Algunos del grupo HRA se esforzaban por desconectar el Yo inferior al orar; les habría complacido mucho si el consciente y juicioso Yo medio hubiera podido ponerse directamente en contacto con el Yo superior. Pero desgraciadamente no se sabía cómo podría ocurrir eso. Cuando comenzamos a traducir versículos de la Biblia al “idioma sagrado”, las personas en referencia dirigían su interés principal a encontrar indicaciones expresas del camino a seguir. Una de ellas me escribió como sigue:
“Estoy seguro de que la clave está en las palabras “Pidan y recibirán, busquen y encontrarán, toquen a la puerta y se les abrirá”. Traduzca por favor esas frases nuevamente al hawaiano. Tal vez con eso uno se entere de cómo se puede alcanzar directamente el Yo superior. Eso ocurrió entonces; la frase fue examinada de inmediato.
“Pidan” no da ningún otro sentido en hawaiano; por lo tanto, aquí no obtenemos ninguna otra información. Pero con las palabras “busquen” y “toquen a la puerta” es diferente.
En el idioma HUNA “busquen” significa i-mi. En las palabras radicales se encuentra el significado de “producir, generar”, plantar la imagen- “semilla” y verter agua – símbolo del
Mana. En otras palabras: En cuanto se cree la imagen de las nuevas condiciones deseadas y se
envíe hacia arriba con la corriente Mana a través de la cuerda-Aka, ha llegado el momento de “buscar” y encontrar al Yo superior o el simbólico “reino de los cielos”, donde la semilla es plantada y protegida por el “Señor” del reino.
“Tocar a la puerta” significa kikeke; esto tiene el significado secreto de “distribuir, repartir”. Simboliza la distribución de la carga intensa de Mana, de la cual una parte le es suministrada al Yo superior, a través de la cuerda-Aka.
Puka es la palabra hawaiana que corresponde a “puerta”, que debe abrirse cuando se “golpea” y se “busca” - cuando se envía Mana y en su corriente se hace trasladar la “semilla” (las formas de pensamiento) de la oración. Puka significa “modificar algo, trasladar algo de un estado a otro”. Eso significa en expresiones del idioma HUNA, que se abre la puerta hacia el Yo superior, el cual es el único que está en condiciones de escuchar y realizar nuestra oración.
Yo traduje también muchos otros pasajes de la Biblia que se refieren a la oración. Jesús habló muy abiertamente de la necesidad de orar, pero describió los elementos y métodos secretos de la sabiduría HUNA con palabras cuyo significado interior sólo podía comprender un aspirante a
Kahuna. El 6º capítulo del evangelio de Mateo es una verdadera mina de declaraciones acerca de
la oración HUNA, naturalmente con la condición de que se sepa lo suficiente acerca de los significados secretos.
Versículo 1º “Tengan cuidado de no dar vuestras limosnas delante de la gente, para que los vean; de lo contrario no recibirán ninguna recompensa de vuestro Padre que está en el cielo”. La clave está aquí en la palabra “limosnas”. La palabra hawaiana equivalente mana-wa-lea nos dice por medio de sus palabritas radicales, que por “limosna” se entiende el Mana que le ofrecemos al Yo superior en pensamientos reflexivos (wa) y que después del envío de Mana con formas de pensamiento de la oración se nos entrega satisfacción (lea). Las “limosnas” no deben darse en público, puesto que éstas son justamente ofrendas de Mana que se le entregan al Padre desde adentro a través del hilo-Aka. Se agrega la advertencia “de lo contrario no recibirán ninguna recompensa de vuestro Padre”.
El versículo 2 no se refiere a HUNA, sino solamente repite que orar significa el envío de Mana, es decir, que es una acción interior y no exterior.
Versículo 4º “Cuida que tu limosna quede en secreto, y tu Padre, que ve los secretos, te premiará”.
Otra palabra hawaiana para “secreto” es nalo, y su significado es “oculto, escondido, invisible”. También alude al Yo superior, cuando “desaparece en la distancia y escapa a las miradas”. Nuevamente tenemos que ver con un suceso interior, como también con el hecho de que el Yo superior puede estar alejado y no ser visto, pero puede ser alcanzado a través de la cuerda-Aka, llevándole Mana y formas de pensamiento en forma telepática.
Los versículos 5 y 6 repiten la indicación de orar interiormente. El versículo 7 advierte acerca de la falsa creencia que el Yo superior escucha palabras propiamente tal, sin importar cuán sonoras sean pronunciadas. El versículo 8 manifiesta nuevamente algo acerca del secreto HUNA. “Vuestro Padre sabe lo que ustedes necesitan, antes de que le hayan pedido”. En hawaiano, “necesitar” se dice pono; esta palabra también significa, haberles reparado a otros la injusticia que se les cometió, y haber hecho lo necesario para ser “aceptado” para estar dispuesto para la realización de la oración.
