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GANADEROS: ¿TONTOS O INTELIGENTES?

In document Suelo Tropical - Ana Primavesi (página 111-115)

El Gran Chaco era sin duda una región pastoril y exactamente aquí los ganaderos se negaron a hacer el mínimo mejoramiento. No querían cambiar su ganado criollo por una raza más productiva, no querían saber de inseminación artificial, no querían implantar el pastoreo rotativo racional tan propagado por Klocker, tampoco querían adoptar forrajeras más productivas. El gobierno se desesperó... “¿cómo era posible que la gente fuese tan burra o simplemente tan perezosa?”

Mientras Argentina era un país muy progresista, esta región no quiso acompañar el desarrollo general. ¿Cuánta carne se podría exportar si estos ganaderos no fuesen tan tercos? Ni siquiera precisaban exportar, la región de Tucumán ya es una gran consumidora de carne.

Finalmente la Universidad de Buenos Aires se interesó por el caso. Sus profesores fueron hasta allá, en la época de invierno. La región tenía un aspecto semidesértico.

Los pastos eran quemados por la sequía, el ganado se mantuvo a base de ensilaje. No fue posible engordarlos, pero por lo menos no lo dejaron morir. No era una región pastoril por excelencia, eran tierras marginales. El agua que estaba en los bebederos era alcalina. ¿El ganado, bebe agua alcalina?, preguntaron los profesores. Si, no existe otra, está obligado a tomar agua salina. Abajo del monte el agua era potable, pero cuando este fue derribado, para la siembra de pasto, todo cambió, especialmente cuando comenzaban con la tan acostumbrada “tala por el fuego” y los suelos quedaron cada vez más compactados e impenetrables. Casi nada de agua penetró al suelo, pero el fuego sacó el agua del subsuelo a la superficie y esta se salinizó cada vez más.

El único ganado que soportó esa situación fue el criollo, porque se fue acostumbrando durante muchas generaciones a esta situación. Era una adaptación genética. ¿Tendrían que dejar todo como era antes?

Comenzaron con el lento proceso de recuperación. Primero desalinizaban los suelos sembrando sorgo. Los suelos nunca habían recibido materia orgánica, pues el fuego anualmente consumía. La paja del sorgo transformó a los compuestos de sodio en carbonato de sodio y los carbonatos son poco solubles. Con eso bajaron radicalmente la salinidad de los suelos. Después constataron que el nivel freático estaba en 2 a 3 m de profundidad, relativamente alto, pero demasiado bajo para que el pasto se pudiera abastecer con agua durante la época de sequía. Había solamente una forrajera que no se importaba con la salinidad y que tenía raíces profundas: la alfalfa. Pero si está fresca el ganado no podría alimentarse. Moriría de timpanismo. Pero cortado y marchitado si. También crecía el pasto Rhodes97 y el pasto llorón (Eragrostis curvula). Parecía inevitable hacer la rotación entre agricultura y pastura. Cada vez que el suelo se volvía salino, recibía paja de sorgo para neutralizar el sodio soluble. Algodón y trigo sarraceno98 bajaban igualmente la salinidad.

Una vez sabiendo cómo manejar sus suelos, la voluntad de mejorar se volvió rutina. Importaban ganado Cebú, preferencialmente la raza Nelore de Brasil, hacían el cruce con una gota de sangre europea, quedaron fanáticos de inseminación artificial para mejorar más rápido sus ganados. La actividad en la región era intensa.

Mientras solamente con mucho costo mantenían su ganado vivo durante el periodo de sequía, y no existía otra agua que no fuera la salina, la única manera de sobrevivir era dejar todo como estaba, porque el ganado criollo ya se había adaptado. Se vivía mal, pero se vivía. Pero, cuando descubrieron que lo peor que podría ocurrir para sus suelos era el fuego, que se necesitaba de materia orgánica para mantener los suelos permeables, que la alfalfa buscaba el agua allá abajo durante la sequía y que había varios pastos que soportaban suelos salinos, percibieron que valía la pena invertir.

El gobierno descubrió con eso, que los ganaderos de la región no eran burros ni perezosos, por el contrario, eran muy inteligentes, porque hicieron lo que era mejor para la realidad de ellos. Con una raza mejor habrían fracasado, el pastoreo rotativo no resolvería mientras no tuviesen forrajeras que aguantasen el periodo de sequía y las forrajeras que no soportaban la salinidad habrían llevado a colapso total la frágil actividad ganadera. Quienes

97 Chloris gayana cv. (N.T.). 98 También llamado alforfón (N.T.).

eran los burros, eran los extensionistas que querían implantar técnicas inadecuadas para la realidad, solamente sabían sus recetas y eran incapaces de reconocer los problemas existentes.

