Las activistas no sólo están encontrando formas de cuidarse a sí mismas a título individual.
En todo el mundo son varias las organizaciones activistas que han hecho del bien- estar una prioridad colectiva. Constituyen excelentes ejemplos de cómo podemos cambiar desde adentro. Aquí presentamos apenas algunos:
En Sudáfrica, gracias a Lesley Ann Foster, elMasimanyane Women’s Support Centre(Centro de Apoyo para Mujeres Masimanyane) cuenta entre su personal con una masajista terapeuta quien apoya a las activistas que trabajan en temas de violencia.
Claudia Samayoa describió cómo la Unidad de Protección de Defensores y De- fensoras de Derechos Humanos del Movimiento Nacional por los Derechos Hu- manos en Guatemala reconoció que era hora de cambiar:
Después de varios años de estar atendiendo a defensoras de los derechos humanos que estaban siendo agredidas, y de ser nosotras mismas blanco de ataques, sin atender a nuestras propias necesidades en materia de salud mental, algunas nos quemamos. Pudimos reconocer los síntomas en no- sotras mismas. Al ser una unidad muy pequeña, sufrimos las diversas con- secuencias del estrés vicario, así como de los traumas que nos fueron in- flingidos a nosotras. Como muchas teníamos conciencia de que lo que estábamos observando en las otras en ese momento, también estaba pre- sente en nosotras, decidimos hacer algo.
una respuesta que combinó varios niveles, para lidiar no sólo con el estrés desde lo individual sino también como equipo:
• Terapia psiquiátrica:consistió en 10 sesiones de terapia con una psi- quiatra especializada, con conocimientos sobre violencia política y trauma. Dos integrantes de la Unidad recibieron esta asistencia, así como tres defensoras. Fue muy difícil hacer que las dos defensoras in- gresaran al programa, porque hacerlo requiere disciplina y tiempo, y por lo general las defensoras no lo tienen.
• Supervisión de la práctica:una sesión mensual de tres horas para su- pervisar el tratamiento de cada caso, además de la forma como nos sentíamos y nos relacionamos entre nosotras. Sirve también para identificar las áreas en las que es necesario mejorar.
• Grupo de auto-ayuda: una sesión mensual de cuatro horas para practicar distintos ejercicios de relajación y habilidades para soltar el estrés. La idea era adoptar uno o dos de esos ejercicios y luego con- tinuar practicándolos.
Bisi Adeleye-Fayemi nos contó que elAfrican Women’s Development Fund
(Fondo para el Desarrollo de las Mujeres Africanas, AWDF) en Ghana ha formu- lado políticas para garantizar el bienestar de su personal:xxxvi
El AWDF fortalece al movimiento de mujeres africanas con sus donacio- nes y sus programas para el desarrollo de capacidades, y está compro- metido a promover y nutrir el liderazgo de las mujeres de distintas gene- raciones. Para hacer todo esto de manera eficaz, intentamos llevar a la práctica lo que predicamos, para garantizar que las organizaciones que mantienen con vida al movimiento de mujeres sean saludables y sosteni- bles, y esto comienza con las personas que forman esas organizaciones. AWDF tiene las siguientes formas de promover internamente la cultura del liderazgo, el bienestar y el auto-cuidado feministas:
• Horario de trabajo flexible para todo el personal. El personal del AWDF está formado íntegramente por mujeres, y algunas tienen hijas e hijos pequeños. En ese contexto, poder contar con un horario de tra- bajo flexible es muy importante.
• El personal del AWDF tiene derecho a unsabático pago, de tres meses de duración, por cada tres años de trabajo.
• El AWDF asume para todo su personal losaportes de jubilación exi- gidos por la ley. También cuenta con unpaquete de retiropara el per- sonal que ha trabajado para la organización, cuyo monto se calcula de acuerdo a la cantidad de años de trabajo.
• Hay un presupuesto paraatención médica del personalcon un límite máximo para cada trabajadora.
• Cuando el personal trabaja más horas de las habituales, como sucede cuando emprenden viajes largos, se les ofrece undescanso compen- satorio, que pueden tomarse al regresar de su viaje, p.ej. un día cuando han pasado una semana fuera, dos días cuando las semanas de viaje fueron dos, etc.