Ese significado responde de un modo completamente diferente la pregunta formulada por algunos miembros de la HRA, acerca de por qué es necesario imaginarse primero las ideas deseadas de la oración en una imagen mental clara. Ellos opinaban que no se necesita la oración, si lo que necesitábamos ya es conocido antes de que oremos. Pero si orar no fuera necesario, entonces Jesús no habría enseñado por qué y cómo se efectúa la oración y quién es el que la escucha y bajo cuáles condiciones se escucha. Naturalmente el Yo superior sabe mejor que los Yoes inferiores de quién necesita la persona, pero no por eso suspende el libre albedrío, sino que deja a la persona aprender de sus propias experiencias, al aspirar a la realización de sus deseos. Por cierto nuestras necesidades son conocidas, pero el secreto HUNA nos enseña que nuestra oración permanece sin valor, hasta que hayamos recompensado la injusticia cometida y hayamos ordenado nuestra casa.
Pono tiene, además, otro importante sentido. Significa que todo ha sido hecho apropiada y correctamente. Eso se refiere especialmente a la producción de imágenes de formas de pensamiento. Éstas tienen que ser adecuadas, tienen que ser para el bienestar de todos los involucrados y tienen que incluir cosas o estados, cuya obtención sea posible, ya que de lo contrario NO son pono.
Observemos el “Padrenuestro”. Examinemos cuáles imágenes visuales o mentales son necesarias para estampar cada frase en una imagen de forma de pensamiento, que pueda ser enviada telepáticamente al Yo superior como semilla o forma, para la realización de la idea de la oración.
La nota preliminar no contiene ninguna imagen de forma de pensamiento de ese tipo; ésta debe solamente indicar que en la oración es invocado el Yo superior, al que los Yoes inferiores miran con respeto.
“Venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en el cielo como en la Tierra”. En la traducción al hawaiano resulta lo siguiente del sentido exterior de las palabras y de los significados de las palabras radicales: “Yo superior, permíteme entrar en contacto contigo y enviarte Mana; utilízalo para hacer realidad, también en el plano terrenal, la imagen de forma de pensamiento que te entrego, tal como ahora ya es realidad la semilla de forma de pensamiento en tu plano”. (Las palabras claves son “reino de los cielos” o au-puni, junto con sus significados de las palabras radicales; además, “venga” o e hiki mai con sus siete significados generales HUNA adicionales y muchos otros sentidos ocultos en sus palabritas radicales. “Hágase la voluntad” está codificado en el idioma hawaiano en las palabras malamaia y makemake. De sus palabras radicales se deduce que “voluntad” es lo mismo que “deseo” y que un deseo así posee simbólicamente “fuerza creativa”, al ocasionar que algo llegue a ser más grande o crezca. Aquí tenemos otra vez la imagen de la “semilla”, la imagen de la forma de pensamiento de la oración).
Versículo 11. “El pan nuestro de cada día dánoslo hoy”. Esta frase está relacionada con el juego de palabras del Antiguo Testamento, según las cuales caía maná del cielo como alimento para los israelitas - lo que hay que evaluar como símbolo y no como hecho histórico. Eso era Mana, fuerza vital, el “pan de la vida” o el “agua de la vida” - había una cantidad de símbolos para los tres Manas de los Kahunas. En este caso, el Mana era lo mismo que “caía del cielo”, según el relato bíblico. El Mana que es enviado al Yo superior proviene del Yo inferior, de la Tierra, es terrenal; pero cuando el Yo superior envía la fuerza de vuelta, se convierte en “lluvia”, en “maná” – para un fortalecimiento beneficioso. Es al mismo tiempo la ayuda y la conducción, la protección que solamente el Yo superior puede otorgar y que la persona sólo recibe cuando deja que el Yo superior participe por completo en la conducción de su vida. En la oración diaria hay que enviarle Mana inferior al Yo superior, cuando éste debe realizar trabajos en el plano físico. Versículo 12. “Perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores” no se refiere a injusticias que les hemos cometido a otros y que hemos reparado y de las cuales tenemos que liberarnos interiormente antes de que comencemos a orar. Esta frase se refiere más bien a otro tipo de pecado – un pecado del “fracaso”, de la incapacidad de tomar completo contacto con el Yo superior y orar correctamente, porque en el cuerpo-Aka del Yo inferior se han colocado ideas fijas o complejos, de racimos de recuerdos de pensamientos no racionalizados. Éstas son tomadas por nosotros y nos libraremos de ellas cuando ayudemos a otros a liberarse de ellas. Sobre este contexto hablaremos más adelante. Por el momento nos ocuparemos con el estado normal, con el cual el camino no está bloqueado fuertemente por complejos. (El versículo 14 recalca nuevamente la misma idea importante).
