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B − 2: Documentos-económicos administrativo y legales

Literalmente cientos de miles de textos cuneiformes se ha excavado en Mesopotamia desde la mitad del decimonoveno siglo.

La abrumante mayoría de ellos conciernen a los artículos legales económicos-

administrativos y privados tales como los pagarés, contratos (para la venta, arriendo, o regalo de tierras, casas, y otras propiedades, o el contratar esclavos y ganado), y registro de pleitos legales. Estos textos están en su gran mayoría fechados así como lo están las cartas comerciales, contratos, recibos y otros vales de hoy día. El fechado se hace dando el año del rey reinante, el

mes, y el día del mes. Un texto acerca de la sal ceremonial de los archivos del templo Eanna en

Uruk, fechado al primer año de Awel Marduk (el Evil-merodac de 2ª Reyes25: 27 – 30, escrito Amel−Marduk en algunas de las inscripciones antiguas), se da aquí como un ejemplo:

Ina−sillâ ha traído uno y medio talentos de sal, la ofrenda sattukku regular que ofrece del mes de Siman para el dios Usur−amassu.

Mes de Simanu, el sexto día, del primer año de Amel−Marduk, el Rey de Babilonia. 58

Decenas de miles de tales textos fechados del período neobabilónico se han desenterrado. Según el muy conocido asiriologiota ruso M.A Dandameav, se habían publicado sobre diez mil de estos textos antes del 1991. 59 Subsecuentemente muchos otros se han publicado, pero la mayoría

de ellos todavía están inéditos. El Profesor D. J. Wiseman, otro calificado asiriologiota, estima que: “hay probablemente unos 50, 000 textos publicados e inéditos del período 627 al 539 a. E.C.

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En consecuencia existen grandes números de lápidas (tablillas) fechadas de todos los años

durante la era neobabilónica completa. Los estimados del Dr. Wiseman inclusive, dan un

promedio de casi 600 los textos fechados de cada uno de los ochenta y siete años desde Nabopolasar hasta Nabónido.

Es verdad que entre estos textos hay muchos que están dañados o fragmentados, y que a menudo las fechas son ilegibles o faltan. Además, los textos no son distribuidos uniformemente a través del período, debido a que el número gradualmente aumenta y culmina en el reino de Nabónido.

No obstante, todos los años individuales a lo largo de todo el período completo están cubiertos por numerosas, con frecuencia por cientos de tablillas que están fechadas.

¡Debido a esta abundancia de textos fechados los eruditos modernos pueden no sólo determinar la longitud de reino de cada rey, pero también el tiempo del año cuando cada cambio

de reino ocurrió, a veces casi al día!

Los últimos textos conocidos del reino de Neriglisar, por ejemplo, y que están fechados son, I/2/4 y I?/6/4 (es decir, mes I, día 2 y día 6, año 4, correspondiendo al 12 y 16 de abril, del 566 a. E.C., en el calendario Juliano), y el más temprano del reino de su hijo y sucesor, Labashi Marduk, está fechado I/23 acusativo (El 3 de mayo de 556). 61 El último texto del reino de Nabónido es

fechado al VII/17/17 (el 13 de octubre de 536), o un día después de la caída de Babilonia (dado como VII/16/17 en la Crónica de Nabónido). La razón para este solapado de un día más allá de la caída de Babilonia se explica fácilmente:

Es bastante interesante, que la última tablilla fechada a Nabunaid de Uruk está fechada el día después que Babilonia cayó bajo Ciro. Las noticias de esta captura no habían llegado todavía a las ciudades del sur a unas 125 millas de distancia. 62

En vista de esta inmensa cantidad de evidencia documental la pregunta que debe hacerse es: ¿Si veinte años tienen que ser agregados a la era neobabilónica para ubicar la destrucción de Jerusalén al 607 a. E.C., dónde están los textos comerciales y administrativos fechados de esos

años perdidos?

Cantidades de documentos fechados existen para cada uno de los cuarenta y tres años de Nabucodonosor, para cada uno de los dos años de Awel Marduk (Evil-merodac), para cada uno de los cuatro años de Neriglisar, y para cada uno de los diecisiete años del reinado de Nabónido. En adicción, hay además, muchos textos fechados de los sólo aproximados dos meses del reinado de Labashi Marduk.

Si cualquiera de éstos reinado de estos reyes hubiese sido más largo de lo que se ha mencionado, ciertamente un número grande de documentos fechados existirían para cada uno de esos años adicionales. ¿Dónde están ellos? Veinte años es aproximadamente una quinta parte del período neobabilónico completo. Entre las decenas de miles de tablillas fechadas de este período, se deben haber encontrado muchas miles de esos veinte años perdidos.

Si uno lanza un dado (de un par de dados o topos) millones de veces sin conseguir que salga un 6, y nunca sale, uno lógicamente debe concluir que: “Éste dado no tiene el número 6”. Lo mismo es cierto con los veinte “años fantasmas” de la Watch Tower por lo cuál uno los tiene que buscar en vano durante el período neobabilónico.

Pero supongamos que varios años perdidos realmente existieron, y que, por alguna increíble razón, las muchas miles de tablillas fechadas que han tenido que estar allí no han sido encontradas. ¿Por qué, entonces es que las longitudes de los reinos según las tablillas fechadas

que se han desenterrado concuerdan perfectamente con las cifras de Beroso, con aquellas del

Canon Real, con de la Lista de los Reyes en Uruk, con las inscripciones reales contemporáneas, así como con las cifras de todas las otras evidencias que todavía serán presentadas más adelante? ¿Por qué debe ser que, todas las fuentes históricas que se han considerado, los supuestamente años “extraviados” de forma consistente suman exactamente veinte años? ¿Por qué no un período de, en un caso, de diecisiete años, en otro caso de trece, aún otro de siete años, o quizás de unos años aislados diferentes distribuidos a lo largo del período neobabilónico?

