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5. PRESENTACIÓN DE CASOS Y ANÁLISIS DEL MATERIAL CLÍNICO

5.2 CASO II: Jimena en abandono y soledad

5.2.1 La herida del abandono y las huellas de la separación en Jimena

El maltrato en Jimena se presenta en la forma de abandono de las figuras importantes en su vida, especialmente la de su padre. El abandono por parte del padre inicia cuando la madre de queda en embarazo, situación de rechazo por su padre quien le pide “solucionar la situación”. Debido a que la madre decide continuar con el embarazo, la relación de ella con el padre de la niña se ve afectada y se termina. A partir de este momento la presencia del padre en su vida se caracteriza por ser esporádica, ocasional y con una duración de pocos meses. El interés que siempre lleva al padre a aparecer es el deseo de retomar la relación con la madre, pero no con la niña, de la que nunca se hizo responsable ni económica ni sentimentalmente. Este rechazo por parte del padre es algo que Jimena siente y que conoce y es evidente en el discurso de ella y de su madre. En las entrevistas iniciales con la madre ella lo refiere de la siguiente manera:

SESIÓN #2. ENTREVISTA INICIAL CON LA MADRE

“Cuando yo quedé embarazada el papá de Jimena desapareció, teníamos muchos problemas al final y la

se hizo sola ya cuando nació Jimena aparecía un día sí y un día no, después desapareció completamente y el que vino a asumir como el rol fue mi papá. […] Ella le pregunta, hace comentarios como oye y ahora si me quieres, entonces es Jimena y tú porqué dices eso? Es que tú no querías que yo naciera, entonces

ahora si me quieres”

De acuerdo a lo anterior, el dolor sentido por la paciente debido al abandono y rechazo de su padre la llevó a negar su existencia, a transferir su rol paterno y a colocarlo en la figura del abuelo quien para ella es realmente su padre, quien la crió y cuidó desde pequeña.

La pérdida del padre puede presentarse como la pérdida del objeto amado que al tiempo se relaciona con un proceso de duelo. Con relación a esto Muñoz (2010) plantea que la pérdida del padre se relaciona con un conflicto entre sentimientos depresivos y persecutorios; una lucha entre el amor y el odio hacia el padre. Debido a esto se hace necesario utilizar mecanismos como la negación, la escisión y la proyección para hacer frente al dolor.

En ella la utilización de mecanismos para hacer frente a esta pérdida era algo muy evidente, no sólo en la negación de la existencia de su padre biológico sino en la necesidad de colocar sus funciones en una persona sustituta. Para la niña los sustitutos del padre fueron su abuelo y un novio de su mamá, quienes al igual que el padre terminaron abandonándola y separándose de ella. De acuerdo a lo referido por la madre en las entrevistas iniciales para la niña el padre es su abuelo, en los primeros momentos en los que el padre de Jimena comenzó a aparecer, esto se convirtió en un gran choque para ella pues no entendía por qué debía decirle papá. Según su madre, estas situaciones ocurrían con mucha frecuencia, sobretodo en reuniones familiares; lo que le significó a la madre grandes dificultades y problemas debido a que esto era percibido como si hubiera sido causada por ella, la madre, y no por la confusión de la niña.

Con respecto a las dos personas en las que la niña transfirió el rol paterno (el novio de la madre y su abuelo), en las entrevistas iniciales se conoció que Jimena y Fernando (el novio de la madre) establecieron una relación muy cercana, de acuerdo a la madre, “los dos se adoraban”, sin embargo esta relación se rompió al momento que Fernando y la madre se separaron, esto fue vivido por la niña como un nuevo abandono. Con respecto al abuelo, su partida se debió a motivos laborales, lo que les permitió tanto a Jimena como a su madre, poder establecer el duelo de la separación y vivirlo. A pesar de ello, fue una separación muy dolorosa y que intensificó la sensación de abandono y soledad de la paciente.

Adicional a estas pérdidas, Jimena ha interiorizado a su abuela como una persona estricta y que con mucha facilidad la regaña y la trata de una forma tajante y poco cariñosa. Esto ha significado para ella no solamente un rechazo si no un comportamiento maltratador de parte de su abuela. Esto fue referido por la niña hacia la mitad del proceso terapéutico y se puede ejemplificar con el siguiente fragmento:

SESIÓN #10

“J: Mi abuela siempre me dice “no seas tan folclórica” ayyyy no.

M: y porqué te dice eso tu abuela?

J: es que ella piensa que me veo como un elefante colorido. M: te ves como un elefante colorido?

