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Fiel a Dios y fiel a la gente: la Iglesia del Evangelio

In document La Transmisión de La Fe - Bruno Forte (página 187-200)

De la Lumen fidei a la Evangelium gaudium

5. Fiel a Dios y fiel a la gente: la Iglesia del Evangelio

Con respecto a los sujetos de la evangelización, el papa Francisco subraya la corresponsabilidad de todos en la Iglesia, con especial atención al compromiso de los laicos y a la función decisiva de las mujeres: si para los primeros se desea un crecimiento en la formación y en la participación, sobre las segundas el obispo de Roma no duda en afirmar que «todavía es necesario ampliar los espacios para una presencia femenina más incisiva en la Iglesia… en los diversos lugares donde se toman las decisiones importantes» (n. 103). Todo el pueblo de Dios debe sentirse llamado a anunciar la alegría del Evangelio, mirando con simpatía y respeto a cada uno de los posibles protagonistas de la misión. El papa pide que se haga especialmente con respecto a las expresiones de la piedad popular:

«Para entender esta realidad hace falta acercarse a ella con la mirada del Buen Pastor, que no busca juzgar sino amar. Solo desde la connaturalidad afectiva que da el amor podemos apreciar la vida teologal presente en la piedad de los pueblos cristianos, especialmente en sus pobres» (n. 125).

Francisco reserva una atención peculiar a aquella voz del diálogo de Dios con su pueblo que es la homilía: esta no necesita ser larga, sino que debe tender más bien a

anunciar con sencillez y profundidad la alegría del Evangelio. En este sentido, «quien predica debe reconocer el corazón de su comunidad para buscar dónde está vivo y ardiente el deseo de Dios, y también dónde ese diálogo, que era amoroso, fue sofocado o no pudo dar fruto» (n. 137). En suma, la Iglesia es madre y debe predicar «al pueblo como una madre que le habla a su hijo, sabiendo que el hijo confía que todo lo que se le enseñe será para bien porque se sabe amado» (n. 139). Para corresponder a esta exigencia es necesario que el anuncio «exprese el amor salvífico de Dios previo a la obligación moral y religiosa, que no imponga la verdad y que apele a la libertad, que posea unas notas de alegría, estímulo, vitalidad, y una integralidad armoniosa» (n. 165).

Finalmente, el papa Francisco vuelve a la relación entre anuncio del Evangelio y cercanía a los pobres, mostrando su intrínseca necesidad. Elige centrarse en dos grandes cuestiones que considera fundamentales, hasta el punto de determinar el futuro de la humanidad: «Se trata, en primer lugar, de la inclusión social de los pobres y, luego, de la paz y el diálogo social» (n. 185). Son cuestiones que puede afrontar creíblemente solo una Iglesia que sea ella misma pobre y amiga de los pobres, según lo que pide y vive Jesús. Por eso, Francisco afirma:

«Quiero una Iglesia pobre para los pobres. Ellos tienen mucho que enseñarnos. Además de participar del

sensus fidei, en sus propios dolores conocen al Cristo sufriente… Estamos llamados a descubrir a Cristo en

ellos, a prestarles nuestra voz en sus causas, pero también a ser sus amigos, a escucharlos, a interpretarlos y a recoger la misteriosa sabiduría que Dios quiere comunicarnos a través de ellos» (n. 198).

El anuncio de la alegría del Evangelio a los pobres tendrá tanta más fuerza cuanto más se conjugue con el diálogo, que el papa Francisco ve abierto en todas las direcciones, en la acogida y en el respeto recíprocos de los interlocutores y en la exigencia de la voluntad común de obedecer a la verdad. Sin embargo, el diálogo más necesario de todos es con Aquel que nos habla en su Evangelio y que es la verdadera fuente de la alegría que hay que vivir y proponer a los demás:

«La mejor motivación para decidirse a comunicar el Evangelio es contemplarlo con amor, es detenerse en sus páginas y leerlo con el corazón. Si lo abordamos de esa manera, su belleza nos asombra, vuelve a cautivarnos una y otra vez. Para eso urge recobrar un espíritu contemplativo, que nos permita redescubrir

cada día que somos depositarios de un bien que humaniza, que ayuda a llevar una vida nueva» (n. 264).

