Puesto que no todas las referencias al "día de Jehová" pueden tomarse en el sentido de que se refieren al mismo suceso, los cristianos pueden fácilmente quedar perplejos. ¿Cómo podemos a cuál día se hace referencia en cualquier pasaje particular de la Escritura? ¿Convierte esto a nuestra interpretación en completamente arbitraria? No, en absoluto. Como sucede con todo lo demás en la Escritura, su significado preciso depende del contexto. Siempre transmite la idea general de que Dios viene para juicio y salvación; pero su significado en cualquier versículo aislado debe discernirse
examinando el cuadro mayor.
Así, pues, regresamos a la pregunta con que comenzamos este capítulo: ¿Cómo podemos estar seguros de que cualquier referencia al "día de Jehová", el "juicio", o la "venida" de Cristo se refiere al fin del mundo y la segunda venida de Cristo?Puesto que la terminología del universo que se derrumba se usa para el juicio del año 70 D.C., y a causa de la tremenda importancia teológica de ese juicio, algunos suponen que todos los sucesos escatológicos deben haberse cumplido en la destrucción de Jerusalén, y que la Segunda Venida tuvo lugar entonces. Según esta interpretación (que puede llamarse post-modismo), ahora estamos viviendo en una era de limbo interminable, en que literalmente no queda ninguna profecía por cumplirse. El mundo simplemente seguirá y seguirá y seguirá, hasta...?
¿Es válida esta interpretación? Debemos notar, por lo menos de pasada, que, a través de todas las edades, la iglesia jamás ha permitido este punto de vista. Todos los credos han declarado la futura venida de Cristo, la resurrección de todos los hombres, y el juicio generalcomo artículos fundamentales y no negociables de la fe cristiana. Las palabras finales del credo de Atanasio(uno de los tres credos universales de la fe) subraya la importancia de estas verdades:
Ascendió al cielo, se sentó a la derecha del Padre, Dios Todopoderoso; desde donde vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos.
A cuya venida todos los hombres se levantarán nuevamente con sus cuerpos y darán cuenta de sus propias obras.
Y los que han hecho lo bueno irán a la vida eterna; y los que han hecho lo malo, al fuego eterno.
Esta es la fe católica, que el hombre no puede salvarse excepto si cree fielmente.
Esta posición básica de la Iglesia Universal está sólidamente basada en la Escritura. Aunque ha habido muchos "días de Jehová" en la historia, la Biblia nos asegura que hay un "día final" que ha de venir, el Juicio Final, cuando todas las cuentas se saldarán y tanto justos como injustos recibirán su recompensa eterna. Cada vez que usó el término, Jesús conectó inseparablemente "el día final" con otro acontecimiento:
Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió. Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero. Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve
al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero
(Juan 6:38-40).
Ninguno pude venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero(Juan 6:44).
El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero(Juan 6:54).
Por consiguiente, la resurrección es un acontecimiento inextricablemente unido a los acontecimientos del último día, el día final en que el juicio del Espíritu en la Nube será absolutamente abarcante y completo, cuando el veredicto final y último de Dios se pronuncie sobre toda la creación. Ese es el día en que los muertos serán resucitados: "los que hicieron lo bueno saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación" (Juan 5:29).
La resurrección es la clave de la interpretación. Puesto que Jesús relacionó la resurrección con el día final, podemos usarla como "control" al examinar pasajes escatológicos. Aunque el motivo día de Jehová/universo que se derrumba corre a través de los textos bíblicos sobre el juicio, la marca distintiva del día final es que los muertos serán resucitados. La resurrección de todos los seres humanos es, en la naturaleza del caso, irrepetible. No es un motivo continuado, sino más bien parte del suceso escatológico final. Por lo tanto, cada vez que la Biblia menciona la resurrección, está hablando del día final - el juicio final, el día último de Jehová.
Capitulo 16 - LA CONSUMACION DEL REINO
Capítulo 16
LA CONSUMACIÓN DEL REINO
La muerte ha venido a ser como un tirano completamente derrotado por el monarca legítimo; atado de pies y manos como ahora lo está, los transeúntes se mofan de él, golpeándole y abusando de él, y ya no temen su crueldad ni su ira, a causa del rey que le derrotó. Así ha sido derrotada y marcada con hierro candente la muerte por lo que es por el Salvador en la cruz. Está atada de pies y manos, todos los que están en Cristo le pisotean al pasar, y los testigos de Cristo se burlan, diciendo: "¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?"
Atanasio, On the Incarnation [27] Ahora podemos comenzar a sacar algunas conclusiones generales muy significativas del estudio que hemos adelantado hasta ahora. Como vimos en el capítulo anterior, el día final es sinónimo del juicio final, en el fin del mundo. Además, Jesús declaró que los que creen en él serán resucitados en el día postrero (Juan 6:39-40, 44, 54). Esto significa que el día del juicio es también el día de la resurrección; ambos sucesos ocurren juntos, al final de la historia.
Podemos añadir a esto lo que el apóstol Pablo nos dice sobre la resurrección: coincidirá con la Segunda Venida de Cristo y el rapto de los creyentes vivos (1 Tes. 4:16-17). Algunos han tratado de evadir la fuerza de este texto indicando una serie de resurrecciones - una en el rapto, otra en la Segunda Venida (quizás algunos años más tarde), y por lo menos una más a la consumación del reino, al fin de la historia (donde corresponde). Sin embargo, esto no resuelve el problema en absoluto. Porque Jesús dijo específicamente que todo el que cree en él será resucitado en el el "día postrero". Eso significa que todos los cristianos serán resucitados en el día final. Nuevamente, 1 Tesalonicenses 4 dice que todos los creyentes serán resucitados en el día final. Y esta resurrección, que coincida con el rapto, tendrálugar en el día final.