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nota preliminar1

uando los carriles del MIO atravesaron las calles del Centro de Cali, mi per- cepción de la ciudad cambió� El ruido de las máquinas rompiendo la ciu- dad, los nuevos colores que se incrustaron en los rincones de sus calles, la transformación de los vehículos que empezaron a circular fueron motivos por los que me di cuenta de que el espacio geográfico estaba cambiando� Sin embargo, hay tres razones más importantes que me permitieron llegar a Fray Damián� La primera tiene que ver con las ventanas de los buses azu- les� A diferencia de las demás, las ventanas del MIO son amplias y altas; la imposibilidad de abrirlas protege a los pasajeros refugiados y, así, es más fácil observar la ciudad� La segunda tiene que ver con mi edad� El MIO lle- ga justo cuando estoy construyendo un mapa mental para ubicarme en la ciudad, así que gran parte de Cali la descubrí mientras viajaba en MIO� La tercera fue la excusa para poder hablar sobre lo que robaba mi atención cada que atravesaba la ciudad en los buses azules: debía hacer una descrip- ción de espacios, para la asignatura de prensa del pregrado en comunica- ción social, sobre alguna estación del MIO�

Así llegué a Fray Damián� Atraída por el contraste entre las calles del Centro y las estaciones del MIO; por lo que podía observar a través de las ventanas y porque tal vez sólo hasta el momento en el que empecé a viajar en MIO, barrios como Fray Damián, Sucre o El Calvario empezaron a existir� Lo primero que robó mi atención fue el juego de los niños en la estación del MIO� La espontaneidad con la que se apropiaban del espacio fue la razón por la que decidí hacer allí mi ejercicio de prensa� La cámara fotográfica fue la excusa para interrumpir mi viaje en el MIO y acercarme a los niños�

Pasado un tiempo de frecuentar la estación, invité a Melissa y a Catalina a desarro- llar lo que parecía ser una continuación de la exploración fotográfica del lugar� En una de nuestras visitas, uno de los niños nos preguntó: “¿Quieren conocer mi casa?” y nosotras aceptamos� Fuera de la estación y dentro de la casa, el interés dejó de ser meramente fotográfico� Quisimos conocer cada vez más la vida de las familias� Desde ese momento, nos entrometimos en la vida de las familias de la casa azul� Al principio como observadoras y luego como participantes de las cotidianidades que tejen con su barrio y con sus calles� Las conversaciones en las habitaciones, los paseos a los parques cercanos o, incluso, la celebración de los cumpleaños son momentos que han fortalecido nuestra relación con la familia y nos han permiti- 1 La redacción de esta nota estuvo a cargo de Lina Sánchez, quien fue la primera integrante del grupo en

llegar a Fray Damián y en conocer a la familia con la que estuvimos trabajando a lo largo de la investiga- ción�

30 ⁄ Nuestra llegada a Fray Damián y a la casa azul

do atravesar el umbral para no solo indagar por las transformaciones del espacio, sino también para compartir y entender las prácticas sociales de los integrantes de la familia ligadas a su casa y a su barrio�

Fotografía 5. Sánchez, Lina (2011)

Al acercarnos, nuestra motivación era indagar si estaban cambiando, así como el espacio físico, las formas en que los integrantes de una familia que ha vivido apro- ximadamente 30 años en Fray Damián, se relacionan con el espacio en un sector de la ciudad que es considerado marginal� A partir de esto, aunque nos estamos refiriendo a habitantes del sector, no pretendimos abordar el proyecto desde las relaciones que forja toda la comunidad con el espacio público, sino desde las rela- ciones que una familia extendida2 crea con el barrio, teniendo en cuenta los con-

trastes generados entre este proyecto urbano y las cotidianidades que la familia construye en su espacio� Nos parece que el estado ha ignorado durante años la condición de sujetos sociales de los habitantes del Centro, y una muestra de ello es la intervención del espacio en el que habitan mediante un dispositivo tecnológi- co moderno que, de manera tácita, deja a un lado las condiciones sociales que los comprenden y las aparentes prácticas desfavorables de la zona�

Empezamos a ir a la casa azul los fines de semana, ya que era el espacio que más se acomodaba a nuestro horario y el momento en el que la mayoría de los inte- grantes se encontraban en la casa� De entrada pusimos en la mesa quiénes éramos y qué buscábamos� Nos encontramos con que la familia no era homogénea, sino que estaba dividida por núcleos de subfamilias quienes eran entre sí hijos, padres o hermanos� Con el paso del tiempo, notamos cada vez más que las relaciones entre ellos eran tensas y de una hostilidad reprimida a favor de no perjudicar la convivencia en la casa� Por eso, intentamos no centrarnos exclusivamente en una familia, con el fin de no crear molestias en las otras�

2 Por Familia extendida entendemos una conformación familiar que incluye al menos a un miembro colateral o miembros de variadas edades: tía o tío, hermanos y hermanas mayores que habitan bajo un mismo espacio� Se opone a la idea de familia nuclear conformada únicamente por padre, madre e hijos (Ariés, 1995: 292)�

Nuestra llegada a Fray Damián y a la casa azul ⁄ 31 Meses después, entramos al taller de audiovisuales de la carrera de comunicación social y decidimos hacer un documental sobre Fray Damián� Quisimos capturar las fronteras tan borrosas y particulares entre la calle y la casa, entre lo público y lo privado, entre la puerta y los andenes del MIO� Dicha experiencia fue vital, ya que depuramos ideas y las decantamos en una escritura audiovisual� Este tipo de narración nos permitió ser más sensibles a un actuar aparentemente desprevenido y rutinario por parte de la familia� Nos permitió desnaturalizar la cotidianidad� Nuestro encuentro con este proyecto surgió como la mayoría de las exploraciones a lo extraño o desconocido: a partir de la observación� En un primer momento, nos acercamos de manera inconsciente como respuesta a la presencia de los niños en la estación� Una vez lo asumimos como un paso necesario para la comprensión, nos acercamos como observadoras participantes (Peretz, 2000)� En estas categori- zaciones se encuentra la labor del investigador como una actividad enfocada al observar� La diferencia apunta a la manera en que el investigador participa en la situación estudiada: si el observador, por ejemplo, se involucra, pertenece a una categoría diferente al que se dedica a la mera observación� Nosotras apuntamos a penetrar un ambiente para captar sus distintos aspectos� Intentamos adaptarnos al ambiente para no creer preverlo todo� Evitamos las recetas a priori; a partir de nuestra búsqueda tratamos de hallar nuestro propio lugar para conquistar la con- fianza de los miembros de la familia, mientras penetrábamos en sus espacios y participábamos en lo que nos iba siendo permitido�

Según los planteamientos de Peretz (2000), el observador participante da a cono- cer públicamente sus actividades a las personas estudiadas� En nuestro caso, nun- ca ocultamos nuestros propósitos a aquellos con quienes tuvimos contacto en el barrio� De esta forma, quien observa puede tener acceso a una gran variedad de informaciones e incluso ciertos secretos, respetando su carácter confidencial� Este modo de investigación al descubierto también ofrece dos grandes ventajas: la po- sibilidad de enfocar nuestras preguntas sin ningún temor de que nos delaten, ya que nuestras pretensiones fueron siempre conocidas de antemano, y la utilización de herramientas como cámaras fotográficas y toma de apuntes sin restricciones� Si nuestras intenciones se pueden traducir en observar, de manera participativa, la forma en que la gente otorga sentido a su cotidianidad (Hammersley, Atkinson; 1994:16), podemos entonces decir que nuestra estrategia metodológica se vincula también al método etnográfico� La etnografía, entendida desde los autores Ham- mersley y Atkinson, es un método desde el cual se privilegia lo descriptivo, se hace registro de narraciones orales y se pueden verificar teorías, porque una de sus ca- racterísticas es la capacidad de exploración� A partir de lo anterior, se indaga sobre el sentido que da forma y contenido a los procesos sociales (Ídem: 16)� Encamina- mos nuestros objetivos a realizar descripciones detalladas, a partir de las narracio- nes que los integrantes de la familia hicieron sobre su casa y su barrio, lo que nos permitió entender la experiencia concreta de la vida dentro de una cultura par- ticular; esto es, entender el comportamiento a partir del contexto� La etnografía es uno de los métodos que más se acercó a nuestras necesidades, porque nuestra

32 ⁄ La Cartografía Social: los mapas del tiempo

investigación se enmarcó en un evento microsocial, lo que facilitó una inmersión más fluida dentro del mundo social sobre el que se reflexiona; nos permitió tomar cierta distancia, de prejuicios propios del contexto al que pertenecemos y nos dio oportunidad de verificar los fenómenos estudiados�

Cuando llegábamos a la casa, pasábamos por el patio saludando y charlábamos con cada una de las familias� No hubo nadie que se opusiera de manera tajante a que estuviéramos en la casa, pero sí hubo quienes se resistieron de manera tácita a ser abordados constantemente por conversaciones, por ejemplo, y se mantu- vieron reservados� Tampoco pretendimos que la experiencia, como resultado de la observación etnográfica y de la totalidad del proceso, fuera una mirada invisi- ble y objetiva� Era apenas lógico que nuestra presencia condicionara, de manera consciente o no, su actuar� Por eso, no sólo debimos pensar en una estrategia que recogiera nuestra visión sobre lo acontecido, sino que también les permitiera hablar a ellos al respecto�

Acogimos como estrategia metodológica la intervención social y como modalidad la sistematización de experiencias (en la cual indagaremos un poco más adelante)� La sistematización nos permitió usar uno de tantos elementos didácticos para llegar a nuestros objetivos de investigación� El primer subproceso dentro de la sistematización fue la cartografía social� Presentamos la cartografía en primera instancia para una mayor comprensión del proceso en su conjunto, más no se res- tringe a lo sucedido cronológicamente�

La Cartografía social: