cooperación internacional para el desarrollo
6. Protestas y propuestas ¿La gobernanza como solución?
No es la primera ocasión en la que el sistema internacional, en este caso bajo la preeminencia de la geoeconomía, se plantee el dilema de si lo conveniente es renovar, reformar o reestructurar. Fue el presidente francés Nicolas Sarkozy el que propuso refundar el ca- pitalismo sobre bases éticas, representando, quizá, a quienes que el actual modelo dominante es insustituible, aunque algunos excesos han llevado a que sea necesaria una revisión.
En otro lado, la sociedad civil, en sus distintas manifestaciones (foros sociales, movimientos sociales, medios alternativos), viene pidiendo un cambio de modelo, bajo esa frase-símbolo de ‘otro mundo es posible’ y así lo ha manifestado en distintos lugares del planeta, especialmente desde el Foro Social Mundial, que también plantea que otra salida de la crisis es posible. A las protestas, airea- das infatigablemente por ciertos medios de comunicación, se aña- den las propuestas, algunas dirigidas especialmente a cuestiones que deberían estar tratadas mucho antes de la segunda década del siglo XXI: la lucha contra los paraísos fi scales; contra el blanqueo de dinero14 y por limitar el muchas veces obsceno sueldo de los altos directivos, la mayor parte de los cuales siguen desempeñando las mismas funciones –y cobrando los mismos sueldos o más– que antes de la crisis.
14 Según el secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho (Alicante, 10 de febrero de 2010), si el dinero negro que generan los grupos criminales organizados fuera blanqueado podría crearse un Estado que se colocaría entre las 10 primeras potencias del mundo. Según los cálculos del FMI ese dinero supone entre el 2% y el 5% del PIB mundial.
En el caso de los paraísos fi scales –curioso nombre, por cierto– hay que partir de la base de la complicidad, connivencia y tolerancia que ha existido con respecto a su propia existencia, muchas veces no en exóticos lugares caribeños –aunque ahora daría igual en fun- ción de los avances tecnológicos–, sino en el mismísimo territorio europeo. A pesar de las medidas anunciadas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), 17 de ellos siguen fuera de control. La cuestión de fondo nos la ofrece Marta Ruiz, experta en esta cuestión de la red Eurodad15: «Es preocupante la falta de transparencia».
Se recuperan también propuestas ya consideradas clásicas, pero que reverdecen al calor del clima actual. Es el caso de la Tasa Tobin, la tasa sobre las transacciones fi nancieras internacionales; un dato curioso es que el 97% proviene de países del G20. Se calcula que una tasa global de 0,05% podría recaudar hasta 690.000 millones de dólares anuales (1,4% del PIB mundial).
Otro ámbito es la mejora de la cooperación internacional para el de- sarrollo, con el fi n de aumentar no sólo la cantidad sino de mejorar la calidad, en línea con la Declaración de París sobre la efi cacia de la ayuda16, en torno a los principios de apropiación, armonización, alineación, resultados y rendición de cuentas.
Otro escenario que se va consolidando es el de la Cooperación Sur- Sur17, que tiene la importancia de romper con el clásico binomio donante(rico) – receptor(pobre), para activar formas de cooperación de naturaleza más transversalizada, tanto en el diseño como en la implementación. Todo ello con el debate de fondo de los límites entre la globalización y la regionalización –más en sentido neoeconómico que puramente geográfi co– en el que está inmersa la reorganización del mundo.
15 Ver el reportaje publicado por Público, el 2 de abril de 2010. Eurodad es una red que reúne a 54 ONG de 16 países europeos que trabajan cuestiones relacionadas con la deuda, la fi nanciación del desarrollo y la reducción de la pobreza. Ver su página: www.eurodad.org. 16 Ver el texto de la Declaración de París en http://www.oecd.org/dataoecd/53/56/ 34580968.pdf.
17 AYLLÓN, Bruno / SURASKY, Javier (coord..): La cooperación Sur-Sur en Latinoamérica. Utopía y realidad. Madrid, IUDC-UCM / La Catarata, 2010.
En todo caso, una de las cuestiones más importantes, en aras a establecer una mayor legimitidad en la cooperación internacional para el desarrollo sería la puesta en escena del Consejo Mundial de Desarrollo Económico y Social de Naciones Unidas, reiterando que éstas suelen dejarse de lado en esta revisión del sistema inter- nacional.
Desde un escenario más cercano la Alianza Española contra la Po- breza18 propone la actuación sobre cinco ámbitos, con el fi n de mo- difi car situaciones tan negativas como: 1. Recursos y compromisos insufi cientes, 2. No se resuelve la bancarrota del sistema bancario internacional, 3. No se eliminan los mecanismos que incentivan y generalizan la especulación fi nanciera que ha provocado la crisis, 4. No se pone en cuestión el irracional e insostenible modelo pro- ductivo, 5. No se democratizan las instituciones fi nancieras inter- nacionales.
