Muchos países en desarrollo surgen como polos de crecimiento e impulsores de conectividad y nuevas relaciones, mejoran las oportunidades de países menos desarrollados del Sur para que puedan recuperarse, y avanzan hacia un mundo más equilibrado. En lugar de haber un núcleo central de países industrializados y una periferia de países menos desarrollados, el entorno actual es más complejo y dinámico. Los países del Sur están redefiniendo las normas y prácticas mundiales en términos de comercio, finanzas y propiedad intelectual, y están estableciendo nuevos acuerdos, instituciones y sociedades.
asistencia para el desarrollo
El ascenso del Sur influye sobre la cooperación para el desarrollo de manera bilateral, regional y mundial. En el aspecto bilateral, los países están innovando mediante asociaciones que agrupan inversión, comercio, tecnología, opciones de financiación y asistencia técnica. A nivel regional, los acuerdos comerciales y monetarios proliferan en todas las regiones en desarrollo, y se observan esfuerzos pioneros en el suministro de bienes públicos regionales. Mundialmente, los países en desarrollo están participando activamente de foros multilaterales, como el G-20, las instituciones Bretton Woods y otros, e impulsando reformas en las normas y prácticas mundiales.
Un número cada vez mayor de países en desarrollo brinda ayuda bilateral y mediante fondos de desarrollo regionales. Esto suele implicar combinar la asistencia convencional para el desarrollo con comercio, préstamos, intercambio de tecnología e inversiones directas que promuevan el crecimiento económico con un cierto grado de autosuficiencia. Los países del Sur proporcionan subvenciones a menor escala que los donantes tradicionales, pero también aportan otras formas de asistencia, a menudo sin condiciones explícitas sobre política económica o enfoques de gobernanza.62 Es posible que en cuanto a préstamos por proyectos no siempre hayan sido totalmente transparentes, pero debe reconocerse que dan más prioridad a las necesidades identificadas por los países receptores, lo cual garantiza un alto grado de adhesión nacional (cuadro 2.2).
Brasil, China e India son grandes proveedores de asistencia para el desarrollo, lo cual es sustancial
CuaDRo 2.2
Diferentes modelos de asociaciones para el desarrollo
Declaración de
principios de París Donantes tradicionales Nuevos socios para el desarrollo
Propiedad
Se establecen las prioridades para los donantes mediante estrategias de desarrollo nacional
El liderazgo nacional articula la necesidad de proyectos específicos
Armonización
Acuerdos compartidos para minimizar la carga sobre los destinatarios
Reducción de procedimientos burocráticos para minimizar la carga sobre los destinatarios Gestión orientada a resultados
Prácticas de valoración del desempeño dirigidas por los destinatarios
Énfasis en la entrega rápida de la ayuda y a bajo costo
Rendición de cuentas mutua Mayor rendición de cuentas mediante objetivos e indicadores
Respeto mutuo de la soberanía; abstención de condicionamientos políticos
Fuente: adaptado de Park (2011).
Existe mucho margen para fortalecer los acuerdos de integración regional mediante
medidas práctica, como la optimización del tránsito y los procedimientos de transporte
para los países de África Subsahariana.63 Brasil ha trasladado su exitoso programa de becas de estudio, al igual que el programa para combatir el analfabetismo, a sus socios africanos. En 2011, se habían establecido 53 acuerdos bilaterales sobre salud con 22 países africanos.64 China ha complementado sus flujos de inversión y acuerdos comerciales con asistencia financiera y técnica para el desarrollo de infraestructura material. En julio de 2012, China prometió duplicar los préstamos con condiciones favorables hasta US$20 mil millones durante los próximos tres años.65 El Banco de Exportación e Importación de India ha facilitado US$2,9 mil millones en líneas de crédito a países de África Subsahariana y ha prometido otorgar US$5 mil millones adicionales en los próximos cinco años.66 Entre 2001 y 2008, los países e instituciones del Sur destinaron el 47% del financiamiento de infraestructuras oficiales a África Subsahariana.67
Los nuevos socios para el desarrollo del Sur siguen su propio modelo de cooperación bilateral (recuadro 2.7). La escala de su asistencia financiera, sumada a su enfoque respecto de la condicionalidad, puede mejorar la autonomía política en los países menos desarrollados.68 Los países menos desarrollados ahora pueden pensar en más socios emergentes para contar con apoyo para el desarrollo. 69 Así aumentan sus opciones, ya que las potencias extranjeras compiten por influir, tener acceso al consumo local y establecer condiciones favorables de inversión.
La arquitectura de asistencia regional para el desarrollo evoluciona también a través de los bancos regionales para el desarrollo, como el Banco Africano de Desarrollo, el Banco Asiático de Desarrollo y el Banco Interamericano de Desarrollo. En 2009, desempeñando un papel anticíclico, los bancos regionales para el desarrollo juntos otorgaron el 18,4% (US$3,4 mil millones) de la ayuda brindada por todas las instituciones multilaterales, un 42% más respecto de 2005. La asistencia para el desarrollo brindada por los Estados Árabes también ha sido significativa, al alcanzar los US$6 mil millones en 2008.70 Algunas de las entidades financieras más grandes de la infraestructura de África Subsahariana entre 2001 y 2008 fueron bancos regionales y fondos ubicados en los Estados Árabes.71 La asistencia para el desarrollo proveniente de bancos regionales puede llegar a ser más importante para los países de bajos ingresos en los próximos años (al igual que la asistencia para el desarrollo Sur-Sur) si los responsables de las políticas de los países ricos restringen sus compromisos de colaboración debido a desafíos económicos y políticos internos.72
Los socios para el desarrollo del Sur no han pretendido involucrarse ni revocar las reglas de la asistencia multilateral para el desarrollo. Sin embargo, han introducido de manera indirecta presiones competitivas para los donantes tradicionales, exhortándolos a prestar mayor atención a las necesidades y preocupaciones de los países en desarrollo. A diferencia del enfoque que muchos donantes tradicionales han tenido sobre los sectores sociales, los nuevos socios han hecho grandes inversiones recientemente en nuevas infraestructuras para los países con bajos ingresos; esto ha permitido, por ejemplo, mejorar un 35% el suministro eléctrico, aumentar un 10% la capacidad ferroviaria y reducir el precio de los servicios de telecomunicaciones.73
acuerdos financieros y comerciales
África, Asia y América Latina han experimentado una expansión de los acuerdos comerciales, tanto bilaterales como regionales y subregionales. En Asia Meridional, estos acuerdos regionales han permitido superar diferencias políticas. En África Oriental, gracias a una mayor integración regional, las economías han estado protegidas de la crisis mundial.74 Existe margen para fortalecer los acuerdos de integración regional mediante medidas prácticas, como la optimización del tránsito, el transporte y los procedimientos aduaneros, o la armonización de los esquemas de regulación nacional. También es posible reducir los aranceles
RECuaDRo 2.7
Trabajo de Brasil, China e India en Zambia
El modelo de cooperación bilateral establecido por nuevos socios para el desarrollo del Sur ha ido cambiando rápidamente. Hasta hace poco, la contribución de los nuevos socios en el financiamiento general para el desarrollo de Zambia era pequeña. Del total de US$3 mil millones de subvenciones y préstamos recibidos por Zambia entre 2006 y 2009, los montos desembolsados por Brasil, China e India equivalieron a menos del 3%.
En noviembre de 2009, China y Zambia anunciaron que China otorgaría un préstamo en condiciones favorables por US$1 mil millones a Zambia, en bloques, para el desarrollo de pequeñas y medianas empresas. Esto equivale al 40% de la deuda externa pública total de Zambia. En 2010, el Banco de Exportación e Importación de China otorgó a Zambia un préstamo por US$57,8 millones para la construcción de nueve hospitales móviles. También en 2010, India anunció una línea de crédito de US$75 millones, seguida por otra de US$50 millones para financiar un proyecto de energía hidroeléctrica. Brasil ha invertido fuertemente en equipamiento para minería en las minas de cobre de Konkola, en la provincia del Noroeste de Zambia (gestionada por una empresa india). Vale, la gran empresa brasileña de minería, se ha fusionado con la empresa sudafricana Rainbow para realizar tareas de prospección y minería de cobre en Zambia, con una inversión inicial de alrededor de US$400 millones. Brasil y Zambia también han firmado acuerdos de cooperación técnica sobre ganadería y salud.
Fuente: Oficina encargada del Informe; Kragelund 2013.
del comercio Sur-Sur sobre los productos finales, que son más elevados que los que se aplican en el comercio Norte-Sur.75
Como corolario de la crisis financiera asiática de 1997, muchos países del Sur establecieron nuevos acuerdos monetarios, los cuales están transformando la arquitectura financiera y generando espacio para que los países puedan formular sus propias políticas. Los nuevos acuerdos de préstamo enfatizan el pragmatismo por encima de las ideologías y la condicionalidad.
Además, la arquitectura financiera mundial se está redefiniendo ante las vastas reservas financieras del Sur emergente. Muchos países, no solo Brasil, China e India, sino también Indonesia, la República de Corea, Malasia, México, Tailandia y otros han acumulado grandes cantidades de reservas en divisa extranjera como resguardo frente a futuras recesiones y crisis financieras (figura 2.6). Entre 2000 y el tercer trimestre de 2011, las reservas mundiales en divisa extranjera aumentaron de US$1,9 billones a US$10,1 billones; gran parte de este aumento correspondió a lo acumulado por países emergentes y en desarrollo, cuyas reservas llegaron a US$6,8 billones.76 Algunos de estos países usaron sus reservas para estimular el crecimiento tras la crisis financiera mundial de 2008. Revirtiendo los roles tradicionales, el Fondo Monetario Internacional ha solicitado estos fondos para brindar ayuda a Europa ante la crisis financiera.
Los países en desarrollo con grandes fondos de reserva suelen transferir parte de ellos a fondos soberanos. Según datos del Instituto de Fondos Soberanos, estos fondos contaban con alrededor de US$4,3 billones en bienes hacia fines de 2010, US$3,5 billones estaban en manos de economías emergentes y en desarrollo, y US$800 mil millones correspondían a Asia Oriental, solamente.77 Hasta marzo de 2011, las economías emergentes y en desarrollo contaban con 41 fondos soberanos, 10 de ellos, con bienes por valor de US$100–US$627 mil millones.
Contar con grandes reservas de divisa extranjera y fondos soberanos no es el resguardo más eficaz frente a crisis financieras. Esta acumulación sin precedentes de divisa extranjera implica costos de oportunidad tanto para los países que cuentan con estas reservas, como para otros países en desarrollo.78 Los recursos pueden aprovecharse de maneras más productivas a fin de respaldar la provisión de bienes públicos, otorgar capital a proyectos que mejoren las capacidades productivas, así como el desarrollo económico y humano, y promover la estabilidad financiera regional y subregional aumentando las reservas de recursos de las instituciones regionales.
FIGuRa 2.6
Las economías de mercado emergentes han acumulado grandes reservas en divisa extranjera desde 1995
Reservas en divisa extranjera (en miles de millones de US$)
0 500 1.000 1.500 2.000 2.500 3.000 Indonesia Libia Malasia México Italia Francia Argelia Tailandia Alemania Singapur Hong Kong, China (RAE) Suiza Brasil Corea, Rep. de India Arabia Saudita Federación de Rusia Estados Unidos Japón China 2010 1995
Nota: incluye fondos en oro.
Fuente: Banco Mundial 2012a.
Frente a desastres naturales debidos al cambio climático y al aumento en el nivel de los mares, los cuales amenazan con frenar el progreso en desarrollo humano, los países reconocen que no tienen muchas más opciones que formular políticas que les permitan adaptarse al cambio climático actual y mitigar el cambio climático futuro
En general, el ascenso del Sur está aportando nuevos patrones de acumulación de recursos al sistema financiero mundial y está generando una arquitectura financiera más compacta, de múltiples capas y más heterogénea para el Sur. Estos acuerdos a veces reemplazan a las instituciones Bretton Woods, aunque en la mayoría de los casos las instituciones y acuerdos emergentes complementan la arquitectura financiera mundial. El cambiante panorama financiero del Sur tiene potencial para promover la estabilidad financiera y la resiliencia, respaldar el desarrollo de capacidades productivas a largo plazo, avanzar en los objetivos de desarrollo humano y ampliar el espacio normativo nacional. Es más, las economías emergentes están resultando transformadoras al urgir a las instituciones Bretton Woods a responder ante las inquietudes sobre representación, principios de gobernanza y uso de las condicionalidades.
El G-20 ha ampliado su participación en instituciones clave para la gobernanza financiera mundial, como el Consejo de Estabilidad Financiera, el cual debe garantizar una mayor responsabilidad por parte de las instituciones que establecen las normas financieras internacionales. De manera similar, todos los países del G-20, entre otros, cuentan ahora con representación en el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea y la Organización Internacional de Comisiones de Valores. El Sur es cada vez más influyente en el Fondo Monetario Internacional, en el que China ocupa el flamante puesto de Subdirector Gerente y pretende convertirse en el tercer accionista principal.79 En el Banco Mundial, el poder de voto de los países en desarrollo y transición aumentó 3,13 puntos porcentuales en 2010, y se ubicó en 47,19%.80
Política migratoria
Las organizaciones regionales como la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, la Unión Africana y el Mercosur de América Latina han incluido el fenómeno migratorio en sus agendas. Parte de su actividad se realiza mediante consultas regionales, informales y no vinculantes, cuyo objetivo es establecer bases comunes entre países. Muchos de estos procesos son interregionales y comprenden las regiones de origen y destino con el propósito de permitir el desarrollo de capacidades, la normalización técnica y el establecimiento de acuerdos sobre temas como las readmisiones. Se han reducido las barreras a la comunicación y se ha generado un espacio de reunión para que los países puedan comprender las diferentes perspectivas e identificar soluciones comunes.
Estos intercambios han permitido sentar las bases para posteriores proyectos exitosos sobre migración, el más ambicioso de ellos, la Iniciativa de Berna entre 2001-2005, el Diálogo de alto nivel sobre las migraciones y el desarrollo del año 2006 auspiciado por la Asamblea General de la ONU, y la posterior creación del Foro Mundial sobre la Migración y el Desarrollo.81 Como se recomienda en el Informe sobre Desarrollo Humano 2009, tales esfuerzos permitirían mejorar las condiciones de los migrantes y las comunidades de destino al liberalizar y simplificar los canales que permiten a las personas buscar trabajo en el extranjero; garantizar derechos básicos para los migrantes; reducir los costos de transacción asociados con la migración; permitir beneficios a partir de la movilidad interna, y transformar la movilidad en una parte integral de las estrategias nacionales de desarrollo.82
Protección ambiental
En la Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible realizada en Río de Janeiro se evidenció la promesa de acuerdos regionales cuando los Gobiernos del Sur demostraron los esfuerzos conjuntos que están realizándose para administrar los recursos disponibles. Una iniciativa, negociada entre Gobiernos de la región de Asia-Pacífico, permitirá proteger el Triángulo de Coral, el arrecife de coral más importante del mundo, que se extiende desde Malasia e Indonesia hasta las Islas Salomón y sirve de alimento y sustento para más de 100 millones de personas. Algunos países están trabajando conjuntamente en la cuenca del Río Congo para combatir el comercio ilegal de madera y poder conservar la segunda área selvática más grande del mundo.83 En Río+20, un grupo de bancos regionales de desarrollo presentó una iniciativa que cuenta con US$175 mil millones para promover el transporte público y los carriles para bicicletas en algunas de las principales ciudades del mundo.84
El ascenso del Sur también se refleja en diversos acuerdos bilaterales para afrontar el cambio climático. Frente a desastres naturales debidos al cambio climático y al aumento en el nivel de los mares, los cuales amenazan con frenar el progreso en desarrollo humano, los países reconocen que no tienen muchas más opciones que formular políticas que les permitan adaptarse al cambio climático actual y mitigar el cambio climático futuro. Por ejemplo, los países están dispuestos a cooperar en el desarrollo tecnológico y a establecer mercados de carbono específicos de cada región. A través de una asociación entre China y el Reino Unido, se
los países en desarrollo comercializan más entre ellos que con el Norte, una tendencia que podría acentuarse aun más
probarán tecnologías avanzadas de combustión del carbón, mientras que India y Estados Unidos han establecido un acuerdo para el desarrollo de energía nuclear en India.85
Los países del Sur también están desarrollando e intercambiando nuevas tecnologías ecológicas. China, el cuarto productor mundial de energía eólica en 2008, es el mayor productor del mundo de paneles solares y turbinas eólicas.86 En 2011, la Misión Nacional Solar de India ayudó a aumentar un 62% la inversión en energía solar hasta alcanzar los US$12 mil millones, el mayor crecimiento en inversión de todos los grandes mercados de energías renovables. Brasil incrementó un 8% la inversión en tecnología de energías renovables, hasta los US$7 mil millones.87
Las iniciativas regionales, bilaterales y nacionales del Sur para mitigar el cambio climático y proteger los recursos ambientales son avances positivos. No obstante, el cambio climático y el medioambiente son asuntos intrínsecamente mundiales, que requieren de resolución mundial a través de acuerdos multilaterales. La cooperación y la participación de las economías emergentes del Sur en dichos acuerdos son esenciales para su éxito. La colaboración y el acuerdo a nivel regional puede ser un paso para avanzar en esta dirección al poner de manifiesto un interés genuino por resolver el desafío climático.