En la última década del siglo pasado se inició la práctica de una cumbre anual de presidentes como instancia de máximo nivel en la relación bilateral. Esta diplomacia
presidencial, como denomina Colacrai a esos encuentros y a la restante actividad
desplegada por los jefes o jefas de Estado en el contexto de tal relación, “conserva rasgos de continuidad entre las distintas administraciones que se sucedieron desde los noventa”35
.
El encuentro que tuvo lugar pocos días después que Michelle Bachelet asumió como Jefa de Estado merece especial atención. En su viaje a la Argentina, en marzo de 2006, firmó con su par argentino una Declaración de Principios y Líneas de Acción Conjunta. La Declaración reafirma el compromiso con los derechos humanos y subraya que la integración binacional constituye política de Estado que ambos gobiernos están dispuestos a continuar. En el documento consta también el acuerdo para convertir los Comités de Frontera en Comités de Integración36.
También es para destacar el valor simbólico del encuentro de diciembre de 2008. Por primera vez en la historia de cada uno de los dos países una mujer ocupaba el más alto cargo político, ya que Cristina Fernández había asumido ese rol el 10 de diciembre de 2007. La presencia de mujeres en el máximo nivel dinamizó aún más la relación bilateral, al hacer visible que la igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres es también una cuestión que atañe a la agenda común.
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Colacrai, M., “Argentina-Chile. Las relaciones políticas y el crecimiento de un notable tejido de vínculos a escala nacional y subnacional”, La Política Exterior de Cristina Fernández, Rosario, 2010, p. 327.
36 El 5 de abril de 2006 se suscribió el acuerdo mediante el cual los Comités de Frontera pasaron a
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A la Declaración de Punta Arenas, firmada en esa ocasión, ha seguido la declaración presidencial conjunta de octubre de 2009, que hace un balance de la relación bilateral, destacando su notable progreso a partir del Tratado de Paz y Amistad de 1984. Pone de relieve también que la declaración conjunta del 2 de agosto de 1991 fue un punto de inflexión en dicha relación y que los logros alcanzados en el último tiempo pueden observarse, entre otras cosas, en la vinculación de municipios, provincias y regiones.
En materia de derechos humanos, la declaración destaca la fluida cooperación existente entre ambos países y expresa la voluntad conjunta de coordinar esfuerzos para que el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones resulte fortalecido al cabo del proceso de revisión previsto para 2011.
En la declaración presidencial conjunta del 8 de abril de 2010, tras recordarse que “hace más de cinco lustros argentinos y chilenos emprendieron la ardua pero sostenida y fructífera tarea de cooperar y de mirar al futuro en forma conjunta”, se renovó la convicción de que la relación de cooperación entre los dos países constituye una política de Estado y un elemento imprescindible para alcanzar mayores grados de desarrollo y bienestar para ambos pueblos.
Además, la declaración remarca que “el desafío de las próximas décadas será concretar los propósitos enunciados en el Tratado de Maipú” y afirma que “el alcance de las metas trazadas deberá sustentarse en los valores de paz, democracia, defensa de los derechos humanos y equidad social que ambos pueblos y gobiernos comparten, ejes centrales sobre los que se asienta la relación de los dos países. Asimismo, los jefes de Estado “concordaron en la necesidad de estrechar aún más los vínculos entre las Provincias argentinas y las Regiones chilenas con miras a alcanzar una mayor integración”.
Ambos mandatarios “asumieron el firme compromiso para que el Protocolo sobre Libre Circulación de Personas pueda hacer realidad ese objetivo, de singular importancia en el proceso de integración, debido a su impacto directo a favor de los nacionales y residentes de ambos países que cruzan a diario una de las fronteras más largas del mundo, así como para alcanzar, en el corto plazo, una mayor agilización de los trámites en la frontera”.
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Aparte de los mecanismos institucionales previstos en el Tratado de Maipú, otras instancias de diálogo, consulta e interacción son: a) la Reunión 2+2, consistente en el encuentro regular de los Ministros de Relaciones Exteriores y de Defensa de los dos países; b) el Comité Permanente de Seguridad Argentino-Chileno (COMPERSEG).
La Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores y de Defensa inició su actividad en 1997, en Zapallar, Chile. Al año siguiente hubo un encuentro en Argentina y en el tercer encuentro (Zapallar, 1999) ambos países concordaron en la no aceptación de la actuación judicial de terceros Estados en cuestiones internas, a propósito del caso Pinochet37. Esto significaba el rechazo del principio de jurisdicción universal y dejaba al descubierto que no había coherencia en el tratamiento de las cuestiones de derechos humanos.
En otro plano, cabe remarcar la aprobación por la Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores y de Defensa de la “Metodología Estandarizada para la Medición de los Gastos de Defensa” propuesta por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL).
El COMPERSEG fue creado en 1995 con el “propósito de establecer una agenda de trabajo que permita profundizar la cooperación entre Argentina y Chile en materias de seguridad”38
. El instrumento de su creación menciona que el Comité se ocupará de asuntos de interés mutuo; uno de ellos es “la promoción de una actividad académica que fortalezca la cooperación entre ambos países en materia de seguridad”. He ahí la vía para introducir los derechos humanos en ese ámbito.
La razón por la que el COMPERSEG incide en el mejoramiento de la relación bilateral es que “representa una instancia de diálogo de nivel político, de carácter permanente” y “funciona como instrumento de operativización de las líneas directrices” emanadas de la Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores y de Defensa39.
37 Véase Rojas Aravena, op. cit., p.112. 38
Memorándum de Entendimiento entre la República de Chile y la República Argentina para el Fortalecimiento de la Cooperación en Materias de Seguridad de Interés Mutuo.
39
Gazzotti, H., Medidas de fomento de la confianza y la seguridad: La experiencia del Cono Sur. Disponible en http://www.ndu.edu
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En marzo de 2012 se firmó un Memorando de Entendimiento para la Evacuación Médica en Tareas de Desminado Humanitario que se lleva a cabo en el sector de las islas del sur de Chile, y en septiembre de ese año se celebró en Buenos Aires el XXIV Comité Permanente de Seguridad.