Esteban Beltrán, director de la sección española de Amnistía In- ternacional, presentaba el 22 de marzo de 2010 la campaña ‘Exige dignidad’ con la que quiere denunciar la situación de pobreza en la que viven millones de personas en el mundo: «Desde el 1 de enero y hasta el próximo 30 de junio, España asume la Presidencia de la Unión Europea. Para que se sitúen los derechos humanos en el centro de las políticas y prácticas de las instituciones de la UE, Amnistía Internacional lanza la campaña ‘Tú haces Europa. Por un nuevo compromiso con los derechos humanos’». Entre otras cuestiones, se destaca la alta mortalidad materna, la falta de rendición de cuentas (empresas y gobiernos), que 4.000 millones de personas viven (es un decir) en el mundo fuera del Estado de derecho. Se propone cambiar el debate sobre la pobreza, partiendo de la vinculación implícita de la pobreza y los derechos humano, superadora de una dimensión estrictamente economicista.
Toda esa situación llevó al ex presidente de Brasil, Fernando H. Cardoso a afi rmar que «La economía ya está globalizada. Ahora hay que globalizar la política». Lo que nos lleva a tratar la gobernanza,
desde una naturaleza democrática, y en su dimensión tanto política como económica.
Según Confucio «El buen gobierno existe cuando aquellos que están cerca se siente felices y aquellos que están lejos se sienten atraídos a acercarse». Dada su naturaleza polisémica, el diccionario de la Real Academia Española nos ayuda a aterrizar el término: Arte o manera de gobernar que se propone como objetivo el logro de un desarrollo económico, social e institucional duradero, promoviendo un sano equilibrio entre el Estado, la sociedad civil y el mercado de la economía.
La pregunta a formular sería ¿La crisis económica tiene que ver con la falta de gobernanza? ¿Se debe a la mala gobernanza?
Parecería que, en alguna medida, esta labor por reordenar el espacio económico mundial quedaría en manos del G20. De algunas de las frases de los comunicados fi nales se puede deducir tal responsabi- lidad:
«Nosotros, los líderes del grupo de los 20, hemos celebrado una reunión inicial en Washington el 15 de noviembre (de 2008) entre serios desafíos para la economía y los mercados fi nancieros mun- diales. Estamos decididos a aumentar nuestra cooperación y trabajar juntos para restablecer el crecimiento global y alcanzar las reformas necesarias en los sistemas fi nancieros mundiales»
«Apoyar la economía mundial y estabilizar los mercados fi nan- cieros … crecimiento económico, el empleo y la reducción de la pobreza»
«Admitimos que estas reformas sólo tendrán éxito si se basan en un compromiso con los principios del libre mercado, incluyendo el imperio de la ley, respeto a la propiedad privada, inversión y comer- cio libre, mercados competitivos y efi cientes, y sistemas fi nancieros regulados … Reconociendo la necesidad de aumentar la regulación del sector fi nanciero, debemos evitar la sobrerregulación que podría dañar el crecimiento económico y exacerbar la contracción de los fl ujos de capital, incluyendo a los países en desarrollo»
Lo que nos lleva, de nuevo, a si estamos ante un cambio de sistema, con reglas fi ables, transparentes y más democráticas o a una espe- cie de refundación lampedusiana del capitalismo19. Por otro lado, ¿convence que uno de quienes fi rmaron ese documento, el anfi trión de la Cumbre de Washington, George W. Bush, sea el mismo que llevó a una guerra ilegal e ilegítima?
A día de hoy, parece que la capacidad de los gobernantes de los países más poderosos del planeta es incapaz de terminar con lo que originó estructuralmente la crisis y, por tanto, que asistiremos a algunos retoques, a un cierto control, a una cierta regulación, esperando que escampe para que todo vuelva a su normalidad … hasta la siguiente crisis.
Prueba de que hay fuerzas con un poder crucial es la situación re- cogida por el diario El País, el 17 de marzo de 2010: «Una llamada telefónica del primer ministro británico, Gordon Brown, al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, fue determinante ayer para aplazar el debate sobre la regulación de los fondos especulativos en el Consejo de Economía de la UE. La vicepresidenta del Gobierno y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, que presidió el Consejo, justifi có el aplazamiento argumentando la búsqueda de un mayor consenso. «Queremos convencer a todos», dijo Salgado, y aña- dió que «siempre es bueno tener el máximo de consenso por lo que vamos a seguir trabajando». La pregunta sería ¿quién manda aquí?