La palabra usada para “prisión” en el texto hebreo original significa “casa redonda”. Aprenderemos después que estaba construida con cuarteles administrativos sobre el suelo para aquellos que estaban a cargo, mientras que los prisioneros eran confinados abajo en la mazmorra.
Pero inclusive aquí José pronto se ganó la confianza del guardián u oficial a cargo y esto mejoró sus circunstancias considerablemente. Toda su vida, José parece haber tenido un sentido superior de servicio y de adaptación. El estaba siempre sorprendiendo a sus superiores con sus grandes capacidades y eficiencia, mas de las que ellos esperaban. Como resultado él ganó bendiciones especiales y ventajas que de otro modo le habrían sido negadas. Respecto a esto la escritura dice, “Y el jefe de la cárcel entregó en mano de José el cuidado de todos los presos que había en aquella prisión; todo lo que se hacía allí, él lo hacía. No necesitaba atender el jefe de la cárcel cosa alguna de las que estaban al cuidado de José, porque Jehová estaba con José, y lo que él hacía, Jehová lo prosperaba.” (Génesis 39: 2223).
Parece que esta prisión en particular era usada principalmente para los siervos del Faraón o sus trabajadores que le habían ofendido. El Faraón tenía la autoridad para ejercer el poder de la vida o la muerte sobre cada uno en su reino, y mas especialmente sobre aquellos que personalmente le servían. Como resultado, dos de las personas que estaban en prisión con José eran siervos del rey que le habían ofendido y estaban esperando la decisión del Faraón respecto a lo que sucedería con ellos. Uno de ellos era el jefe de los coperos que servía en la mesa del rey, y el otro era el jefe de los panaderos.
Era costumbre para el Faraón requerir que sus siervos personales fueran seleccionados de entre las mas ilustres familias del país. Es así que el jefe de los coperos y el de los panaderos no eran esclavos o siervos ordinarios. Esto es evidente por el hecho de que cuando José fue arrojado a la mazmorra, fue asignado por Potifar para servir a estos dos prisioneros.
JOSÉ GANA REPUTACIÓN POR INTERPRETAR SUEÑOS
Un día José vino a los recintos del copero y el panadero y encontró a ambos perplejos y tristes. Ellos habían experimentado una extraña especie de sueño. Cada uno dijo que su sueño había sido tan vívido que les había dejado una profunda impresión que sintieron que tal vez fueran un tipo de auguro del futuro. Sin embargo, cada sueño era tan raro que ni el copero ni el panadero tenían idea de cual sería el significado de estos sueños, de ahí su perplejidad. Cuando ellos relataron este problema a José el dijo, ”¿No son de Dios las interpretaciones? Contádmelo ahora”.Entonces ellos comenzaron a relatar sus sueños. El jefe de los coperos dijo que él vio una vid con tres ramas y sobre las ramas crecían uvas. El copero dijo que en el sueño él tomaba las uvas y las usaba para hacer vino para la copa del Faraón y que daba la copa al Faraón para beber. ”Y le dijo José: Esta es su
interpretación: los tres sarmientos son tres días. Al cabo de tres días levantará Faraón tu cabeza, y te restituirá a tu puesto, y darás la copa a Faraón en su mano, como solías hacerlo cuando eras su copero.” (Génesis 40:1213)
José no pudo haber sabido mejor el significado de este sueño a menos que el Señor se lo revelara, pero una vez que José supo lo que le iba a pasar al copero,
él vio una oportunidad de tomar ventaja de esta situación. José dijo al copero,
“Acuérdate, pues, de mí cuando tengas ese bien, y te ruego que uses conmigo de misericordia, y hagas mención de mí a Faraón, y me saques de esta casa. Porque fui hurtado de la tierra de los hebreos; y tampoco he hecho aquí por qué me pusiesen en la cárcel. “ (Génesis 40: 1415).