EL FUEGO

Las quemas son una particularidad brasileña. Cuando un día viajé de Lima para Manaus99, de repente el piloto informó: “Señores pasajeros miren para bajo para que vean donde empiezan las quemas en Brasil”. Hacen muchas investigaciones sobre el fuego, unos dicen que son perjudiciales, otros dicen que no tiene ninguna influencia nociva. Dicen que cuando es bien hecha, no calientan el suelo, no queman la materia orgánica, no matan la micro vida del suelo. Bien hecha, es una quema cuando el suelo aun esta húmedo y la vegetación ya fue secada por el viento. Pero a veces el fuego escapa de control, porque un viento no previsto se levanta y quema las haciendas vecinas que no iban a ser taladas con fuego, queman reservas naturales, queman bosques, como hace algunos años pasó en Roraima (Estado de Brasil). Para combatir un fuego muy violento se utiliza el contra-fuego. Para eso hay que sacrificar más áreas, hacer corta fuego quemando una franja para que cuando venga el fuego no encuentre nada más que cenizas.

Investigamos también el fuego. Por ocho años seguidos quemamos un pasto y al lado dejamos otro sin quemar, solamente pastoreado con la capacidad de carga correcta y limpiada con hoz. El resultado fue que en el área quemada había el doble y hasta el triple de calcio, manganeso y potasio. Al parecer una ventaja, y una ventaja grande. Pero la cantidad de forraje solamente era un 25% del área que no fue quemada, y peor, todas las forrajeras buenas habían desaparecido, especialmente las estoloníferas que cubrían el suelo. Las estoloníferas son las que enraízan en los entrenudos como el pasto horqueta, el pasto decumbens100, que acuestan sus tallos y forman raíces en los entrenudos como la brachiaria, estrella y semejantes. Los que restaban eran pastos gruesos, cespitosos como “barba de bode”101, “cabelo de porco”102, paja peluda103 y semejantes formando macollas, donde consiguieron proteger sus puntos vegetativos contra el calor del fuego. Pero aparecen igualmente muchas invasoras, como una planta gruesa y pobre que los norteamericanos llaman de “tire-bom” nacida del fuego. No tenía ninguna semejanza con el pasto que había anteriormente. Y lo peor, el suelo era compacto e impermeable y el agua de la lluvia escurría, ocasionando erosión, lo que no ocurrió en el pasto que no fue quemado.

¿Qué hizo el fuego?

Quedó bien claro, el daño del fuego no es quemar el humus y las bacterias por calentar el suelo. El grande daño es el no retorno de la materia orgánica y la exposición del suelo limpio, quemado, al impacto de las lluvias. La materia orgánica es el alimento de la vida del suelo. De ceniza, ningún ser vivo del suelo consigue vivir, por constituirse exclusivamente de minerales. Como las bacterias y los hongos estaban muertos por el hambre, el suelo no formaba los agregados y perdió sus estructuras porosas donde entraba el aire y el agua. Y las lluvias golpearon el suelo quemado, sin vegetación, y destruyeron los últimos poros compactándolo. Es

99 Estado del Norte de Brasil, en la región Amazónica. (N.T.)

100 Brachiaria decumbens. Comunmente conocido como: Pasto Braquiaria, pasto alambre, pasto

amargo (N.T.)

101 Aristida pallens. (N.T.)

102 Carex sp. (N.T.)

cierto que el fuego provocó un rebrote precoz. Pero esta no era capaz de cubrir el suelo y protegerlo del impacto de la lluvia. Y el ganado hambriento comió todo el pasto nuevo. Las consecuencias del fuego son nefastas. En una visión estrecha, compartimentada, no se ve su efecto, en una visión un poco más amplia, uno se asusta. Los indígenas también quemaban sus tierras, pero solamente una vez, después de plantar durante un año abandonaban el campo y la vegetación nativa volvía, recuperando el suelo. Por eso eran nómadas. No porque le gustara migrar para no destruir los suelos y el bosque. No sabían ni leer y ni escribir, eran analfabetos como también los “descubridores” de Brasil. Más tenían una profunda ligación con la naturaleza, sabían observar, y antes de todo respetar. Y sabían, que si ellos destruyen los suelos, destruyen la base de sus vidas y se auto exterminan, y eso los blancos ya no ven más.

¿TECNOLOGIA MODERNA SIEMPRE ES TECNOLOGIA BUENA?

