ATENCIÓN CONJUNTA
3. Compromisos metafísicos del ‘enfoque relacional de la experiencia’
3.2. La tesis de la transparencia conjunta
La tesis de la estructura espacial implica dos tesis: la tesis de la presencia material y la tesis de la transparencia.
Tesis de la transparencia: “la experiencia perceptual del co-perceptor es transparente al perceptor (en el mismo sentido que la propia experiencia es transparente)” Camp- bell 2011: 416
En la sección anterior hablé de la implicación de la tesis de la estructura espacial y la tesis de la presencia material. En esta sección presentaré el argumento que justifica que la tesis de la estructura espacial implica la tesis de la transparencia.
La tesis de la estructura espacial es la base explicativa del relacionalista. En la sección ante- rior se vio que la explicación relacional dice que durante un estado perceptual conjunto, el sujeto tiene una relación de atención consciente respecto de toda la situación triangular espaciotemporal, y por esa razón percibe simultáneamente al objeto de atención y al co-perceptor. La experiencia respecto del co-perceptor —que es un aspecto de la experiencia completa del triángulo— es la que suministra el entendimiento/conocimiento respecto de la percepción del co-perceptor. En particular, suministra el entendimiento/conocimiento respecto de cuál es el objeto de percepción del co-perceptor, el cual, valga subrayar, debería explicar el entendimiento/conocimiento de que dicho objeto es el mismo para ambos. Así, en esta explicación, la tesis de la estructura espacial implica que, durante una experiencia perceptual conjunta, el ejercicio habilidades perceptuales durante este episodio perceptual implica la apertura de la percepción.
Naomi Eilan (2005: 2) advierte que la percepción no puede ser abierta a menos que uno asuma la tesis de la transparencia. ¿Cómo entender ‘transparencia’ durante la atención conjunta?
La tesis de la estructura espacial implica que el triángulo perceptual está dado a la percepción como una totalidad determinada. Sin embargo, el relacionalista matiza esta afirmación al reconocer que la manera en la que el co-perceptor está dado en la percepción es diferente de la manera en la que el objeto de atención está dado en la percepción. ¿En qué consiste esta diferencia y cómo el relacionalista explica esto?
La respuesta que ofrece el relacionalista es exótica y poco satisfactoria. La pregunta por la diferencia entre percibir un co-perceptor y un objeto se resolvería mediante la especificación del carácter fenoménico de estas experiencias. Sin embargo, hay un impasse: el relacionalista renun- cia a la idea de tener algo como un “carácter fenoménico conjunto” porque el hecho de que cada sujeto tenga su propia perspectiva durante una experiencia perceptual conjunta no parece ser armonizable con la idea de una perspectiva conjunta. La solución exótica del relacionalista será la afirmación de que la relación perceptual conjunta es una relación de atención consciente ex-
tensional que no suministra conocimiento sobre la perspectiva de los demás. Esto me permite
defender una modificación de la tesis de la transparencia: la tesis de la transparencia débil. Si la introspección solamente revela cuál es el objeto y cuál el co-perceptor, pero nada en particular respecto a cómo es percibido el objeto, entonces la experiencia perceptual del otro sujeto no es transparente en el mismo sentido que la propia.
Tesis de la transparencia débil: la experiencia perceptual del co-perceptor es transpa-
rente al perceptor en un sentido distinto en el que la propia experiencia es transparente.
Pienso que esta respuesta es poco satisfactoria porque el entendimiento/conocimiento res- pecto al modo en que los objetos son percibidos parece ser relevante al determinar si hay episo- dios de atención conjunta. Lo que desmotiva es la siguiente intuición: el hecho de que dos sujetos tenga experiencias perceptuales conjuntas con transparencia débil no implica que estas experien- cias sean episodios genuinos de atención conjunta. Por esta razón, creo que el ‘enfoque relacional de la experiencia’ no ofrece condiciones suficientes para dar cuenta de la apertura de la percepción. Al final del capítulo señalaré cuál creo que es la fuente de la falla y cómo podría responder el relacionista a este reclamo.
3.2.1.
El argumento para la tesis de la transparencia conjunta
Naomi Eilan (2005), una defensora del enfoque relacional de la experiencia para la atención conjunta, sostiene la afirmación según la cual la posibilidad de que la percepción sea abierta
durante los episodios de atención conjunta descansa en la tesis de la transparencia. Su argumento a favor de la tesis de la transparencia es simple93: cuando la transparencia no la damos por sen-
tada, esto es, cuando la mente del co-perceptor es opaca (esto es, no es accesible) al perceptor — dice Eilan—, la única manera de lograr apertura es mediante la atribución de creencias.
