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Luis Campalans Pereda

In document RPsi-LXVII-Nº4-2009 (página 66-69)

Respuesta al comentario del doctor Rubén Zukerfeld

En primer lugar debo agradecer la dedicación, interés y honestidad in- telectual con que Zukerfeld ha leído y criticado el trabajo, sobre todo te- niendo en cuenta las importantes diferencias que surgen entre mi forma de pensar el psicoanálisis y la suya. Diría que esas discrepancias se sitúan en cómo entender casi todos sus conceptos fundamentales (in- consciente, pulsión, represión, castración, etc.), por lo que leer y res- ponder su comentario ha sido una tarea exigente y trabajosa; no obs- tante lo cual, el común referente al texto freudiano abre una posibilidad de intercambio que más allá de las posibles coincidencias aclare y esta- blezca mejor aquellas diferencias. Por razones de tiempo y espacio se- guiré también el diseño que su discusión va proponiendo a riesgo de no poder distinguir mejor las cuestiones centrales de las secundarias: a) Entendemos que la escisión descripta por Freud en 1938, y cuyos an-

tecedentes en su obra mi trabajo intenta recorrer, afecta al Yo y no al inconsciente; de allí mi propuesta de preservar la noción de Spaltung para la división estructural constitutiva del mismo y para el sujeto que de ella emerge (no sólo para la represión como lee Zukerfeld) je- rarquizándola por sobre la consistencia de los desdoblamientos y dua- lidades imaginarias del Yo. Si bien el comentario recoge tanto la cues- tión de la percepción en su relación con la castración y la del Yo ideal en su relación con la identificación al falo, y la de ambas en su rela- ción con la realidad como producto de la síntesis yoica, soslaya a la vez su determinismo, pues las hace coexistir simultáneamente con “el sentido común” y la “percepción objetiva” en lo que sería, por así decir, una “realidad real”.

b) Si bien coincidimos con el carácter extendido de la desmentida como defensa, no vemos que pueda homologarse al estatuto estructurante o fundante de la represión, en particular al concepto de “represión primaria” (Ur-verdrängung) o primer tiempo de la represión, el de la parcial fijación de la pulsión a un representante; el de la inscripción psíquica (Carta 52) y que referimos a la entrada del infans en el len- guaje que le viene del Otro como condición del inconsciente. Citamos el cap. VIII del “Esquema” donde Freud articula y discrimina la re- presión con la desmentida: una actuando sobre lo pulsional y, la otra, operando sobre la captación de la realidad. Dijimos también que la desmentida presupone la inscripción (de la castración), pues en su de- fecto no habría que desmentir, o sea que hay una precedencia lógica

DISCUSIÓN DE TRABAJOS 663

Respuesta al comentario del doctor Carlos Basch

Quiero también agradecer la valiosa interlocución de Basch quien fuera uno de los discutidores de este trabajo en oportunidad de su presenta- ción en la APA (setiembre de 2008). También por razones de tiempo y espacio voy a limitarme a tomar algunos puntos de los que va aportan- do el derrotero de su comentario con el cual obviamente tengo muchos más acuerdos que disensos.

a) En primer lugar es importante señalar las coincidencias en la lectura y el abordaje de la obra y el pensamiento de Freud así como en la forma de interrogarse sobre ellos. Por ejemplo, “el giro” o la bisagra de 1920 o el eje de “La organización genital infantil” (1923) cuyo efec- to es que el falo pasa de ser la representación (Vorstellung) del pene para ser el representante (Repräsentant) de la falta y por ello signifi- cante del deseo, para decirlo en una fórmula. Destaco también las preguntas sobre los aportes de El yo y el ello o la inclusión de Moisés

y el monoteísmo y otros textos contemporáneos a los trabajados en mi

escrito. Lo que pretendo destacar es que la común transferencia con la enseñanza de Lacan no supone en absoluto una común lectura o valoración de Freud; por el contrario, horadando las “contraseñas” y los “efectos de masa” muchos “lacanianos” parecen pensar que Lacan vino a “pararse sobre los hombros de Freud” para citar esa figura que aportó Zukerfeld en su comentario.

b) Ese “celo freudiano”, para designarlo de algún modo, parece llevar a Basch a llamar la atención sobre un posible malentendido referido a la ignorancia del goce “femenino” (como más allá del fálico) por parte de Freud. Fructíferos, como suelen ser los malentendidos, éste nos permite discriminar la ignorancia como lo que podría ser llenado o cubierto por el saber del desconocimiento como aquello de lo que no hay episteme, en tanto imposible y de lo cual los hallazgos de Freud dan cuenta como tope o borde, a riesgo de ser reiterativo, otra vez “muerte y sexualidad”. Por otro lado, “la ignorancia de que lo hay” (ese goce), como dice Basch, sería justamente lo desestimado o des- mentido por la Verleugnung. En relación con ello lanza un desafío sobre las consonancias posibles entre las posiciones del analista, per- versa y femenina (que entendemos como posiciones subjetivas, más allá de quien las ocupe). Sin duda se alude al llamado “álgebra laca- niano” puesto que el objeto a como “plus de goce” y causa de deseo sería el común denominador de las tres posiciones: matema del “fan- tasma” perverso; piso superior del discurso del analista y la mujer como a para el deseo del hombre (Seminario 20). Más interesante aún sería pensar en sus derivaciones tanto clínicas como culturales, por