A este alimento debe unirse el amor a la gente, el saberse y quererse pueblo según el proyecto de Dios:

«Para compartir la vida con la gente y entregarnos generosamente, necesitamos reconocer también que cada persona es digna de nuestra entrega. No por su aspecto físico, por sus capacidades, por su lenguaje, por su mentalidad o por las satisfacciones que nos brinde, sino porque es obra de Dios, criatura suya. Él la creó a su imagen, y refleja algo de su gloria. Todo ser humano es objeto de la ternura infinita del Señor, y Él mismo habita en su vida. Jesucristo dio su preciosa sangre en la cruz por esa persona. Más allá de toda apariencia, cada uno es inmensamente sagrado y merece nuestro cariño y nuestra entrega» (n. 274).

La fidelidad al cielo se conjuga así con la fidelidad al mundo presente, para llegar a ser una fidelidad única y exigente: la cantada por María en el Magnificat; la que hace de

ella el ejemplo más elevado y creíble de la experiencia y del anuncio de la alegría del Evangelio (cf. nn. 284-288).

N

OTAS

[1] Sobre la fe considerada en sus diferentes aspectos, cf. la encíclica del papa Francisco Lumen fidei, del 29 de

junio de 2013, sobre la que me permito remitir a mi texto «La luce della fede. Un’introduzione all’Enciclica di Papa Francesco», en PA P A FR A N CISCO, Lumen fidei. L’Enciclica sulla fede, La Scuola, Brescia 2013, 5-32. [2] Ponencia en el Convegno della Diocesi di Trivento, 17 de septiembre de 2012.

[3] E. REN A N, Vita di Gesù, Feltrinelli, Milano 1978, cap. XXVI, 181 (ed. esp.: Vida de Jesús, Ediciones

Ibéricas, Madrid 1999).

[4] G. W. F. HEGEL, Lezioni sulla filosofia della religione, ed. de E. Oberti y G. Borruso, 2 vols., Zanichelli, Bologna 1974, Parte Terza: II, 247 (ed. esp.: Lecciones sobre filosofía de la religión, Alianza, Madrid

1984).

[5] JUA N DE LA CR UZ, «Puntos de amor n. 104», Dichos de luz y de amor, en Obras completas, revisión, introducciones y notas de J. Vicente Rodríguez y F. Ruiz Salvador, EDE, Madrid 19802, 122.

[6] TOMÁ S DE CELA N O, Vita seconda di san Francesco d’Assisi, 95, en Fonti Francescane, Messaggero,

Padova 1980, 630.

[7] Conferencia impartida en la Pontificia Universidad Gregoriana el 25 de octubre de 2012.

[8] JUA N PA BLO II, Carta encíclica Dominum et vivificantem (= DeV), 18 de mayo de 1986, n. 25. [9] V. LOSSKY, La teologia mistica della Chiesa d’Oriente, il Mulino, Bologna 1967, 160s.

[10] Para un esbozo de los diversos modelos históricos, cf. S. DIA N ICH, Chiesa in missione. Per

un’ecclesiologia dinamica, San Paolo, Milano 1985, 80-133 (trad. esp.: Iglesia en misión, Sígueme,

Salamanca 1988).

[11] A Diogneto VI,1-7, en Padres Apostólicos, Ciudad Nueva, Madrid 2000, 561-562.

[12] S. DIA N ICH, Chiesa in missione, op. cit., 87.

[13] Cf. S. DIA N ICH, Chiesa in missione, op. cit., 121. El episodio que provocó de forma extraordinaria la toma de conciencia de los límites del modelo de la misión ad gentes y de la urgencia de una visión más integral de

la misión fue la publicación del libro de H. GODIN e Y. DA N IEL, France, pays de mission? (Les Éditions de l’Abeille, Paris 1943), donde, sin abandonar la idea de que la misión estuviera destinada «allí, donde aún no hay nada», se preguntaban si este «allí» no sería también un país como Francia, que, aun cuando estaba cristianizada desde hacía siglos, conocía ya en no pocos ambientes, sobre todo sociales, una descristianización tal que exigía una nueva y urgente acción misionera al servicio de la fe.

[14] «Quantum quisque amat ecclesiam Christi, tantum habet Spiritum Sanctum»: AGUSTÍN DE HIP ON A,

In Iohan. Evang. Tract., 32,8 [CChr 36,304] (ed. esp.: Comentario al Evangelio de san Juan y a la Primera epístola de san Juan, en Obra completa, BAC Madrid).

