ESTUDIO ANALITICO
A) DETERMINACION DEL MODULO TIEMPO Establecida en la introd ucción la premisa de bús-
da o intuida, en principio, como relación entre los días naturales transcurridos entre las manifestaciones de La Salette y El Escorial, y los que median en un calendario anual entre las efemérides de las mismas, su determinación se halla considerando los días limi- tados a su tiempo diurno o de luz solar.
Pese a la incomodidad que puede suponer para el lector, los días deben ser contados en cómputo astro- nómico, es decir, de mediodía a mediodía.
Es el hecho que la manifestación de La Salette tuvo lugar entre las dos y media y las tres de la tarde del día 19 de septiembre de 1846, según la memoria de la vidente Melania, debiendo referirse estos datos al ho- rario oficial de Francia, homologado entonces con el de Greenwich.
Los datos horarios particulares o locales de La Sale- tte para el día 19 de septiembre, se han deducido a partir de los disponibles de Madrid, en la forma que a continuación se expone.
En el día 19 de septiembre (cómputo civil), el orto y ocaso tienen lugar en Madrid a las 5h. y 59 m. y 18h. 18m. respectivamente, según horario de Green- wich. En horario local, deben reducirse 14m. y 45 s., aproximados a 15 m., por ser ésta la diferencia hora- ria entre los meridianos de Madrid y de Greenwich. Así se obtienen las 5h. 44m. y 18h. 03m. como hora- rio local del orto y ocaso en Madrid.
Para transformar el horario local de Madrid en el de La Salette, es necesario introducir la corrección co- rrespondiente a la diferencia de latitudes entre ambos lugares. La latitud de Madrid es algo superior a 40° N, mientras que La Salette se mantiene por debajo de los 45° N. Por otra parte, el día 19 de septiembre está muy próximo al equinoccio de otoño, lo que reduce al mínimo dicha corrección. En función de lo ante-
rior, se puede estimar en las 5h. 44m. y 18h. 04m. el horario local del orto y del ocaso en La Salette.
El horario local de La Salette puede transformarse en el oficial de Londres (Greenwich meridian time, o GMT), disminuyendo 24m., al hallarse La Salette a 6° E de Greenwich. Ello proporciona las 5h. 20m. y 17h. 40m. como horario oficial de Londres o GMT, en los instantes de producirse el orto y el ocaso en La Sale- tte el día 19 de septiembre. El mediodía de La Salette queda así determinado a las llh. 30m. de Londres.
Con los datos anteriores se puede estimar sobre tiempos homólogos, el momento de presentación de la manifestación sobrenatural ocurrida el día 19 de septiembre de 1846 en La Salette. Ya se ha dicho que los datos constantes advierten que ello ocurrió entre las dos y media y las tres de la tarde; precisando, con mayor aproximación, que la manifestaciónseiniciara entre las 14 h. 35 m. y las 14 h. 50 m., ello supone el transcurso de 185 a 200 minutos desde el mediodía. El tiempo diurno del día 20 de septiembre (cómp. astr.) totaliza 740 minutos. Ello indica que la mani- festación tuvo lugar tras el transcurso de un 25% a un 27 % del día dicho, computado astronómicamen- te.
En El Escorial eran las 9h. GMT del día 15 de no- viembre de 1980, día en el que el orto del lugar ocu- rrió a las 7 h. olmo GMT, y el ocaso a las 16h. 59m. GMT. La manifestación se inició, por consecuencia, tras el transcurso de un 70% del día 15 de noviem- bre en cómputo astronómico.
La distancia entre los instantes de presentación de ambas manifestaciones puede computarse en 48999,45 días. El cociente entero es, en todos los ca- sos, de 868 días nat/día pro.
La mínima diferencia entre el cociente entero y las cifras decimales que se desprecian, se justifica en la di- ficultad de disponer de una aproximación mayor en los datos necesarios. La referencia a un tiempo de luz, por ejemplo, exigiría, en rigor, estimar el tiempo de recorrido de la luz desde el orto, diferenciar el orto óptico o visible del solar, estimar la difusión de la luz en los dos crepúsculos, etc.
En este punto de investigación, y desde antes de permitir que el parámetro alcanzado justifique su va- lidez en su aplicación, algunos, ya aludidos en el pró- logo como aquellos que desde la primera visión de la
lámina optan por su cuestionamiento y su rechazo desde antes de saber lo que trata, se sienten ya lo sufi- cientemente informados para justificar su refutación, obstinándose en la demanda de cualquier "por qué" contradictorio con lo ya advertido en el último párra- fo de la introducción.
Ante la obstinación, es preferible no abundar en razonamientos, porque la obstinación no es un vicio del entendimiento, sino de la voluntad. Al obstinado hay que dejarle con su obstinación, antes que abocar- le a la obcecación. Caminos tan deliciosos como los que aquí se recorren no pueden ni deben seguirse con la voluntad forzada.
