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Aumentos y disminuciones de las exportaciones de televisores de México al mercado de

AUMENTOS Y DISMINUCIONES DE LAS EXPORTACIONES DE TELEVISORES DE MÉXICO AL MERCADO DE AMÉRICA DEL NORTE

En México, la industria de aparatos de televisión creció en las décadas de 1970 y 1980 a partir del ensamblaje de componentes importados para fabricar televisores en color con tubos de rayos catódicos destinados al mercado de Estados Unidos. Muchas de las principales empresas transnacionales asiáticas que fabricaban televisores comenzaron a ensamblar sus productos en México para exportarlos al mercado de Estados Unidos en lugar de exportarlos desde sus propios países (Japón, República de Corea y provincia china de Taiwán) ante las crecientes restricciones arancelarias y no arancelarias, así como también por razones logísticas. México rápidamente se transformó en el principal proveedor extranjero del mercado de América del Norte (Canadá y Estados Unidos), con participaciones en el mercado importador de más del 60% en el período 1995-2000. Asimismo, por razones vinculadas con las normas comerciales de Estados Unidos y la logística de transporte, muchos de los componentes empleados en esos televisores en color comenzaron a producirse en México. La aplicación de las normas de origen del TLCAN a partir de 1994 dio un gran impulso a este proceso. Por lo tanto, hacia fines del siglo XX, las exportaciones de televisores mexicanos al mercado de América del Norte llegaban a un volumen considerable y aportaban un gran valor agregado mediante el ensamblaje local de los componentes (tubos de rayos catódicos, bobinas de deflexión, transformadores flyback,

sintonizadores, gabinetes, entre otros) así como de los productos finales.

Lamentablemente para la industria mexicana de fabricación de televisores, el cambio tecnológico que trajo aparejada la digitalización modificó cada vez más la preferencia de los consumidores estadounidenses hacia los televisores con pantallas de cristal líquido y panel de plasma que ofrecían ventajas significativas (sobre todo pantallas más grandes y

delgadas) en comparación con los modelos convencionales con tubo de rayos catódicos en los que se había especializado la industria mexicana. En consecuencia, aunque México todavía es la principal fuente de importaciones de televisores para América del Norte, las participaciones de mercado se desplomaron a un 44% en 2004 y la producción anual de televisores en color de México disminuyó muchísimo; de aproximadamente 30 millones de unidades

0 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 1985 1990 1995 2000 México Japón China Malasia

República de Corea Tailandia

Provincia china de Taiwán

IMPORTACIONES DE TELEVISORES POR PARTE DE ESTADOS UNIDOS, 1985-2004

(En porcentajes)

Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base del programa “TradeCAN 2006” [Base de datos en CD-ROM], enero de 2006.

a unos 19 millones. Las proyecciones para el año 2009 señalan que las ventas de versiones de televisores con pantallas de cristal líquido y paneles de plasma superarán con creces las ventas de televisores con tubos de rayos catódicos en el mercado de Estados Unidos, lo que agravará aún más el problema de la industria mexicana de televisores. Las principales empresas transnacionales de fabricación de televisores están entregando cada vez más estos modelos de precios más elevados directamente de sus plantas en Asia y están invirtiendo en plantas muy costosas para la fabricación de pantallas de cristal líquido y paneles de plasma en sus respectivos países. Además, la futura internacionalización en esta área parece favorecer a China como destino principal de las inversiones.

El ensamblaje de televisores con pantallas de cristal líquido y paneles de plasma está aumentando en México, lo que indica que el ciclo de producto de los televisores mexicanos está ingresando nuevamente en una etapa de crecimiento y se está alejando de los productos convencionales maduros y obsoletos. La interrogante es si esto constituye un renacimiento de “mayor calidad” en la industria de televisores de México. Indudablemente el cambio en la fabricación de televisores convencionales a televisores digitales supone un mejoramiento tecnológico, pero será necesaria también la fabricación en México de los componentes digitales, en particular las pantallas de cristal líquido y los paneles de plasma, a efectos de que este cambio signifique una contribución tangible al desarrollo industrial mexicano. Por lo tanto, la apertura de una planta de fabricación de paneles de plasma de LGE en Reynosa, estado de Tamaulipas, en octubre de 2006, tiene un importante significado, sobre todo si este hecho se considera el inicio de una nueva tendencia en México.