[15] JUA N CR ISÓSTOMO, Homilia De capto Eutropio, c. 6 [PG 52,402] (ed. it.: Omelie per Eutropio,

D’Auria, Napoli 1987).

[16] La Chiesa madre dei credenti. La comunità che educa alla bellezza di Dio, Carta pastoral para el año

2013-2014.

[17] Ponencia en el 36º Convegno delle Caritas Diocesane, Montesilvano, Pescara, 15 de abril de 2013, publicada con el título «Il dono della fede: l’icona dei Magi»: Il Regno/Documenti 58 (2013), 343-348.

[18] C. M. MA R TIN I, L’itinerario spirituale dei Dodici, Apostolato della Preghiera, Roma 1981, 7s (trad. esp.: El itinerario espiritual de los doce: ejercicios ignacianos a la luz del Evangelio de Marcos ,

Mensajero, Bilbao 2012).

[19] Ibid.

[20] R. FA BR IS, Marco, Cittadella, Assisi 2005, 14. [21] Ibid., 15.

[22] La fórmula fue acuñada por W. WR EDE, Il segreto messianico nei Vangeli, D’Auria, Napoli 1995 (orig.

al.: Das Messiasgeheimnis in den Evangelien, Göttingen 1901; 19694).

[23] B. STA N DA ER T, Il Vangelo secondo Marco, Borla, Roma 1984, 43.

[24] Introducción a la obra monumental del mismo B. STA N DA ER T, Marco, vangelo di una notte, vangelo

per la vita, Dehoniane, Bologna 2012.

[25] Ibid., 7.

[26] M. GUIDA CCI, «All’eterno», en Paglia e polvere, Rebellato, Padova 1961. [27] R. BA R SA CCHI, Marinaio di Dio, Nardini, Firenze 1985, 74.

[28] E. BON O, I galli notturni, Garzanti, Milano 1952, 77.

[29] BEN EDICTO XVI, Carta encíclica Deus caritas est, 25 diciembre de 2005, n. 1. [30] A. NEGR I, «Il dono», en Poesie, Mondadori, Milano 19663, 847s.

[31] IR EN EODE LY ON, Adversus Haereses III, 9, 2 (ed. it.: Contro le eresie e gli altri scritti, Jaca Book,

Milano 1979, 232s).

[32] G. PA P IN I, Storia di Cristo, Vallecchi, Firenze 2007, 540.549, palabras finales del libro. Publicada por primera vez en 1921 y reimpresa numerosas veces, la obra es considerada el «libro de la redención» del escritor más «irreverente» del siglo XX italiano (numerosas ediciones en español).

[33] Conferencia pronunciada en el Convegno Catechistico Diocesano, Pretoro – Chieti, 6 de julio de 2013.

[34] Cf. S. TR OMP, «De nativitate Ecclesiae ex Corde Jesu in Cruce»: Gregorianum 13 (1932), 489-527. Cf.

también H. RA HN ER, L’ecclesiologia dei Padri, Paoline, Roma 1971, 289-394 («Flumina de ventre Christi»).

[35] H. RA HN ER, L’ecclesiologia dei Padri, op. cit., 294.

[36] Cf. K. DELA HA Y E, La Comunità, Madre dei credenti, Ecumenica Editrice, Cassano M. (Bari) 1974 (orig. fr.: Ecclesia Mater chez les pères des trois premiers siècles. Pour un renouvellement de la Pastorale d’aujourd’hui, Les Éditions du Cerf, Paris 1964), y H. RA HN ER, Mater Ecclesia. Inni di lode alla Chiesa

tratti dal primo millennio della letteratura cristiana, Jaca Book, Milano 1972.

[37] K. DELA HA Y E, La Comunità, Madre dei credenti, op. cit., 110. [38] Ibid., 218.

[39] H. RA HN ER, Mater Ecclesia, op. cit., 12.

[40] QUODV ULTDEUS DE CA R TA GO, Sulla professione di fede per gli aspiranti al battesimo, III,12.13 (PL 16,1200).

[42] Ibid., 34.

[43] JUA N CR ISÓSTOMO, Homilia De capto Eutropio, c. 6 [PG 52,402] (ed. it.: Omelia per Eutropio,

D’Auria, Napoli 1987).

