"Siempre he sido —habla Mairena a sus alumnos de Retórica— enemigo de lo que hoy llamamos, con expresión tan ambiciosa como absurda, educación física. No hay que educar físicamente a nadie. Os lo dice un profesor de Gimnasia. Sabido es que Juan de Mairena era, oficialmente, profesor de Gimnasia, y que sus clases de Retórica, gratuitas y voluntarias, se daban al margen del programa oficial del Instituto en que prestaba sus servicios. Para crear hábitos saludables —añadía— que nos acompañen toda la vida, no hay peor camino que el de la gimnasia y los deportes, que son ejercicios mecanizados, en cierto sentido abstractos, desintegrados tanto de la vida animal como de la ciudadana. (...) Si lográsemos, en cambio, despertar en el niño el amor a la Naturaleza, o la curiosidad por ella, tendríamos más tarde hombres maduros y ancianos venerables, capaces de atravesar la Sierra de Guadarrama en los días más crudos del invierno, ya por deseo de recrearse en el espectáculo de los pinos y los montes, ya movidos por el afán científico de encontrar una nueva especie de lagartijas."
Ya la ley 1420 de Educación Común, sancionada el 8 de julio de 1884, contempla que las clases diarias estén alternadas con "canto, ejercicios físicos o gimnasia". En el caso de los deportes, la norma otorga el mismo peso al fútbol, cricket, natación y bicicleta. Las clases de ejercicios físicos serán, a lo largo del siglo XX, la puerta de entrada de la cultura militar a la educación civil.
En el caso del fútbol, según Ángela Aisensteines,100 éste comienza a aparecer en algunos
festejos patrios, y en las fiestas de Mayo en las escuelas donde se combinan, además de números que tienen que ver con lo histórico, un desfile, un juego y muestras de atletismo. "Alrededor de 1900 —explica— se ve coincidir, entonces, la inauguración de una plaza de juegos con un partido de fútbol. Se hace un desfile, se hace gimnasia y se hace un encuentro de fútbol como exhibición". En 1905 el creador del Sistema Argentino de Educación Física, Enrique Romero Brest, llegó al Consejo Nacional de Educación como inspector ad honorem. El concepto de Romero Brest era exactamente opuesto al de la gimnasia militar: se trataba de lograr una disciplina razonada, del autogobierno y del trabajo. La ilusión duró sólo cinco años: las nuevas autoridades del Consejo, José María Ramos Mejía y el inspector general Bavio, proponen sacar la educación física de la curricula y que ésta sea sostenida por la beneficencia, en contra turno y fuera del horario escolar."
Según reveló Patricio Calvo en su ponencia ante el IV Encuentro Deporte y Ciencias Sociales (Buenos Aires, 2002) en esos años, en la ciudad de La Plata, se propuso incorporar clases de tiro con un "Máuser infantil" en la educación primaria y mixta. "El fusil máuser infantil modelo argentino (de madera) —relata Calvo— fue construido en la carpintería del cuerpo por el operario Agustín Moyano e ideado por el teniente segundo don José Chaves (...) habiéndose obtenido resultados halagüeños en los alumnos de la Escuela numero 18". El diario
El Día no sólo reflejó entonces la noticia en su primera plana, sino que estimuló la innovación
asegurando que "hemos visto de nuevo el modelo de fusil al que se refiere la nota y en efecto se trata de un arma instructiva y perfectamente aplicable al estudio militar en caso de que se decida agregarlo debidamente al plan general de escuelas". En el mismo año —1905—, un decreto del entonces presidente Manuel Quintana autorizó la creación de la Dirección de Tiro y Gimnasia de la República, estableciendo que "en cada provincia y territorio nacional y en las ciudades y pueblos de importancia se construirán por cuenta del Estado polígonos de tiro y gimnasia".
Pero el climax llegó durante 1936 y 1940, bajo la gestión de Manuel Fresco como gobernador de la provincia de Buenos Aires. Fresco defendió una "educación física planteada como la defensa civil contra el comunismo", como fórmula para el "mejoramiento de la raza" y como labor de "higienistas, pedagogos y estetas", como parte de un vasto mecanismo de control social estimulado por su propio gobierno. Destaca Calvo que "la educación física es concebida como una herramienta estatal". El primer director técnico del Departamento fue un coronel del Ejército, Cliffton Godney y su sucesor, Daniel Videla Dorna, era un militante fascista, ambos cuando Roberto J. Noble —luego fundador del diario Clarín— era responsable de la cartera de Interior de la provincia. El staff ordenó las siguientes actividades:
• media hora de gimnasia diaria en la escuela;
• práctica de deportes en ámbito adecuado, una vez por se mana;
• práctica de tiro, una vez por semana para los varones de sexto grado, optativo para las niñas.
Los detalles "pedagógicos" estaban controlados por el Manual - Normas Pedagógicas para
impartir Clases Infantiles de Gimnasia Metodizada, que recomendaba, entre otros preceptos:
"Se recomienda muy especialmente observar la pausa que debe haber entre la voz preventiva y la ejecutiva (dos segundos aproximadamente) y entre los tiempos de un mismo ejercicio.
Exhortar a que se mantenga bien la posición de firmes cuando se esté en ella, por las razones fisiológicas que lo aconsejan y por las de orden y estética, que son de gran significación pedagógica.
Los niños deben jugar todos, insistiendo el instructor con aquellos apáticos que se hacen sospechosos de tendencias patológicas o morbosas por su ociosidad."