PEDIDOS DE FÁBRICA DE TELEVISORES DE ESTADOS UNIDOS, 2000-2005 Y PROYECCIÓN PARA 2009

(En porcentajes de todos los pedidos)

a Proyección. 0 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2009a

Televisores con tubo de rayos catódicos Televisores con pantalla de cristal líquido Televisores con panel de plasma

Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de S. de los Santos y Elías, J. Gilberto, “Análisis de la industria del televisor en Baja California y su transición tecnológica”, La industria del televisor digital en México. Retos ante la transición tecnológica, el aprendizaje y el empleo, A. Hualde y J. Carrillo (coords.), Tijuana, El Colegio de la Frontera Norte, en prensa, 2007; J. Carrillo, “The evolution and reorganization of maquilas”, documento presentado en el seminario del Centro sobre globalización, governanza y competitividad, Universidad de Duke, 5 de junio de 2006; Organismo de Protección del Medio Ambiente (EPA); Consumer Electronics Association, “Table 1004-consumer electronics and electronic components, factory sales by product”, Electronic Market Data Book 2006 [en línea] http://www.ce.org; Research and Markets, “Large-sized TFT-LCD industry report, 2006” 2006 [en línea] http://www.researchandmarkets.com; Yahoo! News, “Global falt TV makers brace for industry shakeout” [en línea] 10 de enero de 2007 http://news.yahoo.com.

TELEVISORES: CICLO DEL PRODUCTO Y ENSAMBLAJE EN MÉXICO

TV convencional 3D TV Plasma OLED Proyección por transparencia Pantalla plana convencional Convencional analógico TV en blanco y negro LCD DLP DiLA Otros RP-LCD Etapa de obsolescencia Etapa de madurez Etapa de crecimiento Etapa inicial Ensamblaje en México Nuevas tecnologías N ú me ro de u n idades p rod uc idas Tiempo Recuadro III.4 (conclusión)

SEC y LGE son dos de los principales fabricantes de productos electrónicos —sobre todo televisores— en México. SEC inició sus actividades en México con una inversión en busca de mercado en una planta de fabricación de hornos microondas en México, D.F., en

1978. Diez años más tarde, realizó una inversión en busca de eficiencia en una planta de fabricación de televisores en Tijuana, en el estado de Baja California. En 2002, se inauguró una planta de fabricación de productos de línea blanca en Querétaro. Con la firma del TLCAN en 1994,

la empresa modificó el enfoque de sus operaciones en México hacia el ensamblaje de productos electrónicos para su exportación a Estados Unidos y el complejo de Tijuana se transformó en el eje de esas operaciones.

El complejo de SEC en Tijuana era similar a los otros tres complejos de fabricación de televisores en Suwon, República de Corea, y Tianjin y Suzhou, en China. Todos ellos eran subsidiarias de SEC, en las que se ensamblaban televisores a partir de insumos provenientes de empresas conjuntas de SEC con otras empresas coreanas, como Samsung SDI (tubos de rayos catódicos), Samsung Electro- Mechanics (componentes) y SSD (gabinetes de plástico). La empresa de ensamblaje de SEC en México, SAMEX, se estableció en 1988 y la subsidiaria para la fabricación de gabinetes, SSD, se estableció en 1993. Luego se instaló la subsidiaria para el suministro de partes Samsung Electro-Mechanics y las operaciones de la fabricante de tubos de rayos catódicos Samsung SDI se inauguraron en 1995. El complejo de SEC en Tijuana tuvo un crecimiento impactante: su producción aumentó rápidamente de 1 millón de unidades en 1990 a 6 millones de unidades en 2005; las ventas se incrementaron de 125 millones de dólares a 2.100 millones de dólares y la cantidad de empleados creció de 1.000 a 4.500, según fuentes de la empresa. Sus productos se exportan principalmente a América del Norte (80%) y América Latina (12%) y el resto se vende en México (8%). En otras palabras, el complejo de Tijuana es la principal plataforma exportadora de varios productos de SEC para pantallas y medios de comunicación digitales en el continente americano.

