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Los diferentes testigos sitúan el bombardeo de Um Dreiga entre el 19 y el 21 de febrero. Cerca de las 11h de la mañana se produjo el sobrevuelo de aviones y el estruendo de la primera bomba que cayó sobre el campamento. Un médico de origen saharaui89 y ciudadano español que trabajaba entonces en una de las unidades militares del Frente POLISARIO que se encontraba a varias horas de distancia, había llegado la noche an- terior al campamento para una visita personal por lo que se encontraba en el lugar de forma casual.

Había una tienda que era dispensario en una especie de hondonada y una tien- da-hospital arriba. Estaba despidiéndome del amigo cuando oímos un enorme

estruendo. Fue algo terrorífico y una enorme polvareda. Nos dimos cuenta de que

estaban bombardeando el campamento. Como yo había llegado en ese momento no sabía ni para dónde se podía ir. Brahim Barbero.

Como a las 11h de la mañana fue el bombardeo, era un día tranquilo y soleado.

Cuando me toqué y tenía sangre, vi el avión que estaba muy cerca, la gente co- rría y nadie estaba preparado para esto. Mi madre me cogió y encontramos una vecina, que arrastraba a su madre embarazada y en el árbol del que se agarraba había fuego. Ella le decía a mi madre que le ayudase a arrastrar a su madre. Lle- gamos a una cueva y comenzamos a excavar, pero realmente no cubría bien así que algunos lo tapaban con ramas de los árboles. Yo lloraba porque me dolía la herida y no había medicación, mi madre ponía su melhfa en mi cabeza, porque yo tenía la sensación de frío. Jadiyetu Daha Zein Couri.

La gente reaccionó espantada sin saber muy bien todavía lo que estaba ocurriendo. Entre el shock y el terror, la población sobreviviente se fue refugiando en los alrededores. Las personas fueron en ayuda de sus familiares.

También vi parte de los cuerpos de las personas, seguí corriendo a buscar a mi madre, la tienda fue alcanzada por un proyectil, no pude sacarla así que hice una zanja o trinchera dentro de la jaima y allí metí a mi madre y a otro anciano para protegerlos. Cuando los aviones dejaron de pasar pedí a otras mujeres que se llevaran al anciano pues él sí podía caminar. Al ver todo esto, las mujeres no se atrevían a salir del lugar donde estaban. Bubeker Banani Abdellah.

Los responsables del cuidado y la salud que se encontraban atendiendo a la gente en esos momentos, estaban igualmente entre el shock y la toma de conciencia de que estaban siendo bombardeados, saliendo a la búsqueda y la atención de los heridos.

89 Brahim Barbero (q.e.p.d.) médico saharaui nacido en 1950 y ciudadano español murió el 22 de junio de 2012, a los pocos meses de realizarse la entrevista en Las Palmas de Gran Canaria donde trabajaba y residía.

De repente sonó, una cosa tremenda, un boom, pero no donde estábamos noso- tros, más lejos, salí fuera y el entorno donde estábamos nosotros… ¿Pero qué ha pasado? ¿Eso qué ha sido? Y claro en el silencio que se mascó de repente semejante pepinazo… sí que nos habíamos dado cuenta, no sé si el día anterior, que al amanecer, un avión sobrevolaba el campamento, pero no sabes si era un avión de paso, no piensas… yo qué sé. Entonces sonó ese pepinazo como en el campamento de arriba. ¿Qué ha pasado, qué ha pasado? Más pepinazos y en- tonces vinieron con un coche a buscarme, corre, corre, corre que hay heridos y me llevaron donde Dah que ya estaba trayendo los primeros heridos de arriba. Gurutze Irizar (Fatimetu).

Las descripciones sobre el tipo de daños materiales señalan la destrucción indiscriminada y los enormes incendios que se produjeron en la zona afectada por las bombas.

En esos momentos no disponíamos de información suficiente para poder cali-

brar la situación o averiguar qué tipo de armamento era ese. Lo único que sa- bíamos era que era destructivo porque los árboles se partieron en mil pedazos. La onda expansiva llegó a incendiar todo lo que era la periferia de donde cayó la bomba. Las bombas caían del cielo y todo eran llamas, humo y destrucción. Sid Ahmed Baba Chej.

Cayó una bomba delante de la jaima, por suerte en una duna y no explotó pero provocó un humo que nos impedía ver. Se nos resecó la boca y la nariz, tenías la sensación de sed y era como una neblina que no nos dejaba mover la boca, está-

bamos como asfixiados, sin respiración. La gente comenzó a huir y yo no pude ir

muy lejos, solo a una acacia cerca, porque esperaba a los niños que estaban en la jaima cerca de la Media Luna donde estaban repartiendo algo. Mneiniunat Sidi Abidid.

Varios de los sobrevivientes señalan que se dieron al menos dos bombardeos. Uno cuando los aviones pasaron la primera vez sobre el campamento, y otros pocos minutos después, cuando los mismos aviones regresaron de vuelta.

Estábamos preparando la comida. Hubo primero un avión que lanzó una primera bomba que no explotó, luego uno ametralló la zona; el segundo avión fue al lugar de las provisiones y el agua. Estaban las dos enfermeras, una de ellas la señora Fatimetu Gurutze. Hasinatu Masud Ahmed.

