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ANÉMONA DE LOS BOSQUES

In document 1000 Plantas Medicinales.pdf (página 102-106)

La anémona contiene un glucósido, la ranunculina, que se descompone una sustancia venenosa, la protoanemonina por la acción de un enzima. A partir de esta surgen otros derivados no venenosos como la anemonina o el acido anemónico. Las propiedades venenosas de la planta

quedan anuladas cuando esta se seca.

Aunque esta planta prácticamente ya no se usa, se prescribía hasta hace poco para el tratamiento de las cefaleas, enfermedades del tracto respiratorio y de la gota reumática. En la edad media, se decía que los baños con una decocción de esta hierba curaban la lepra.

En uso externo se ha empleado para el tratamiento de enfermedades reumáticas aplicando el zumo de la raiz y las hojas de la planta tierna sobre la zona afectada, en forma de ungüento obtenido por maceración en vinagre o alcohol

Su ingestión en grandes cantidades puede ser mortal. El contacto o la aplicación del jugo del

estab planta concentrado produce desde el simple picor en dosis bajas hasta la aparición de ampollas sobre la piel que pueden llegar a necrosarse.

La ingestión de esta planta produce dolor de estómago, nauseas, vómitos, diarreas y dolores de cabeza. En fuertes intoxicaciones, confusión mental, entumecimiento de los miembros, hipotensión, calambres, parada cardiorespiratoria y muerte. Resulta tóxica para el ganado que consume pastos donde aparece esta planta, produciendo trastornos digestivos y respiratorios que pueden conducir a la muerte.

En caso de intoxicación se recomienda el lavado de estómago y la administración de estimulantes respiratorios.

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ANGÉLICA (

Ajonjera - Hierba del Espíritu Santo - Hierba de los Ángeles - Raíz de Larga

Vida)

Se aprovecha toda la planta que es tónica y cordial, estomacal y antiespasmódica. Está indicada

también contra los vértigos, desfallecimiento y jaquecas de origen nervioso, así como los casos de asma nervioso y menstruaciones difíciles.

Se utiliza en forma de infusión de raíces ralladas o retoños frescos, que se prepara a razón de 10 a 20 pulgaradas por litro de agua. La infusión y decocción de semillas son más activas. En su preparación no sobrepasar las 5 pulgaradas por litro de agua. El vino de angélica (reconstituyente y digestivo) se prepara incorporando a un litro de buen vino un puñado de raíces y semillas mezcladas con hojas trituradas, que se dejará macerar en un lugar templado por espacio de 48 horas.

Indicaciones: fatiga general, aerofagia, vómitos, asma nervioso, jaquecas, dolores

menstruales, reumatismo, espasmos, artritismo, úlceras del estómago.

Dosis: infusión y decocción una taza al día, vino una copita de licor al día, antes de la comida principal.

Se usa para la inapetencia, desgana o falta de apetito (anorexia). Regula la función gástrica en las digestiones lentas o más bien difíciles (dispepsia). Convalecencia después de una enfermedad. También ejerce como estimulante de la secreción urinaria. Muy eficaz en las afecciones de las

vías respiratorias.

Infusión de la raíz, una cucharadita por taza (dos o tres veces al día). Tisana, 20 gramos por cada litro de agua.

Se emplea también en tintura de 10 a 60 gotas.

Precauciones: es importante no preparar licores con esta planta, ya que los efectos nocivos -debido a su elevado contenido alcohólico- superan a sus posibles propiedades medicinales.

ANGOSTURA

Crece en las regiones tropicales de sudamérica y en la India Occidental. Es un árbol de 10 a 20 metros de alto que tiene hojas palmadas.

Contiene alcaloides, alcaloides secundarios, principios amargos (angosturina), glucósidos y aceite esencial.

Se usa para tonificar como sustancia aromatizante, sobre todo en preparados galénicos. También es usado como especia.

ANÍS

En los textos médicos faraónicos que han perdurado hasta nuestros días se recogen algunos de los usos que los egipcios daban a las semilla de anís, muchos de los cuales se siguen usando. Con fines terapeúticos se utilizan los frutos que se recolectan mecánicamente en gran escala y después se dejan secar. Las semillas secas se deben conservar en recipientes bien cerrados en

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ausencia de humedad. Contienen un aceite esencial (oleum anisi), cuyos principales componente sson el anetol, aceite, albúminas y ácidos orgánicos También contiene flavonoides de acción antioxidante y antiinflamatoria, hidratos de carbono o glúcidos, esteroles, proteínas y cumarinas.