SEC ha aumentado gradualmente el porcentaje de componentes de televisores fabricados en México como respuesta a las necesidades de la cadena de suministro y las normas de origen del TLCAN. Sin embargo, la creciente demanda de televisores digitales con pantallas grandes (pantallas de cristal líquido y paneles de plasma) y la demanda cada vez menor de televisores en color convencionales en el mercado de Estados Unidos suponen cierta tensión para los socios de SEC en el complejo de Tijuana. El cambio a los televisores con tecnología digital más moderna exige que las empresas realicen inversiones muy cuantiosas, algo que no todas están dispuestas a hacer. La subsidiaria Samsung Electro-Mechanics en México cerró su planta porque no pudo competir en la fabricación de componentes de televisores en color convencionales

provenientes de China. La subsidiaria de SSD rechazó una solicitud de SAMEX de elevar su nivel de producción porque las perspectivas de demanda futura no eran claras. La subsidiaria Samsung SDI continúa produciendo módulos de tubos de rayos catódicos para televisores en color convencionales dirigidos cada vez más al mercado secundario de televisores o de televisores para niños y, aparentemente, no producirá modelos planos en otros dos años. La empresa ha mencionado la mala experiencia de la fábrica LG Philips Display en Gómez Palacio, en el estado de Durango, como ejemplo del riesgo elevado de las inversiones en nueva tecnología. En los televisores de panel de plasma y pantalla de cristal líquido ensamblados por SEC en México se utilizan paneles importados y, por lo tanto, tienen una tasa más baja de componentes fabricados localmente. Estos televisores tienen precios unitarios mucho más elevados pero su fabricación contribuye relativamente poco a la formación de conglomerados locales.

LGE también se instaló en México en 1988, con una inversión en busca de eficiencia en una planta de ensamblaje de televisores en color convencionales en Mexicali (LGEMX), en el estado de Baja California, para exportar principalmente al mercado de Estados Unidos. LG Innotek estableció una planta vecina (LGITMX) para el suministro de componentes electrónicos a LGEMX. En 1995, LGE se asoció con las instalaciones de fabricación de televisores Zenith en Reynosa, en el estado de Tamaulipas. Más tarde, en 2000, se hizo cargo de las actividades de la planta y creó la operación LGERS. Las operaciones de fabricación de televisores en color de Mexicali se trasladaron entonces a LGERS.46 En 2001, LGE instaló una nueva planta de

producción de refrigeradores en Monterrey (LGEMM), estado de Nuevo León.

El complejo LGERS de Reynosa es una de las principales operaciones de fabricación de televisores de LGE, al igual que los complejos de Polonia (para el mercado europeo), China y la República de Corea. El complejo de Reynosa produce para los mercados de América del Norte, América Latina y México (60%, 30% y 10%, respectivamente). Las operaciones se realizan en cuatro plantas: una de ellas fabrica televisores convencionales (televisores en color superplanos y planos); otra monta componentes electrónicos en tableros de circuitos impresos; la tercera fabrica gabinetes de plástico y la cuarta, una planta nueva, fabrica módulos y televisores con paneles de plasma.

46 Una consecuencia inesperada del traslado de las operaciones de fabricación de televisores en color convencionales a Reynosa fue que las

actividades de la planta de LG Innotek Mexicali cambiaron radicalmente. Como tenía otros clientes además de LG Electronics (Sanmina, TC Network, DirectTV, entre otros), un traslado a Reynosa resultaba poco económico y se vio obligada a cambiar su producción de componentes para televisores (sintonizadores) a otra línea de actividad (componentes de radio frecuencia para televisores, decodificadores y receptores satelitales). Entre 2000 y 2005, su producción disminuyó de 1 millón de unidades a 800.000 (muy por debajo de su capacidad de 2 millones de unidades), las ventas bajaron de 1,8 millones de dólares a 1,2 millones de dólares y la cantidad de empleados se redujo de 400 a 300.

