La agricultura orgánica tiene sus normas y esas dicen que necesita de compost. Entonces todos hacen compost. Los sembradores de caña de azúcar orgánico usan todo el residuo de la cosecha para producir compost, y algunos hasta implementan la cría de pollos para poder mezclar la cama de los pollos con el residuo de la caña. Otros que cultivan naranjas llegan hasta a pelear por razón del estiércol de bovinos y de pollos, sembradores de ciruela llegan a buscar, en una distancia de 300km, hojas de Copernicia prunifera y estiércol de pollo, sembradores de hortalizas van a todos los lados para encontrar suficiente cama de pollo para su compost.
Cultivadores de café pelean por la cáscara de las cerezas y mantiene cría de pollos solo por sus excrementos. Pero producir compost es costoso y necesita mucho trabajo. ¿Cómo nutrir 6 billones de personas con productos orgánicos cuando 10 millones parece el límite? Los de agricultura convencional ya observaron maliciosamente que el compost es la limitación de la agricultura orgánica y por lo tanto solamente algunos agricultores pueden usar ese método. Por lo tanto queda más una obsesión de algunos locos que una actividad económica que se pueda tomar en serio. El compost es el pívot alrededor del cual todo gira. Se determina cuanto estiércol de granjas convencionales es permitido para no cargar el compost con demasiados anabolizantes, promotores de crecimiento generalmente antibióticos, organofosforados usados en el control de parásitos bovinos y otras sustancias indeseables. En Alemania el principal importador de productos orgánicos, permiten 20% de estiércol de fincas convencionales. Y si este fuese mezclado con residuo de caña convencional se pregunta: ¿lo que está aquí aun es sin veneno? Es orgánico, porque no usan abonos químicos. Pero lo que cambia nadie puede explicar exactamente. Fuera de eso los agricultores orgánicos creen que sus productos nunca pueden llegar al tamaño y perfección de los convencionales, porque con 40 toneladas de compost adicionan solamente la mitad del NPK que se utiliza en los convencionales.
Y, el precio diferenciado es difícil de conseguir, por depender de certificadores que no cobran poco por pertenecer a empresas, que también quieren ganar. Pero solamente con “el sello de calidad orgánica” se consigue precio diferenciado, de modo que sembrar orgánicamente no es tarea fácil.
Pero como la exportación actualmente encuentra una serie de dificultades, especialmente de tarifas aduaneras, cuotas etc. y fuera de eso los abonos y defensivos son cada vez más costosos, mientras los precios de los productos son estables o caen, los agricultores están en el dilema: de abandonar el campo y entregar sus tierras al agronegocio o intentar la agricultura orgánica, que justamente se encuentra con el compost. La situación parece desesperadora. Si esa visión compartimentada o como se llama “temática” cambiando un factor químico por uno orgánico pero continuando a ignorar las causas y continuando a combatir “síntomas” no hay salida mismo.
Pero cuando se enfoca el todo, buscando las causas de los problemas, cuando se busca la razón, porque aplicar el compost, cuando no se detiene simplemente en las normas de aplicar compost la solución no solamente es menos costoso, más también no hay límite de tamaño de propiedad. ¿Pregunte al suelo lo que hace con el compost?
Lo que se quiere, no es de nutrir la planta con NPK orgánico, sino ofrecer alimento para la vida del suelo, para que este lo agregue creando poros donde debe entrar el agua y el aire. En el clima templado se usa compost porque la descomposición es lenta.
La paja se descompone solamente en 3 años. Y después del invierno, con el ganado en confinamiento, existen pilas enormes de estiércol y paja por tras de los establos que no puede ser distribuido directamente en el campo, porque iría a impedir el plantío.
Entonces se tuvo la idea salvadora: compostar, semi-digerido por las bacterias, la descomposición en el campo es más rápida y la liberación de nitrógeno beneficia la cultura en una época que la temperatura aun es baja.
En los trópicos nada de eso ocurre. No existe ganado confinado durante ninguna estación, a no ser en confinamientos de engorde.
¿Pregunte a su suelo lo que él hace con el compost? El compost no es NPK en forma orgánica, como la mayoría de las personas creen. Compost, como paja, abonación verde o estiércol es solamente alimento para la vida del suelo para que forme sustancias que agregan el suelo y crean poros donde pueden entrar agua. Compost no es abono mineral en forma orgánica. Compost tiene que ser primero completamente digerido, descompuesto por las bacterias y hongos, transformado en gas carbónico, agua y minerales para poder liberar los nutrientes. Mientras aun existen estructuras orgánicas la planta no puede utilizar sino algunos aminoácidos de estructuras simples, que la planta puede absorber.
