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CAPÍTULO VEINTITRÉS

In document Gerri Hill - Brisa Del Golfo (página 78-83)

"Me gustan los cambios," Pat dijo. Ella estaba revisando el folleto, mientras regresaban a Port Aransas. "Es mucho más positivo."

"Sí. Gracias por sugerir tan fuertemente que lo reescribiera. Y me gustaron las fotos que escogiste. Creo que el folleto va a salir muy bien."

"Lamento lo de ayer, sin embargo." Habían recogido las fotos después de que se reunieron con los impresores e incluso Randy no pudo aclararlas lo suficiente.

"Lo intentaremos después," Carly dijo. "Cuando no este lloviznando."

"Por no hablar de un rayo."

"Realmente me asustaste, ya sabes. Ese estuvo tan cerca."

"Sí, lo sé. Sentí la electricidad a mi alrededor."

"Prométeme que no vas a tomar una oportunidad así de nuevo," Carly dijo. Por alguna razón, era importante para ella que Pat permaneciera segura.

"Lo prometo. Y creo que tienes que pagar la cena que me debes. Conozco un lindo lugar en la isla."

Carly vaciló. No era como si tuviera que volver al rancho. Y después de su pequeña aventura de ayer, al menos le debía la cena a Pat.

"Está bien. De acuerdo", dijo.

Pat la dirigió a The Shrimp Shack y mientras permanecían al lado del jeep, vio a Carly elevar las cejas. La música estaba a todo volumen y el patio exterior estaba lleno con una variedad de personas.

"¿Estás segura de que es seguro?" Carly preguntó.

"Perfectamente. Estos son todos lugareños. No estoy segura de que los turistas se atreverían a aventurarse adentro."

"No puedo decir que los culpo."

Pat la llevó al interior, encontrando a Angel detrás de la barra. Señaló a una mesa y levantó dos dedos. Angel asintió y cogió dos tarros.

"Tienen el mejor plato de mariscos en la isla. Pero si te gusta fritos, no les digas que no. Buena sopa de gumbo, también."

"Entiendo que vienes mucho por aquí?"

"Prácticamente vive aquí," Angel contestó. "No creo que ella sepa cómo cocinar." Ella colocó dos tarros de cerveza de barril en la mesa, y luego le tendió la mano. "Soy Angel."

"Carly Cambridge."

Angel levantó las cejas. " Dra. Carly Cambridge?"

Pat se sonrojó. Ella esperaba que Angel no repitiera las palabras que Pat había utilizado para describir a Carly ese primer día.

Carly notó el rubor de Pat y sonrió. Apoyó los codos sobre la mesa y esperó hasta que Pat la miró. "Algo que quieras compartir?"

"No."

"¿Estás segura?"

"Mucho."

Angel se rió. "Creo que has conocido a tu pareja con ésta, Pat. Gritame cuando estés lista para ordenar."

Las dejó solas y Pat tomó un sorbo de su cerveza, tratando de ganar tiempo. Pero Carly no le dio tiempo. "Escúpelo."

"No es gran cosa," Pat dijo. "El primer día que te conocí, vine aquí para almorzar. Pude haber repetido algo de nuestra conversación con ella. Eso es todo."

"Y le dijiste qué?"

"Realmente no recuerdo las palabras. Puede que haya utilizado 'odiosa' y ‘loca ambientalista’ en la misma frase."

Carly se echó a reír. "Eso está bien. Creo que también he usado 'odiosa'. Junto con 'insoportable' e 'idiota' para describirte."

"Ahora estoy ofendida. Idiota?"

Se sonrieron la una a la otra, entonces ambas bebieron de su cerveza. Carly no podía recordar otro momento en su vida cuando disfrutó de la compañía de alguien tanto como la de Pat. Ella la irritaba a veces, seguro. Pero siempre la hacía reír.

"Entonces, ¿qué vas a pedir?" Pat preguntó.

"No hay menús?"

"No, quiero decir, los tienen. Creo. Seguramente. Nunca he visto uno."

"Bueno, entonces tomaré tu consejo y pediré el plato de mariscos."

"Excelente. No serás capaz de comerlo todo," Pat advirtió. Ella llamó la atención de Angel y levantó dos dedos.

"¿Plato?" Angel dijo. "O cerveza?"

"Ambos."

"Así que no cocinas?"

"No, realmente no."

"Yo tampoco. Por supuesto, viviendo en el rancho, voy a tener que empezar. No es como si pudiera ir por la carretera para tomar la salida."

"Deberías ir mejor con la tía Rachel. Alice es una gran cocinera."

"¿Alice?"

"Cocinera. Criada. Compañera. Ella ha estado con la tía Rachel durante tanto tiempo como puedo recordar."

"Se rumorea que Rachel ha estado casada ocho veces."

"No rumores," Pat dijo. "Dice que se enamora fácilmente."

"Y se desenamora, al parecer," Carly dijo.