Todos los años se desentierran nuevas cantidades de tablillas fechadas y catálogos, transliteraciones. Con frecuencia se publican traducciones de tales textos, sin embrago los veinte años perdidos nunca salen a relucir a la luz pública. Incluso aún hasta la improbabilidad tiene un límite. 63

La importancia de los textos económicos-administrativos y legales para la cronología del período neobabilónico difícilmente puede sobrestimarse. La evidencia proporcionada por estos textos fechados simplemente es abrumadora. El reino de todos los reyes neobabilónicos se atesta copiosamente por decena de miles de dichos documentos, todos los cuales fueron escritos durante esa era. Como es mostrado por la tabla que sigue, estos reinos están en completo acuerdo con el Canon Real y los otros documentos discutidos antes.

TABLA 4: LA CRONOLOGÍA NEOBABILÓNICA SEGÚN LOS DOCUMENTOS ECONÓMICOSADMINISTRATIVOS Y LEGALES

Nabopolasar 21 años (625 - 605 a. E.C.)

Nabucodonosor 43 años (6o4 - 562 a. E.C.)

Awel-Marduk 21 años (561 - 560 a. E.C.)

Neriglisar 21 años ( - 556 a. E.C.)

Labashi-Marduk 2 -3 meses ( - 556 a. E.C.)

Nabónido 17 años (555 - 539 a. E.C.)

59. El Dr. M.A. Dandanmaev declara: “El período de menos de noventa años entre el reino de Nabopolasar y la ocupación de Mesopotamia por los Persas está documentado por decena de miles de textos concerniente a la economía administrativa y leyes privada familiares, más de diez mil que se han publicado hasta ahora.” — The Cambridge Ancient History , 2da ed., Vol. III: 2

Cambridge: Cambridge University Press, 1991), pág. 252.

60. Carta privada de Wiseman a Jonsson, fechada el 28 de agosto de 1987. Éste probablemente es un estimado muy conservador. La colección más extensa de los textos neobabilónicos permanece en el Museo Británico que incluye unos 25,000 textos fechados del período del 626 al 539 a. E.C. La mayoría de éstos pertenecen a la “colección de Sippar”, que contienen las tablillas excavadas por Hormuzd Rassam en el lugar del antiguo Sippar (Adu Habbah, al presente) entre los años 1881 y 1882. Esta colección ha sido puesta en catálogos recientemente. (E. Leichty et al, Catalogue of the Babylonian Tablets in the British Museum Vol VI- VIII, London: British Museum Publications Ltd, 1986 – 1988. [“Catalogo del Tablillas Babilónicas en el Museo Británico. Londres: La Publicación del Museo Británica S.A.1986 – 1988.”]. Estos catálogos de ahora en adelante se estarán nombrando como CBT.). Las colecciones sustanciales también están en Estambul y Bagdad. Se conservan muchas otras colecciones de documentos neobabilónicos en los museos y en las universidades en los EE.UU., Canadá, Inglaterra, Francia, Alemania, Italia, y otras partes del mundo. Es cierto que muchas de las tablillas contienen daños y que las fechas son a menudo ilegibles. Pero hay todavía, decenas de miles de tablillas neobabilónicas con las fechas legibles existentes hoy día. Como resultado de las excavaciones arqueológicas continuas que están llevándose a cabo en el área de Mesopotamia: “el cuerpo de las fuentes escritas se va extendiendo todos los años significativamente. Por ejemplo, en el espacio de una sola estación de excavaciones en Uruk, aproximadamente seis mil documentos del período neobabilónico y Aqueménide fueron descubiertos.”— M A. Dandamaev, en Slavery in Babylonia [“La esclavitud en Babilonia”] (DeKalb, Illinois: Northern Illinois University Press, 1984), pp. 1, 2.

61. R. A. Parker y W.H. Dubberstin, Babylonian Cronology: 626 AC.—DC. 75 (Providence: Brown University Press. 1956), pp. 12,13.

62. Ibid., pág. 13. Unos textos del reinado de Nabónido, publicado por G. Contenau en Textes Cunéiformes, tome XII, Contrats Néo-

Babyloniens, I. (París: Librarie Orientaliste, 1927), PL. LVIII, Núm. 121, al parecer le da un reinado de dieciocho años. La línea 1

da la fecha como “VI/6/17,”. Pero cuando se repite en la línea 19 en el texto se da como “VI/6/18.” Parker y Dubberstein (pág. 13) asumen que es “un error del escribano o un error por Contenau.” El asunto fue resuelto por el Dr. Béatice André, quien por petición mía cotejó el original en el Museo de Louvre en París en el 1990: “La última línea tiene, al igual que la primera, el año 17, y el error viene de Contenau.”—Carta de André a Jonsson, del 20 de marzo de 1990.

63. Claro, como una materia de derrotero, los defensores de la cronología de la Sociedad Watch Tower han hecho grandes esfuerzos para desacreditar la evidencia proporcionada por estas cantidades enormes de tablillas cuneiforme fechadas. Al leer catálogos modernos de documentos fechados a la era neobabilónica, ellos han encontrado unos documentos que aparentemente le dan los reinos más largos a algunos reyes babilónicos que se muestra en el Canon Real y las otras fuentes. Pero, una revisión reciente de las tablillas originales, ha mostrado que la mayoría de estas fechas impares simplemente son copiados modernos, transcripciones, o errores impresos [topográficos]. Algunas otras fechas impares son demostrablemente un error del escriba. Para una discusión detallada de estos textos, vea el Apéndice para el Capítulo 3: “Algunos comentarios en el copiar, lectura, y errores del escriba.”

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