[44] «Quantum quisque amat ecclesiam Christi, tantum habet Spiritum Sanctum»: In Iohan. Evang Tract., 32,8 [CChr 36, 304] (ed it.: Commento al Vangelo e alla prima epistola di san Giovanni, op. cit., 696).

[45] AMBR OSIO DE MILÁ N, Hexaemeron 4, 8, 32 [CSEL 32, I, 138, 15-20] (ed. esp.: Los seis días de la

creación, Ciudad Nueva, Madrid 2011). Cf. H. RA HN ER, L’ecclesiologia dei Padri, op. cit., 205ss. [46] Conferencia al Clero de Ancona, 18 de abril de 2013.

[47] BEN EDICTO XVI, Exhortación apostólica postsinodal Verbum Domini, 30 de septiembre de 2010.

[48] J. F. LY OTA R D, Le postmoderne expliqué aux enfants, Éditions Galilée, Paris 1988, 27: «Nous avons assez payé la nostalgie du tout et de l’un, de la réconciliation du concept et du sensible, de l’expérience trasparente et communicable» [ed. esp.: La posmodernidad explicada a los niños, Gedisa, Barcelona

1987].

[49] AGUSTÍN DE HIP ON A, Enarrationes in Psalmos 64, 2s (ed. esp. en Obra completa, BAC, Madrid).

[50] A. NEHER, El exilio de la palabra: del silencio bíblico al silencio de Auschwitz, Riopiedras, Zaragoza 1999.

[51] S. KIER KEGA A R D, Diario, ed. de C. Fabro, III, Morcelliana, Brescia 1980, 1229 (ed. orig.: VII1 A 131). [52] JER ÓN IMO, Comentario a Isaías [PL 24,17] (ed. esp. en Obras completas, BAC, Madrid).

[53] AN A STA SIO SIN A ÍTA, Anagogica Contemplatio in Hexaemeron 4 (PG 89,1076 CD). [54] GR EGOR IO MA GN O, Registro delle lettere, 5, 46, en Lettere 2, Città Nuova, Roma 1996, 229.

[55] JUA N DE LA CR UZ, «Puntos de amor n. 104», Dichos de luz y de amor, en Obras completas, revisión,

introducciones y notas de J. Vicente Rodríguez y F. Ruiz Salvador, EDE, Madrid 19802, 122.

[56] OR ÍGEN ES, In Joannem 1,6 [PG 14,31] (ed. it.: Commento al vangelo di Giovanni, UTET, Torino 1968).

[57] Publicado en alemán con el título «Die Christologie und die Wahrheitsfrage», en G. Augustin, K. Krämer y M. Schulze (eds.), Mein Herr und mein Gott. Christus be-kennen und verkünden, Festschrift für Walter

Cardinal Kasper zum 80. Geburtstag, Herder, Freiburg i.Br. 2013, 86-100 (trad. esp., del texto original italiano, en G. Augustin [ed.], Jesús es el Señor. Cristo en el centro, Sal Terrae, Santander 2014, 137-157;

reproducimos en el presente volumen esta traducción, pero incorporando los pequeños cambios introducidos en el texto italiano revisado).

[58] Cf. lo que afirma JUA N PA BLO II en la encíclica Fides et ratio (14 de septiembre de 1998), n. 2.

[59] Cf. W. KA SP ER, Das Absolute in der Geschichte. Philosophie und Theologie der Geschichte in der Spätphilosophie Schellings (ed. orig., 1965), Herder, Freiburg i.Br. 2010 (trad. esp.: Lo absoluto en la historia [Obra Completa de Walter Kasper 11], Sal Terrae, Santander 2015).

[60] Génesis Rabbah LXXXI, 2.

[61] Cf. E. LÉV IN A S, Autrement qu’être ou au-delà de l’essence, Den Haag 1974, 19782 (trad. esp.: De otro

[62] Cf. E. LÉV IN A S, Totalité et Infini. Essai sur l’extériorité, Den Haag 1961 [LGF, Paris 1990] (trad. esp.: Totalidad e infinito. Ensayo sobre la exterioridad, Sígueme, Salamanca 1997).

[63] G. W. F. HEGEL, Phänemonologie des Geistes, ed. de H.-F. Wessels y H. Clairmont (Philosophische Bibliothek 414), Hamburg 1988, pp. 14s (trad. esp.: Fenomenología del espíritu, trad. de W. Roces y R.

