Te contaré una historia donde es posible que te sientas reflejado…
Lorena llega a casa después de un día duro en la oficina. Hay una compañera que se comporta con ella de un modo muy cruel. La excluye con nuamente, pero lo hace de un modo muy inteligente: Ante los demás simula que es la propia Lorena la que elige no par cipar en las ac vidades del grupo, no sólo en los descansos, en que todos los compañeros salen juntos a desayunar, sino incluso en las reuniones profesionales en las que es necesaria la asistencia de Lorena. Así, poco a poco, ya nadie en la oficina cuenta con ella y Lorena no es capaz de rever r la situación. La manipulación su l que esta mal llamada compañera ejerce sobre la situación hace que cualquier comentario por parte de Lorena sea malinterpretado.
Así que, al entrar en casa, Lorena se siente tan injustamente tratada, que no puede más. Necesita calmar su dolor, su angus a, su sensación de soledad y de vacío. Así que, abre el estante de las galletas y saca el bote de Nutella del frigorífico. Unta cada galleta con una generosa capa de Nutella hasta que una a una se ha terminado el paquete. Después, corta todo el queso que encuentra en la nevera y se lo come con unas patatas fritas de bolsa. Se saca 3 helados de nata del congelador y los come con mermelada de arándanos por encima. Se siente llena pero aun persiste esa sensación» como de que le falta algo»…, así que se tuesta dos rebanadas de pan, les pone mantequilla y azúcar y se las come también.
De pronto, se siente muy pesada, hinchada y con cargo de conciencia por haber comido de este modo. Se tumba en el sofá y enciende la tele. Nada le interesa, así que cambia de canal con nuamente hasta que se aburre y se va a la cama, sin éndose triste, miserable, sola y culpable.
La vida es la vida y en ella ocurren mul tud de experiencias. Algunas, de manera automá ca, nos producen alegría, como cuando te abraza un niño pequeño, como cuando recibimos una llamada de alguien que piensa en nosotros, como cuando algo nos hace reír, como cuando despertamos después de una noche de descanso en la que hemos dormido profundamente, como cuando damos un beso a nuestro amor, o como cuando recordamos momentos felices… Otras experiencias de la vida nos producen miedo, enfado, tristeza o cualquier emoción di cil de manejar. Son experiencias que no resultan agradables y que producen dolor, como lo que le pasa a Lorena en su trabajo.
Quisiéramos estar siempre felices y disfrutar de una sonrisa y un estado de ánimo sereno todo el día, pero a veces, estos malos momentos con los que nos zarandea la vida nos ponen fuera de control y nos hacen perder el rumbo.
Sabes que, en tu caso como en el caso de Lorena, con su mal llamada compañera de trabajo, éste u otro malestar aparecerán más veces en tu día a día, al menos, mientras tu o Lorena o la compañera sigáis trabajando en esa empresa, es decir, que sigáis en la misma situación, que nada cambie. La realidad —si no hacemos nada— es la que es y, de este modo, no ene visos de cambiar.
¿Qué podemos hacer para serenarnos, para calmar nuestra rabia, tristeza, impotencia,
o nuestro miedo, para reaccionar de forma inmediata ante este tipo de situaciones que
escapan a nuestro control?
Déjame que te relate un bonito cuento…
Érase una vez un campesino que lloraba amargamente sentado en la cuneat de una
carretera comarcal. Pronto su hada madrina, porque los campesinos también enen hada madrina, acudió en su auxilio.
—¿Por qué lloras campesinito?, preguntó el hada dulcemente.
—Estoy muy triste por haber perdido mi cosecha. Olvidé regar mis campos y todos los
girasoles se han secado. Era la primera vez que los plantaba y esperaba con ilusión recoger su fruto.
—¿Lloras por eso, campesinillo?, preguntó el hada. ¿Sabes? Las emociones como el miedo, la tristeza o el enfado existen porque son emociones beneficiosas para los seres vivos.
—¿Cómo beneficiosas? Yo no me siento bien cuando estoy triste, respondió el campesino un poco molesto.
tristeza ene una función. Y… por cierto, campesinillo, para recoger el fruto de los girasoles, sus pipas, éstos han de secarse primero.
—¡Ahhh! Gracias hada. Pensé que había perdido mi cosecha, pero ahora me doy cuenta que no sólo he ganado un aprendizaje sino que mi cosecha además, está intacta. He aprendido lo importante que es informarme bien sobre los ciclos de las plantas que cul vo, así como ser cuidadoso con sus necesidades. Si no hubiera estado triste, si me hubiera dado igual perder la cosecha, ninguno de estos aprendizajes habría tenido lugar. ¡Ahora en endo la utilidad de las emociones!
* * *
Las emociones son tan ú les que merece la pena permi rse sen r para conocer el mensaje que nos están transmi endo. Cuando, por ejemplo, un ser vivo amado, un familiar, un amigo, un animal o incluso una planta, muere, sen mos un dolor muy intenso. Este dolor nos hace apartarnos de la gente y centrarnos en restructurar nuestro entendimiento interno del mundo… ahora ya sin esa persona o sin ese animalito que nos acompañó tantos años. El duelo es ú l y merece la pena ser vivido. Si lo tapamos, nuestra salud emocional se verá resen da y de forma su l, comenzaremos a mostrar signos enfermizos, como un carácter agrio, poca implicación en las relaciones, desconfianza en el proceso de la vida, etc.
Pero aunque es normal y saludable sen r la pérdida de otro ser durante un empo, como todos sabemos, un duelo que se prolonga varios años comienza a ser patológico. Por eso, cuando sintamos emociones dolorosas, como el dolor por la pérdida, hemos de recibirlas, averiguar cual es su intención positiva y después, dejarlas marchar.
