Más de la mitad de la población saharaui se encuentra en el refugio de Argelia desde 1976. Desde entonces subsiste en una situación de transitoriedad y emergencia que se mantiene durante treinta y siete años. La población refugiada llegó a Argelia después de un largo éxo-
do por el desierto, siendo víctima, además, de pillaje y bombardeos, o habiendo dejado atrás a sus familiares muertos o desaparecidos. Centenares de personas murieron en los bombar-
deos de Um Dreiga o Guelta y no han tenido ningún tipo de reconocimiento de lo sucedido, ni de la dignidad de las víctimas, ni de la responsabilidad de sus autores. El dramatismo de 14 En algunas ciudades, como El Aaiún, los saharauis se han convertido en una minoría que vive en las zonas más empobrecidas y fuertemente controladas, a modo de guetos. La rápida urbanización de la zona (la más rápida del país) no puede ser explicada por la sedentarización de las poblaciones nómadas, que ha sido completada en gran medida, ni por el mero crecimiento demográfico. Más bien es debido a la llegada de nuevos habitantes. Algunos saharauis denuncian esta “colonización”, que margina a las poblaciones nativas tanto económica como demográficamente. En ausencia de una solución al conflicto, Marruecos ha incurrido en prácticas clientelistas, provocando tensiones tribales en el corazón de la sociedad saharaui, favoreciendo a sus elementos más dóciles. Incluso entre las tribus más “leales”, las disputas han surgido debido a las grandes diferencias entre las élites tribales favorecidas por el Estado (mediante subsidios para toda la vida, asignación de licencias de importación, licencias de pesca, permiso para vender petróleo, acceso al mercado inmobiliario lucrativo, etc.), y el resto de la población. INTERNATIONAL CRISIS GROUP (2007), Wes- tern Sahara: The Cost of The Conflict. Middle East/North Africa Report, núm. 65, p. 15.
la situación de la población refugiada fue quedándose cada vez más olvidado, debido a la falta de una salida política al conflicto y al estancamiento de las razones que les llevaron al refugio: la necesidad de un cambio político y la realización de un referéndum en el que se decidiera el estatuto del territorio.
El sostén de dicha población ha sido la solidaridad internacional y la ayuda humanitaria proporcionada por diferentes gobiernos y organizaciones de la sociedad civil de distintos países, pero su situación ha sido vista más como un problema de ayuda humanitaria que como una violación de derechos humanos. Hay que tener en cuenta que la condición de refugiados durante más de treinta y siete años ha generado pobreza, dependencia de la ayuda humanitaria que ha sufrido numerosas restricciones y graves consecuencias en la salud de la población. La falta de una salida política y el bloqueo al referéndum han generado un empeoramiento de las condiciones de vida de los refugiados de por sí ya en condiciones extremadamente negativas en la Hamada argelina15.
Mientras ha ido creciendo en el refugio, la población se dispuso a volver en dos ocasiones para poder participar en el referéndum que estaba siendo preparado por Naciones Unidas. En 1991, ACNUR y otras organizaciones del sistema de Naciones Unidas llegaron a medir y valorar las pertenencias de los refugiados para empezar a pensar en la infraestructura para el retorno. En 1998, el Frente POLISARIO desa-
rrolló infraestructuras sanitarias en la zona de Tifariti bajo su control en previsión de un posible retorno. Ninguno de estos procesos de preparación siguió adelante por las presiones de Marruecos, y la frustración, el desencanto y la desesperanza entre la población refugiada han ido en aumento desde entonces16. Hace más de veinte años que el conflicto del Sáhara Occidental no tiene una dimensión armada, pero las personas refugiadas siguen sin poder volver, al margen del retorno indi-
vidual de alguna persona auspiciado por Marruecos. En cambio, la versión oficial marroquí es que la población está secuestrada por el Frente POLISARIO, pero cualquiera que haya viajado a dichos campamentos o haya hablado con la población refugiada, puede conocer su situación.
Durante años, quien trataba de huir a los campamentos de Argelia era detenido y en algu- nos casos desaparecido17. Todavía en 2009 siete activistas de derechos humanos que ha- bían estado de visita en los campamentos de Tinduf, a su regreso el 8 de octubre al Sáhara Occidental, fueron detenidos, encarcelados y maltratados, siendo acusados de traición a 15 A principios de 2005, la Media Luna Roja Saharaui anunció que el 66 por ciento de las mujeres embara-
zadas y el 68 por ciento de los niños menores de quince meses sufría de anemia debido a los retrasos y deficiencias en la asistencia humanitaria; la desnutrición afectó a casi el 8 por ciento de los niños. Hay tam- bién numerosas dificultades crónicas vinculadas al clima de la región: hipertensión arterial, enfermedades pulmonares y oculares, así como enfermedades relacionadas con el frío como gripe, infecciones de garganta y bronquitis: Ídem., p. 6.
16 INSTITUTO DE ESTUDIOS SOBRE DESARROLLO y COOPERACIóN INTERNACIONAL -HEGOA (2002), Ni Guerra Ni Paz. Esperanza y Desafíos de la cooperación con el Sáhara, Bilbao.
la patria y de trabajar para el enemigo. Algunos de ellos permanecieron detenidos durante
año y medio18.
La última detención fue después de un viaje que hice a los campamentos de re- fugiados del 25 de septiembre al 8 de octubre. Cuando regresé nos han detenido el 8 de octubre 2009 hasta el 17 de abril de 2011. Nos acusaron de amenaza a la seguridad del Estado marroquí, interna y externa, contacto con una parte enemi- ga que está en actitud de guerra con Marruecos como Argelia y el POLISARIO, obstaculizar el trabajo de la diplomacia marroquí, y varias cosas más. Se hicieron cinco audiencias, han tratado a la gente de forma violenta, a los simpatizantes y prensa española y observadores que acudieron al juicio. Discutieron el dossier el 14 de enero y dijeron que habría sentencia el 28 de enero de 2011. El 17 de abril, sin ningún aviso, nos dijeron que estamos en libertad condicional. Todavía no hay nada y yo necesito ser juzgado para que digan si soy culpable o no, necesito una explicación. Al menos para saber sus razones para hacérmelo. Brahim Dahane. Por otra parte, las medidas de indemnización parciales para las víctimas de graves viola-
ciones de derechos humanos que se pusieron en marcha por parte de la IER en Marruecos no se aplicaron a la población refugiada. A pesar de que dicha instancia tenía entre su mandato la investigación y reparación a las víctimas del exilio, no puede encontrarse en su informe ni una sola mención a dicho exilio masivo, como si no existiera, y como si no fuera un aspecto central del conflicto y de la represión vivida. La IER no tomó un solo testimonio de las víctimas de los campamentos de refugiados, ni tuvo contacto alguno con numerosos familiares de desaparecidos que se encuentran allí. El exilio ha tratado de invisibilizarse, cuando es parte central de las víctimas de dicho conflicto, y su derecho al retorno una cuestión clave de la solución.