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dario solo parcial e indirectamente a través de condensaciones y des- plazamientos, que el inconsciente se articula a la palabra pero no es articulable o decible como tal (condición lógica que impone al sujeto y al deseo), insuficiencia que es justamente lo que posibilita la opera- ción analítica como lectura. Por ende, o eso “escindido” puede alcan- zar alguna ligadura representacional por las vías que el análisis pro- pone, las de la escucha en transferencia y entonces no es “otro” in- consciente, o bien queda como un inefable a ser llenado por “vía di

porre” por “la mente del analista”, como se dice. Aquí y más allá de

cómo se la intente teorizar (“contratransferencia”, “creatividad heurística”, “préstamo de fantasías”, etc.), es donde el análisis corre el peligro de deslizarse hacia una psicoterapia directiva basada en la sugestión y ello más allá, como bien dice Zukerfeld, de las “patologías nuevas o viejas”.

e) Por eso no tengo más remedio que reiterar eso de “simplificación for- zada y artificial” respecto de la teoría de la “tercera tópica” u otras emparentadas, sino también agregar la pregunta de si no implica un desconocimiento o dificultad frente a la castración como límite a lo decible y al saber del analista. Convengamos también que la inten- ción central del trabajo, más allá de cuestionar esas ideas, es poner el énfasis en la noción de “sujeto” (del inconsciente, de la castración) como “lo que viene a introducir la división, la Spaltung del yo en tanto que individuo”, así como de su estatuto y condición: dividido o en falta y producido en el análisis como efecto de lectura Un sujeto paradojal, pues no puede ser dicho del todo a pesar de constituirse en el lenguaje mismo, que si bien “habla” nunca dice “yo digo”; noción de sujeto que entendemos hace a la especificidad misma del psico- análisis y de la cual Zukerfeld no hace mención alguna, suponemos que es porque no forma parte de los conceptos que conoce o maneja. Como colofón, él propone “subirse a los hombros de Freud para ver más lejos”, lo que podría interpretarse como una idea de superación del freu- dismo. No es ésta la dirección en la que pensamos al psicoanálisis, sino más bien en la del perpetuo “retorno a” los postulados que fundan su campo, tal como lo plantea Foucault* por exigencia del carácter subver- sivo de esos mismos conceptos.

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caso el horror/sagrado a la mujer del que da cuenta “El tabú de la vir- ginidad” y otros textos.

c) Son varios y trascendentes los aportes e interrogantes que surgen del modelo de El yo y el ello. Por un lado, la reafirmación de “la realidad” (a veces llamada “externa” e incluso “objetiva”) como una de las cua- tro instancias del aparato, cuya síntesis no es sin la desmentida. Por otro lado, las implicancias e interrogantes surgidos del pasaje de la primera tópica (cuyo eje o referente es la conciencia) a la segunda tó- pica (cuyo eje es el Yo) en particular las relaciones entre los nociones de “ello” e “inconsciente” que si bien se articulan no se recubren. Si el “hacer consciente lo inconsciente” puede inducir a creer que todo podría ser recubierto por la palabra, la noción de ello podría ser un intento más riguroso de dar cuenta de la emergencia de un resto inar- ticulado en los límites de lo representable, o sea un pasaje de lo in- susceptible de conciencia a lo insusceptible de representación. Por cierto no puedo menos que aceptar la justa crítica (otra vez ese celo freudiano) hacia el tal vez desconsiderado calificativo de “cerrado”, en su posibilidad de topologizar una falta irreductible, respecto del modelo de 1923 y ello no sólo en la apertura del yo hacia el “afuera” del Otro, sino en la apertura del superyó hacia el “adentro” del ello. d) Las referencias a Moisés y el monoteísmo y a “Construcciones en psico-

análisis” vienen a plantear una más que pertinente correlación lógica entre los conceptos freudianos de “realidad psíquica” y “verdad histó- rica” en tanto construcciones simbólico/imaginarias producidas retro- activamente y sobre las que opera la desmentida, que velan la pérdida o imposibilidad originaria de capturar lo real del acontecimiento. Por último, coincidimos con las reflexiones sobre la aporía de postular un inconsciente “escindido” como diferente del “reprimido” en cuanto a sus efectos sobre la cura analítica, pues implica una desestima (vaya pa- radoja) en la percatación de las condiciones y los límites de lo analizable, de la posición del analista y de los fines de la cura misma.

DESCRIPTORES:ESCISIÓN DEL YO/DESMENTIDA/CASTRACIÓN/DEFENSA/FALO/REPRESIÓN/REALI- DAD PSÍQUICA/REALIDAD/YO IDEAL/TERCERA TÓPICA

KEYWORDS:SPLITTING OF THE EGO/DISAVOWAL/CASTRATION/DEFENSE/PHALLUS/REPRESSION/ PSYCHIC REALITY/REALITY/IDEAL EGO/THIRD TOPIC

PALAVRAS-CHAVE:EXCISÃO DO EGO/DESMENTIDA/CASTRAÇÃO/DEFESA/FALO/REPRESSÃO/RE- ALIDADE PSÍQUICA/REALIDADE/EGO IDEAL/TERCEIRA TÓPICA

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Después de Lacan:

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