empresarial ante la crisis: «nuevos» actores y retos en
2. El origen de la crisis
Se ha escrito mucho sobre la crisis actual, la mayor parte de los aná- lisis de la misma resaltan su origen y su profundidad. Respecto a lo primero, la constante de los análisis es que se genero en el entorno fi nanciero norteamericano y de ahí se traslado a la economía real desatando un proceso de contagio a todas las economías estrecha- mente ligadas a la norteamericana, impactando en lo económico, social y comercial. Esta crisis dejo en evidencia una relajación de la regulación fi nanciera y un exceso de confi anza del sector fi nanciero y especulativo. Respecto a lo segundo, dados los efectos recesivos de la crisis, su profundidad y alcance, es comparable con la crisis de 1929 y aun no se sabe con certeza cuando se entrara en una senda de recuperación clara.
Así, el origen de la crisis, desde el punto de vista micro, se achacaría a una mala gestión del riesgo y una mala previsión de variables económicas y fi nancieras clave. Sin embargo, parece que el trasfondo fue menos técnico y más humano. Basta analizar el siguiente cuadro y retomar una serie de opiniones y expresiones al respecto que se publicaron en los últimos años en que se detono la crisis fi nanciera mundial.
Cuadro 1. Beneficios de los principales ejecutivos de Wall Street
Empresa Ejecutivo Ganancias personales en 2007
Citadel Ken Griffin 2,000 millones de dólares
Countrywide Financial Angelo R. Mozilo 102.8 millones de dólares Goldamn Sachs Lloyd Blankfein 73.7 millones de dólares* Lehman Brohers Richard Fuld 71.9 millones de dólares JP Morgan Chase James Dimon 20.7 millones de dólares Bank of America Kenneth D. Lewis 20.1 millones de dólares Citigroup Charles O. Prince 19.9 millones de dólares Morgan Stanley John Mack 17.6 millones de dólares Merrill Lynch John Thain 15.8 millones de dólares
Bear Stearns James E. Cayne 690,757 dólares
Fuente: Elaboración propia con base en Ferguson (2009:17-19). *Ese año los ingresos de Goldman Sachs fueron de 46,000 millones de dólares, superior al PIB de países como Croacia, Serbia y Eslovenia, Bolivia, Ecuador, Guatemala, Siria entre otros, (Ibid. pp. 17-18).
Lo que claramente muestra el cuadro es una gran disparidad en las ganancias de los individuos comparados. La cosa quizá no seria relevante, hasta que se comparan esas cifras con la realidad de un país o del mundo, tal y como resalta el mismo comparativo sobre el PIB al que se hace mención. En términos individuales, tanto en Kliksberg (2009:70-71) como en Ferguson (2009) se llama la atención sobre el caso de Lloyd Blankfi eld, quien según analistas de The New York Times gano 17,000 dólares por minuto, unas dos mil veces más que el sueldo mínimo de un norteamericano promedio3.
El año de 2007 fue justo el advenimiento de la crisis económica mundial, el 2008 la debacle, 2009 la confusión, y en 2010, se espera encontrar algún signo relevante de recuperación. Resulta interesante el panorama vivido por muchas de las empresas del cuadro anterior para el 2008, tal y como se ilustra en la siguiente cita:
«[…] Bearn Sterns había tenido que ser rescatada del colapso por JP Morgan, Countrywide había sido absorbida por Bank of America, Merrill Lynch había sufrido el mismo destino que Lehman Brothers se había ido a pique. Citigroup había perdido 18,700 millones de dólares en 2008 […] Tanto Goldman Sachs como Morgan Stanley se habían visto obligados a dejar de ser bancos de inversión para convertirse en holdings bancarios, lo que señalaba el fi nal de un modelo de negocio cuyos orígenes se remontaban a la década de 1930. […] las acciones de Citigroup se había desplomado, y habían pasado de los 55 dólares a los que se cotizaban en junio de 2007 a solo 1.49.»4
Resulta claro de lo anterior, que el origen de la crisis fi nanciera glo- bal tenía quizá muy poco que ver con problemas de planeación o cálculos matemáticos complejos, sino simple y llana mente con tres elementos, muy asociados a la responsabilidad social empresarial: falta de ética, de transparencia e irresponsabilidad. Algo que en
3 Según los autores mencionados, la renta per cápita de un norteamericano oscila sobre los 30,000 dólares al año, el salario mínimo sobre unos 8.25 dólares y casi mil millones de personas en todo el mundo viven con apenas un dólar diario.
palabras de Kliksber (2009:71) se resumiría en tres preguntas: ¿Cuál es la formación ética que se da en los programas de preparación de altos ejecutivos?, ¿Cómo se les capacita para usar con responsabili- dad colectiva los instrumentos estratégicos de alta gerencia que se les entrega? y ¿Qué mensaje se les transmite respecto a la misión del ejecutivo en la sociedad?