Este complejo produce aproximadamente 2,5 millones de televisores (70% digitales y 30% convencionales), sus ventas llegan a unos 850 millones de dólares y emplea unas 2.500 personas. LGE, que hace poco convenció a cuatro proveedores coreanos para que establecieran sus operaciones en México, incorporó nueva tecnología para probarla en el mercado estadounidense. Por el contrario, sus planes de exportación al mercado europeo desde México quedaron truncos cuando la Comisión Europea exigió que los sintonizadores digitales se fabricaran en Europa.

El traslado de las operaciones de fabricación de televisores de Mexcali a Reynosa permitió que la planta LGEMX se centrara en el ensamblaje de televisores y monitores con pantalla de cristal líquido de nueva tecnología (los módulos de pantalla de cristal líquido se importan de Asia), así como de teléfonos móviles. En 2005 la planta ensamblaba 2,2 millones de televisores con pantalla de cristal líquido y 1,7 millones de teléfonos móviles, sus ventas llegaban a 862 millones de dólares y contaba con 1.200 empleados. Todavía funcionaba muy por debajo de su capacidad, sobre todo en lo que a teléfonos móviles se refiere. La mayoría de sus ventas se realizan en los mercados de América del Norte, México y Centroamérica (70%, 20% y 10%, respectivamente). Por lo tanto, las operaciones de fabricación de televisores LGE en México muestran dos tendencias diferentes: por una parte, la planta de Mexicali ensambla televisores con pantallas de cristal líquido a partir de módulos con este tipo de pantalla y, a su vez, la planta de Reynosa produce sus propios paneles de plasma para sus televisores.

Tanto SEC como LGE han hecho grandes inversiones en busca de eficiencia en México para suministrar televisores, otros artículos con pantalla y electrodomésticos a los mercados de América del Norte y América Latina. Estas dos grandes empresas transnacionales coreanas están inclinándose por la fabricación de televisores con pantallas de cristal líquido y paneles de plasma más que por la fabricación de televisores en color convencionales con tubos de rayos catódicos. Sin embargo, existen dos tendencias muy divergentes en la industria de televisores de México. Por una parte, tanto el complejo SEC de Tijuana como la planta LGE de Mexicali (LGEMX) importan paneles de visualización de Asia y la tasa de componentes para televisores fabricados localmente que se emplean en estas plantas ha disminuido considerablemente, por lo que se está aportando menos valor agregado local del que se aportó con los televisores en color convencionales.

Además, en octubre de 2006, el complejo LGE de Reynosa (LGERS) abrió una nueva planta para la fabricación de paneles de plasma, lo que aumentó significativamente esa tasa y elevó el valor agregado de sus actividades de ensamblaje de paneles de plasma en México.

Si bien el precio unitario de los productos de ambas empresas ha aumentado muchísimo, el contenido local ha disminuido, sobre todo en el caso de SEC. Esto indica que la política nacional de México puede promover aún más la producción local de pantallas de cristal líquido y paneles de plasma a efectos de avanzar en el mejoramiento industrial y tecnológico de las operaciones de fabricación de televisores digitales en el país. Indudablemente, los encargados de formular las políticas en México pueden tomar medidas para que la tasa de componentes de fabricación local sea mayor y se vea incrementada aún más por el aumento de las participaciones de mercado en América del Norte.

b) La industria electrónica de Brasil47

En 2006, la industria electrónica de Brasil generó ventas equivalentes a 49.000 millones de dólares (lo que representa un aumento del 14% respecto de 2005), exportaciones de 9.200 millones de dólares e importaciones de 18.700 millones de dólares y empleó una mano de obra compuesta por 143.000 trabajadores. El segmento más grande de la industria está integrado por productos de las tecnologías de la información y las comunicaciones, cuyas ventas aumentaron un 22% en 2006 y ascendieron a 30.000 millones de dólares. Según las estadísticas brasileñas, el conglomerado industrial de la electrónica comprende productores de equipos tanto electrónicos como eléctricos, entre los que se incluyen equipos para información (29%), telecomunicaciones (17%), electrodomésticos (16%), equipos industriales (13%), componentes afines (9%), equipos para la generación, transmisión y distribución de electricidad (8%), materiales de instalación (6%) y automatización industrial (2%).48 Aunque últimamente

la industria ha crecido de manera muy destacada, ha debido superar obstáculos derivados de la crisis asiática de los años noventa y de la crisis de Brasil de principios de la nueva década.

