Financiadoras que apoyan los derechos humanos Tenemos que encarnar nosotras mismas el cambio que queremos.
Necesitamos empezar por aquellas organizaciones cuya misma razón de ser es apoyar a las activistas para que puedan defender los derechos humanos de otr*s. Esto incluye, entre otras, los fondos internacionales y nacionales de mujeres y a las organizaciones de derechos humanos que otorgan financiamientos.
Probablemente a ellas les toque la parte más difícil en cuanto a preparar el ca- mino para un activismo sostenible.
Dado que ellas mismas son activistas, primero tendrán que analizar sus propias culturas y decidir qué es lo que podrá permitirles encontrar el equilibrio y el bien- estar al interior de sus propias organizaciones. Como lo señaló Tina:
La mayoría de las integrantes de la Red Internacional de Fondos de Mu- jeres no pagan jubilaciones ni beneficios sociales, aunque algunas auto- rizan días dedicados al bienestar –sobre todo las centroamericanas. Pero este es uno de los temas que hemos identificado como problemático. Muchos de los fondos de mujeres no tienen dinero suficiente para sobre- vivir un año entero y los grupos a los que tienen que apoyar son tantos. Cada vez que convocan a presentar proyectos reciben muchísimas soli- citudes. Entonces no sienten que puedan prestarle atención a estos temas. La junta directiva puede decir ‘sí, págate tu jubilación’pero ahí volvemos a la pregunta de ¿cómo podemos permitirnos esa clase de lujos? Y pen- samos, bueno, tal vez el año que viene lo hagamos...
Pero ya sea que se trate de cambiar las estructuras salariales, de tomarse más des- cansos, de integrar prácticas contemplativas ... o clases de baile los viernes por la tarde (Nagarik Aawaz en Nepal y el Fondo de Acción Urgente en EEUU), es algo que tiene que suceder. Cueste lo que cueste.
Porque el paso siguiente escambiar radicalmente la forma como ellas financian a otras activistas. Al hablar de la ética de las donantes, Eva lo expresó de una ma- nera hermosa:
Una de las cosas que estamos haciendo como financiadoras es abusar de las activistas. Cuando les damos fondos, no agregamos aportes para se-
guros de salud, beneficios sociales, etc. Las activistas trabajan muchísimo y luego cuando tienen un problema de salud o simplemente envejecen, no tienen seguridad alguna. Este es un tema importantísimo y tiene que ver con la ética de las donantes.
Éticamente como donantes, necesitamos encontrar la forma de integrar el descanso y la recreación a nuestras estrategias de apoyo. Crear espa- cios para que la gente se relacione entre sí, pero no esos que están llenos de trabajo.
A las activistas les cuesta más tomarse vacaciones, y esa es una gran res- ponsabilidad: cuando vemos que las activistas están al borde del burnout, ¿cómo les proponemos que tomen distancia? Es difícil, pero tenemos que intentarlo.
Nosotras podemos dar el ejemplo; podemos decir: yo también lo necesito porque si no, voy a sufrir un burnout...
Eso significa no sólo financiar toda la gama de cuestiones ligadas al bienestar y la seguridad que son una parte fundamental de la sostenibilidad, sino también ga- rantizar que en la medida de lo posible, para cada etapa del camino los financia- mientos que se ofrezcan sean de naturaleza sostenible. Es decir, ofrecer financia- miento institucional para varios años, de forma rápida y flexible. Tal como la mayoría de las organizaciones de derechos humanos que otorgan financiamiento querrían que sus propios donantes las financiaran...
Entonces, para poder financiar a otras activistas de una manera que resulte sus- tentable, las organizaciones de derechos humanos que son también financiadoras tal vez necesitenmodificar la forma en que son financiadas.
Pídelo
¿Cómo cambiamos la forma en que nos financian? Lepa, Čarna y Rachel dieron la misma respuesta.
Una vez que se toma la decisión de apostarle a una ética del cuidado, este factor necesita tener un lugar en el presupuesto, horario asignado y re- cursos de la organización. Esto implica que el cuidado de la salud mental de los trabajadores/activistas debería ser parte de la planeación estraté-
gica, de las propuestas e informes de proyectos, incluyendo las propuestas de presupuestos de la misma organización.xlviii(Lepa)
Una vez que hemos reconocido que la salud mental y física es un tema cen- tral, entonces necesitamos tomar algunas decisiones al respecto ... Como incluirla en nuestros presupuestos y en nuestra planeación estratégica.
(Carna)
Necesitamos incluir seguros médicos y sociales, así como jubilaciones, (o sus equivalentes) en los renglones habituales de los presupuestos que pre- sentamos a los donantes que financian los gastos de las ONG. Por ejem- plo, GTZ paga un salario anual extra a su personal en Afganistán, porque allí no hay ningún esquema de atención a la salud, beneficios sociales o jubilación. Pero cuando GTZ financia el costo de mantener a una ONG, no incluye esa clase de subvenciones. Creo que esto podría cambiar si las ONG tuvieran como práctica pedirnos que lo hiciéramos. (Rachel)
Empezamos por pedir.
Como lo expresó Anissa, pedimos de manera colectiva:
Esto también tiene que ver con colaborar entre nosotras: contarles a las otras que le planteamos esto al donante X, qué respuesta nos dio, ver quién va a volver a insistir con el tema, y luego qué otra va a hacerlo, con qué donante (porque ellas y ellos también hablan entre sí), hasta que logremos tener éxito con nuestra presión. Es un proceso largo, pero factible de lle- varse a cabo si NOSOTRAS trabajamos en forma colectiva.
Cuando se trata de cambiar nuestra cultura en torno al dinero, necesitamos em- pezar por nosotras mismas. Una vez que hayamos pensado y planificado, tenemos que asignar los recursos necesarios para poder avanzar.
Esto implica, como primer paso, cambiar lo que les pedimos a las y los donantes: incluir en nuestros presupuestos lo que nos resulta básico. Sin miedo ni vergüenza. Incluyendo: salarios con los que podamos vivir, vacaciones, atención a la salud, jubilaciones, seguridad, capacitación y formación; fondos para emergencias; es- pacio y tiempo para reflexionar y pensar estrategias así como para hacer visible nuestro trabajo.
¿Cómo logramos que las y los donantes entiendan que esto es importante? Trans- formamos nuestra relación con ellos y ellas.