Era al norte de Minas Gerais104 en un afluente del Rio São Francisco donde habían asentado los desplazados por la represa Tres Marías. Era todo perfecto. El gobierno ofreció casa de concreto, energía eléctrica y agua potable, los campos eran buenos y los acueductos muy bien hechos trajeran el agua del río para irrigar los cultivos, porque en este clima caliente con una precipitación de 500 mm/año no se podría hacer mucha cosa. Recibieron tractores y maquinas a créditos baratos de 10 años, era un lujo. Extensionistas atendían a los agricultores enseñando toda la tecnología moderna con abonos, herbicidas, calendario de defensivos y riego. Tal vez el riego no era perfecto, porque solamente aplicaban agua pero no drenaban, tampoco lavaban el suelo de vez en cuando para evitar la salinización. Más por ahora no había salinizado los suelos. Una cooperativa cuidaba de las compras y ventas. Era todo perfecto.

Pero los agricultores no eran felices.

Inicialmente tenían una buena cosecha. Hasta 4,5 a 5,0 toneladas de fríjol y 9,0 toneladas de maíz por hectárea. Era una abundancia increíble. Pero después las cosechas bajaron, aparecieron siempre más invasoras, que los herbicidas no controlaban. Con el tiempo fue creciendo cada vez menos hasta que la tierra se quedó estéril, casi sin vegetación alguna. Culparon a los agricultores y a la ignorancia de ellos. No eran capaces de manejar una tecnología tan avanzada. Y los agricultores desconfiaran de los agrónomos y de la cooperativa. Si la cooperativa los llamaba para una reunión, los agricultores no aparecían. ¿Para qué? Ellos tampoco sabían la solución. Y los primeros comenzaban a salir. Se fueron porque no daba más, abandonando casas y campos, acueductos y sistema de irrigación. La situación quedó crítica.

Preguntaron a los técnicos y especialistas, a profesores y científicos, pero no preguntaron al suelo, y este seria o tendría sido el único a dar la respuesta correcta.

¿Qué ocurrió? Los suelos estaban enteramente compactados, tenían los arados profundamente según el sistema “el tractor hala” y las cosechas parecían responder favorablemente a este arado profundo que movilizaba toda la materia orgánica que se tenía acumulada en estos suelos durante muchos años.

Pero al mismo tiempo habían traído mucha tierra muerta a la superficie que no resistía al riego. Y ninguna materia orgánica regresaba al suelo. ¿Para qué? Tenía NPK para abonar. Y los herbicidas evitaron que alguna planta nativa naciera. Los suelos “hortados”105, nivelados por varios pases de rastra eran rigurosamente limpios. Era una belleza para ver. Solamente que los suelos no aguantaron. Decayeron, compactaron, se impermeabilizaron y el riego humedeció

104 Estado localizado en la Región sudeste de Brasil. (N.T.)

105 Termino usado en su forma original que tiene el sentido de un suelo como de huerto, limpios, etc. (N.T.)

cada vez más una menor camada superficial. Las raíces permanecían en la camada superficial, que era húmeda y dependiente del riego. Un día sin el riego los cultivos se marchitaban. ¿Por qué? Porque solamente tenían raíces superficiales. Bajo la tierra era dura y seca. Sin micro vida los herbicidas no descomponen más. Ellos se tornaban persistentes perjudicando no solamente las hierbas nativas, pero también los cultivos.

¿Y ahora?

Hay que eliminar los herbicidas del suelo y listo, pero sin materia orgánica eso no va ocurrir nunca. Ninguna agricultura química funciona sin materia orgánica. Alegaban que en los EE.UU. funcionaba. Pero se olvidaran que allá pagaban a los agricultores para no sembrar en sus tierras durante 3 años. Y en esos tres años los suelos se recuperaban abajo de una densa camada vegetal y cuando finalmente fueron cultivados nuevamente, recibieron toda esa materia orgánica y como en clima templado la vida del suelo es diez veces menos intensa que en los trópicos, era posible atender las necesidades del cultivo por algunos años.

Sin vida el suelo decae y compacta. En suelo decaído no entra aire y poca agua. Los herbicidas son degradados mientras hay bacterias que los descomponen. Sin bacterias son persistentes.

Comprendieron que ninguna tecnología es buena cuando los suelos no son conservados. El suelo no es una máquina que produce cosechas cuando se pone abonos, semillas y agua. El suelo es un ser vivo que tiene sus reglas y sus leyes y que deben ser respetadas. El vive de las plantas y las plantas viven de él. La materia orgánica lo hace permeable, o sea, los productos que las bacterias producen cuando descomponen la materia orgánica, que es su alimento. Y Luís Bromfield, un norteamericano famoso habla en su libro Malaba fann” Si nuestro ganado en el suelo (los microorganismos) es hambriento, también nuestro ganado(los bueyes) del suelo es hambriento y el agricultor cae en la miseria”.

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