Eran alrededor de las 11h de la mañana, cuando comenzó el gran bombardeo. Las

segundas bombas cayeron justo encima de una gran parte del campamento. Sid Ahmed Baba Chej.

Los ataques por bombardeo son ataques indiscriminados según el numeral 5º del artículo 51 del Protocolo I de 1977, sin importar los medios y métodos utilizados, cuando son dirigidos

contra personas y bienes civiles90. Incluso como el bombardeo de extensas zonas con obje- tivos militares dispersos ha sido ciertamente uno de los peores métodos de combate contra la población civil, la prohibición se hace extensiva en esta situación91. Los bombardeos obe- decen a una lógica más precisa consistente en desmoralizar al enemigo mediante el recurso de aterrorizar y hacer sentir vulnerable al conjunto de su población –una lógica no distinta de la que se supone en ciertas formas de terrorismo–, o de disuadirlo de persistir en ataques semejantes, cuando las acciones se emprenden a modo de represalia92.

No existía ningún objetivo militar en el campamento de Um Dreiga que justificara un ataque aéreo de esa naturaleza. Tampoco existían partícipes directos en las hostilidades. Por esta razón se desconoció el principio cardinal de distinción del DIH que exige dirigir las operaciones militares solo contra combatientes y objetivos militares, y en ninguna circunstancia contra población civil y los bienes indispensables para su sobrevivencia.

Recuerdo que no teníamos almohadas en nuestra jaima y que Chaia estaba con nosotras y que estaba embarazada y que ese mismo mes iba a dar a luz. Estaba con ella también una mujer llamada Hurria que era española, las dos eran enfer- meras y también había un médico. A la madrugada se fue al hospital, a una jaima. La primera bomba cayó sobre el hospital y alcanzó a Chaia y sacó su bebé y lo 90 El numeral 5º del artículo 51 del Protocolo I considera indiscriminado:a) los ataques por bombardeo, cua-

lesquiera que sean los métodos o medios utilizados, que traten como objetivo militar único varios objetivos militares precisos y claramente separados situados en una ciudad, un pueblo, una aldea u otra zona en que haya concentración análoga de personas civiles o bienes de carácter civil. b) los ataques, cuando sea de prever que causarán incidentalmente muertos y heridos entre la población civil, o daños a bienes de carácter civil, o ambas

cosas, que serán excesivos en relación con la ventaja militar concreta y directa prevista”. El artículo 54 prohíbe

la destrucción de bienes indispensables a la supervivencia de la población civil (incluidas las reservas de agua potable). El artículo 8.2.b).v. del Estatuto de la Corte Penal Internacional señala que es un crimen de guerra

“atacar o bombardear, por cualquier medio, ciudades, aldeas, pueblos o edificios que no estén defendidos y que no sean objetivos militares”. Finalmente, la Corte Europea de Derechos Humanos ha emitido varias sentencias

de condena por graves violaciones de los derechos humanos fundamentales en casos de bombardeos contra la población civil, caso Isayeva, Yusupova y Bazayeva v. Rusia, sentencia del 24 de febrero de 2005; caso Isayeva v. Rusia, sentencia de 24 de febrero de 2005; caso Abuyeva y otros v. Rusia, sentencia del 2 de diciembre de

2010; caso Esmukhmbetov y otros v. Rusia, sentencia del 29 de marzo de 2011; caso Kerimova y otros v. Rusia,

sentencia del 3 de mayo de 2011; y caso Khamazev y otros v. Rusia, sentencia del 3 de mayo de 2011. 91 Según el DIH consuetudinario, son normas consuetudinarias para conflictos armados internacionales

y no internacionales, las siguientes: “Norma 13. Quedan prohibidos los ataques por bombardeo, cua- lesquiera que sean los métodos o medios utilizados, que traten como un objetivo militar único varios objetivos militares precisos y claramente separados, situados en una ciudad, un pueblo, una aldea u otra zona en la que haya una concentración análoga de personas civiles o bienes de carácter civil. Norma 14.

Queda prohibido lanzar un ataque cuando sea de prever que cause incidentalmente muertos y heridos

entre la población civil, daños a bienes de carácter civil o ambas cosas, que sean excesivos en relación

con la ventaja militar concreta y directa prevista”. Véase HENKAERTS, J.M. y DOSWALD-BECK, L.

(2007), op. cit., pp. 50 a 57.

92 ZALAQUETT, J. (2007), “Conceptualización del terrorismo desde un punto de vista normativo”, citado

por VALENCIA VILLA, A. (2007), Derecho Internacional Humanitario, conceptos básicos, infracciones en

el conflicto armado colombiano, Oficina en Colombia del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Bogotá, p. 175. Véase MASSIMO, A. y SCOVAZZI, T. (2012), “Diritto internazionale e bombardamenti aerei”, Giuffrè, Milano.

tiró a varios metros y Hurria la española que estaba con ella sufrió también una herida en la pierna. Toda la gente que estaba en aquella jaima considerada como hospital estaban muertos o heridos, hay familias que murieron todos y no quedó ni siquiera uno para contar lo que sucedió, y también había familias en que muchos murieron y otros miembros quedaron heridos, y familias que pudieron salvarse todas enteras, gracias a Dios. Marien Salec.