Desde el punto de vista macro, todos los indicadores económicos clave han sido desalentadores según los distintos organismos inter- nacionales, al menos para el 2009. Gran parte del mundo se encuentra sumida en una profunda recesión, el Fondo Monetario Internacional (FMI) habla de caídas del PIB mundial sobre el 1.4%, esto ha impac- tado y seguirá impactando ampliamente los niveles de desempleo, mismos que la OIT revisa a la baja. Los fl ujos de comercio mundial también han disminuido, y el fantasma del proteccionismo ronda por muchas economías emergentes o no emergentes. Los siguientes dos cuadros dan cuenta de ello, considerando algunos de los países más representativos incluido México.
Cuadro 2. Previsiones del FMI, variación del PIB (% de Variación anual) Abril 2009
País 2008 2009 2010 Previsión actual Previsión en enero de 2009 Previsión actual Previsión en enero de 2009 EUA 1,1 -2,8 -1,2 0,0 -1,6 Zona Euro Alemania Francia Italia España 0,9 1,3 0,7 -0,1 1,2 -4,2 -5,6 -3,0 -4,4 -3,0 -2,2 -3,1 -1,1 -2,3 -1,3 -0,4 -1,0 0,4 -0,4 -0,7 -0,6 -1,1 -0,3 -0,3 -0,6 Japón -0,6 -6,2 -3,6 0,5 -0,1 Reino Unido 0,7 -4,1 -1,3 -0,4 -0,6 Rusia 5,6 -6,0 -5,3 0,5 -0,8 China 9,0 6,5 -0,2 7,5 -0,5 India 7,3 4,5 -0,6 5,6 -0,9 Brasil 5,1 -1,3 -3,1 2,2 -1,3 México 1,3 -3,7 -3,4 1,0 -1,1
Resto del Mundo 3,2 -1,3 -1,8 1,9 -1,1
Comercio Mundial 3,3 -11 -8,2 0,6 -2,6
Fuente:http://www.elpais.com/articulo/economia/FMI/pone/cifras/Gran/Recesion/elpepueco/20090422el- pepueco_9/Tes
Las cifras y opiniones han proliferado, por lo que detenerse en ello puede resultar redundante en este caso. Sin embargo, las lecciones que deja esta crisis son quizá los elementos que deben servirnos para aprender del pasado y del presente a fi n de no repetir los mismos errores, pero sobre todo para construir un nuevo futuro, más equilibrado, justo y sostenible.
Parece pertinente por tanto, retomar algunos debates teóricos con alcance político que han quedado marginados en torno a los para- digmas del desarrollo y su relación con el origen de la crisis actual, así como una serie de hechos que en las últimas décadas empiezan a tomar relevancia con «nuevos» actores y retos, como lo es el vinculo entre la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) y la Cooperación Internacional (CI).
Por un lado, en el contexto de la crisis, nos referimos a la reedición del viejo debate entre el papel del estado y el mercado en la eco- nomía. Primero desde una visión que podríamos llamar de corte macro, más general que alude a la economía normativa(lo que debe ser). Es decir, en el contexto actual, evocando a Fukuyama y su fi n de la historia, es evidente que el debate entre los ámbitos tradicio- nales de la economía y sociedad, y sus respectivos actores, gobier- nos y empresas, no es un debate concluido como se ha tratado de
Cuadro 3. Previsiones del FMI sobre desempleo (var. del PIB en % de var. anual)
País 2008 Previsión 2009 Previsión 2010
EUA 5,8 8,9 10,1 Zona Euro 7,6 10,1 11,5 Alemania 7,3 9,0 10,8 Francia 7,8 9,6 10,3 Italia 6,8 8,9 10,5 España 11,3 11,7 19,3 Japón 4,0 4,6 5,6 Reino Unido 5,5 7,4 9,2 México 3,99 6 6,5 Fuente:http://www.elpais.com/articulo/economia/FMI/pone/cifras/Gran/Recesion/elpepueco/20090422el- pepueco_9/Tes
establecer. Muestra de ello es que el modelo a favor del mercado impulsado desde los ochentas y con especial énfasis en los noventas, en este inicio de siglo ha dejado mucho que desear. Quizá lo más sensato en este sentido es recordar, y reconocer que ambos actores y ambos espacios son relevantes, indispensables, complementarios y que deben funcionar en paralelo por el bien de la sociedad, en ese sentido, es claro que se da un movimiento pendular necesario entre estado y mercado cuando así lo requiere la realidad, enfoque ampliamente adoptado por la escuela institucionalista.