Ahora el jefe de los panaderos demandó que se le interpretara su sueño. El panadero dijo que él se había visto así mismo con tres canastillos blancos sobre su cabeza. El canastillo de hasta arriba estaba lleno con una gran variedad de deliciosos manjares para el Faraón, pero antes de que él panadero pudiera entregarlos eran devorados por una parvada de pájaros. “Entonces respondió José, y
dijo: Esta es su interpretación: Los tres canastillos tres días son. Al cabo de tres días quitará Faraón tu cabeza de sobre ti, y te hará colgar en la horca, y las aves comerán tu carne de sobre ti. “ (Génesis 40:1819)
Era significante que ambos, tanto el copero como el panadero tenían que esperar tres días para descubrir si José era un inspirado vidente o meramente un autoproclamado y falso adivino. Sin duda el desventurado panadero esperaba que José resultara ser lo último. Fue muy significativo que “al tercer día” era el cumpleaños del Faraón en el cual el había planeado tener una gran fiesta para toda su casa. Adicionalmente a esto el Faraón tenía intenciones de resolver el caso del jefe de los coperos y el jefe de los panaderos. Entonces él liberó a estos hombres de sus celdas y los hizo traer ante si. Sin duda toda la casa del rey esperaba ansiosa para ver que pasaría con sus antiguos compañeros. Y justo como José había predicho sucedió. El jefe de los panaderos fue hallado culpable y sentenciado a muerte. Si el procedimiento acostumbrado se llevó acabo, significaría que el panadero sería decapitado por Potifar, “el jefe de los carniceros”, y entonces colgado de un árbol por sus manos o con un gancho. Y en cuanto al jefe de los coperos, él fue o encontrado inocente o fue perdonado. Tal como José había predicho, le fue permitido regresar al lado del Faraón y servir una vez mas como el orgulloso servidor de copas del rey.
Todo esto debió representar buenas noticias para José, pero nada cambió. Se suponía que el copero traería a la atención del rey la predicción de José y le contaría como José había sido raptado “fuera de la tierra de los hebreos”, y vendido como esclavo. También se suponía que pediría por la inocencia de José y que señalaría que el joven hebreo no había hecho nada que le ocasionara estar confinado en la miserable mazmorra de la casa redonda. Obviamente, una palabra del poderoso Faraón y José podría ser libre, pero la escritura dice: “Y el jefe de los coperos no se acordó de José, sino que le olvidó”.
JOSÉ FINALMENTE LLAMA LA ATENCIÓN DE FARAÓN
¡José fue olvidado por dos completos años! Los miserables meses deben haber transcurrido lentamente. El debe haber estado esperando profundamente que pudiera pasar. Bajo el despótico reinado de aquellos días, una persona inocente podía ser dejada hasta pudrirse en una de las asquerosas prisiones del Faraón. Bajo tales circunstancias solo los estragos del tiempo y los debilitantes tentáculos de la enfermedad podrían liberar a un prisionero de la miserable vida de las mazmorras a través de una muerte misericordiosa. ¿Sería éste el destino de José?Una noche el Faraón tuvo dos sueños. Ambos sueños eran ominosos e irracionales al grado que le turbaron profundamente. El entonces llamó a sus magos y a sus sabios para ver si ellos podían detectar algún significado en estas extrañas visiones nocturnas. Los magos eran maestros en el culto secreto de las
obras maravillosas, y no solo entretenían con sus trucos sino que usaban estos fascinantes y maravillosos talentos para ganar influencia sobre la gente, incluyendo al rey. Por otro lado, “los sabios” eran los clásicos estudiosos de aquellos tiempos. “Contemplación de las estrellas, auto purificación, aritmética y geometría, y el cántico de himnos en honor a sus dioses, era su labor continua”.
Pero después de escuchar los sueños del rey ni los magos ni los sabios se atrevieron a dar una interpretación. Fue entonces cuando el jefe de los coperos del Faraón repentinamente pensó en el joven hebreo que estaba en la prisión del rey. ¡El podía interpretar sueños! Un sentimiento de culpabilidad lo recorrió cuando dolorosamente recordó que ese joven había confiado en el copero para que expusiera su caso ante el Faraón. “Entonces habló el jefe de los coperos a Faraón, diciendo, “Me acuerdo hoy de mis faltas”. El inmediatamente contó al Faraón acerca del asombroso talento que poseía José para interpretar sueños. El relató los eventos que él y el jefe de los panaderos habían presenciado hacia dos años cuando José les había dicho a ambos lo que pasaría en tres días. “Y aconteció que como él nos interpretó así fue”, concluyó el copero.