Guerra, Fondo de Cultura Económica, México / Buenos Aires 1966, aquí p. 16)

[64] Ibid., pp. 13s. El texto alemán dice: «Es kommt nach meiner Einsicht, welche sich nur durch die

Darstellung des Systems selbst rechtfertigen muss, alles darauf an, das Wahre nicht als Substanz, sondern

eben so sehr als Subjekt aufzufassen und auszudrücken».

[65] G. W. F. HEGEL, Vorlesungen über die Philosophie der Religion, ed. de G. Lasson (1925), 2 vols.,

reimpr. Hamburg 1966 (Philosophische Bibliothek 61 y 63), II, Halbband 2, p. 32 (trad. esp.: Lecciones sobre la filosofía de la religión, 3 vols., Alianza, Madrid 1990).

[66] Ibid.

[67] G. W. F. HEGEL, Fenomenología del espíritu, op. cit., p. 441.

[68] G. W. F. HEGEL, Vorlesungen über die Philosophie der Religion, op. cit., p. 35.

[69] Ibid.

[70] Cf., p. ej., ibid., p. 36.

[71] Cf. ibid., pp. 57 y 61.

[72] Estas lecciones fueron publicadas después de su muerte y probablemente constituyen la expresión más clara del pensamiento tardío de Schelling: Philosophie der Offen-barung (edición original alemana, 1858),

Darmstadt 1990, II, pp. 4-6 (trad. esp.: Filosofía de la revelación, I. Introducción, estudio preliminar y

traducción española de J. Cruz Cruz, Universidad de Navarra, Pamplona 1998).

[73] Ibid., II, pp. 114 y 115s. Cf. toda la lección XXIV sobre el tema de la revelación: pp. 113ss.

[74] Ibid., 114 y 120; II, pp. 11s.

[75] Cf. W. KA SP ER, Das Absolute in der Geschichte. Philosophie und Theologie der Ge-schichte in der Spätphilosophie Schellings, op. cit. Cf. también F. TOMA TIS, Kenosis del Logos. Ragione e rivelazione nell’ultimo Schelling, Roma 1994.

[76] F. W. SCHELLIN G, Philosophie der Offenbarung, op. cit., II, p. 121; II, pp. 12s.

[77] H. G. GA DA MER, Wahrheit und Methode, Tübingen 1960, p. 261 (trad. esp.: Verdad y método, Sígueme, Salamanca 200712, p. 344).

[78] W. KA SP ER, Die Methoden der Dogmatik. Einheit und Vielheit, Kösel, München 1967, p. 70 (trad.

esp.: Unidad y pluralidad en teología: Los métodos dogmáticos, Sígueme, Salamanca 1969).

[79] Ibid., pp. 76s.

[80] Ibid., p. 78.

[81] K. BA R TH, Einführung in die evangelische Theologie, Zurich 19622, p. 73.

[82] M. CA CCIA R I, «Filosofia e teologia», en P. Rossi (dir.), La filosofia, vol. II, UTET, Torino 1995, p. 414. Sobre esta temática, cf. B. FOR TE, Confessio theologi. Ai filosofi, Cronopio, Napoli 1995.

[83] Cf. las reflexiones de E. LÉV IN A S, Totalité et Infini, op. cit., e ÍD., Autrement qu’être ou au-delà de

[84] Para los temas tratados en estas páginas remito al lector a los volúmenes de mi Simbolica Ecclesiale, San

Paolo, Cinisello Balsamo 1981-1996, especialmente al vol. VII: Teologia della storia. Saggio sulla rivelazione, l’inizio e il compimento, 19912 (trad. esp.: Teología de la historia, Sígueme, Salamanca

1995), así como a la obra que he dedicado específicamente a la relación entre filosofía y revelación: In ascolto dell’Altro, Morcelliana, Brescia 19982.

[85] Conferencia pronunciada en la Assemblea Diocesana dei Catechisti, Vasto, 20 de enero de 2013.

[86] «Symbolum est regula fidei brevis et grandis: brevis numero verborum, grandis pondere sententiarum»: AGUSTÍN, Sermo 59, In Mt 6,9-13, De Oratione Dominica ad Competentes, 1.1 (ed. it.:

Sull’orazione domenicale ai candidati al battesimo, en Opera omnia XXX/1, Città Nuova, Roma 1983;

ed. esp.: en Obra completa, BAC, Madrid).

