Ahora sabemos que el Tabernáculo fue originalmente designado para la investidura o las ordenanzas más altas pertenecientes al Sacerdocio de Melquisedec. Como ya hemos mencionado, esto es especificado en las revelaciones modernas. El Señor dijo: “Porque por esta causa le mandé a Moisés que construyera
un tabernáculo, para que lo llevara consigo por el desierto, y que construyera una casa en la tierra de promisión, a fin de que se revelaran las ordenanzas que habían estado ocultas desde antes que el mundo fuese.” (D.yC. 124:38)
Estas ordenanzas “que han estado ocultas desde antes que el mundo fuese“ constituyen las ordenanzas del Sacerdocio Mayor o investidura que nunca han sido realizadas en público así como se hacia con los sacrificios de animales y otras ordenanzas pertenecientes al Sacerdocio Menor. Las ordenanzas mayores fueron siempre mantenidas “ocultas” o privadas debido a su carácter sagrado.
En 1912 la iglesia publicó La Casa del Señor, en el cual el Dr. James E. Talmage dio esta autorizada descripción de la ordenanza de la investidura. Estas ordenanzas han sido esencialmente las mismas desde los días de Adán. Concerniente a ellas el Dr. Talmage escribió:
“La investidura del templo, como se administra en los templos modernos, comprende instrucciones relacionadas al significado y secuencia de dispensaciones anteriores… Este camino de instrucciones incluye un recital de los eventos mas prominentes del período de la creación, la condición de nuestros padres en el Jardín del Edén, su desobediencia y consecuente expulsión de aquella bienaventurada morada, su condición en el mundo triste y solitario donde fueron condenados a vivir por medio de su trabajo y sudor, el plan de redención mediante el cual la gran trasgresión sería redimida, el período de la gran apostasía, la restauración de el evangelio con todos los poderes y privilegios, la absoluta e indispensable condición de la pureza personal y devoción a la rectitud en la vida presente, y el estricto cumplimiento de los requerimientos del evangelio… “Las ordenanzas de la investidura encierran ciertas obligaciones por parte del individuo, tales como un convenio y promesa de observar la ley de estricta virtud y castidad, ser caritativos, benevolentes, tolerantes y puros; ofrecer
tanto nuestros talentos como nuestros medios materiales al esparcimiento de la verdad y el levantamiento de la humanidad; mantener nuestra devoción a la causa de la verdad; buscar en cada manera posible el contribuir a la gran preparación de la tierra para recibir a su Rey, el Señor Jesús. Al tomar cada convenio y al asumir cada obligación se pronuncia la promesa de una bendición, que esta condicionada a la fiel observancia de estas condiciones. “Ninguna jota, ápice o tilde de los ritos del templo tiene otro propósito que el elevar y santificar. En cada detalle la ceremonia de la investidura contribuye al convenio de la moralidad de la vida, la consagración de la persona con ideales altos, devoción a la verdad, patriotismo a la nación, y lealtad a Dios. En los días de Moisés el templo o Tabernáculo fueron solo designados para que ellos recibieran sus propias investiduras. El trabajo vicario por los muertos referido por Pablo fue solo permitido después de que Jesús hubo predicado a los espíritus en prisión y una vez que hubo resucitado. La estructura de los templos antiguos fue mucho mas simple que la que poseen los templos de ahora. Hoy, cada templo debe tener muchos salones para las grandes excursiones que hacen trabajo por los muertos. Éste no fue el caso del Tabernáculo.
EL PROCEDIMIENTO APROXIMADO DE LA ADMINISTRACION DE LAS ORDENANZAS
DEL TEMPLO
Debido a que las ordenanzas reveladas en el monte a Moisés han sido restauradas en tiempos modernos, somos capaces de reconstruir con una aproximación exacta como sería participar en el servicio del templo el cual el Señor originalmente designó para el Tabernáculo. Debido a la apostasía, este procedimiento tuvo que ser alterado, pero conseguimos una mejor apreciación del Tabernáculo examinando el ritual como el Señor originalmente lo estipuló.
De la ilustración en la siguiente página se podrá observar que los israelitas se acercaban al Tabernáculo por la puerta este del patio que circundaba el Tabernáculo. Este patio era llamado “el atrio de la congregación” y consistía en una pared rectangular de cortinas de lino de cien codos de longitud (71/2 pies). Estas cortinas estaban ensartadas en basas de bronce y se extendían alrededor del cercado cuya medida era de 100 por 50 codos (150 por 75 pies).
Dentro del cercado los israelitas deberían primero venir al altar del sacrificio, a veces llamado el altar de bronce. Éste era un nicho diseñado en bronce y con una caja de madera fina cubierta de bronce, que media 71/2 pies cuadrados y 5 pies de alto. Estaba parcialmente lleno con tierra y en el centro un ligero fuego era encendido. Ahí los sacrificios o las ofrendas para quemar eran realizadas. Los israelitas debían ofrecer al sacerdote el cordero, cabra o dos palomas (si fueran pobres) que serían matados y ofrecidos como un sacrificio de acuerdo al procedimiento que describiremos más adelante.
“Aquellos familiarizados con las ceremonias de los templos modernos reconocerán que parte de esta ceremonia no es actualmente practicada. Sin embargo, José Smith dijo que algún día serán restituidas después de que el templo sea construido en Jerusalén: “Es de creencia general”, dijo él, “que los sacrificios fueron enteramente desechados cuando el Gran Sacrificio – el sacrificio del Señor Jesús – fue ofrecido, y que no habrá necesidad de estos sacrificios en el futuro; pero aquellos que dicen esto ciertamente no han entendido los deberes, privilegios y autoridad del Sacerdocio, o a los profetas…
“Estos sacrificios, al igual que todas las demás ordenanzas pertenecientes al Sacerdocio, serán completamente restaurados cuando el templo del Señor sea construido, y los hijos de Leví sean purificados y reciban todos sus poderes, ramificaciones y bendiciones. Estas siempre existieron y siempre existirán en tanto los poderes de el Sacerdocio de Melquisedec sean manifestados; de otro modo ¿Cómo puede efectuarse la restauración de todas las cosas que ha sido predicha por todos los Santos Profetas? No debe ser entendido que la ley de Moisés será establecida nuevamente con todos sus ritos y variedad de ceremonias; esto nunca ha sido declarado por los profetas; pero aquellas que existieron antes del día de Moisés, llámese, sacrificios, serán continuados. “Puede que alguien pregunte, ¿Qué necesidad hay de sacrificar si el Gran Sacrificio ya fue ofrecido? En respuesta a esto, si el arrepentimiento, bautismo, y fe existieron, antes de los días de Cristo, ¿Qué necesidad hay de ellas en el tiempo presente?” (Documentary History of the Church, Vol. 4, pp. 211212.)
En dirección al Tabernáculo los israelitas venían a un gran lavabo o recipiente lleno de agua. Aquí el lavamiento de agua y ungimiento con aceite tomaba parte. Cuando eran pronunciados ceremonialmente limpios, deberían ser
escoltados al tabernáculo.
“Esta parte del ritual del Sacerdocio es practicada en tiempos modernos. Todos los lavamientos, unciones y el ser vestido con el garment del Sacerdocio ocurren antes de que el candidato entre propiamente templo. Ser vestido con el manto del Sacerdocio toma lugar después de entrar al templo.”