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ALGUNAS IMPLICACIONES PARA LA PSICOTERAPIA Y LA SALUD El modelo ABC contextual no es un nuevo modelo de psicoterapia; más bien,

Russell M Grieger (1)

ALGUNAS IMPLICACIONES PARA LA PSICOTERAPIA Y LA SALUD El modelo ABC contextual no es un nuevo modelo de psicoterapia; más bien,

es el ABC de la RET ampliado de forma que representa la complejidad de las cogniciones humanas; las relaciones diversas y fluidas entre los A, las B, y las C; y el poder que tienen las personas para influir e incluso crear sus creencias, acciones y sentimientos, independientemente de la realidad externa. Este modelo es inten- samente cognitivo y filosófico en su núcleo y, como tal, aprueba y persigue de forma intensa apoyar las premisas y técnicas fundamentales de la terapia racional- emotiva. De acuerdo con las metas y fines de la RET, entonces, algunas de las implicaciones para la psicoterapia del modelo ABC contextual son las siguientes: Promoción del cambio concreto

Una característica que distingue a la RET de otras terapias cognitivo-conduc- tuales es su meta preferente del cambio concreto o especializado (Ellis, 1971, 1974b, 1977, 1979; Grieger y Boyd, 1980). El cambio concreto significa primero disminuir o reducir la aprobación del cliente de las cogniciones que producen perturbación, más que la mera eliminación del síntoma o solución del problHma ambiental; además, el cambio concreto significa disminuir o reducir las actitudes o creencias evaluad vas disfuncionales (Ejemplo, «Debo caer bien») más bien que las interpretaciones no evaluativas, inexactas (ejemplo, «No caigo bien a nadie»), aunque las últimas son todavía consideradas molienda apropiada para el molino terap¦Xtico.

El modelo ABC contextual va más allá de la exploración y mejora de las b específico-situacionales hacia el descubrimiento y modificación de las B mantenidas de forma más profunda y permanente (Posiciones de vida, valores, y hábitos interpretativos). Invitando a los clientes a descubrir sus B (a menudo inconscientes) y enseñándoles el enorme impacto de esas B sobre sus percepciones y respuestas a los acontecimientos de sus vidas, y de este modo, para la calidad real de las mismas, se hace absolutamente clara y palpable la «necesidad» de un cambio concreto del más profundo grado.

Promoción del cambio filosófico

Estrechamente relacionado, e incluso concordante con la aprobación y apoyo del cambio concreto está la promoción del cambio filosófico. Ellis (1962, 1971) ha afirmado con frecuencia que la RET es mucho más un esfuerzo filosófico que psicológico, en el que los problemas emocionales y conductuales son esencialmente el resultado de tener creencias o filosofías disfuncionales o auto-destructivas. La terapia exitosa, por consiguiente, incluye renunciar a estas filosofías y sustituirías

por otras más factibles. Realmente, los practicantes más experimentados de la RET dedican un gran porcentaje de tiempo con sus clientes a los cambios filosóficos.

El modelo ABC contextual está profundamente unido a esta perspectiva. Una relectura del apartado de este capítulo sobre las posiciones de vida mostrará que cada una de las cuatro dicotomías descritas son posturas filosóficas que puede decirse que guían y establecen las fronteras de nuestro pensamiento, acción y sentimiento. Esto forma el fondo o contexto fuera del cual sobresale cualquier otra cosa. En el modelo ABC contextual, entonces, correspondería al terapeuta centrarse en los resultados más específicos y de largo alcance, es decir, hacer de la corrección de las posiciones de vida (Bp) el primer trabajo WHUDS¦XWLFR, con el cambio inter-pretativo (Bi) y de pensamiento (b) consiguientes.

Apoyo de la auto-aceptación

Un aspecto de la RET particularmente poderoso y único es su aprobación de la auto-aceptación (aceptación de uno mismo no evaluativa, a priori) sobre la auto- estima (basado en un criterio, en un proceso condicional de valoración del yo). La gente está animada a evaluar sus ejecuciones honestamente, pero no a extender esto a la evaluación de sí mismos (Ellis, 1971, 1972, 1974a, 1974b, 1977).

Al articular el concepto del yo como contexto (o como potencial), más que como un objeto, el modelo ABC contextual proporciona una oportunidad más clara para que los clientes se liberen de su auto-evaluación. Puesto que, cuando el yo se concibe como el potencial fuera del cual lo que uno hace y tiene emerge, pero no es lo que uno hace o tiene, se dispara el absurdo de la auto-evaluación y nos deja con la única alternativa viable, un modelo de auto-aceptación.

Reconocimiento de que la perturbación emocional es irrelevante

Un fenómeno apuntado por muchos terapeutas RET es lo que ha sido llamado un «problema de segundo nivel» (Ellis, 1971, 1974a, 1977, 1979; Ellis y Harper, 1975; Grieger y Boyd, 1980). Lo que esto significa es que, una vez que la gente desarrolla un problema emocional, por ejemplo una fobia social, a menudo de- sarrollan otro problema emocional sobre el problema original, como la depresión o la ira por tener fobia. En la RET, a menudo, encontramos necesario ayudar a los clientes a librarse del segundo problema antes de abordar el problema original.