[87] BER N A R DODE CLA R A V A L, In Cantica Canticorum 59,9 [PL 183,1065 D] (ed. esp.: Sermones sobre el

Cantar de los Cantares, Alpuerto, Madrid 2000).

[88] H. DE LUBA C, Esegesi medievale. I quattro sensi della Scrittura, Paoline, Roma 1972, I, 349.

[89] K. RA HN ER, Tu sei il silenzio, Queriniana, Brescia 201311 (nueva ed.), 19s.

[90] AMBR OSIO DE MILÁ N, Epistola 52,5 [PL 16,1174] (ed. it.: Lettere, en Opera omnia 21/3, Città Nuova, Roma 1989).

[91] RUFIN O DE AQUILEY A, Expositio Symboli 2 [CCL 20,134-135] (ed. esp.: Comentario al símbolo apostólico, Ciudad Nueva, Madrid 2001).

[92] GR EGOR IODE NISA, Omelie sulle beatitudini, Paoline, Milano 2011 (PG 44,1263-1266).

[93] CIR ILODE JER USA LÉN, «Catequesis 5 sobre la fe y el símbolo», 12, en Catequesis, Ciudad Nueva, Madrid 2006 (cf. PG 33,519).

[94] Conferencia impartida en la 62a Settimana Nazionale di Aggiornamento Pastorale, Orvieto, 28 de junio de 2012.

[95] AGUSTÍN DE HIP ON A, De civitate Dei II,18,3 (ed. esp.: La ciudad de Dios, BAC, Madrid 20076, vol. I, 114).

[96] Relevantes en ese sentido son las ideas fundamentales expuestas por BEN EDICTO XVI en Caritas in

veritate, 29 de junio de 2009.

[97] Mateo y Marcos, que se dirigen a cristianos de procedencia judía, no advierten la necesidad de esta explicitación, puesto que para el judío la idea de memorial estaba inmediatamente conectada con la de celebración pascual. No obstante el silencio que sobre este aspecto mantienen estas dos redacciones evangélicas, existe una consonancia de fondo entre los textos de la institución que captan en lo que Jesús hizo en la Cena un acontecimiento cuyo memorial (es decir, su memoria viva y actualizadora) debe ser celebrado.

[98] CA TA LIN A DE SIEN A, Lettera 373, en Le lettere di S. Caterina da Siena, ed. de P. Misciattelli, Marzocco, Firenze 1939.

[99]. Según la tradición, oración escrita de su propio puño por la analfabeta Catalina, movida por un impulso superior: T. CA FFA R IN I, Supplemento alla vita di santa Caterina da Siena, Lucca 1754, I, I, 10.

[100] Conferencia dictada en Praga en el Istituto Italiano di Cultura, el 18 de enero de 2012, con ocasión de la reapertura de la Chiesa della Congregazione degli Italiani. Publicada con el título «Il Tempio: memoria, compagnia e profezia del Dio-con-noi», en Praedica Verbum. Scritti in onore del Cardinal Gianfranco Ravasi nel suo 70º compleanno, Ambrosianeum, Milano 2013, 79-88.

[101] AMBR OSIODE MILÁ N, De Spiritu Sancto, 3, 11, 80 (ed. esp.: El Espíritu Santo, Ciudad Nueva, Madrid

1998).

[102] Conferencia impartida en el Convegno Nazionale delle Presidenze Diocesane dell’Azione Cattolica Italiana, Roma, 26 de abril de 2013.

[103] TOMÁ SDE AQUIN O, Summa Theologiae 1 q. 46 a. 2.

[104] IR EN EO, Adversus Haereses, IV, 20, 7 (trad. it., Contro le eresie e altri scritti, op. cit., 349).

[105] CON CILIO VA TICA N O II, Constitución Gaudium et spes, n. 34. Cf. también la encíclica Laborem

exercens de JUA N PA BLO II (1981).

[106] Cf. BEN ITODE NUR SIA, La Regola, Texto, versión y comentario de A. Lentini, Montecassino 1980², cap. 48, 418ss (ed. esp.: Regla, BAC, Madrid 2009).

[107] Donde sucediera esto, el trabajo humano contribuiría a la crisis ecológica, no sin razón atribuida al desfase entre los «tiempos históricos» y los «tiempos biológicos», entre los tiempos rapidísimos de la tecnología y los tiempos lentísimos de la biología; cf. E. TIEZZI, Tempi storici, tempi biologici, Garzanti, Milano 1984.