La industria brasileña de equipos electrónicos y eléctricos genera un profundo déficit comercial (9.500 millones de dólares), debido a que se basa, en su mayor parte, en el ensamblaje de componentes importados

47 La información se basa en entrevistas en la sede de SEC en São Paulo, la planta de SEDA en Campinas y Manaus y la planta de Samsung SDI en

Manaus, así como en la sede de LGE en São Paulo y la planta LGESP en Taubaté.

(los componentes electrónicos constituyen el 64% de las importaciones). A diferencia de lo que ocurre en México con la industria electrónica, donde los insumos importados se transforman en exportaciones dirigidas a Estados Unidos y otros mercados del exterior, en Brasil los insumos importados se utilizan sobre todo para productos destinados al mercado interno. Se importan principalmente semiconductores y componentes para equipos de telecomunicaciones. En la actualidad, la primera fuente de productos importados es Asia (62,5%), que desplazó a la Unión Europea como el mayor proveedor de productos electrónicos de Brasil.

Las exportaciones son limitadas. El rubro de exportación más importante fue el de los equipos de telecomunicaciones (sobre todo teléfonos móviles), que constituyeron el 32% de las exportaciones del conglomerado industrial de la electrónica. La mayoría de las exportaciones se dirigen a la región de América Latina, seguida por Estados Unidos, el mayor país receptor (ABINEE, 2006).

Algunas de las empresas más grandes de equipos electrónicos y eléctricos de Brasil son empresas transnacionales de nivel mundial, como Siemens (tecnología de la información y las comunicaciones, automatización y control, equipos médicos, energía, transporte y productos para iluminación), General Electric (GE) (equipos eléctricos y motores, electrodomésticos y equipos médicos), SEC y LGE (productos electrónicos y para telecomunicaciones) y Ericsson (productos para empresas de telecomunicaciones). La ubicación específica de esas empresas en Brasil depende de varios factores. En el segmento de las telecomunicaciones, los principales productores de teléfonos móviles se encuentran en la zona franca de Manaus (Nokia, Siemens, Gradiente, Vitelcom y Evadin) o en el área de São Paulo (Motorola, Sony Ericsson, LGE, SEC, Telemática, Kyocera y Huawei) (http://www.teleco.com.br).

Gran parte de la industria de productos electrónicos de Brasil incluye el ensamblaje de componentes importados en una zona franca. Los productos electrónicos de consumo se ensamblan principalmente en la zona franca de Manaus, donde las empresas aprovechan descuentos arancelarios e impositivos (véase el recuadro III.5). Al igual que la legislación sobre la zona franca de Manaus, la ley informática de 2001 promueve la industria mediante reducciones impositivas para empresas que invierten el equivalente al 4% de los montos facturados en actividades específicas de investigación y desarrollo y que fabrican localmente sus componentes u otros insumos (baterías y cargadores de baterías para teléfonos móviles). Más recientemente, la ley 11.196 (aprobada en noviembre de 2005) exoneró del pago de diferentes categorías de impuestos a las

computadoras personales y computadoras portátiles con precios por debajo de determinado nivel. Por lo tanto, el Gobierno de Brasil ofrece varios beneficios arancelarios e impositivos con la condición de que se realicen ciertas actividades de investigación y desarrollo y haya un determinado grado de fabricación local de componentes a efectos de promover la industria de productos electrónicos.

Según el Banco Central de Brasil, el destino principal de la IED coreana en Brasil entre 2001 y 2006 fue el sector de productos electrónicos (materiales electrónicos, equipos para comunicaciones, máquinas de oficina y equipos para tecnología de la información), que absorbió un 37,3% de la IED proveniente de la República de