Desde el punto de vista ideológico también es difícil ser conclu- yente, pues al parecer, a pesar de la evidencia empírica, a muchos hacedores de política y gobernantes, no les queda claro si una visión neoliberal o neo keynesiana o incluso neo estructuralista es mejor para un mundo como el actual, y en consecuencia la serie de políti- cas macroeconómicas que puedan recetarse de manera óptima ante procesos de crisis global o falta crecimiento en un marco en que se socializan las perdidas pero se privatizan las ganancias.
Evidentemente esa falta de claridad, radica en la falta de un paradig- ma claro y no de un uso ecléctico de la teoría a veces mal llamada «heterodoxia», no siempre reconocida abiertamente. En consecuencia nos enfrentamos a una crisis no solo fi nanciera o global, sino una crisis de modelo económico, de paradigmas.
Por otro lado, también como resultado de la crisis actual, resalta de manera cada vez más ineludible una serie de problemas que podríamos considerar de tipo micro con impacto macro, asociados al deterioro del medio ambiente, y que se ubican en la esfera de la economía positiva (lo que es). La siguiente cita quizá ilustre de manera concisa esta situación «Nuestra huella global ahora excede en casi un 30% la capacidad del Planeta de regenerarse. Si nuestras demandas al Planeta continúan a ese ritmo, a mediados de la década de 2030 necesitaremos el equivalente a dos planetas para mantener nuestro estilo de vida». (WWF 2008:1)
Aquí nos referimos a la forma en que se viene produciendo desde la revolución industrial, es decir, una economía basada en el uso intensivo de recursos naturales no renovables, y de una industria de-
pendiente de los combustibles fósiles, responsables del calentamiento global, próximos a agotarse, presagiando una crisis mayor que aun hoy no podemos ni imaginar, donde la empresa vuelve a aparecer no solo en la esfera fi nanciera sino también en la productiva. Lo complejo aquí es tratar de buscar un responsable de la afectación ambiental, cuando gobierno y empresas, bajo el modelo de indus- trialización por sustitución de importaciones (ISI) o el de orientación al exterior (OE), participaron como socios en busca del crecimien- to y desarrollo para sus respectivas economías. Encontramos así, una crisis tecnológica e industrial, además de la fi nanciera, de un grupo de empresas no fi nancieras altamente dependientes o aso- ciadas a combustibles fósiles que por su forma de producir ha sido señalada desde los años setentas como las principales responsable de los problemas ambientales del mundo y que tradicionalmente lideraron las economías del mundo y generaban riquezas equiva- lentes a las afectaciones hechas al planeta. Solo recientemente el sector telecomunicaciones y los asociados a las nuevas tecnologías o el sector fi nanciero empiezan a escalar posiciones y remplazar a las antiguas empresas transnacionales más relevantes. (véase el siguiente cuadro)5
El origen entonces de la crisis actual, tiene dos raíces, desde lo macro una crisis de modelo teórico-ideológico y desde lo micro una crisis del sistema de producción, ambas respaldadas por la irresponsabili- dad de los altos directivos de las grandes transnacionales, el derroche y la poca moderación en gastos, conductas contradictorias para un mundo que enfrentaba una crisis fi nanciera, económica y ambien- tal, y donde la sociedad tenía que entrar al rescate de esas grandes empresas, de las que solo recibía, contaminación, desempleo y bajos salarios, como ocurriría a lo largo del 2008 en Estados Unidos.
5 Como lo muestra el cuadro hay una presencia importante de empresas petroleras y automotrices, negocios estrechamente relacionados, y que han sido señaladas como parte de las industrias más contaminantes del planeta, muchas de ellas hoy rescatadas por el gobierno norteamericano ante la crisis fi nanciera como General Motors o Chrysler que en la misma clasifi cación del año 2000 fi guraban entre las primeras 20.
Finalmente quizá el hecho más contundente que vincula el origen de la crisis con la empresa, lo encontramos a inicios del año 2009 en el discurso de investidura de Obama, quien señalo entre otras cosas, que la crisis actual fue resultado de la irresponsabilidad y la avaricia de muchos empresarios, por lo que deberíamos pensar este siglo como el siglo o la era de la responsabilidad6.