• No se han encontrado resultados

La partida de la flota crea problemas en Europa

municiones a las tropas que se apostaban en las islas. Es más, me atrevo a decir que la flota argentina en su momento sirvió de logística de las fuerzas argentinas, sobre todo del ejército en las islas a la espera de la flota inglesa.

La partida de la flota crea problemas en Europa

“Es necesario que la flota británica no se ausente por mucho tiempo”, declaró el Secretario de Defensa norteamericano Caspar Weinberg, a un diario alemán, pues en caso contrario, dijo, el Pacto Atlántico deberá “proceder a reestructuraciones”. Esto es admitido, desde un primer momento por parte de EEUU, al evaluar repercusiones sobre la Organización del Tratado del Atlántico Norte, (OTAN), del conflicto anglo-argentino por las islas Malvinas. No obstante dijo “nadie piensa que la flota británica se

quedara mucho tiempo en la Argentina”, además dijo que la OTAN puede soportar la ausencia temporaria

de la flota británica y detener eventuales dificultades”. Es entonces preocupante que una parte del poder del Atlántico Norte se alejara por un tiempo ya que, en esta área se tiene en cuenta un posible conflicto por parte de la Unión Soviética. En ese sentido que este país buscara sacar provecho de dicho conflicto, y hasta de ponerse a favor por parte de los argentinos y crear una posible confrontación armada aun más grande e involucrando a más países.

Foto: una de las pocas fotos del submarino nuclear Conqueror, y a su lado la fragata Penélope

¿Cuál era la estrategia naval británica?

♣♣♣♣

Ante lo actuado antes del 4 de mayo de 1982, y señalo esa fecha porque es a partir de esa fecha clave, donde los argentinos hunden el destructor Sheffield, y se desecha entonces por completo un acuerdo de paz por parte de los desesperados trámites ante las Naciones Unidas de diplomáticos de ambos países. Ese hecho, significaba que quedábamos a mano; claro habíamos perdido viejo crucero Gral. Belgrano, cuando un submarino nuclear tiró sus torpedos contra el crucero, que navegaba fuera de la zona de exclusión de 200 millas y en dirección hacia el continente. Viéndolo entonces de esta manera; ¿que táctica se le cruzó por la mente del Contralmirante Woodward? ¿Sería poco ortodoxo al llegar a las islas y poner en situación de bloqueo naval, llevando el grueso de sus unidades cerca de la playa y estableciendo un bloqueo marítimo que tienda a desgastar a los argentinos, invocando a la mejor manera a Nelson? ¿Respetarían, la zona de exclusión, que crearon ellos mismos, al establecer las 200 millas el TOAS? (Teatro de Operaciones del Atlántico Sur). Creo que la operación ya tenia un nombre, además de la llamada operación “CORPORATE”, esta estrategia era ni nada más y nada menos: el “bloqueo naval abierto”.

Recordando así, entre sus antepasados al genial táctico, el almirante Nelson, como lo había demostrado en Gibraltar. Nelson no gustaba de llamar bloqueo a la vigilancia de la flota enemiga refugiada en puerto. En correspondencia, Nelson, en puerto de Tolon, decía: “mi sistema es todo lo

contrario al bloqueo. Se ha dado toda oportunidad al enemigo para hacerse a la mar”. Imitándolo,

Woodward pretende desafiar a nuestra flota para que zarpe hacia la zona patrullada por los submarinos británicos de propulsión nuclear, en la vigilada zona de exclusión, entonces siendo así el comandante británico ¡adopta una estrategia escapista lateral! Reza entonces un clásico aforismo militar, que dice que triunfa siempre el mando que comete menos errores. El comandante de la escuadra británica y sus subordinados, al cometer tantos errores y ofender hasta el limite de los principios morales de la guerra, erigieron el mástil en el cual flameara, por siempre jamás, la bandera argentina en los archipiélagos del Atlántico del Sur. Es evidente del accionar, escapando toda convención de guerra racional, civilizada, dentro del derecho internacional, que la sombra de Nuremberg le pesara a muchos de los que efectivizaron los cobardes ataque ya sea al crucero Gral. Belgrano y los buques rescatistas como así también al indefenso pesquero argentino “Narwall” ametrallado cobardemente por aviones Harriers. Entonces, en pocas palabras, aquí parece no importar a la Task Force detectar, perseguir y destruir la flota argentina,