Si te duelen mucho las emociones nega vas prueba a preguntarte para qué sirven, después una vez conozcas su u lidad, dales las gracias y déjalas marchar. Si no lo haces así, cada vez necesitarás una dosis mayor de anestesia.
¿Qué podría hacer Lorena, nuestra protagonista de este capítulo?
Lorena no quiere sen rse mal por los problemas del trabajo y por eso se anestesia con comida. Esto no soluciona su problema y hace que emerjan otras emociones que también le hacen sufrir, como la culpa por haber comido de manera desordenada.
Solución para el malestar
Cuando Lorena siente esa rabia, frustración, ansiedad, tristeza y miedo, o todos juntos a la vez, puede elegir qué hacer con eso que siente. Hasta ahora, quizá porque no conocía otras
maneras, Lorena comía y comía para minimizar su dolor. Ahora puede elegir preguntarle a la emoción para qué ha aparecido.
¿Podría ser, por ejemplo, que la emoción le esté ayudando a tomar consciencia de que alguien está franqueando sus límites? ¿De que ha de mejorar su aser vidad y hablar con la persona que la trata de este modo? ¿Quizá desenmascararla? ¿O quizá la u lidad de la emoción reside en que se dé cuenta de que no es feliz en un entorno laboral como este? ¿Quizá gracias a darse cuenta de todo esto, pueda Lorena crecer y desarrollar sus capacidades y virtudes como ser humano y evolucionar? ¿Aumentará así su autoes ma? ¿Aprenderá a que no le importe el «qué dirán»? ¡Cuan positiva es la frustración si su consecuencia es que se acabe aumentando la autoestima!
Una vez que Lorena sabe qué es lo que le quiere decir la emoción que siente, a través de la introspección y de escuchar su interior con apertura y amor, entonces ya está lista para dejar la conmoción partir.
¿Cómo dejar partir y liberar nuestras emociones? La técnica tapping
Para dejar marchar y liberar nuestras emociones disponemos de la técnica «tapping», que consiste en golpetear con las yemas de los dedos índice y corazón unos puntos localizados en la cara, que permi rán que la energía circule libremente por los meridianos, o canales de energía, del cuerpo.
Esta técnica se basa en los principios de la acupuntura china, pero un lugar de las agujas, utilizamos nuestros dedos.
Primero, nos preguntamos cual es la intensidad de la emoción. ¿Con qué intensidad siento, por ejemplo, rabia? En la escala del 1 al 10 quizá es un 10.
Después, comenzamos golpeteando en el extremo interior de la ceja derecha, unas 6 u 8 veces, mientras decimos la siguiente frase: «Aunque siento rabia, todo está bien».
Con nuamos por el extremo externo de la ceja derecha y ahora por ejemplo decimos «aunque sólo deseo comer para anestesiarme, sé que puedo calmarme», o cualquier otra frase que resuene con go. Recuerda expresar la realidad en la primera parte de la frase y enunciar una frase motivadora en positivo en la segunda parte.
Con nuamos golpeteando ahora bajo el ojo, en la zona del hueso inferior que bordea la cavidad ocular, mientras repe mos otra frase como por ejemplo «aunque otras veces no he
podido frenar mi ansiedad, ahora sé que puedo.»
Después encima de la boca, en la zona conocida como «el dedo de Adán», encima de la mitad del labio superior y decimos: «aunque la solución inmediata parezca ser solo a borrarme de comida, sé que hay soluciones más eficaces.»
Después encima de la barbilla, justo debajo de la mitad del labio inferior y decimos: «Aunque he estado fuera de mi, ahora estoy calmada»
Y por úl mo en el lado contrario del cuerpo, en el punto bajo la clavícula, donde se une ésta con el hombro, donde afirmamos: «Aunque la emoción que siento es dolorosa, agradezco su enseñanza»
En este momento, nos preguntamos por la intensidad de la emoción, que seguro que ha disminuido. Quizá ahora la puntuamos en un 8 o en un 6. Si crees que es suficiente, puedes parar, si necesitas liberarla, puedes hacerte otra ronda de tapping.
Observarás que las frases potenciadoras cada vez son más posi vas y que poco a poco la expresión de tu rostro se dulcifica.
La realidad, es la que es y a veces no podemos cambiar cosas que están fuera de nuestro control o, al menos, no de forma inmediata. Sin embargo, sí podemos cambiar la manera en que reaccionamos ante ellas.
Podemos ser víc mas o salir victoriosos, todo depende de lo que elijamos. Afortunadamente, aunque todo esté perdido, siempre tendremos la capacidad para elegir lo que sentimos.
Lorena puede aprender de la emoción dolorosa, después liberarla y seguir con su vida. La realidad será la que tenga que ser, pero ella habrá diseñado un plan de acción para responder ante lo que pasa. Cada persona elegirá su camino, podrá ser uno u otro, pero todo, todo en la vida, se puede orientar hacia la paz y el bienestar. Si sientes que no hay salida y que estás atrapado en una vivencia que te hace sufrir, recuerda quitarte la camiseta de víc ma. Dale la vuelta y ponte la del vencedor. Y recuerda que si otros pudieron hacer cambios en sus vidas y llegar a sentirse en paz con sus emociones, entonces, tú también puedes.
El coaching no persigue una respuesta sino que te impulsa a una búsqueda que lleve a la respuesta. Porque la solución está siempre dentro de . ¿De qué enes que desprenderte para avanzar?