Versículo 13. “Y no nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del mal; ya que tuyo es el reino y el poder y la gloria en la eternidad. Amén”, se convierte en la doctrina HUNA en lo siguiente: “No dejes que la cuerda-Aka se afloje (simboliza la incapacidad del Yo inferior para producir y obtener el contacto con el Yo superior) o protégenos de trampas (símbolo del complejo), ya que nosotros sabemos que tú eres bueno y perfecto y hermoso y siempre lo serás. Amén”. Esa idea determina el envío de la oración.
Estas observaciones de las ideas HUNA en las que se basa la “oración del Señor”, nos muestran que el “Padrenuestro” de ningún modo representa una oración en sentido HUNA. Es más bien un tipo de fórmula, en la que se presentan los elementos y condiciones que hay que considerar en la formulación y ofrecimiento de la oración HUNA. No contiene casi nada que equivalga a la imagen de forma de pensamiento o a la “semilla” de la auténtica oración. Esas cosas se les dejan a cada uno, para que las forme según sus propias necesidades.
Así, no encontramos, por lo tanto, el atajo hacia el contacto directo con el Yo superior que habíamos buscado. Pero en cambio encontramos una impresionante confirmación de los métodos HUNA para la formulación y ofrecimiento de la oración. Nosotros estábamos más que satisfechos, ya que ahora sabíamos que solamente existe el único camino: Formar la imagen de forma de pensamiento con todo cuidado e inducir a nuestro Yo inferior a la comprensión y a la colaboración, para que produzca la necesaria carga intensa de Mana y le entregue la oración al Yo superior a través de la cuerda-Aka.
¿Pero en qué se nota cuando ocurre el contacto con el Yo superior (en caso de que uno no tenga el “conocimiento” intuitivo)? Dejemos a algunos del grupo de la HRA describir sus sensaciones:
(1) Una sensación de picazón en todo el cuerpo o en partes del cuerpo. Algunos tenían la sensación como si cayera una “lluvia” fina, punzante y electrizante desde el Yo superior. Otros sentían una picazón en las manos, a lo largo de la espina dorsal, en los genitales o en todo el cuerpo hasta los dedos de los pies. Esa sensación dura a veces sólo uno o pocos segundos, pero también puede durar un minuto completo o más; habitualmente es remplazada por una sensación de bienestar.
(2) Una repentina corriente fuerte de alegría, amor y profundo respeto: Esa sensación no se puede provocar intencionalmente. Viene más bien desde el Yo inferior y expresa su alegría por haber tomado contacto con el Yo superior. (Los Kahunas creían que solamente el Yo inferior puede provocar emociones como odio, miedo, indignación, amor, deseo o nostalgia, pero que el Yo medio puede participar de tales emociones).
(3) Una extraña y débil sensación en el plexo solar – desde donde probablemente sale la cuerda-
Aka hacia el Yo superior. Esa parte del cuerpo es, según la opinión de los Kahunas, el centro del
Yo inferior para sus labores mentales en el área del recuerdo y en el presupuesto de Mana. La misma sensación se percibe al “estirar el dedo-Aka”, cuando se desea alcanzar algo que está cerca de la mano, o cuando se envía una corriente de Mana a través de un hilo-Aka existente, desde el propio Yo inferior al Yo inferior de otra persona. Si uno conoce esa sensación, eso es un indicio confiable de que el contacto con el Yo superior ha sido formado tan perfectamente como lo permite el grado de abertura o de obstrucción de la cuerda-Aka. A menudo se tiene junto a esa sensación, la impresión de que hubiera telas de araña sobre la cara o en el dorso de la mano. La quizá mayor experiencia trascendental en el contacto con el Yo superior, se presenta la mayoría de las veces solamente una o dos veces en la vida de una persona. Entonces tranquilamente el Yo inferior atraviesa de repente la puerta invisible y el contacto está hecho. El Yo inferior entrega su ofrenda de Mana y la persona es inundada de felicidad. Tal vez junto con eso, ésta vea incluso la luz blanca que se origina cuando el Yo superior recibe el Mana y lo transforma en una vibración de luz. Esa experiencia es tan fuerte, que dura hasta el fin de los días como un recuerdo sagrado y una prueba convincente de la verdad. Si se lleva a cabo esa bendita unión, el hijo pródigo regresa a la casa del padre después de mucho tiempo y así se disuelven habitualmente todos los pensamientos de demandas y deseos del área terrenal. En ese momento vale sólo una cosa: Estar nuevamente en casa y percibir la alegría del contacto. Pero pronto el ir y venir del hijo que ha regresado al hogar se hace regular y normal. Ya no se sacrifica el ternero cebado y no se coloca ninguna ropa nueva sobre los hombros cubiertos con trapos.
