Navarra cuenta cuenta con una amplia red de museos y bibliotecas en los que se guarda parte de la historia y la cultura de la provincia. Los lunes permanecen cerrados todos los museos. Existe una guía del Museo de Navarra en castellano y euskera, así como desplegables de los museos de la red en castellano, euskera, inglés y francés.
El museo más destacado es el Museo de Navarra (C/ Santo Domingo s/n. Tfno. 227831). Reconstruido recientemente sobre la base del Hospital de la Misericordia del cual permanece la actual fachada renacentista, recoge entre sus fondos una ex- celente muestra de restos arqueológicos desde épocas prehistó- ricas hasta la Edad de Hierro y notables vestigios de la romani- zación en Navarra. Cuenta asimismo con una notable colección de orfebrería y numismática y diversas colecciones de pinturas murales góticas y renacentistas procedentes de templos nava- rros. Contiene también diversas aportaciones de arte contempo- ráneo y fondos cedidos por otros museos nacionales. Abre de
martes a sábados en horario de 9.30 a 14.00 y de 17.00 a 19.00. Domingos y festivos de 11.00 a 14.00.
El Museo Diocesano, instalado en las dependencias del claustro de la catedral, únicamente permanece abierto entre los meses de mayo y septiembre por las mañanas. Contiene valio- sas obras de arte religioso, procedentes de la propia catedral y de otras iglesias de la comunidad. Orfebrería, pintura, escultura, es- maltes y utensilios litúrgicos se distribuyen en sus salas. Alberga también varios retablos de los siglos XIV al XVII y una colección de tallas románicas y góticas. Abierto de martes a domingos de 10.00 a 13.00.
A continuación, os ofrecemos la relación del resto de museos de Navarra.
Museo Etnográfico de Arteta. C/ San Salvador, 18 31172 Arteta. Tfno. 328034. Horario: martes a domingos de 10.30 a 14.00 (junio-septiembre)y sábados y festivos de 10.30 a 14.00 (octubre-mayo). Contiene una importante colección etno- gráfica.
Museo de Roncesvalles. C/ Única s/n. 31650 Roncesva- lles. Tfno. 760000. Horario: martes a sábados de 11.00 a 13.30, Contiene colecciones de arte, arte sacro y bellas artes.
Museo de la Encarnación. C/ de la Merced s/n. 31591 Corella. Tfno. 780116. Horario: martes a viernes de 13.00 a 20.00 y sábados y domingos de 10.00 a 13.00. Contiene buenas colec- ciones de bellas artes y arte sacro.
Museo de Javier. Castillo de Javier. 31411 Javier. Tfno. 884024. Horario: de 9.00 a 13.00 y de 16.00 a 19.00. Contiene colecciones de bellas artes y objetos relacionados con San Francisco Javier.
Museo del Monasterio de Tulebras. C/ San Bernardo s/n. 31522 Tulebras. Tfno. 851475. Horario: martes a domingos de 9.00 a 13.30. Contiene colecciones de bellas artes y arte sacro.
Casa-Museo Julián Gayarre. C/ Arana s/n. 31415 Ron- cal. Tfno. 457180. Horario: martes a domingos de 10.00 a 13.30 y de 17.00 a 19.00 (abril-septiembre) y de 16.00 a 18.00 (octubre- marzo). Contiene objetos pertenecientes al tenor Julián Gayarre. Museo Gustavo de Maeztu y Whitney. C/ San Nico- lás, 1. 31200 Estella. Tfno. 546037. Horario: martes a sábados de 11.00 a 13.00 y de 17.00 a 19.00 (mayo-septiembre) y de 16.00 a 18.00 (octubre-abril). Contiene la obra artística de Gustavo de Maeztu y objetos relacionados con él.
ARTE
Unas pocas piedras...
Los hombres de la Edad de Bronce y del Hierro sin saber- lo comenzaron a dejar constancia de sus dotes artísticas. Sus construcciones funerarias son hoy una de las primeras aportacio- nes a la historia del arte.
Navarra está inundada de este tipo de monumentos. Dólmenes, túmulos, menhires y cromlechs fueron construccio- nes cuya principal finalidad fue funeraria. Casi trescientos monu- mentos de este tipo se reparten por las tierras de Urbasa, Aralar, Roncal y Baja Navarra. Algunos que destacan son: Arteko Saro dolmen en Urbasa, y el de Arrako en Roncal. El menhir de Errol- dan Arriya en la Sierra de Aralar encierra una leyenda, según la cual Roldan lo lanzó (como Obélix) desde el Santuario de S. Mi- guel de Aralar contra los habitantes de Madoz, quedando a medio camino por habérsele enredado en el manto en el momento del disparo.
El Románico
Tanto el arte románico como el gótico adquieren entidad en Navarra gracias a la política de apertura de los gobernantes navarros y a su posición estratégica a caballo entre Francia y España, en su momento representada por Castilla. El románico y el gótico navarros tienen muchas Influencias francesas puesto que durante años los reyes franceses también lo lueron de Navarra. La Iglesia de S. Salvador de Leyre (1057) y Sta. María de Ujué destacan como edificios románicos y la influencia del arte musulmán se puede apreciar en la Iglesia del Santo Sepulcro de Torres del Río. Otras iglesias románicas se encuentran en Puente la Reina (Santiago), Cirauqui (San Román) y Estella (San Pedro de la Rúa).
A lo largo de los siglos XII-XIII el Camino de Santiago a su paso por Navarra favoreció la proliferación del románico de ca- rácter internacional, que se vio potenciado por el gran número de peregrinos que pasaban por tierras navarras. La Iglesia de Sta. María de Sangüesa, el claustro de la catedral de Pamplona y el pórtico de Gazólaz, uno de los más bellos románicos de la Península, son algunas muestras de este estilo.
Virgen con el Niño de Sta. María la Real de Pamplona,o nombre afortunadamente recuperado tras el robo que se produjo Nuestra Sra. de Iratxe así como la obra cumbre de la esmaltería medie- val: El retablo de San Miguel de Aralaren el santuario del mismen 1979.
También el arte clsterciense, de características tan aus- teras deja sus huellas en Navarra. La Orden de San Bernardo se instaló en Navarra en el año 1140 y las realizaciones más notables son el Monasterio de Filero, el Monasterio de la Oliva y Sta. María de Iranzu, lugar este donde podéis encontrar un re- manso de paz.
El Gótico
Durante parte del siglo XIII el gótico clásico procedente de la Isla de Francia (desde 1274 hasta 1328 los monarcas france- ses lo serán también de Navarra), ejerce su influencia en algunas construcciones de Navarra es el caso de Sta. María de Ronces- valles que posteriormente servirá de modelo para la Iglesia de Santiago en Sangüesa y el sepulcro del rey Sancho el Fuerte en la colegiata de Roncesvalles.
Por lo que respecta al arte religioso, la catedral de Pamplona edificada en el lugar que ocupó una antigua iglesia románica destruida en 1390 representa una simbiosis de estilos y una concentración de modelos.
El siglo XV aporta influencias de los reinos vecinos de Aragón, Castilla y norte de Europa. Un ejemplo de ello es el sepulcro de los reyes de Navarra Carlos III y Leonor de Castilla en la catedral de Pamplona obra de Jean L. de Toumay.
Durante el siglo XVI la asimilación de otras formas artís- ticas es lo que caracteriza la dinámica del arte navarro aunque el Renacimiento que aún tardará en asentarse en la península comenzará a dejarse notar en cuanto a decoración sobre las estructuras góticas. El clasicismo renacentista se observa en edificios de nueva planta como San Lorenzo de Ciga de tipo escurialense.
Durante este siglo la escultura alcanza notable categoría. Sillerías, retablos y toda clase de imágenes pueblan las iglesias en un ambiente donde la religiosidad marcaba todas las relacio- nes sociales. Tabar, Unzu. El Busto, San Juan de Estella, Cáseda y otras muchas localidades poseen retablos de indudable belle- za.
El Barroco
Este estilo tan ampuloso, tan recargado y tan grandilo- cuente no tuvo mucha aceptación en una tierra acostumbrada a reciclar casi todo, por lo que comenzó a incorporarse tardíamen- te a las construcciones y gustos del momento. Tan sólo la Iglesia aprovechó las nuevas formas y las incorporó a sus retablos y construcciones ya que eran los únicos junto a las clases altas que podían permitirse el gusto de "ir a la última"... con las aportacio- nes del pueblo.
Serán las comunidades religiosas tan abundantes en esos momentos (eran la única salida y alternativa como promo- ción de lo que hoy se consideraría una medida de empleo, ya que posibilitaba al menos no morirse de hambre) las que difundan el estilo apoyadas por los Austrias a los cuales les encantaba. Las Agustinas Recoletas en Pamplona, la capilla de San Fermín en San Lorenzo y las Dominicas de Tudela son algunos notables ejemplos barrocos.
En cuestión de pintores y escultores la plantilla navarra siempre ha andado un poco escasa, excepto en los últimos tiempos, de ahí que durante el barroco los que pintaron algo no pasaron de ser unos desconocidos incluso en su propia tierra. Pero merece la pena al menos recordar que Vicente Berdusán, de Tudela, era el más directo competidor ante la corte de pintores madrileños que dominaban el mercado de entonces como: Claudio Coello y Juan Rizzi.
Llegamos al Neoclasicismo que como sabéis es una vuelta a recuperar lo antiguo, lo clásico (como ahora pero menos hortera). Luis Paret en la iglesia de Sta María de Viana deja su huella con una magnífica decoración al óleo. Ventura Rodríguez realiza la construcción de la fachada de la Catedral de Pamplona que en estos momentos se está restaurando. Arquitectura neo- clásica en Navarra que merece la pena visitar: el Acueducto de Noain y la parroquia de Arróniz.
Los Contemporáneos
Tal vez la contemporaneidad no comience definitivamen- te hasta que las ciudades dejen de ser reductos militares fuerte- mente amuralladas. Pamplona hasta finales del XIX era una ciudad protegida y de carácter militar. Con el derribo de sus defensivas murallas se introduce el aire fresco del modernismo
y el eclecticismo que los arquitectos del Primer Ensanche impri- men a la ciudad que se amplía como ya lo habían hecho otras ciudades (Barcelona, San Sebastian...)
El segundo ensanche de la ciudad se lleva a cabo en torno a los años veinte y treinta y tiene un nombre: Víctor Eusa, autor de los edificios más significativos de esta nueva ampliación de corte racionalista y neoclásico. Suyos son el edificio del Semina- rio, los Escolapios o el Casino Eslava. También destacan las figuras de Miguel Gortari y de José Yárnoz.
Tras el segundo ensanche comienzan las obras que agrandan la ciudad por los barrios de San Juan e Iturrama, hoy saturadas de bares nocturnos y de marcha un tanto decadente. Pero sin duda los dos grandes arquitectos navarros del momento y de reconocido prestigio internacional son Rafael Moneo, tudelano y Sáenz de Oiza, reciente premio "Príncipe de Asturias" y autor de la novísima Universidad Pública de Navarra que recuerda un poco al Centro Pompidou de París.
Por lo que a pintura se refiere, Navarra ha conocido una fuerte evolución a lo largo del presente siglo. El costumbrismo vasco de Ciga y los cuadros de impresionistas como García Asarta y Basiano han dado paso a nuevas generaciones de artistas, José Antonio Eslava, Etxauri, Pedro Manterola, Penco Salaberri, Juan José Aquerreta son algunos de los mejores exponentes de las nuevas tendencias.
En el terreno de la escultura, Navarra es tierra de secano si exceptuamos al patriarca Oteiza que, aunque no es navarro, vive en una pequeña localidad cercana a Pamplona, Alzuza, y su obra y figura están asociadas a Navarra.
De menor entidad son las obras de José Ulibarrena y José Antonio Eslava.
ARTESANÍA
La artesanía está de moda en Navarra, lo que no quita para que algunos oficios hayan desaparecido en los últimos años por la competencia industrial y porque los últimos artesanos no dejaron descendencia laboral.
La artesanía de la madera es la más importante, con objetos como el kaiku y otros utensilios relacionados con la leche y la elaboración del queso, los trabajos de talla de muebles y arcones, las cubas y toneles, los zuecos, las cucharas de boj y la
preparación de aperos de labranza. La forja del hierro sigue a la madera en importancia. Dentro de la artesanía del metal destaca la producción de hachas y cencerros.
En cristal, la producción más original es la del alabastro de Cintruénigo. En esta localidad del sur de Navarra hay decenas de talleres que fabrican lámparas, columnas y otros muchos objetos decorativos que exportan a toda Europa.
La piedra, la cestería, el cuero y el calzado, la cerámica y las labores textiles dan trabajo a varias docenas de artesanos. En los últimos años ha alcanzado gran auge la fabricación de txistus, dulzainas (gaita navarra) y guitarras. Otras manifestaciones artesanas de gran tradición en Navarra son la producción de carbón vegetal y la fabricación de velas y cirios.
En el capítulo "De compras por Pamplona" encontraréis una relación de tiendas y lugares dónde poder comprar estos productos, pero de todas maneras en el casco viejo hay más de una veintena de artesanos de la madera, el mármol, la piedra, la escayola, la cerámica, el vidrio, la piel y el cuero. La mayor parte trabajan en pequeños talleres repartidos por las calles Jarauta, Descalzos, Eslava, Carmen, Navarrería, Curia, Merced, Compa- ñía, Dormitalería, Javier, Tejería y Estafeta.