[108] IGN A CIODE LOY OLA, Ejercicios espirituales, Cuarta semana: «Contemplación para alcanzar amor», Sal

Terrae, Santander 2010, 80-81.

[109] D. STA N ILOA E, La preghiera di Gesù e lo Spirito Santo, Città Nuova, Roma 1988, 23 (ed. esp.:

Oración de Jesús y experiencia del Espíritu Santo, Narcea, Madrid 1997).

[110] A. HESCHEL, Il Sabato, Garzanti, Milano 1987, 163 (ed. esp.: El shabat: su significado para el hombre

de hoy, Desclée de Brouwer, Bilbao 1998).

[111] FR A N CISCO DE ASÍS, Regola non bollata (1221), 17,17ss.: 49. Cf. C. B. DEL ZOTTO, «Creato», en

Dizionario Francescano, Padova 1983, 279-299.

[112] E. LÉV IN A S, Totalità e infinito. Saggio sull’esteriorità, Jaca Book, Milano 1980, 23 (ed. esp.:

Totalidad e infinito: ensayo sobre la exterioridad, Sígueme, Salamanca 2012).

[113] Para cuanto sigue remito para un desarrollo articulado y documentado a mi libro L’uno per l’Altro. Per un’etica della trascendenza, Morcelliana, Brescia 2003.

[114] Cf. J. RA TZIN GER, La fraternidad de los cristianos, Sígueme, Salamanca 2005.

[115] P. LE FOR T, Les structures de l’église militante selon Saint Jean, Labor et Fides, Genève 1970, 172. [116] CIP R IA N O DE CA R TA GO, De Oratione Dominica 23 [PL 4,553] (ed. esp. en Obra completa, BAC,

Madrid 2013).

[117] Intervención en el Convegno dell’Azione Cattolica Diocesana – Chieti, 24 de noviembre de 2012.

[118] Z. BA UMA N, Modernidad líquida, Fondo de Cultura Económica de España, Madrid 2002. [119] Lectio divina con los consagrados, 2 de febrero de 2013, Catedral de Chieti.

[120] A.-M. PELLETIER, Il Cristianesimo e le donne, Jaca Book, Milano 2000, 18.

[121] Ibid., 21.

[122] Ibid., 27.

[124] Ibidem.

[125] La primera parte de este capítulo surgió como Presentazione del Progetto dei Centri Aggregativi Giovani en mi archidiócesis, el 17 de marzo de 2006. La carta (cf. infra, «3. Carta a los jóvenes,

protagonistas del mundo que vendrá») la presenté en la Assemblea Diocesana dei Giovani, 3-4 de enero de 2013.

[126] Conferencia inaugural en el Congreso Internacional de la Asociación Europea de Teología Católica – AETC, Bressanone, 29 de agosto de 2013.

[127] TOMÁ SDE AQUIN O, Summa contra Gentiles, I, 49, 5.

[128] F. NIETZSCHE, La Gaia Scienza, Aforismo 125, trad. de F. Masini, Adelphi, Milano 1977, 162s (ed. esp.: La gaya ciencia).

[129] El mismo sentido de laceración profunda se encuentra en la página que marca propiamente el comienzo del tema de la muerte de Dios en la conciencia europea, el Sueño de Cristo muerto, escrito a finales del siglo

XVIII por Jean Paul Richter, poeta romántico alemán: cf. Jean PA UL, Alba del nihilismo, Istmo, Madrid 2005.

[130] E. MON TA LE, «Noi non sappiamo quale sortiremo domani», en Ossi di seppia: Tutte le poesie, Mondadori, Milano 19894, 58.

[131] Cf. K. RA HN ER, Oyente de la palabra, Herder, Barcelona 2009.

[132] I racconti dei Chassidim, ed. de M. BUBER, Garzanti, Milano 1979, 647 (ed. esp.: Cuentos jasídicos, Paidós, Barcelona 1993).

[133] Cf. M. HEIDEGGER, «Lettera sull’umanismo», en Íd., La dottrina di Platone sulla verità. Lettera

sull’umanismo, Torino 1975, 105 (ed. esp.: Carta sobre el humanismo, Taurus, Madrid 1970).

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