Pero aun cuando ocasionalmente no se perciba ninguna de las sensaciones mencionadas, uno permanece constantemente empeñado en tomar contacto – después de una previa carga intensa de Mana. Se tiene preparada la imagen de la relación deseada. Pero antes del ofrecimiento de la oración se lleva a cabo un ritual. El Yo medio medita acerca del Yo superior y de su reverente amor por él, y el Yo inferior hace de ese amor una poderosa emoción. El Yo medio le da a ese impulso la dirección hacia el Yo superior, hasta que se lleva a cabo el contacto. Luego se le entrega una ofrenda de Mana al Yo superior, para sus propios propósitos elevados al servicio de todo el mundo. Luego se incita primero al Yo inferior a continuar con la corriente de Mana y a llevar en ésta la imagen cuidadosamente preparada de lo deseado, para que se haga realidad. Para producir una imagen clara y precisa, a los Kahunas muchas veces les bastaba una oración corta. En ella describían en forma breve y exacta lo que se deseaba. Decían la oración tres veces consecutivas, para estar seguros de que la imagen no variaba y que era suficientemente clara y potente. Hablaban fuerte, como si conversaran con el Yo superior, pero sabían que la imagen era llevada desde el Yo inferior hasta el Yo superior a través del hilo-Aka.
Una única oración bien preparada ya puede bastar, en caso de que aquel que formula y ofrece la oración disponga de suficiente experiencia y de una destreza inusualmente grande. Para la mayoría de nosotros es necesario repetir diariamente la acción de orar, hasta la realización de lo deseado. Si la necesidad es muy urgente, entonces se ora “sin parar” o tan a menudo como sea posible retirarse y juntar Mana fresco. La capacidad del Yo superior para hacer variar nuestras condiciones parece no tener límites. Todo parece depender de la cantidad de Mana que podemos entregarle al Yo superior, naturalmente con la condición de que la imagen de lo deseado sea buena e intensa.
Si dos personas tienen la misma imagen de lo deseado, pueden trabajar juntas, unir sus fuerzas de Mana y también inducir a sus Yoes superiores a interactuar, para producir la sanación o el cambio de circunstancias que se desea. Si uno de ellos está débil o enfermo y le falta Mana, entonces el sano le puede ayudar al otro esencialmente a reunir la cantidad necesaria de Mana. No todas nuestras oraciones tienen como propósito el mejoramiento de nuestra salud o de nuestras condiciones de vida. Muchas veces oramos para obtener iluminación y conducción antes de decisiones o actividades importantes. Necesitamos entonces ideas como respuesta y no la realización de cosas físicas. ¿Pero cómo nos puede manifestar su respuesta el Yo superior en esos casos?
En mi libro “Conocimientos secretos detrás de milagros” yo relaté cómo un instalador de ascensores, que conozco bien, sintió el contacto con el Yo superior y cómo éste lo guió. Él dijo que con el contacto siente o escucha un agudo “campanilleo”, como si sonara en él una campanilla eléctrica. Cada día él se retiraba tres veces para ponerse en contacto con el Yo superior. Él sabía por experiencia que estaba allí, pero no sabía exactamente qué era realmente. Pero siempre percibía la señal cuando se producía el contacto. En cuanto éste se llevaba a cabo, él se relajaba mentalmente y esperaba. Si existía peligro para él o para una de las personas que trabajaban bajo su dirección, entonces le sobrevenía un presentimiento y estaba sobre aviso. Él podía sentir si el peligro era grande o pequeño, si estaba a punto de ocurrir o si ocurriría después. En cuanto el suceso se aproximaba, él repetía su contacto cada vez más frecuentemente, y a veces veía entonces mentalmente adónde tenía que ir para enfrentar el peligro. Al estar de ese modo sobre aviso oportunamente, lograba evitar perjuicios o accidentes para sus trabajadores, para él mismo, para su trabajo y sus construcciones.
Ni de los Kahunas ni del trabajo de nuestro grupo de la HRA hemos podido saber algo acerca de cómo el Yo superior les hace llegar comunicaciones a los Yoes inferiores y cómo las dirige. Las comunicaciones del Yo superior parecen venir a través de la cuerda-Aka y del Yo inferior,