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B-2: Qué dice los eruditos hebreos

In document Los Tiempos de Los Gentiles Reconsiderados (página 166-168)

Los modernos eruditos hebreos generalmente están de acuerdo que en Jeremías 29:10 el sentido local o espacial de le es muy improbable, o mejor dicho imposible. El Profesor Tryggve

Mettinger de la Universidad de Lund, en Suecia, por ejemplo dice:

“It is true that the Hebrew le originally has a spatial sense, and primarily then of marking

the direction, ‘in direction to.’ But there are hordes of examples of other meanings, and what we have here is doubtless a ‘dativus ethicus’: ‘for Babel’.” — Private letter dated November 21, 1990.

{He aquí la traducción}

“Es verdad que le en hebreo originalmente tiene un sentido espacial, y primordialmente

entonces de marcar la dirección, ‘en dirección hacia’. Pero hay hordas de ejemplos de otros significados, lo que nosotros tenemos aquí es indudablemente un, “dativo ético”: ‘para Babel’.” — Carta privada fechada 21 de noviembre de 1990.

El Dr. Tor Magnus Amblar de la Universidad de Oslo, en Noruega, nos explica aun más:

“The preposition le means ‘to’, ‘for’ (‘direction towards’ or ‘reference to’). Aside from in

a few fixed expressions, it hardly has a locative sense, and in any case not here. Very often it introduces an indirect object (‘respecting to’, corresponding to a Greek dative). This is also how the translators of LXX have understood it, as you quite correctly points out. Thus the translation has to be: seventy years ‘for Babel’.” — Private letter dated November 23, 1990. (Emphasis added.)

“La preposición le significa, ‘a’, ‘para’ (‘en dirección hacia’ o ‘en referencia a’). Aparte

de en unas cuantas expresiones establecidas, tiene apenas un sentido locativo, y en todo caso no aquí. Muy frecuente introduce un objeto indirecto (‘respecto a’, correspondiendo a un

dativo griego). Así también es cómo los traductores de la LXX lo han entendido, como usted muy correctamente lo ha señalado. Por lo tanto la traducción tiene que ser: setenta años, para Babel’.” — Carta privada fechada el 23 de noviembre de 1990. (El énfasis se agregó.)

El hebraísta sueco el Dr. Seth Erlandsson es aun más enfático:

“The spatial sense is impossible at Jer. 29:10. Nor has LXX ‘at Babylon’ but dative; consequently ‘for Babylon’.” —Private letter dated December 23,1990. (Emphasis added.)

“Jer. 29:10 requires [the preposition] be for the translation ‘at Babylon.’ I cannot explain why [the Swedish Church Bible of] 1917, KJV, and NW translate with ‘at’. I designate this a mistranslation.” — Private letter dated April 4, 1991. (Emphasis added.)

{He aquí la traducción}

“El sentido espacial es imposible en Jer. 29:10. Tampoco la LXX tiene ‘en Babilonia’, sino un dativo; consecuentemente es ‘para Babilonia’.” —Carta privada fechada 23 de diciembre de 1990. (El énfasis se agregó)

“Jer. 29:10 requieren [la preposición] be para traducirse ‘en Babilonia’. Yo no puedo

explicar por qué [la Iglesia bíblica sueca del] 1917, tradujo en la KJV, y la NW con ‘en’. Yo

designo esto como una traducción errónea”. — Carta privada fechada el 4 de abril de 1991.

(El énfasis se agregó)

De esta manera, como Jeremías 29: 10 literalmente habla de setenta años “para Babilonia”, está claro que ellos no pueden referirse a la desolación de Jerusalén y su templo, o incluso al período del destierro judío hacia Babilonia. Más bien, como en Jeremías 25:10 – 12, lo que está en el panorama aquí es el período de supremacía babilónica. Esta es también la misma conclusión arribada por los eruditos que cuidadosamente han examinado el texto. Algunos comentarios típicos se citan en el cuadro acompañante.

Jeremías 25: 10 – 12 y 29: 10 contienen la profecía de los setenta años. Los

próximos dos textos a ser discutidos, Daniel 9: 2 y 2ª Crónicas 36: 20 – 21, son

simplemente unas referencias breves a la profecía de Jeremías. Ninguno de ellos

pretenden ser una discusión cabal de la profecía ni tampoco dan una aplicación

detallada del período. Por consiguiente, cada esfuerzo por encontrar una

aplicación del período de los setenta años, debe proceder de la profecía, y no de

las referencias a él. Es sólo la profecía la que da los detalles específicos de los

setenta años, como sigue, (1) que ellos se refieren a “estas naciones”, (2) que ellos

serían un período de servidumbre para estas naciones, (3) que ellos se refieren al

período de la supremacía babilónica, y (4) que este período se cumpliría cuando el

rey de Babilonia fuera castigado. Tal información detallada no está en la última

referencias de la profecía por Daniel y Esdras. Entonces, la discusión de estas

referencias, siempre debe hacerse a la luz de lo que realmente se trata en la

profecía.

El dominio babilónico fue quebrantado definitivamente cuando los ejércitos de Ciro el Persa capturaron a Babilonia en la noche, entre el 5 y 6 de octubre del 539 a. E.C. (calendario Gregoriano). Anticipadamente la misma noche Belsasar, el hijo del rey Nabónido y diputado en el trono, logró saber al dedillo que los días de Babilonia estaban contados. Daniel el profeta, en su interpretación de la escritura milagrosa en la pared, le dijo que: “Dios ha numerado [los días de] su reino y lo ha terminado.” “En aquella misma noche Belsasar fue muerto”, “y Darío el medo mismo recibió el reino”. Daniel 5: 26-31, TNM) Obviamente, los setenta años señalados para Babilonia finalizaron esa noche. Este colapso súbito del imperio babilónico incitó a Daniel para tornar su atención a la profecía de Jeremías sobre los setenta años. Él nos dice:

Daniel 9:1-2:

En el primer año de Darío el hijo de Asuero de la descendencia de los medos, quien había sido hecho rey sobre el reino de los caldeos; en el primer año de reinar él, yo mismo, Daniel, discerní por los libros el número de los años acerca de los cuales la palabra de Jehová había ocurrido a Jeremías el profeta, para cumplir las devastaciones de Jerusalén, [a saber,] setenta años. — Daniel 9: 1-2 TNM

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