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2.2 Evaluación en servicios de e-salud

2.2.2 Complejidad en la evaluación

2.2.2.2 Sistemas complejos adaptativos

Un sistema complejo adaptativo es una colección de agentes individuales con libertad para actuar libremente de forma no completamente predecible y cambiante, aprendiendo de la experiencia, y cuyas actividades están interconectadas de tal forma que las acciones de cualquiera de los agentes afecta al contexto en el que se desenvuelve el resto. Por ejemplo, el sistema inmune [Var91], una colonia de termitas [Wil71], el mercado financiero [Man99], y prácticamente cualquier colectivo humano (familias, comités, equipos de atención primaria, la organización sanitaria, la comunidad, etc.). Mientras que en un sistema mecánico, la funcionalidad es fija, bien definida y predecible, en un sistema complejo estos aspectos son difusos y por lo tanto la resolución de problemas en su contexto puede ser sumamente complicada y conducir a resultados inesperados. Los agentes pueden cambiar dinámicamente, pertenecer simultáneamente a diferentes sistemas, y a su vez, los sistemas pueden estar embebidos en otros sistemas y evolucionar conjuntamente ejerciendo influencia mutua [Hur94]. La interacción de los agentes con el entorno responden a conjuntos de reglas interiorizadas que no tienen por qué ser compartidas explícitamente, ni siquiera resultar lógicas desde el punto de vista de otro agente, y pueden evolucionar con el tiempo [Sti90]. Los conflictos y paradojas son situaciones habituales y su resolución no es necesariamente posible, al menos en su totalidad. Se puede dar el hecho de que fuerzas aparentemente en

competencia trabajen conjuntamente en sentido positivo [Axe97]. En un sistema complejo, el comportamiento emerge de la interacción sinérgica entre los agentes, y los resultados observables son por lo tanto más que la suma de las partes y en este sentido, la incapacidad de contemplar esta posibilidad, constituye la mayor limitación y a la vez el mayor defecto del pensamiento reduccionista. Otro aspecto del comportamiento de los sistemas complejos es su frecuente no linealidad y su inherente impredecibilidad. Las propiedades más relevantes que manifiestan estos sistemas son las siguientes:

- el comportamiento de un sistema complejo emerge de la interacción sinérgica entre los agentes que lo componen, y por lo tanto, para comprender el sistema hay que comprender las relaciones entre los agentes que lo componen. De esta forma, la mejor manera de conocer un sistema complejo es la observación, no el conocimiento mejor de los agentes, ni mejores modelos o más análisis [Lore93]. Los comportamientos emergentes innovadores surgen debido a las relaciones productivas entre los agentes (“generative relationships”), en mayor medida que las ocasionadas por las capacidades individuales [Lane96]. Mientras que desde la perspectiva mecánico- reduccionista, estos comportamientos emergentes son contemplados como anormalidades o fallos a evitar, sin embargo, en el ámbito del pensamiento complejo, pueden constituir desviaciones positivas (“positive deviances”), es decir, comportamientos locales o individuales, y por ello atípicos, que pueden demostrar mejores resultados que sus iguales ante objetivos comunes (sanitarios, educativos, etc.), y que se consideran germen de la innovación [Mars02],

- se puede describir un sistema complejo por sus estructuras, procesos y patrones [Capr96] [Capr02] como las tres vistas que exhiben las interrelaciones entre sus componentes, de tal forma que cualquier cambio en alguno de ellos se manifiesta en el resto, e igualmente, no se puede acometer ningún cambio sin tener en cuenta que los tres componentes influenciarán en el resultado,

- las acciones de los agentes en un sistema adaptativo responden a reglas simples interiorizadas y modelos mentales que no tienen por qué ser compartidos, explícitos o incluso tener sentido para el resto de componentes, pero que sin embargo contribuyen a los patrones de comportamiento del sistema complejo [Sti90],

- igualmente, las acciones de los agentes pueden verse condicionadas, y por lo tanto hacerse predecibles de alguna forma por los llamados patrones atractores (“attractor”). Los patrones atractores proporcionan una explicación o conocimiento sencillo sobre comportamientos aparentemente muy complejos, algo así como factores que condicionan los comportamientos de los agentes de forma predecible al menos dentro de unos límites. Patrones atractores en el comportamiento humano pueden ser el deseo de individualidad, autonomía, la imagen profesional, los ideales, etc., y pueden

constituir factores que condicionen de forma significativa, por ejemplo, una resistencia a la adopción de innovaciones o cambios, a pesar de existir evidencia manifiesta sobre su efectividad. Los comportamientos condicionados por atractores pueden resultar incomprensibles o ilógicos desde el punto de vista externo al sistema, incluso en cierta medida dentro del mismo sistema, pero forman parte de éste y siempre deben ser tenidos en cuenta e incluso reconducirse en favor del objetivo establecido [Brig92]. Por ejemplo, en psicoterapia, los pacientes son más propensos a aceptar consejos si éstos incrementan su sensación de autonomía, integridad, o ideales,

- otra característica de los sistemas complejos es la capacidad de autoorganización contemplada como la capacidad de adaptación permanente a situaciones novedosas en su entorno. Esta capacidad es el reflejo de su capacidad de aprendizaje, y es debida fundamentalmente a su propia diversidad interna. En este sentido, limitar la diversidad interna del sistema ocasiona rigidez y falta de adaptabilidad, y surgen situaciones paradójicas en las que por una parte se debe posibilitar dentro del sistema el desarrollo de ideas innovadoras en ausencia de evidencia generalizable (desviaciones positivas), y simultáneamente insistir en la necesidad de evaluación para obtener evidencia sobre la efectividad de los cambios,

- los sistemas complejos son inherentemente no lineales y dinámicos. Pequeños cambios pueden ocasionar grandes efectos a la vez que grandes eventos pueden resultar en efectos inapreciables, y

- los sistemas complejos están embebidos en otros sistemas y la evolución es conjunta. Las fronteras entre sistemas son difusas, por ejemplo, el equipo médico, el centro hospitalario, el sistema sanitario, el sistema político, interaccionan mutuamente y a su vez son influidos por otros sistemas: la comunidad, industria, etc. En este contexto de interrelaciones, el establecimiento de un sistema de relaciones formales de subordinación puede ser potenciado o frustrado por las interacciones con otros sistemas conocidos como sistemas ocultos (“shadow systems”, [Sta96]) regidos por otras reglas al margen, por ejemplo, de amistad o corporativistas, que no pueden ser ignorados.

Diversos autores han contemplado a las organizaciones y la práctica sanitaria como sistemas complejos adaptativos [Iom01] [Pls01] [Mill01] [Swe02] [Lita06]. La motivación probablemente se ha debido a los resultados escasamente satisfactorios alcanzados durante los últimos años, relacionados con la difusión de la innovación, el conocimiento y la experiencia en el ámbito sanitario, ya que las estrategias empleadas han estado más relacionadas con aproximaciones a un problema complicado que a un problema complejo [Glou02].