"Nop. Están todos muertos."

"Bueno, hubo un accidente de navegación. Y un atropellado. Y uno fue asesinado en su escritorio. Supuesto suicidio." Sus labios temblaron ligeramente. "Uno simplemente desapareció, presumiblemente muerto."

"Oh, Dios mío. ¿Estás bromeando, ¿verdad?"

Pat sonrió. "Sí. Estoy bromeando. Aunque creo han fallecido un par de ellos."

"Aún así, ocho," Carly dijo. No podía imaginar.

"La mayoría de la gente piensa que se casó por dinero. Su segundo esposo estaba cargado. Pero ella lo atrapó en una situación comprometida y prácticamente lo dejó limpio. Creo que ha aumentado su riqueza considerablemente desde entonces, pero en realidad, ella ha tenido más dinero que cualquiera de sus esposos."

"Nunca has mencionado a tus padres o hermanos. ¿No estás cercana? Y perdoname si me entrometo."

"Está bien," Pat dijo. "Tengo padres. Ellos simplemente me han repudiado. Mi muy apropiada familia católica no podía tolerar que fuera gay."

"¿Cómo es que alguien repudia a una hija? ¿Ellos simplemente no te permiten cerca de la familia o qué?"

Pat suspiró. Ella no había contado a nadie esta historia en tanto tiempo. Apenas recordaba los detalles. Al menos, eso es lo que se dijo.

"Cuando acepté que era gay, tenía veinte años. Yo estaba en otra cita que mi padre había concertado con uno de los hijos de su amigo. Siempre había sido honesta con mis padres acerca de otras cosas en mi vida, no creí que esto debería ser diferente. Pero tener una hija gay simplemente no encajaba con su imagen corporativa, y mucho menos con la iglesia. Me llevaron a hablar con nuestro sacerdote de la familia. Insistieron en que podía encontrar orientación allí. Eso podría absolverme de este horrible pecado. No fue agradable," Pat dijo, recordando aquel día terrible. "Causé una gran escena. Regla número uno: Nunca avergonzar a tus padres en la iglesia Su siguiente opción fue encerrarme hasta que pudiera ser curada Ya tenían una cita en algún hospital de Houston. Fue entonces cuando la tía Rachel envió por mí.. y corrí hacia ella."

"Y te dejaron ir."

"Oh, sí. Estoy segura de que estaban contentos de librarse de mí. Donald Ryan necesitaba un heredero y no era probable que yo le diera uno. Mi hermana todavía estaba en la escuela secundaria en ese momento. Supongo que se centraron en ella después que me fui."

Los ojos de Carly se abrieron. "Donald Ryan? El CEO (Director Ejecutivo) de Gasworks?"

Pat se rió. "Déjame adivinar. El número uno en tu lista de contaminación?"

"El número uno en todas mis listas. Él es tu padre?"

"El mismo."

"Así que no has sido exactamente educada para amar y respetar la naturaleza," Carly supusó.

"No, solamente era un recurso."

"¿Y? Fotografía de la vida silvestre? Probablemente sacudido su barco, ¿eh?"

"Sin duda. Él todavía llama a la tía Rachel de vez en cuando. Estoy segura de que ella consigue excavar donde pueda."

"Es ella hermana de tu padre o de tu madre?."

"Mi padre."

Angel trajo dos bandejas colmadas de marisco frito, interrumpiendo su conversación. Pat estaba agradecida. Odiaba pensar en ese momento de su vida, y mucho menos hablar de ello.

"¿Sigue en pie la cena el Sábado por la noche?" Angel preguntó.

"Por supuesto. ¿Qué puedo traer?"

"¿Por qué no traes a Carly?"

Carly miró de Angel a Pat. ¿Cena?

"Estamos teniendo filetes el Sábado por la noche. Lannie compró una nueva parrilla que se estado muriendo por probar. ¿Por qué no vienes con Pat?" Angel invitó.

"Oh, no lo sé," Carly dijo, mirando a Pat. "Ella puede que tenga a alguien más en mente." Pat y Angel se miraron y se rieron.

"No. Pat no tiene a nadie más en mente. Venga. Nos encantaría tenerte."

"Me encantaría que vinieras," Pat dijo. Luego le hizo un guiño y Carly sonrió.

"Está bien. Acepto."

Cuando Angel se fue, Carly miró a su plato, con los ojos muy abiertos. "No estabas bromeando."

"Siempre es bueno para comer al día siguiente."

La conversación cesó mientras ambas metieron rollizos camarones fritos en sus bocas. Ambas gimieron al mismo tiempo.

"Excelente," Carly murmuró. Entonces agarró una ostra frita y puso los ojos en blanco. Acababa de encontrar un nuevo lugar favorito para comer.

Pat vio como Carly recogía un pedazo de pescado con sus dedos y lo mordía. El placer en su cara hizo que Pat sonríera. Hermosa.

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