Esto fue suficiente para el Faraón. El envió por el hebreo a las mazmorras.
Debió haber sido como ver un puerto seguro en la tormenta de la vida cuando José finalmente escuchó la tremenda noticia de que el Faraón quería verlo. Al menos él sería capaz de abogar por su caso. Desde luego, la asquerosa mazmorra había hecho que la apariencia de José no fuera adecuada para presentarse ante el rey entonces los siervos del rey “lo sacaron apresuradamente de la cárcel, y se
afeitó, y mudo sus vestidos, y vino a Faraón”.
Es difícil imaginar los sentimientos de este futuro heredero de la casa de Jacob cuando salió de la apestosa y obscura prisión y miró las flores, los arbustos y los árboles, el radiante amanecer, y la agitada actividad del palacio de Faraón como solía tener él en sus corredores. Después de dos miserables años que alivio debe haber sido estar una vez mas libre, limpio nuevamente, y vestir con ropas decentes.
JOSÉ ANTE LA PRESENCIA DE FARAÓN
Cuando José fue requerido ante la presencia del rey, debió haber provocado sentimientos de curiosidad en el corazón de este Faraón. ¿Podría este joven hebreo en realidad descifrar sueños? A pesar de que el Faraón no lo sabía, él estaba mirando a la cara de la persona mas importante que el conocería en toda su vida.“Y dijo Faraón a José: Yo he tenido un sueño, y no hay quien lo interprete; mas he oído decir de ti, que oyes sueños para interpretarlos. “ (Génesis 41:15)
A menos que José hubiera sido avisado sobre esto con anterioridad, la solicitud del Faraón debe haberle causado una gran sorpresa. Significaba que José no había sido llamado ante el Faraón para exponer su caso después de todo. El había sido liberado de la miserable cloaca para interpretar un sueño. Y José supo que esto sería imposible a menos que el Señor le diera una revelación directa. Entonces él dijo a Faraón, “No esta en mi (el poder de interpretar sueños).”
Entonces antes de que Faraón pudiera enojarse o desilusionarse, José rápidamente añadió, “Dios será el que de repuesta propicia a Faraón”.
Y así, el Faraón empezó a recitar su sueño. “Entonces Faraón dijo a José: En mi
sueño me parecía que estaba a la orilla del rió; y que del rió subían siete vacas de gruesas carnes y hermosa apariencia, que pacían en el prado. Y que otras siete vacas subían después de ellas, flacas y de muy feo aspecto; tan extenuadas, que no he visto otras semejantes en fealdad en toda la tierra de Egipto. Y las vacas flacas y feas devoraban a las siete primeras vacas gordas; “ (Génesis 41:1720)
Entonces el Faraón dijo que tenia otro sueño pero que esta vez el veía espigas de maíz en vez de vacas. No obstante, como en el sueño previo, siete espigas menudas, marchitas, abatidas del viento solano devoraban a las siete espigas hermosas. Mientras José escuchaba atentamente la narración del Faraón, la palabra del Señor vino a él. Esta revelación dejó claro que estas inquietantes visiones nocturnas no eran meramente la consecuencia de una indigestión o de una falta de descanso adecuado. Ambos sueños fueron plantados en la mente de Faraón como un importante mensaje. Por tanto, tan pronto como Faraón completó su narración, José estaba listo para decirle con la mas extrema confidencia, “Dios ha
mostrado a Faraón lo que va a hacer”.
José explicó que ambos sueños llevaban la misma advertencia. Entonces el dio la interpretación: “He aquí vienen siete años de gran abundancia en toda la tierra
de Egipto. Y tras ellos seguirán siete años de hambre; y toda la abundancia será olvidada en la tierra de Egipto, y el hambre consumirá la tierra. Y aquella abundancia no se echará de ver, a causa del hambre siguiente la cual será gravísima. Y el suceder el sueño a Faraón dos veces, significa que la cosa es firme de parte de Dios, y que Dios se apresura a hacerla. “ (Génesis 41:2932).