De Fernando A. Milia para La Nación. Hay que recordar que la marina argentina, había cedido su lugar para el dominio completo del Toas (Teatro de operaciones Atlántico Sur.) ¿Hubiese sido oportuno iniciar movimientos de naves, para ocasionarle el mayor daño posible a su flota, sobre todo después del 25 de Mayo? La ARA disponía de dos buques misilísticos, los ARA Santísima Trinidad y Hércules, ya que la Royal Navy había perdido 2 destroyers tipo 42 y dos fragatas.

sino que más bien apuesta por el bloqueo naval rodeando a las islas y esperar el desgaste, la escasez de suministros comida y de municiones por parte de las tropas argentinas.

Foto: La Task Force emprende dirección al Atlántico Sur. En la fila se ve las fragatas Brilliant escoltada más atrás por la Broadsword.

En la conformada Fuerza de Intervención, se le sumaron buques de distintas latitudes del planeta. El Exeter lo hizo desde Gibraltar, por ejemplo; El Sheffield, desde la zona del Atlántico (OTAN) y el Conqueror desde Escocia. La llegada de los buques se produjo en distintos días, como así también los refuerzos a medida que se hacia dificultosa la cobertura aérea de los portaaviones con la pérdidas de los dos escoltas tipo 42, a éstos se le sumaron los refuerzos HMS Cardiff y HMS Andrómeda posteriormente. Los primeros buques que arribarían al Teatro de Operaciones eran los submarinos Courageous, Conqueror y Spartan. De esta manera poco más de un cuarto de la Royal Navy partía en dirección al sur, a ella se le uniría en la isla Ascensión algunos escuadrones de aviones Harriers y material bélico. Se establecía así una especie de “puente aéreo” de unos 13.000 kilómetros. En el aire se encontraban volando y apoyando la operación, de forma permanente aviones tanques y aviones “Vulcan” de la Royal Air Force. Es aquí donde se demuestra la gran utilidad de la isla Ascensión, de suma importancia estratégica, al posibilitar una escala en medio del inmenso océano Atlántico. Esta isla sirvió como una escala intermedia del puente aéreo de más de 13.00 Km.

Al mando de la Fuerza Naval que partió desde Porstmouth y Plymouth, el 5 de abril iba el HMS Hermes con su grupo de combate, los escoltas conformados por las fragatas Broadsword y Yarmouth al igual que la Ardent que se encontraba en Gibraltar; días después las fragatas Antelope y Alacrity del tipo 21. A éstos se le unieron otros equipamientos y unidades de apoyo en la isla Ascensión. Apoyados este primer grupo de combate por los petroleros Resourse, Pearleaf y Olna. El martes 6, zarpaba el buque de

asalto “Fearless” con el brigadier Julián Thompson y el escuadrón N° 846 de helicópteros Sea King. Los buques de tropas Sir Galahad y Sir Geraint lo hicieron desde Davenport, al día siguiente el Stromness. El viernes 9 se le sumaria el 3° comando de brigada y algunos aviones Harriers que se ubicarían en los portaaviones Hermes (comandado por el Capitán j. Black) en el cual se encontraban la mayoría de los helicópteros Sea King como los Gazelle. Se embarcaron los siguientes escuadrones:

• Sea King, escuadrón N° 825 en el Hermes.

• N° 824 de la RAF, desde Gibraltar.

• N° 826, en el Hermes.

• N° 846, de asalto en el Hermes, 3 en el Fearless y 1 en el Intrepid.

• Helicópteros Wessex, N° 737, 2 uno cada uno en los destructores Glamorgan y Antrim.

• N° 845 y 848 (reformados) en el Atlantic Convenyor y en el Intrepid.

• Helicópteros Lynx, N° 815 en los destructores y fragatas.

• N° 829 en las fragatas mas pequeñas, del tipo 12 Rothesay.

En cuanto al número de aviones Harriers, en un primer momento se embarcaron 26 aviones tanto en el Hermes e Invincible y unos otros en el Atlantic Convenyor. Había inferioridad numérica de aviones por parte de los ingleses. Se los embarcaron de la siguiente manera : 12 en el Hermes de la RAF, los escuadrones N° 855 y 8 en el Invincible N° 851, en sus versiones de “Sea Harriers”, de la marina y los Harriers GR3 de la Real Fuerza Aérea.