proteínas, calcio, fósforo y sodio, es deficiente en ácidos grasos esenciales, vitaminas C, E, D y niacina; el hierro, zinc y cobre son insuficientes.
La adecuación de una fórmula láctea usa como patrón de referencia las normas técnicas de las fórmulas de inicio, definidas por diferentes organismos internacionales. (Tabla 1)
En el caso de usar purita fortificada se recomienda su dilución al 7,5%, para evitar un aporte excesivo de proteínas, calcio, fósforo y sodio, que puede afectar negativamente la función renal. Para aumentar la densidad energética se requiere agregar hidratos de carbono y/o aceite. La adición de 5% de azúcar o 5% de maltosa-dextrina corrige el aporte energético, pero no las necesidades de ácido linoleico por lo que debe agregarse aceite al 1,5% (de preferencia maravilla, maíz o soya), condición que debe revalorarse en presencia de reflujo gastroesofágico grave. Después de iniciada la alimentación no láctea, se reemplaza el aceite por polisacáridos tipo almidón (maicena, cereales dextrinados), ya que él se agregará a la papilla. 6 a 11 Meses
De ser insuficiente la leche materna, usar fórmulas de continuación (referencia: normas para fórmulas de continuación del Reglamento Sanitario de los Alimentos) o leche Purita Fortificada‚. Se reemplaza el aceite de las mamaderas por cereales (que aumentan además al aporte de micronutrientes) y se incorpora el aceite en la alimentación no láctea. La fórmula propuesta para esta edad es: leche purita fortificada 7,5%, azúcar 5% y cereales 3 a 5%. Ver Tabla 2.
12 a 24 Meses
Referencia: normas para leches de continuación o seguimiento. Se podría mantener por lo tanto la dilu- ción al 7,5% pero considerando el menor número de mamaderas diarias, no habría problemas en au- mentar la concentración al 10%. Se requiere continuar el agregado de hidratos de carbono (azúcar y cereales), cuya concentración puede ser modificada en función de la ganancia de peso.
A esta edad puede también usarse leche fluida, la que trae más materia grasa (32%), por lo cual debe tenerse precaución, lo mismo con el uso de sacarosa y/o cereal si hay tendencia al sobrepeso. Se re- comienda suspender la mamadera nocturna entre los 12 y 18 meses, en un niño con buen estado nutri- cional, para quedar con los 4 horarios definitivos para prevenir defectos en salud bucal y malos hábitos nutricionales que predisponen a obesidad.
ALIMENTACION NO LACTEA
1. En condiciones de lactancia materna adecuada, se recomienda iniciar al sexto mes de edad sopa-puré mixta y postres de fruta. Esta papilla debiera contener en su composición cereales, verduras, aceite vegetal y alimentos proteicos de origen animal (carnes). No debe agregarse sal.
2. En niños con alimentación láctea artificial, la papilla o sopa-puré podrá iniciarse a los 4 a 5 meses. La introducción de la alimentación mixta no depende sólo de la edad sino del grado de desarrollo y maduración fisiológica individual.
La segunda comida puede iniciarse dos meses después de la primera.
Después de los 6 meses agregar cereales que contengan gluten (trigo, avena, cebada); postergar esta indicación hasta después de los 8 meses si hay antecedentes familiares de enfermedad celíaca, edad en la que se puede iniciar la introducción de otros alimentos potencialmente antigénicos como las legumbres, el huevo y el pescado, dada la maduración alcanzada por la barrera intestinal y a los procesos de digestión intraluminal (secreciones pancreáticas y biliares).
No está demostrado que la fibra vegetal sea indispensable en el primer año de la vida, pero los alimentos que la contienen contribuyen a favorecer mayor variedad de sabores y texturas, lo que va preparando al niño para la adquisición de hábitos saludables de alimentación.
Durante el segundo año (12 a 24 meses), debe incorporarse progresivamente a la comida y a la mesa familiar. Se recomienda carnes 2 a 3 veces por semana, pescado 1a 2 veces, fruta y verdura cruda diariamente. Consistencia molida desde los 12 meses y picada desde los 18 meses (asociado a la salida de los molares), la desaparición del reflejo de extrusión y desarrollo de la coordinación masticación- deglución.
Esta edad es de formación de hábitos y preferencias alimentarias, por lo que se debe evitar el consumo de golosinas. No es indispensable una colación a media mañana, y en caso de entregarla hacerlo en base a frutas. Líquidos adicionales deben ser agua o jugos de fruta sin sacarosa adicional. Restringir el aporte extra de sal, en especial el aportado en la mesa (salero), el consumo de azúcares refinados y la ingestión excesiva de grasas saturadas; por otro lado estimular la ingesta de vegetales y fibra, introduciendo la verdura cruda.
SUPLEMENTOS NUTRICIONALES Hierro
La fórmula fortificada, al 7,5%, aporta aproximadamente 1,1-1,2 mg de hierro por kg de peso, cantidad adecuada para prevenir la anemia ferropriva y la carencia de hierro en un lactante nacido de término. Lo mismo ocurre si se usan fórmulas adaptadas, las que cuentan con hierro adicional.
En el prematuro, se recomiendan 2 a 3 mg/kg/día de hierro elemental, desde los 2 meses de edad, para prevenir la anemia ferropriva, cantidad superior a la aportada por la leche fortificada. En el recién nacido de término alimentado en forma exclusiva al pecho la suplementación con Fe 1mg/kg/día se justifica a partir de los 4 meses, hasta el año de edad, salvo cambio a leche fortificada.
Vitamina C
La leche fortificada la aporta en valores ligeramente inferiores a lo recomendado para las fórmulas de inicio y continuación. Esa diferencia no justifica la adición de suplementos de vitamina C, ni la incorpo- ración precoz de jugos cítricos. En el segundo semestre de la vida, la incorporación de verduras y frutas mejora en forma significativa su aporte.
Vitamina D
Se recomienda suplementar en lactantes que reciben lactancia materna y leche Purita Fortificada. Dosis:400 UI/día. No es necesaria si se usa una fórmula láctea adaptada ya sea de inicio o seguimiento. No son recomendables los golpes vitamínicos de 600.000 o 300.000 UI, y en caso de requerirse es más adecuado dar dosis repetidas más pequeñas (3 dosis durante el primer año de 100.000 UI cada una). Fluor
Su uso va a depender de la fluoración del agua potable en la localidad donde viva la familia.
Tabla 1. Normas específicas sobre el contenido de energía y nutrientes en las leches artificiales para lactantes menores (fórmulas de inicio), según diversas Instituciones.
Nutriente CCE ESPGAN Codex FDA RSA
1991 (1) 1990 (2) 1984 (3) 1985 (4) 1998 (5)