El anís es aperitivo y tiene la propiedad de mejorar las digestiones, reducir la formación de gases y favorecer su expulsión, así como eliminar las náuseas y el mal aliento. Por ello se recomienda principalmente en caso de inapetencia, digestiones difíciles, flatulencia, gases y espasmos intestinales.

La esencia de anis entra en la composición de preparados carminativos que se administran a los niños. En pediatría también se utiliza como expectorante. Es un potente antiespasmódico y estimula la secreción de glándulas endocrinas.

Los frutos del anís verde se utilizan para regular la menstruación. Tambien es un buen galactogogo pero, además de incrementar ligeramente la producción de leche, esta planta puede ayudar a eliminar los cólicos del bebé. También se cree que proporciona un gusto más dulce a la misma. Se le atribuyen al anís propiedades afrodisíacas capaces de aumentar la libido.

Externamente, el anís se utiliza principalmente como antiséptico en el tratamiento de enfermedades respiratorias de las vías

Se utiliza para fabricar el licor de anís, y sus semillas dan sabor a comidas. Como su sabor y olor son fuertes, encubren los demás sabores, por lo que hay que utilizarlo de forma moderada, Congenia muy bien con las especias clavo, jengibre y vainilla.

Esta planta contiene más de 20 componentes aromáticos que perfuman el aliento y una serie de sustancias de acción antibacteriana que limitan la proliferación de los gérmenes, principales causantes del mal alimento. A falta de cepillo de dientes, no hay mejor remedio que masticar dos o tres semillas de anís verde.

ANÍS ESTRELLADO (Anís de China – Badiana)

El árbol del anís estrellado recuerda al laurel, por su bello porte, y al magnolio, por sus decorativas flores. Todo él desprende un agradable aroma muy similar al del anís verde, aunque más intenso. Fue introducido en Europa a finales del siglo XVII, cuando el uso de las especias orientales se hallaba en su máximo apogeo.

Hábitat: originario del sur de China, Corea y Japón. Se cultiva también en el sudeste de los

Estados Unidos y en otras zonas cálidas y húmedas del continente americano.

Descripción: árbol de la familia de las Magnoliáceas, que alcanza de 2 a 5 metros de altura. Su

corteza es blanca y sus hojas perennes y de forma lanceolada. Sus frutos tienen forma de estrella de 8 a 12 puntas, de color marrón.

Partes utilizadas: los frutos.

Propiedades e indicaciones: el anís estrellado, a pesar de pertenecer a distinta familia botánica

que el anís verde o común, contiene el mismo principio activo: una esencia rica en anetol, por lo que sus propiedades son similares:

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eupéptico (facilita la digestión) y carminativo (elimina los gases y las flatulencias intestinales). Resulta muy útil en los casos de digestiones pesadas, fermentación intestinal y flatulencia (exceso de gases). Por su acción ligeramente antiespasmódica.

alivia los espasmos de las vísceras huecas (estómago, vesícula biliar, intestino, útero, etc.).

Uso: si se prepara en infusión se necesita menor proporción que con el anís verde, por ser más

concentrado; es suficiente con 2 o 3 frutos por taza, de 2 a 3 tazas diarias, después de las comidas. En extracto seco se administran de 100 a 300 miligramos al día.

Precauciones: la esencia de anís estrellado, por su gran contenido en anetol, tiene efectos tóxicos

sobre el sistema nervioso (delirio y convulsiones), cuando se toman dosis elevadas. Las bebidas alcohólicas preparadas con esta esencia, pueden provocar envenenamientos.

ANÍS VERDE (Hierba Dulce - Matalahuga - Matalauva - Simiente Dulce)

Los textos médicos faraónicos que han perdurado hasta nuestros días se recogen algunos de los usos que los egipcios daban a las semillas de anís, mucho de los cuales seguimos usando.

Acidez y gastritis: La infusión que se prepara con una cucharadita colmada de anís por 750 ml de agua alivia la acidez. Filtra y bebe al preparado a lo largo del día.