No hay razones para que los cuerpos en presencia se atraigan con una fuerza directamente proporcio- nal al producto de sus masas e inversamente propor- cional al cuadrado de su distancia. Se comprueba, y punto. Tampoco hay razones -y menos aún, "a prio- ri"- para que el parámetro de 868 días ya determina- do sea correcto para construir una función periódica en laque se hallan impresas las manifestaciones sobre- naturales de la Santísima Virgen aprobadas por la Iglesia. Hay que comprobarlo.
La primera vindicación del parámetro obtenido, a partir de la cual puede inducirse su valor potencial, re- sulta de comprobar que con él se calcula, en múltiplos enteros, la duración de las vidas de Nuestro Señor Je- sucristo y de la Santísima Virgen.
Ello permite una nueva definición, más sencilla, de dicho período de tiempo, puesto que resulta ser, en días, el máximo número a partir de cuyos múltiplos puede obtenerse la duración exacta, en días, de las ex- cepcionales vidas dichas. Es decir, es el máximo co- mún divisor del número de días vividos por Nuestro Señor Jesucristo y por la Santísima Virgen, según la única cronología de ambas vidas compatible con los datos consignados en los mensajes dados en El Es- corial.
Aplicación
Para evaluar el número alcanzado como unidad de tiempo que puede medir la duración de la vida terrena de N.S.J., -hipótesis preestablecida--, se tomaron co- mo únicos datos el nacimiento en la noche del 24 al 25 de diciembre, en cómputo civil, y una duración de vida comprendida entre treinta y tres y treinta y cua- tro años. Ello equivale a suponer un número de días vividos comprendido entre 12045 y 12410. El único múltiplo de 868 comprendido entre ambos es el 12152, resultado de multiplicar 868 por 14. Tal dura- ción de vida fija el nacimiento en 25 de diciembre del año (-1) de la cuenta cristiana, mientras que la Cruci- fixión se ubica en el jueves, día 2 de abril del año 33, en cómputo civil, o el viernes 3, en cómputo astronó- mico. La coherencia del resultado se une a la consta-
tación curiosa de que la lectura inversa del número de días vividos traduce la fecha de conmemoración de la Navidad (25.12), y añade un "uno". Esto no es hacer cábalas, sino constatar un hecho.
La coherencia y la curiosidad se repiten en el caso de la determinación de la vida de la Santísima Virgen, a partir de los datos indicados en los "Mensajes" fa- cilitados en El Escorial, donde se precisan 25 años de Soledad y Dormición en día de Viernes Santo, tras se- tenta y tres años de vida cumplidos en la tierra. Ello determina la Dormición en el viernes, día 7 de abril del año 58. El único múltiplo de 868 que satisface, en días, la edad supuesta, es ahora 26908, resultado de multiplicar 868 por 31, con la sorprendente conse- cuencia de verificar el nacimiento en 5 de agosto del año (-16), equivalente al 17 a.d.C., de acuerdo con lo ya revelado en diferentes lugares y ocasiones. La lectura inversa es ahora 8.09. (fecha de conmemora- ción de la Natividad), sucedida de un "seis" y un "dos". Para que cada uno lo interprete como mejor le plazca.
Pareciendo estos resultados demasiado curiosos pa- ra estimarse consecuencia de un mero azar, se sugirió la idea de construir un calendario de la Historia de la Redención, según Tiempos de 868 días. Llamando "Tardes" a los 434 primeros días de cada Tiempo y "Mañanas" a los 434 restantes, es fácil comprobar que, cuando una manifestación sobrenatural de la Santísima Virgen ha tenido lugar por la tarde, ha ocu- rrido en día Tarde, concurriendo, obviamente, igual concordancia con las mañanas. Cuando una proposi- ción determinada verifica su cumplimiento en todos los casos, el mínimo sentimiento científico hace sos- pechar al investigador que lo verifica, que puede en- contrarse ante la detección de una Ley determinable.
Para ello es conveniente construir previamente un Ca- lendario de Tiempos.
Calendario de tiempos
El Calendario de Tiempos se construye con toda fa- cilidad y sencillez, a partir del 2.4.33 (00330402, se- gún convenio internacional para la designación de fe- chas), añadiendo sucesivamente 868 días, para ob- tener, correlativamente, las fechas que van dando ori- gen a los sucesivos Tiempos. Según esto, el Tiempo 1, transcurrió entre el 2.4.33 y el 18.8.35; el Tiempo 2, entre el 18.8.35 y el 2.1.38; el Tiempo 3, entre el 2.1.38 y el 19.5.40; así sucesivamente. (Téngase en cuenta que todos los años múltiplos de cuatro han si- do bisiestos, excepto en tres casos; 1700, 1800 Y 1900; Y que del día 4.10.1582, jueves, se pasó al vier- nes 15.10.1582, al introducirse la reforma gregoriana). Construido el Calendario de Tiempos, resulta de apreciación inmediata la numeración del Tiempo co- rrespondiente a una fecha cualquiera F, puesto que estará comprendida entre FT (Fecha origen del tiem- po T) y FT+1(Fecha origen del Tiempo siguiente).
Dentro de cada Tiempo a los sucesivos días corres- ponde un número de orden al que llamaremos Día (D), de modo que D=F-FT •