En el trópico la descomposición de la paja es más rápida y carece de sentido semi- digerir previamente (compostar), especialmente porque los suelos tropicales poseen diez veces más microorganismos que lo suelos de clima templado y por lo tanto necesitan mucho alimento.
Alegan aun que el compost iría a ofrecer más nitrógeno que sin embargo no es muy correcto, porque según investigaciones hay poca relación entre el aporte de nitrógeno a las culturas y el contenido en el compost. Hasta un compost con poco nitrógeno puede provocar un crecimiento abundante de la cultura.
Aplicar nitrógeno a través leguminosas es prácticamente imposible, porque no se puede tener siempre buena parte de las tierras sin cultivos, solamente para esperar que las leguminosas fijen nitrógeno. ¿Entonces qué hacer?
En India resolvieron eso de manera simple e impresionante. Allá ellos nutren 1000 millones de personas en una área de 37% de la del Brasil y aun exportan cereales. Gran parte de los agricultores son pequeños y no tienen dinero, ni créditos para comprar los abonos químicos. El dinero que tienen lo gastan con defensivos que, por cierto, aplican deliberadamente. Como ellos son budistas no comen carne, ni de pollo, ni de cerdo y las vacas allá son sagradas. De modo que también no tienen estiércol y la producción de compost, según las normas europeas es prácticamente imposible. Ahí el profesor Dhar de la Universidad de Allabahad desarrolló un método práctico y sencillo. Dejan toda la paja de la cultura en el campo, aplican al voleo escoria-de-thomas, residuos fosfóricos de la producción de acero que allá es abundante y menos costoso. Con eso provocan el aparecimiento dirigido de las bacterias que en la descomposición de la celulosa producen una jalea, o sea un azúcar ácido, los llamados ácidos poliurónicos, que son la alimentación de las bacterias libres, fijadoras de nitrógeno “los
Azotobacter”. El azotobacter también existe en el aire en gran cantidad, se asienta en esa paja
y, como su nombre indica, fija nitrógeno en cantidad suficiente para producir 9 ton/ha de maíz. En Brasil donde solamente en Minas Gerais existe esa escoria, se pueden usar fosfatos naturales, termofosfato, hiperfosfato o cualquier fosfato cálcico y conseguir el mismo efecto. Y la ventaja es que en este sistema no tiene restricción de tamaño de la propiedad. La única cosa que exige es una paja rica en celulosa, como la del maíz, Pennisetun glaucum, trigo, arroz o de otros cereales. Mejor diciendo se necesita una rotación de cultivos, que en cualquier agricultura es indispensable.
Permanece aun el problema del potasio. ¿Si los cultivos retiran anualmente el potasio, como reponerlo? Ahí entra otro secreto de la naturaleza. No todas las especies o variedades poseen el mismo potencial de movilización de nutrientes. Así, por ejemplo, mientras la avena de un suelo ácido consigue absorber 50µ de calcio por ml de savia, el Plantago tomentosa94 consigue absorber 1.500µ/ml. De donde lo consigue nadie sabe. Pero mismo que el hecho no esté explicado, se puede utilizar esa capacidad. Así, por ejemplo, el ricino, mijo perla o pasto “Napier”95 son muy ricos en potasio y pueden ser utilizados para enriquecer el suelo. Es decir, si queremos abonar un sombrío de frutales, se necesita solamente plantar mijo perla y ricino, cortarlos y distribuir fosfato natural o termofosfato por encima. El resto las bacterias hacen su trabajo. Si faltan micronutrientes necesitan aplicar especialmente boro, que aumenta el tamaño de las raíces y con eso la absorción de las culturas.
Recuerde: las culturas no necesitan de compost pero necesitan: 1) un suelo agregado y poroso (materia orgánica, es mejor paja que siempre tiene que quedar en la camada superficial del suelo y nunca puede ser enterrada) para entrar fácilmente agua y aire; 2) un sistema radicular amplio (boro), 3) suficientes nutrientes, tanto macro como micro, que en su mayoría se consiguen conforme la abonación verde o la utilización de la cobertura con paja que se disponibiliza a la planta y 4) la protección de la superficie del suelo contra el impacto de la lluvia y el calentamiento. De suelos calientes (arriba de 32ºC) las plantas no absorben nada más. En suelos protegidos y frescos las plantas necesitan menos nutrientes.
Y todo eso no se consigue por el compost sino por el manejo adecuado. Por ejemplo: compost enterrado tiene un efecto catastrófico sobre las culturas a causa de su descomposición anaeróbica que libera gases tóxicos como metano y gas sulfhídrico, que pueden matar las plántulas; No mejora la porosidad del suelo, ni aumenta el sistema radicular. En la agroecología no hay recetas como en la agricultura convencional, pero hay conceptos que cada uno pone en práctica según sus condiciones, necesidades y posibilidades.