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Para ilustrar brevemente este concepto expondré el caso de una mujer de cincuenta años que comenzó a sentirse deprimida por las diversas compulsiones

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graves que desarrolló después de la muerte repentina de su hija de veinte años. Mientras trabajaba en las creencias irracionales que subyacían a sus compulsiones, le enseñe las dos posiciones de vida de vivir filosóficamente y ocuparse de la causa. Ella, con animo, las utilizó en su vida satisfactoriamente. Para usar sus palabras, se convenció a sí misma para tomar la siguiente actitud: «Estas com- pulsiones son estúpidas y son una molestia para la vida, pero sólo ocupan una parte de mi tiempo. Estoy decidida a disfrutar de los ratos que no actué así, y encontraré activamente formas de hacerlo así, a pesar de las compulsiones. Mi vida es más grande que estas compulsiones». En poco tiempo su depresión desapareció, y ella y yo, estamos concluyendo ahora la terapia sobre sus compulsiones. El punto clave, sin embargo, es que, incluso si ella es incapaz de librarse a sí misma completamente de sus compulsiones puede tener una vida feliz, mientras mantenga esta actitud. En efecto, entonces, tiene que hacer sus compulsiones irrelevantes para disfrutar de la vida.

Movimiento hacia un modelo de satisfacción

Aunque todos nosotros probablemente estaremos de acuerdo en que se necesita mucho más que la ausencia de síntomas para la salud mental (Ardell, 1979, Ellis, 1980a, 1980b; Phare, 1979; Rogers, 1961), la mayoría de los campos de psico- terapia están encerrados en un modelo de enfermedad que enfatiza el remedio de la sintomatología emocional, conductual, y/o social. Aunque la RET es ciertamente notable por sus métodos didácticos, su interés por el público a través de la literatura de auto-ayuda, y su gusto por usar vehículos radicales para llegar a grandes grupos de personas (por ejemplo, los famosos maratones de fin de semana de Ellis), en conjunto se acomoda a la estructura de remedio terap¦Xtico. Un enfoque alternativo está incorporado en el movimiento de salud holista o satisfacción en el que la terapia se define como «cualquier intento para ayudar a que el paciente logre un alto nivel de satisfacción» (Kaplan, Saltzman y Ecker, 1979). El tratamiento entonces se centra en el cuidado de la salud en lugar de, o además de, el cuidado de la enfermedad.

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Intensificación del poder personal

Mucha gente cuando intenta definir a una persona mentalmente sana o de «pleno funcionamiento» incluye términos que transmiten la habilidad de una per- sona para actuar de forma independiente, libre, auto-directiva y poderosa. Los

conceptos incluyen el término de directividad propia de Rogers (1961), el centrarse, en la habilidad de la persona para hacer elecciones libremente de Wessler y Wessler (1980), y los criterios de auto-interés, auto-dirección, compromiso, y aceptación del riesgo de Ellis (1980a).

Si estos rasgos sin duda caracterizan a las personas sanas, entonces el modelo ABC contextual ofrece la única estructura desde la que ayudar a las personas a obtener estos atributos. Puesto que, además de ayudar a la gente a librarse de las demandas y auto-valoraciones irracionales, el terapeuta puede ayudar a los clientes y a otras personas a adoptar las posiciones de vida de vivir filosóficamente y centrarse en la causa, en consecuencia enseña a las personas a vivir de una forma creativa y afirmativa independientemente de las circunstancias propias o ajenas de sus vidas. Adoptando estas posiciones, la gente actúa porque están decididos a hacerlo así, no porque se sientan o no se sientan bien o porque otros le vayan a aprobar o no; es decir, llegan a las posiciones de dominio, libertad, y completa autonomía personales.

CONCLUSION

El modelo ABC contextual representa una desviación del paradigma ABC tradicional de la RET. Aunque de ninguna forma denuncia la teoría o la práctica de la RET, su intento es capturar de una forma dinámica y tridimensional los intrincados del sentimiento, pensamiento y acción humanos y las complejidades de las cogniciones humanas. Se hacen distinciones entre los pensamientos, ideas y creencias situacional-específicas (b minúsculas) y las filosofías y estilos relati- vamente permanentes y constantes (B mayúsculas). Estas últimas incluyen las posiciones de vida (expresadas a través de las dicotomías de exigencia versus afirmación, yo como objeto versus yo como contexto, vivir psicológicamente versus vivir filosóficamente, y centrarse en el efecto versus centrarse en la causa). Las otras B son los valores y los hábitos interpretativos. También se comentan los procesos activo-reactivo y activo-activo. El primero tiene que ver con la facultad de las B para moldear y crear tanto los acontecimientos del mundo como los percibidos por la persona y el pensamiento situacional-específico que una persona tiene sobre estos acontecimientos percibidos. La última tiene que ver con la facultad que una persona tiene para crear acciones, sentimientos y pensamientos indepen- dientemente del suceso estimulador.

Se espera que los conceptos y constructos presentados en el modelo ABC contextual promuevan las metas básicas de la terapia racional emotiva, que son la promoción del cambio concreto y filosófico, la eliminación de los problemas de segundo nivel o problemas emocionales sobre el problemas emocional, y la inten- sificación de la satisfacción y poder personal. Serán bien recibidas las reacciones y comentarios a este capítulo, dentro del espíritu de continuo desarrollo de la RET.

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Revisión de los Estudios de