Junto con los cambios en la economía y el mercado laboral, las ciudades han experim en tado im portantes transform aciones sociales y territoriales que, en términos generales, se han caracterizado por una reducción de los secto res medios tradicionales y un incremento de la polarización social.
Las actuales características económicas y la borales de la ciudad han dado lugar a la constitu ción de nuevos grupos sociales, lo cual también tiende a reforzar la desigualdad. Por un lado, se observa el surgim iento y la consolidación de sectores vinculados a actividades altamente re muneradas que, en pocos años, han logrado un rápido enriquecimiento a partir de ciertas con diciones económicas favorables. Por el otro, se da un aumento del segmento de pobres urbanos a partir de la aparición de sectores que padecen un tipo de pobreza extrema, que combina mar- ginalidad laboral con la imposibilidad total de acceder a bienes y servicios básicos. Finalmente, se acentúa cada vez más la presencia de nuevos grupos de inmigrantes, aislados en términos la borales y territoriales, y agrupados por afinidad cultural y condición social.
La creciente fragmentación de la ciudad La dualización-pauperización del mercado de trabajo, sum ada al creciente aislamiento de los sectores más pobres y de los inm igrantes, tiene su correlato en un mayor nivel de frag mentación territorial de la ciudad.
Las áreas residenciales son el espacio d o n de se manifiesta esta situación de manera más evidente. Mientras extensas zonas de clase m e dia pierden su valor en el m ercado inm obilia rio, otras se revalorizan. Pero lo más notable es el incremento en los niveles de segregación residencial, es decir, la separación existente entre los lugares de residencia de los diferen tes grupos sociales.
La segregación residencial aparece vincula da a cuestiones tanto socioeconómicas, en base a los diferentes niveles de ingresos y consumo de la población, como identitarias, según las ca racterísticas culturales de cada grupo.
Los altos niveles de segregación y ciertos cambios en los m odos de apropiación del es pacio urbano, han estimulado la conformación de enclaves, pequeños sectores residenciales de la ciudad que no com parten características ni establecen ningún tipo de relación con el espacio residencial circundante.
Cuatro expresiones
de la segregación residencial
El fenómeno de la segregación aparece aso ciado tanto a los sectores más pobres o aislados, como a sectores jerárquicos y de altos ingresos.
En el caso de los sectores pobres, las favelas brasileñas, un tipo de asentam iento residen cial sumamente precario y de extrema pobreza que suele aparecer en forma de enclave, cons tituyen uno de los ejem plos más conocidos. Más allá de las particularidades de cada ciu dad, este fenómeno se repite en América lati na, Asia y África, con diferentes denominacio nes según cada país o región: “villas miseria” en Argentina; “callampas” o “cam pam entos”, en Chile; “tugurio”, en Colombia y en algunos países de Centroam érica, etcétera.
En muchas ciudades, la formación de gue tos es un ejem plo de segregación residencial por factores identitarios o culturales. Se trata de áreas residenciales, por lo general populares, localizadas en antiguos barrios obreros que se han desvalorizado en el mercado inmobiliario. Es una forma urbana relacionada directamen te con los flujos migratorios internacionales ha cia los grandes centros urbanos y que se obser va principalmente en Estados Unidos y Europa, aunque en los últimos años también se ha m a nifestado en América latina y Asia.
Muchas veces, el fenóm eno de los asenta mientos precarios aparece estrechamente reía-
cionado con aspectos identitarios y culturales, como en el caso de algunas “villas” de Buenos Aires, donde existe una fuerte presencia de población inmigrante de países limítrofes.
En los sectores de altos ingresos, las áreas se gregadas suelen formarse por decisión propia, y no por falta de alternativas. Por ello, muchos autores han denominado este proceso como de “autosegregación”. El caso más notorio es el de los barrios cerrados: un tipo de área residencial separada del entorno urbano a través de muros o rejas, a cuyas calles y espacios verdes solo pue den acceder sus residentes. La localización de es tos barrios es variable, ya que pueden aparecer tanto en zonas periféricas (los “countries") como centrales (los edificios “perimetrados”) (FIG. I).
El fenómeno de los barrios cerrados ha de satado complejos debates respecto al espacio público y las infraestructuras, ya que un gran número de estas áreas poseen hospitales y esta blecimientos educativos, a los cuales no puede acceder el resto de los habitantes de la ciudad.
Finalmente, una manifestación más sutil de segregación es la “gentrificación” (o “elitización”), un proceso por el cual ciertas zonas centrales de la ciudad, históricamente pobres y deterioradas,
son renovadas y ocupadas progresivamente por sectores de medios y altos ingresos. Este fenóme no conlleva un incremento del precio de los te rrenos e inmuebles de la zona afectada, lo que determina la expulsión a mediano y largo plazo de la población originaria del área.
Segmentación y dualización de la ciudad El poder adquisitivo no solo determ ina las posibilidades de acceso a un tipo de espacio residencial específico, sino también a un con junto de servicios e infraestructuras urbanas. Así, se organizan diferentes segm entos u rb a nos, de acuerdo con los niveles de ingreso. Por ese motivo, las diferentes áreas residenciales de la ciudad no solo ofrecen distintos tipos de vi viendas y entornos estéticos, sino también di versos servicios urbanos e infraestructuras.
De ese modo, la calidad habitacional en las diferentes áreas residenciales suele estar deter minada por la calidad de los servicios urbanos (cloacas, transportes, etc.), la infraestructura (calles, desagües, espacios verdes, etc.) y, aún más im portante, los establecim ientos sanita rios y educativos.
FIG. I. Diferentes niveles de segregación
I Grupo social A | Grupo social B
Caso I. Máximo nivel de segre gación. Los grupos A y B apare cen completamente separados en grandes áreas.
Caso 2. Nivel de segregación intermedio. Los grupos A y B tienden a aparecer separados por grandes áreas, aunque pue den observarse sectores más o menos integrados.
Caso 3. Minimo nivel de segrega ción. Los grupos A y B aparecen entremezclados en el territorio, y resulta imposible identificar grandes áreas.
| Grupo social A | Grupo social B | Grupo social C | Grupo socal D
Caso I. Segregación en áreas concéntricas.
Caso 2. Segregación en áreas vectoriales.
Caso 3. Segregación en grandes áreas, con enclaves.