Estreñimiento: Las infusiones con una mezcla de fucus, anís verde y sen, aceleran el tránsito

intestinal. Combinado con cola de caballo y abedul, el anís verde combate la retención de líquidos.

Indisgestión infantil: En herbolarios, encontrarás jarabes a base de infusión concentrada de anís,

hinojo, hierba luisa y manzanilla que facilitan la digestión de los niños.

Náuseas y diarrea: Los preparados de anís también calman las náuseas y ayudan a tratar la

diarrea

Vómitos y espasmos: Preparar una infusión con tres cucharaditas rasas de melisa y una de

semillas de anís por litro de agua mitiga los vómitos y alivia los retortijones intstinales o uterinos. Para reducir la sensación de náuseas, deja enfriar el preparado y tómalo muy lentamente.

Hinchazón: Tomada en infusión, las semillas de anís sirven para asentar la digestión y reducir la

hinchazón del vientre producida por los gases. Para calmar el dolor, mezcla 30 g. de semillas de anís con 30 g. de semillas de hinojo y 10 de cilandro y utiliza una cuchcarada de esta fórmula herbal por taza de agua hirviendo.

Cólicos del lactante: mojar el chupete en una infusión suave de semillas de anís es un remedio

que disipa los gases y calma la tripita de los bebés que sufren cólicos.

Infecciones respiratorias: mezclado con hojas de aucalipto y té verde, el anís tiene una

importante acción expectorante que ayuda a expulsar la mucosidad. Al tratarse de una planta antiespasmódica, sirve de ayuda en caso de asma.

Boca fresca y limpia: esta planta contiene más de 20 componentes aromáticos que perfuman el

aliento y una serie de sustancias de acción antibacteriana que limitan la proliferación de los gérmenes, principales causantes de mal aliento. A falta de cepillo de dientes, no hay mejor remedio que masticar dos o tres semillas de anís verde.

Piojos y hongos: El aceite esencial de anís verde ayuda a ganar la batalla a los piojos y a los hongos (pie de atleta, candidiasis, etc.). En el primer caso, diluye 2 gotas de este piotente

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concentrado en la dosis de champú que vayas a emplear. En el segundo, diluye la dosis en una cucharada de vinagre, añade el preparado a un litro de agua caliente y lava la zona afectada.

APIO (Apio de Agua - Palustre – Panul)

Es ingrediente esencial en todos los caldos y recetas depurativas, junto con la cebolla, la ortiga, la

col y el limón. El aceite extraído de las semillas y de la raíz, tiene fama de ser afrodisíaco.

el silvestre es propio de los terrenos salitrosos de las costas de Europa. Cultivado en todo el mundo.

Partes utilizadas: las hojas, la raíz y los frutos.

Propiedades e indicaciones: toda la planta contiene un aceite esencial que actúa sobre los riñones, glucoquininas, un glucósido (apiína) cumarina, y oleorresina, además de sustancias nitrogenadas y vitaminas B y C. Estas son sus propiedades:

Diurético y depurativo: favorece la eliminación de orina, y con ella, la de residuos tóxicos del

metabolismo, como la urea y el ácido úrico. Dice Font Quer que «hace mear al más reacio». Conviene a los que padecen algún grado de insuficiencia renal, gota o artritismo, así como en caso de litiasis urinaria (piedras en el riñón). Además, es ligeramente febrífugo.

Aperitivo y tonificante: comunica una sensación de bienestar y vitalidad. El jugo de apio resulta

de gran utilidad como tonificante general y remineralizante, asociado a jugo de tomate, zanahoria y limón. Conviene a los que padecen agotamiento o depresión nerviosa.

Uso: en ensaladas las hojas y los tallos se toman crudos juntamente con otras verduras y

hortalizas también crudas. Junto con la cebolla, son componentes fundamentales de todo tipo de caldos depurativos, los cuales se elaboran hirviéndolos con diversas ver- duras y hortalizas. Se prepara en infusión con 5-10 gramos de frutos por taza de agua; se toma una después de cada comida. También en decocción con 40 gramos de raíz por litro de agua; se ingieren 2-3 tazas diarias. Jugo fresco de las hojas y los tallos, obtenido en licuadora; sus efectos diuréticos y depurativos se potencian mezclándolo con zumo de limón.

Precauciones: las embarazadas deben evitar el apio, ya que puede provocar contracciones

uterinas.

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