J: piensa.

M: y los elefantes coloridos son como los de Dumbo? J: sí.

M: y ella porqué dice eso?

J: porque es que ella, tú sabes que ella no es tan tierna”

Por último y de acuerdo a todo lo anterior, en Jimena cualquier separación de cualquier persona dentro de su entorno se convertía en una situación inmanejable que le significaba gran dolor y el temor de que los objetos de los cuales se separaría podrían no volver jamás. Esto se

observó cuando su papá-abuelo se muda, el novio de su mamá se aleja, el resto de su familia toma la decisión de mudarse a Guatemala y por último el cierre del proceso terapéutico que fue sentido por la niña como el abandono de la terapeuta que además coincidió con la noticia de saber que su madre también se iría y la dejaría; que también la abandonaría. En los dos siguientes fragmentos que corresponden a una sesión realizada con la paciente y su madre hacia el final del tratamiento se puede observar con mayor claridad todo lo planteado anteriormente:

SESIÓN #16

“Mo: todos los temas de Jimena van al mismo punto, todos se van.

M: sí.

Mo: o sea a ella siempre la gente se le va a ir.

M: si y no es casualidad porque si miramos hacia atrás el motivo de consulta, lo que ha pasado con ella, es un tema que se repite, no es casualidad, porque cuando algo viene, viene todo junto. Pero creo que es una manera de poder hacer o entender la separación, esa que contigo no puede hacer. Que tiene separaciones.

J: aja.

M: si? De quien te has separado? J: casi de todos.

M: bueno dime los nombres, de quien te has separado?

J: pues de mi mamá…

M: cuándo te separaste de tú mamá? Cuando no estuvo? J: cuando me iba a ir con mi abuela a Guatemala.

M: bueno pero te fuiste de paseo y luego tu mamá llegó y se regresaron las dos J: yo lloré como mil noches.

M: bueno y de quien más te has separado?

J: silencio”

SESIÓN #16

“(Luego de que se le informa a la niña y a la madre sobre el cierre del proceso terapéutico ocurre lo siguiente)

Mo: y me imagino que cualquier separación, cualquier rato a solas de nosotras dos sea más trágico? M: si, porque la única persona para ella eres tú y viceversa.

Mo: y manejarlo cómo?

M: bueno pero qué sería una separación entre ustedes ahorita?

Mo: pero es que te cuento que justamente eso estábamos hablando hoy, pues lo siguiente que sucede es

que yo me voy a estudiar a Canadá… sin ella.

M: cuando te vas? Mo: terminando el año

M: y ella…

M: y ella por qué no va contigo?

Mo: porque estudiar con ella se me complica mucho. M: y con quien se queda?

Mo: retomamos la época de los cambios y ella se va para Guatemala. M: ujum.

Mo: eso es lo que viene […]

J: cuando crezca te vas a estudiar a otro lado? Mo: un poquito.

J: cuántos días, dime que sólo son dos. (Aquí Jimena se ha sentado sobre su mamá quien ha estado llorando desde que habló de irse y están juntas las dos).

Mo: no un poquito más de dos días. J: tres?

Mo: un poquito más de tres. J: treinta?

Mo: son varios días.

J: no quiero (comienza a llorar). Mo: ya habíamos hablado de eso.

J: pero no te vas a ir con quien me quedo, no voy a tener mi mamá. […]

Mo: te vas con la abuelita. J: no.

M: no quieres estar con tu abuela en Guatemala? J: no.

M: no te gustó. J: si me gusta pero. M: allá está tu papá.

J: si mi papá pero mi mamá no y ella es la que me cuida desde pequeñita. Mo: te amo.

J: tendré que tirar todas las cartas y botarlas. Mo: por qué? Me las guardas?

J: porque tú ya no estás.

Mo: pero entonces yo qué me llevo al viaje sino tus cartas, me tienes que hacer muchas y yo me las llevo. J: por favor quédate menos días allá (llora más fuerte, las dos lloran más fuerte).

Mo: ya no más, no llores, termínate las papas. […]

J: pero ya ha pasado mucho tiempo. M: de qué?

J: de todo, entonces mi mamá se va a ir en menos tiempo. […]

J: pero ella no se tiene que ir a estudiar tan lejos. Donde está su casa? Dónde está su familia? Dónde está su mascota? Donde están sus hermanos? Dónde están? En Colombia y en Guatemala cierto? Se va a quedar sola. […] es que no quiero, todos los de mi colegio tienen a su mamá siempre y tú te vas.