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Consideraciones finales

5 ¿Cómo luce una descripción no relacional de la atención conjunta?

6. Consideraciones finales

La conclusión de este capítulo es que el ‘enfoque relacional de la experiencia perceptual’ promovido por Campbell no es suficiente para dar cuenta de los episodios de atención conjunta, a menos que introduzca a la interacción social cooperativa dentro de los elementos que consti- tuyen la experiencia perceptual. Pero esto es algo que el Campbell no está dispuesto a hacer.

Existen en la literatura intentos de remediar el enfoque relacional de la experiencia, en par- ticular: Naomi Eilan (2014) y Axel Seemann (2011). Ambos sostienen que el enfoque relacional de la experiencia es una descripción adecuada de la naturaleza de la experiencia perceptual de propiedades materiales. Pero reconocen que hay un aspecto del relacionalismo por desarrollar que hace la explicación débil: la experiencia perceptual de propiedades mentales o psicológicas. En otras palabras, ambos consideran que la relación interpersonal en la estructura espacial trian- gular necesita ser enmendada. Eilan argumenta, por ejemplo, que la mejor manera de caracterizar la relación interpersonal entre sujeto y co-perceptor durante la atención conjunta consiste en afirmar que un sujeto es co-perceptor de otro si está dispuesto a comunicarse entre sí respecto de un

objeto del ambiente. Y, por su parte, Seemann sostiene que un sujeto es co-perceptor para otro sujeto cuando ambos sujetos tienen la misma respuesta afectivo-motora sincronizada respecto a las propiedades de los mismos objetos del ambiente.

En este capítulo no discutiré la viabilidad explicativa o la coherencia interna de ambas pro- puestas (para esto ver infra. sección 1, parte II, capítulo 3). Lo que me interesa señalar es que ambas explicaciones son clasificadas como variedades del ‘enfoque relacional de la experiencia’ porque ambas se comprometen con la tesis de la presencia material y, al hacerlo, también se comprometen con la tesis de la estructura espacial. Si la explicación que sugiero en esta diserta- ción representa una alternativa genuina al enfoque relacional de la experiencia, necesito algunas razones para motivar la idea de que es posible construir episodios de atención conjunta mientras rechazo la tesis de la presencia material y, seguramente, por ende, la tesis de la estructura espacial.

Una de las razones más fuertes para motivar la explicación relacional de la atención conjunta es la creencia en la tesis de la presencia material. Pues, en términos generales, parece ser verdad que si un objeto no está materialmente en el espacio perceptual no puede ser percibido, o que si un sujeto no está en el espacio perceptual de otro sujeto no puede ser su co-perceptor. Esta motivación descansa en un rasgo propio del enfoque relacional de la experiencia: la afirmación según la cual el espacio perceptual de un sujeto es co-extensional con una región espaciotemporal alre- dedor del sujeto. La noción de ‘espacio’ usada para describir la experiencia perceptual es la no- ción de ‘espacio material’, el cual contiene los objetos materiales con sus propiedades categóricas. Sin embargo, no es obvio que esta noción de espacio sea la más apropiada para describir las experiencias perceptuales. Hay una tradición en filosofía de la mente inspirada en los enfoques enactivistas de la cognición, en particular Gallagher (2001, 2007, 2010a 2010b, 2011b) y en Hanne De Jaegher (2006) junto con Di Paolo & De Jaegher (2017), una tradición según la cual el espacio de la experiencia perceptual no necesariamente es el espacio material delimitado por las propiedades categóricas de los objetos, en parte porque el espacio de la experiencia perceptual es flexible, variable y no determinado materialmente por las propiedades categóricas del am- biente sino, de acuerdo con ellos, está determinado por las propiedades significativas que emer- gen de las actividades agentivas realizadas. En estos términos, el camino para motivar la idea de que es posible construir episodios de atención conjunta independiente de la tesis de la presencia material estará basado, entre otros, en intuiciones provenientes principalmente del enfoque enac- tivo en filosofía de la mente.

Si uno rechaza la tesis de la presencia material y simultáneamente argumenta que la interac- ción social cooperativa constituye las experiencias perceptuales conjuntas, una opción disponible es la idea de que el entendimiento detrás de la atención conjunta no depende de la captación o conocimiento de las propiedades categóricas que constituyen a los objetos materiales y, en este sentido, no depende de un entendimiento/conocimiento de aspectos determinados de ambiente material. El entendimiento/conocimiento detrás de la atención conjunta depende del entendi- miento/conocimiento de propiedades disposicionales que hace posible la interacción social pero que no la determinan completamente en cuanto que no establecen la identidad del episodio de interacción.

En la explicación que recomiendo, el entendimiento/conocimiento detrás de los episodios de atención conjunta está constituido por la percepción de las propiedades disposicionales agen- tivas, aspectos de ambiente material donde se desarrolla la interacción social y que explica la participación de los sujetos en dichos episodios. En este sentido, lo que está dado a la percepción es el ambiente material como una totalidad y estructurado disposicionalmente: una estructura ma-

terial-informacional que es la base explicativa de la interacción social cooperativa en cuanto que

sub-determina la contribución agentiva de cada sujeto, la relevancia de los rasgos ambientales para la resolución de la tarea y las condiciones materiales de éxito de las tareas realizadas durante estos episodios.

La determinación de estos aspectos es necesaria para resolver finalmente las tareas cogniti- vas durante los episodios de atención conjunta. En mi recomendación, durante un episodio de interacción social, hay momentos en el tiempo donde algunos aspectos del episodio de interacción — en relación con la resolución de la tarea— no están determinados. La determinación de estos aspectos dependerá de un esfuerzo cognitivo perceptual conjunto por parte de los sujetos que par- ticipan en el episodio: la determinación está mediada por la manipulación cooperativa del ambiente para resolver la tarea (ver. intra. sección 2, 3 y 4 parte III, Capítulo 3). La manipulación/modifi- cación del ambiente ayuda a determinar los aspectos relevantes en la resolución de la tarea y, en este sentido, la manipulación/modificación del ambiente material es una condición de posibili- dad para la cooperación y la resolución de tareas durante episodios de atención conjunta. Al ejercicio diestro y conjunto de las habilidades perceptuales para modificar/manipular el ambiente material-informacional para resolver la tarea lo llamaré un episodio de ATENCIÓN CONJUNTA MEDIADA. La ‘atención conjunta mediada’ es el nombre de la experiencia perceptual conjunta

atención conjunta mediada está basada en un entendimiento/conocimiento perceptual respecto de las propiedades disposicionales agenciales (affordances-afectivos) presentes en el entorno y derivadas de la habilidad de modificar el ambiente para resolver tareas.

Capítulo 3

El ‘enfoque conversacional de la atención conjunta’: un