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2.1 Antecedentes de la e-salud

2.1.2 La Organización Mundial de la Salud y la e-salud

Desde 1998, la Organización Mundial de la Salud (“World Health Organization”, OMS), como ejemplo de entidad supranacional intergubernamental, promueve el uso de las TIC como herramienta esencial para el desarrollo de los sistemas sanitarios. Desde diversos departamentos de la OMS, como por ejemplo el “Essential Health Technologies”, y otros, se han promovido iniciativas y programas que de forma explícita, como el programa de “e- Health for Health-care Delivery” (eHCD) [Who03c], o implícita, como la estrategia gestión de conocimientos “Knowledge Management and Sharing”, tratan de extender el uso de estas tecnologías en el desarrollo y mejora de la asistencia sanitaria. Durante la 58 asamblea de salud mundial celebrada en Mayo de 2005 en Ginebra, se adoptó la resolución WHA58.24 [Who05b] en la que la OMS manifestó su compromiso estratégico con la e-salud. En esta resolución se instó a los estados miembro a la planificación del desarrollo adecuado de servicios de e-salud en sus respectivos países.

Ese mismo año, la OMS lanzó la iniciativa Global Observatory for eHealth (GOe), con el objetivo de estudiar la e-salud, su evolución e impacto en la sanidad, y proveer tutela e

información estratégica sobre prácticas efectivas, evidencia de calidad, y estándares en e- salud, y principalmente dirigido a países pobres o en vías de desarrollo y con especial interés en la atención primaria. El GOe aspira a establecer una red de investigación que incluya grupos nacionales y regionales, acerca de temáticas específicas que posibiliten la canalización de información sobre el uso de las TIC en sanidad. También, el establecimiento de marcos de trabajo para el análisis de la e-salud a todos los niveles siguiendo criterios comunes consensuados para la evaluación y monitorización, promover las prácticas de excelencia, evaluar las políticas, regulaciones y legislaciones nacionales sobre e-salud y valorar su impacto [Who06b]. El objetivo final es por lo tanto que las tecnologías de e-salud se adapten y apliquen por los diferentes sistemas sanitarios, sin perder de vista que el abordaje de esta tarea es un proceso complejo y comprometido por numerosos condicionantes [Mont04]:

- se trata de sistemas y servicios innovadores con una previsible fuerte evolución tecnológica durante un proceso de adaptación relativamente largo,

- existe necesidad de ganar progresivamente evidencia contrastable sobre eficiencia, efectividad y coste/beneficio minimizando el riesgo (empeño de recursos),

- está sujeta a la particular idiosincrasia del dominio de la salud,

- la demanda está muy regulada por la administración en los sistemas sanitarios públicos,

- existen carencias en relación a los aspectos legales sobre el uso de las tecnologías, - falta de estandarización

El GOe señala diversos factores como catalizadores del éxito en esta tarea:

- debe manifestarse un compromiso a largo plazo por parte de los gobiernos nacionales basado en una planificación estratégica que incluya durante todo el proceso: una financiación estable, el soporte de programas piloto para el ensayo de tecnologías y estrategias, y un compromiso político estable a todos los niveles (nacional, regional, local),

- los proyectos deben responder a necesidades reales de los sistemas sanitarios, de acuerdo a sus posibilidades y recursos, respaldadas por análisis coste-beneficio, dirigidas a objetivos específicos bien definidos,

- se debe garantizar la disponibilidad de recursos humanos entendiendo que la e-salud no se refiere exclusivamente a equipos informáticos y de telecomunicaciones, y acompañarlo de planes de entrenamiento a todos los niveles, la creación de equipos multidisciplinares y formación de profesionales transdisciplinares,

- procurar una mayor penetración y formación respecto a las tecnologías de la información y comunicaciones en las instituciones sanitarias, fomentando las aptitudes positivas del personal sanitario hacia la tecnología,

- se debe fomentar la obtención de evidencia de calidad sobre la efectividad de la e- salud que posibilite la disponibilidad de información fiable generalizable y trasladable a otros contextos. La evidencia será consistente en los servicios de e-salud con especificaciones bien definidas y que hayan sido validados a través de ensayos clínicos controlados o estén basados en consensos ampliamente aceptados por expertos. La experiencia de otros debe ser adaptada a las características autóctonas de cada región (necesidades, infraestructuras, recursos, etc.), y

- la implementación efectiva de los servicios de e-salud requiere la disponibilidad de infraestructuras tecnológicas (dispositivos, telecomunicaciones, energía, etc.), adecuadas al entorno ambiental o contexto social donde se van a desplegar, considerando que las transferencias en tiempo real sólo son imprescindibles en casos de emergencias, y cumplir con los estándares internacionales con especial consideración a los aspectos de interoperabilidad.

Respecto a esta última consideración referida al contexto de estandarización, durante la celebración en Ginebra en Mayo de 2003 del Workshop sobre “Standardization in e-Health”, con la asistencia de representantes de diferentes organismos de estandarización como ITU, WHO, ISO/TC 215, CEN/TC 251, IEEE/1073, DICOM y HL7, y la OMS, se propuso el establecimiento del “eHealth Standardization Coordination Group” (eHSCG). El objetivo propuesto para el eHSCG fue el establecimiento de una plataforma para promover la coordinación y cooperación entre los representantes más significativos en el contexto tecnológico de la estandarización en e-salud, a través de la identificación de las áreas susceptibles de normalización, la provisión de guías de implementación y casos de uso, la integración de estándares para una mayor efectividad en los aspectos clave de las aplicaciones sanitarias, etc.

Estas iniciativas y recomendaciones propuestas por la OMS han sido a la vez principio, reflejo, e impulso de actuaciones en el escenario internacional a través de numerosos planes estratégicos y programas de investigación, desarrollo e innovación a nivel internacional, nacional, y regional.