• El AWDF cuenta con unPresupuesto para el Bienestar del Personal, que las trabajadoras pueden utilizar para atender a sus necesidades li- gadas al auto-cuidado como por ejemplo hacer ejercicio físico, aliviar el estrés, etc. En este momento, la mayoría del personal decidió aportar a un fondo común con los recursos que a cada una le corresponden de este presupuesto para pagar los servicios de una entrenadora personal, que concurre a la oficina y trabaja con ellas en grupo o individualmente. • Como parte de su personal, AWDF tiene una‘Secretaria Social’res- ponsable de mantener al día el registro de las fechas de cumpleaños de todas. Celebramos cada cumpleaños reuniéndonos durante un rato a la hora del almuerzo para cortar una torta y relajarnos. • El AWDF tienevalores y principios escritos, que están exhibidos a la
vista de todas. Se los discute de manera regular en la organización para garantizar que, especialmente quienes recién se suman al perso- nal y a la junta directiva, se sientan cómodas con ellos.
• Por lo general, intentamos promover unespacio seguro para las mu- jeres, un lugar donde las mujeres puedan trabajar mucho, jugar mu- cho, divertirse, bailar intensamente, y ¡disfrutar de la revolución!
Necesitamos hablar de ...
Hasta ahora hemos logrado hablar de casi todos los temas polémicos: sexo, trai- ción, religión. Dinero.
Nos falta una sola cosa.
Sé que necesitamos hablar de la bebida. Pero no estoy segura de cómo hacerlo. Muchas activistas no beben en absoluto. Las que sí lo hacen, a veces sólo toman uno o dos vasos de vino para relajarse. Y allí se detienen:
Yo bebo. No mucho, pero por supuesto que me tomo un vaso de vino des- pués de un día difícil en la oficina. Con el tiempo me he dado cuenta que se trata de una muleta. Pero a veces aún la sigo utilizando...
Para algunas activistas, es su única válvula de escape. La única forma como pue- den relajarse dejando de sentir, y olvidándose de todo o para poder sentir algo. Cualquier cosa para ayudarse a dormir, a tener sexo, a bailar.
Con decir eso es suficiente. Tal vez no necesitemos hablar de esto aquí. Pero ne- cesitamos hablarlo en alguna parte.
No arrojemos al bebé junto con el agua de la bañera.
Esa expresión siempre me preocupa. Es tonta y al mismo tiempo asusta pero no deja de venírseme a la mente cuando pienso en qué sucede después.
Si la manera en la que hemos estado actuando durante generaciones ya no fun- ciona del todo bien ... entonces, ¿qué?
Lo que tal vez sea más importante: adoptar una forma diferente de trabajar, ¿im- plica invalidar todo lo que hemos hecho hasta ahora? ¿Significa que nos equivo- camos y que ahora sabemos qué es lo correcto?
He estado pensando muchísimo en todo esto y, por supuesto, lo que significa es exactamente lo opuesto.
Los pasos que vienen a continuación tienen que ver con celebrar los lugares donde hemos estado; todo lo que hemos hecho: nuestros logros, nuestras pérdidas, todo lo bueno, lo maravilloso ... y lo demás también.
Y luego irnos con nuestro trabajo al siguiente nivel. Podemos hacer todavía más, y hacerlo mejor.
Pero tenemos que empezar por hacer menos, por dedicarnos al‘deporte extremo de parar’, como dice una activista.
Después reconocer que necesitamos cambiar la cultura del activismo. Nosotras la creamos. Nosotras la perpetuamos y nosotras la podemos cambiar. Si nos de- cidimos a hacerlo.
Lo que necesitamos es lo siguiente:
• Empezar a hablar del tema–dedicar el tiempo, los recursos y el compromiso necesarios para priorizar el bienestar.
• Explorar, desarrollar y apoyar una gama de iniciativas experimentales de apoyo a nuestro bienestar.
• Modificar de manera radical nuestrarelación con las y los donantes la forma como nos auto-financiamos.
• Dialogar sobre la forma de promoverestas ideas.