La sola idea de que tenemos que iterar creencias infinitas para capturar el fenómeno de la conciencia mutua [mutual awareness] solo se pone en marcha debido a una suposición de opacidad básica como punto de partida. (Eilan 2005: 3, énfasis añadido)
Si suponemos, por alguna razón, que la percepción del co-perceptor es opaca en cuanto que no es inmediatamente accesibles al perceptor, el único camino para garantizar la apertura es la especulación mediante la atribución de contenidos representacionales tan complejos como los propuestos por Schiffer/Lewis (ver. supra. sec. 2.4, parte II, Capítulo 1). Pero, Eilan reconoce, es claro que dicho camino es inviable.94
La tesis de la transparencia, si es correcta, complementa la explicación relacionalista del éxito de los sujetos en su participación en episodios de interacción social. El relacionalista afirma que el rasgo experiencial de la percepción es transparente en cuanto que la introspección no revela nada sobre la experiencia misma sino sobre los objetos percibidos (ver. supra. sec. 2.2 de este capítulo). Así, dice el relacionalista, lo que revela la introspección (en condiciones favorables/ge- nuinas) durante una experiencia perceptual conjunta es que el sujeto se encuentra realmente en un episodio de atención conjunta.
Cuando pensamos en la atención conjunta como una relación triádica primitiva, esto lleva a la implicación de que, en un caso ordinario y favorable, es posible saber por introspección que usted se encuentra en esta relación triádica con otros dos. Así que puedo saber usted está co-percibiendo a Z conmigo. Ya que sé que usted está también en esta relación, sé que usted está en condiciones de saber que estoy co-percibiendo a Z con usted. (Campbell 2011: 420, énfasis añadido)
Si la percepción del co-perceptor es transparente, suministra el entendimiento/conoci- miento suficiente para saber/entender que el objeto está siendo percibido por ambos y que el co-perceptor saber que el objeto está siendo percibido por ambos. Un entendimiento/conoci- miento que explicaría la habilidad de los sujetos para cooperar, monitorear/vigilar y orientas las acciones de los demás.
93 Un argumento que también puede encontrarse en Gallagher (2001) a favor del enfoque E4.
94 “Después de todo, dicha transparencia no es algo que supongamos que siempre existe, por ejemplo cuando observamos el
comportamiento de alguien y lo usamos para formar hipótesis sobre lo que debe estar pensando. Así, hay algo especial sobre la situación de atención conjunta, que comparte con otros casos de interacción social, i.e., cooperación racional, comunicación verbal, etc., en la que queremos decir que las mentes son transparentes entre sí” (Eilan 2005: 3, énfasis añadido)
No es claro para mí si la tesis de la transparencia sirve para justificar estas afirmaciones. Y es algo que quiero discutir al final de la siguiente sección. Por ahora quiero resaltar lo siguiente. No basta con que cada experiencia perceptual individual le revele (por introspección) al sujeto que otro sujeto está percibiendo lo mismo que él, esto es, que otro sujeto es su co-perceptor. El hecho de que dos sujetos tengan experiencias perceptuales que les revelen paralelamente que el otro sujeto es su co-perceptor, no implica que ambos sujetos participan de un episodio de aten- ción conjunta y tampoco implica que puedan participar exitosamente en un episodio de interac- ción social: es posible pensar en los casos de mutuo espionaje o los casos de competencia reco- gidos en el ejemplo 8 parte I y la sección 2.3 parte II del primer capítulo. Si la tesis de la trans- parencia explica los casos de atención conjunta, la introspección (en condiciones favorables) le debe revelar a ambos sujetos que el objeto de percepción es conjuntamente percibido por ambos. No es obvio que el entendimiento/conocimiento de que el co-perceptor percibe lo mismo que el perceptor implique que ambos conozcan/entiendan que el objeto está siendo percibido conjun- tamente. Por esta razón, la tesis de la transparencia debería implicar, además, la afirmación de que la percepción es conjuntamente transparente en cuanto que ésta debe revelar que el objeto se percibe conjuntamente. En una frase: la tesis de la estructura espacial debería implicar la tesis de la transparencia conjunta.
La introspección —en virtud de la transparencia de la experiencia en el enfoque relaciona- lista— es un mecanismo que revela la manera en la que los objetos materiales independientes de la mente se dan a la percepción genuina. Este modo de darse constituye el ‘carácter fenoménico’ de las experiencias perceptuales. En el caso de las experiencias perceptuales conjuntas —en vir- tud de la tesis de la transparencia— la introspección revelará la manera en la que la situación espaciotemporal triangular es dada en la percepción y, por lo tanto, revelará el ‘carácter fenomé- nico’ de las experiencias perceptuales conjuntas. La descripción del ‘carácter fenoménico’ debe contener una descripción de qué manera el objeto se da a la percepción como conjuntamente percibido. Pero Campbell ha insistido en que la manera en la que el co-perceptor es dado a la percepción es diferente de la manera en la que el objeto percibido es dado a la percepción.
La otra persona está allí, como co-perceptor, en la periferia de su experiencia. El objeto que se percibe y la otra persona con la que se está percibiendo conjuntamente ese objeto, entrarán en su experiencia de maneras
bastante diferentes (Campbell 2005: 288, énfasis añadido)
Esta diferencia es relevante a la hora de especificar este ‘carácter fenoménico’ porque la tesis de la transparencia es acerca de la manera en la que la experiencia perceptual del co-perceptor es
transparente para el sujeto y, por lo tanto, la diferencia sobre la que llamada la atención Campbell debe contar a la hora de especificar cómo se da en la experiencia esta totalidad determinada: la situación espaciotemporal triangular.