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QUE ATRAVIESAN EL COTIDIANO ESCOLAR ACTUAL Problemas y desafíos

Gabriela Dueñas

ESCUELAS EN PROBLEMAS

Más allá de la diversidad de condiciones que hacen que hoy debamos referirnos a “las escuelas” en “plural”, ciertas circunstancias que las atraviesan en la actualidad, se presentan como “problemáticas en común” que parecen justificar el intento de abordarlas en esta ocasión al modo de un mínimo común denominador.

Entre ellas, resulta francamente notorio el hecho que -en la actualidad- los discursos pedagógicos y las prácticas escolares parecen cada vez más ineficaces para comprender, interactuar e interpelar a los niños/as, adolescentes y jóvenes que hoy las habitan.

Con frecuencia, algunos docentes los perciben tan distantes y extraños a lo que la escuela y la pedagogía clásicamente ha definido como “alumno”, que hay quienes incluso -a modo de provocación- en términos análogos a una película de ciencia ficción, se han llegado a preguntar si “¿existen

alienígenas en nuestras aulas?1 (…)

Así planteada, la pregunta es sin dudas extrema. Sin embargo, expresa elocuentemente el desconcierto que provoca en los docentes la diversidad de maneras de transitar la infancia, la adolescencia y la juventud de muchos de los que hoy ocupan la posición de alumnos.

Problematizar esta circunstancia, es decir, analizar cómo y por qué devino en un problema social, probablemente contribuya a su esclarecimiento y de éste, seguramente, surjan pistas para mejorar su comprensión y modos de abordarlo.

Al respecto y en atención a su contextualización histórica, diversos investigadores coinciden en señalar que la extensión de la obligatoriedad escolar, desde un principio, se configuró hacia el interior del sistema educativo como una “situación dilemática nodal” debido a la presencia de

1 Green, Hill y Bigum, Chris, “Alienigenas na sala de aula”. (1995) en: Da Silva, TT (1995).

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dos términos “tradicionalmente” considerados por la pedagogía como antagónicos: “retención escolar” y “calidad educativa”2

.

Racionalizaciones, estereotipos y prejuicios de diversa índole en torno a esta cuestión parecen haber contribuido desde siempre a mantener irreconciliables ambos principios, predeterminando cotidianamente las prácticas escolares.

A lo largo de los años muchos esfuerzos continuaron así concentrándose en “conservar” y no en transformar; en “mantener”, sin posibilidades de incluir, contribuyendo por esta vía a producir de manera persistente un clima escolar que conlleva a una “cultura de la mortificación”3

tanto de los responsables de retener como así también de los retenidos

Indagando acerca del agravamiento de esta circunstancia en los últimos años, diversos autores4 coinciden en observar que los discursos y prácticas de los docentes -fundados en una narrativa escolar propia de la modernidad, en la que imperaban conceptos como el de “deber” y “sacrificio”5

- se han tornado hoy, mas que nunca, “inoperantes” en el marco contextual de lo que en la actualidad se ha dado en llamar la “posmodernidad” o tiempos de la “cultura líquida”. Y en gran medida, se debería justamente a este “malentendido” -el que surge del choque de entre las dos narrativas mencionadas- que aumenta el sufrimiento y la exclusión, y en ocasiones estalla la violencia.

En este sentido, se podría afirmar que la existencia de un profundo “abismo cultural” existente entre una escuela que aún conserva características propias del siglo XIX y sus alumnos, niños y jóvenes que hoy las transitan-modelo siglo XXI, daría cuenta de los profundos desencuentros que en ella se producen.

Lo cierto es que la irrupción de la diversidad en la escuela desconcierta hoy más que nunca a los docentes y no termina de ser asumida como una novedad6. Sí lo es la ineficacia de las prácticas escolares y de los discursos disponibles para producir efectos homogeneizadores.

2

Nosei, Cristina. (2005) “Retención escolar y Calidad educativa. Del dilema al problema”. En Praxis Educativas. Ed. INEP. Brasilia

3

Ulloa.1995 en Nosei (Op.Cit)

4

Temática que plantearon con mayor profundidad Corea y Lewkowicz (2004) en “Pedagogía del aburrido”. Ed Paidos Educador. Bs As.

5

Oportunamente instalados en los sujetos en el marco de su grupo familiar

6

Esta cuestión refiere a la investigación de Tesis Doctoral en Psicología que desarrollo actualmente en la Universidad del Salvador sobre “Aspectos socio-afectivos de las concepciones docentes ligadas a la tendencia a derivar alumnos a consulta neurológica bajo

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Nadie puede sin embargo afirmar que esta circunstancia se limite específicamente al ámbito escolar. Por el contrario, se vincula con procesos de orden social muy complejos que involucran modificaciones en los modelos familiares, en las modalidades de consumo cultural, en el desarrollo y accesibilidad de las tecnologías de la comunicación, en el ideal ilustrado de progreso, en las posibilidades de incorporación en el mercado de trabajo, etc. y, por lo tanto, en la emergencia de novedosas modalidades de configuración de la subjetividad que conllevan -en otras cuestiones- estilos de procesamiento cognitivos que aún resultan extraños. El punto es que impactan de manera particular en la única institución que se propone albergar a toda la población infantil y juvenil: la escuela, y que esta circunstancia produce desplazamientos no sólo en la posición de alumno sino también en la posición del docente7.

Pensar el problema implica entonces -entre otras cuestiones- poner en riesgo las certezas que atraviesan la formación docente y atreverse a problematizar la organización del trabajo en los establecimientos educativos. De manera particular, interesa también en esta ocasión, considerar -como se plantea más adelante- el papel que juegan en estos escenarios los psicopedagogos y psicólogos educacionales.

La situación plantea el desafío de reflexionar para posibilitar que la escolarización obligatoria devenga en una auténtica oportunidad para todos de acceder a la educación y que -en el mientras tanto- las “dificultades escolares” no continúen deviniendo en “trastornos de los escolares” que -en no pocos casos- llegan incluso a la “exclusión”8.